eldiariodelarepublica.com
Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama

Escuchá acá la 90.9
X

Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama

Conmueve al mundo entero una causa común. Luchando codo a codo por lo que entiende como un flagelo que se puede prevenir y combatir. Y es una causa que hacen suya el Concejo Deliberante de San Luis, en Argentina, una cadena de cafeterías en Barcelona, España y miles de instituciones en los más recónditos rincones del Universo.

La tasa de mortalidad disminuye en la Argentina de manera sostenida desde 1996, