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Pagar desde casa: el banco, a un doble clic de distancia

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Pagar desde casa: el banco, a un doble clic de distancia

Gabriel Casari

A través del sitio  web se pueden hacer desde consultas y abonar servicios  hasta transferencias.

Una computadora conectada a internet, un nombre de usuario y una contraseña. Por lo general estos tres elementos configuran la puerta de entrada a un universo que permite pagar servicios desde casa, chequear el estado de nuestras cuentas o comprar cosas a la distancia, entre otras tantas opciones.

 Home banking es el nombre en inglés para designar al “banco en casa”. El anglicismo es una conformación compuesta que le pone nombre a una herramienta que permite realizar pago a través de una PC, sentado desde la casa que tiene como ventaja esencial evitar la pérdida innecesaria de tiempo, todo de la mano de la “banca virtual”.

En internet, el dinero tiene un carácter efímero, como la cartas que dejaron de volverse táctiles con la llegada del mail.

Esto genera reticencias de algunos porque se pone a disposición de una computadora información sensible ya que siempre está latente el peligro de que se vulnere la seguridad y que puedan desaparecer los ahorros.

Si bien este miedo parece exagerado, es que, como el ladrón de carne y hueso, el que arrebata las billeteras, también están los “cacos” virtuales que escondidos detrás de otra computadora buscarán aplicar todo tipo de artimaña para quedarse con algo nuestro.

Pero tener el banco abierto para algunos trámites las 24 horas los 365 días del año tiene más ventajas que miedos, dado el crecimiento del sistema.

Si bien, se preserva la información de cuántos son y qué cantidad de dinero se mueve con este medio, sí aseguran que el sistema ha crecido substancialmente.

Para  ingresar en el mundo digital lo primero que hay que hacer es operar con un banco, el paso central para justamente poder gestionar un número de usuario y contraseña. Operar con un banco significa tener una cuenta y dinero en ella, además de contar con una tarjeta de débito asociada.

Luego se debe hacer un trámite inicial, por lo general con el asesoramiento de personal bancario para establecer un nombre único (por lo general es el Documento Nacional de Identidad) que estará asociado a una clave que dará acceso a todos los segmentos que permiten operar a un cliente.

"Con una tarjeta de débito hay que ir al cajero, hay que buscar la opción 'claves', 'generar claves' y luego 'claves de canales'. Después  se genera un código momentáneo. Luego hay que acceder a través de una página del banco para registrar a un nuevo usuario. Con la clave que ya se generó se accede y hay que poner una nueva. De esta forma se tiene un usuario y una clave, los pasos centrales para comenzar a operar", explicó Facundo Rodríguez Ianello, especialista en aspectos tecnológicos, quien también hizo algunas recomendaciones para hacer un recorrido seguro por este sistema y poder evitar a los delincuentes informáticos.

¿Qué se puede hacer?

Cada banco tiene su propia estructura de Home banking, pero la mayoría posee una serie de elementos en común.

* Seguimiento de las cuentas: en el sitio se puede ver el dinero depositado en cada unas de las cuentas y los movimientos que se realizaron. Un clásico es luego del aviso del depósito del sueldo avisar a los compañeros que cotejen el Home banking porque allí se ve reflejado el dinero. También en ese segmento queda registrada la acreditación de los depósitos que otros hicieron.

* Tarjetas: en esa parte del sitio se pueden consultar, en el caso de tenerla, toda la información de las tarjetas de crédito, como por ejemplo saldos, consumos, resúmenes, límites y las últimas compras. También se puede pagar y descargar el resumen mensual. La mayoría tiene un sistema que entrega puntos por el consumo, los que se pueden cambiar por premios. En el sitio también hay datos sobre ello.

En lo que se refiere a la tarjeta de débito, se pueden chequear los límites de extracción diaria, datos de las cuentas de las que se puede extraer dinero y si fuera necesario, gestionar nuevas claves en el caso de que no se recuerden o hayan caducado.

* Inversiones: hay apartados especiales para inversiones. Este es uno de los segmentos menos usados por el común del público pero es parte de las opciones que dan los bancos para comenzar con los trámites. Se pueden acceder a plazos fijos, a un cambio de monedas (por ejemplo la compra de dólares), se ofrece invertir en oro, se pueden contratar cajas de seguridad, participar de los fondos comunes de inversiones, comprar bonos o acciones.

Este sector se puede aprovechar al máximo si se tienen muchos conocimientos de finanzas o bien es necesario un asesoramiento de algún especialista.

* Préstamos: se pueden consultar y comenzar las gestiones para acceder a un préstamo. En muchas bancas se puede iniciar la solicitud de un crédito y si ya se sacó algunos, allí estará la información de los vencimientos, la cantidad de cuotas abonadas, los saldos y otros datos afines.

* Seguros: se puede obtener información de las pólizas obtenidas, de sus vencimientos y montos a abonar.

* Transferencias: desde la banca móvil se puede enviar dinero a otras cuentas del mismo usuario o a otras empresas o personas.

En el caso de tener que girar plata entre cuentas de una misma persona, esto se puede realizar sin mayores inconvenientes.

En el caso de transferirle a otros, hay que contar con una herramienta que se llama "tarjeta de coordenadas" y que tiene una serie de números y letras que sólo conoce el dueño de la cuenta y que tiene como fin dar seguridad a la transacción y evitar que un tercero desde la cuenta corriente de un cliente pueda enviarse plata. La tarjeta de coordenadas es personal.

 * Tiendas: los bancos suelen dar un servicio de tiendas online para sus clientes, en lo que se publican  ofertas que van desde electrodomésticos hasta muebles.  

Por lo general se ofrecen a un precio diferenciado y en cuotas, y se sustentan en convenios firmados con grandes casas de electrodomésticos o tiendas de franquicia mundial.

Pago de servicios

Es un apartado especial ya que muchas de las grandes ventajas de la banca virtual tienen que ver con el ahorro de tiempo que implica el pago de servicios.

Por lo general, los sitios de la banca virtual se conectan con otras páginas en las que se sostiene el servicio de pago electrónico.

Para ingresar se suelen solicitar algunos datos de la tarjeta de débito para corroborar que quien pagará sea el propietario.

Una vez dentro, se selecciona el servicio que se quiere pagar. Las facturas tiene un código que una vez ingresado hace que aparezcan en las lista de las obligaciones a abonar. Por ejemplo, la boleta del servicio eléctrico. En la página se elige qué servicio pagar, qué empresa es la nos provee de energía eléctrica, se selecciona, se anota el código y queda incorporado en el sistema.

Así aparece el servicio y el monto mensual. Sólo resta seleccionar este item y elegir de qué cuenta se realizará el débito del dinero.

Luego de estos pasos se debe continuar y finalizado el proceso, la página web emite un comprobante que puede ser guardado en la máquina. Además guarda en un historial todo lo que ya se abonó con anterioridad y en el detalle de las cuentas se puede apreciar cómo se registró una transacción desde nuestra caja de ahorro o cuenta corriente al proveedor.

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Pagar desde casa: el banco, a un doble clic de distancia

A través del sitio  web se pueden hacer desde consultas y abonar servicios  hasta transferencias.

Cada vez más opciones. Los bancos tienen en sus servicios online una amplia gama de trámites, desde la compra de dólares a compra de oro como inversión. Foto: SHutterstock.

Una computadora conectada a internet, un nombre de usuario y una contraseña. Por lo general estos tres elementos configuran la puerta de entrada a un universo que permite pagar servicios desde casa, chequear el estado de nuestras cuentas o comprar cosas a la distancia, entre otras tantas opciones.

 Home banking es el nombre en inglés para designar al “banco en casa”. El anglicismo es una conformación compuesta que le pone nombre a una herramienta que permite realizar pago a través de una PC, sentado desde la casa que tiene como ventaja esencial evitar la pérdida innecesaria de tiempo, todo de la mano de la “banca virtual”.

En internet, el dinero tiene un carácter efímero, como la cartas que dejaron de volverse táctiles con la llegada del mail.

Esto genera reticencias de algunos porque se pone a disposición de una computadora información sensible ya que siempre está latente el peligro de que se vulnere la seguridad y que puedan desaparecer los ahorros.

Si bien este miedo parece exagerado, es que, como el ladrón de carne y hueso, el que arrebata las billeteras, también están los “cacos” virtuales que escondidos detrás de otra computadora buscarán aplicar todo tipo de artimaña para quedarse con algo nuestro.

Pero tener el banco abierto para algunos trámites las 24 horas los 365 días del año tiene más ventajas que miedos, dado el crecimiento del sistema.

Si bien, se preserva la información de cuántos son y qué cantidad de dinero se mueve con este medio, sí aseguran que el sistema ha crecido substancialmente.

Para  ingresar en el mundo digital lo primero que hay que hacer es operar con un banco, el paso central para justamente poder gestionar un número de usuario y contraseña. Operar con un banco significa tener una cuenta y dinero en ella, además de contar con una tarjeta de débito asociada.

Luego se debe hacer un trámite inicial, por lo general con el asesoramiento de personal bancario para establecer un nombre único (por lo general es el Documento Nacional de Identidad) que estará asociado a una clave que dará acceso a todos los segmentos que permiten operar a un cliente.

"Con una tarjeta de débito hay que ir al cajero, hay que buscar la opción 'claves', 'generar claves' y luego 'claves de canales'. Después  se genera un código momentáneo. Luego hay que acceder a través de una página del banco para registrar a un nuevo usuario. Con la clave que ya se generó se accede y hay que poner una nueva. De esta forma se tiene un usuario y una clave, los pasos centrales para comenzar a operar", explicó Facundo Rodríguez Ianello, especialista en aspectos tecnológicos, quien también hizo algunas recomendaciones para hacer un recorrido seguro por este sistema y poder evitar a los delincuentes informáticos.

¿Qué se puede hacer?

Cada banco tiene su propia estructura de Home banking, pero la mayoría posee una serie de elementos en común.

* Seguimiento de las cuentas: en el sitio se puede ver el dinero depositado en cada unas de las cuentas y los movimientos que se realizaron. Un clásico es luego del aviso del depósito del sueldo avisar a los compañeros que cotejen el Home banking porque allí se ve reflejado el dinero. También en ese segmento queda registrada la acreditación de los depósitos que otros hicieron.

* Tarjetas: en esa parte del sitio se pueden consultar, en el caso de tenerla, toda la información de las tarjetas de crédito, como por ejemplo saldos, consumos, resúmenes, límites y las últimas compras. También se puede pagar y descargar el resumen mensual. La mayoría tiene un sistema que entrega puntos por el consumo, los que se pueden cambiar por premios. En el sitio también hay datos sobre ello.

En lo que se refiere a la tarjeta de débito, se pueden chequear los límites de extracción diaria, datos de las cuentas de las que se puede extraer dinero y si fuera necesario, gestionar nuevas claves en el caso de que no se recuerden o hayan caducado.

* Inversiones: hay apartados especiales para inversiones. Este es uno de los segmentos menos usados por el común del público pero es parte de las opciones que dan los bancos para comenzar con los trámites. Se pueden acceder a plazos fijos, a un cambio de monedas (por ejemplo la compra de dólares), se ofrece invertir en oro, se pueden contratar cajas de seguridad, participar de los fondos comunes de inversiones, comprar bonos o acciones.

Este sector se puede aprovechar al máximo si se tienen muchos conocimientos de finanzas o bien es necesario un asesoramiento de algún especialista.

* Préstamos: se pueden consultar y comenzar las gestiones para acceder a un préstamo. En muchas bancas se puede iniciar la solicitud de un crédito y si ya se sacó algunos, allí estará la información de los vencimientos, la cantidad de cuotas abonadas, los saldos y otros datos afines.

* Seguros: se puede obtener información de las pólizas obtenidas, de sus vencimientos y montos a abonar.

* Transferencias: desde la banca móvil se puede enviar dinero a otras cuentas del mismo usuario o a otras empresas o personas.

En el caso de tener que girar plata entre cuentas de una misma persona, esto se puede realizar sin mayores inconvenientes.

En el caso de transferirle a otros, hay que contar con una herramienta que se llama "tarjeta de coordenadas" y que tiene una serie de números y letras que sólo conoce el dueño de la cuenta y que tiene como fin dar seguridad a la transacción y evitar que un tercero desde la cuenta corriente de un cliente pueda enviarse plata. La tarjeta de coordenadas es personal.

 * Tiendas: los bancos suelen dar un servicio de tiendas online para sus clientes, en lo que se publican  ofertas que van desde electrodomésticos hasta muebles.  

Por lo general se ofrecen a un precio diferenciado y en cuotas, y se sustentan en convenios firmados con grandes casas de electrodomésticos o tiendas de franquicia mundial.

Pago de servicios

Es un apartado especial ya que muchas de las grandes ventajas de la banca virtual tienen que ver con el ahorro de tiempo que implica el pago de servicios.

Por lo general, los sitios de la banca virtual se conectan con otras páginas en las que se sostiene el servicio de pago electrónico.

Para ingresar se suelen solicitar algunos datos de la tarjeta de débito para corroborar que quien pagará sea el propietario.

Una vez dentro, se selecciona el servicio que se quiere pagar. Las facturas tiene un código que una vez ingresado hace que aparezcan en las lista de las obligaciones a abonar. Por ejemplo, la boleta del servicio eléctrico. En la página se elige qué servicio pagar, qué empresa es la nos provee de energía eléctrica, se selecciona, se anota el código y queda incorporado en el sistema.

Así aparece el servicio y el monto mensual. Sólo resta seleccionar este item y elegir de qué cuenta se realizará el débito del dinero.

Luego de estos pasos se debe continuar y finalizado el proceso, la página web emite un comprobante que puede ser guardado en la máquina. Además guarda en un historial todo lo que ya se abonó con anterioridad y en el detalle de las cuentas se puede apreciar cómo se registró una transacción desde nuestra caja de ahorro o cuenta corriente al proveedor.

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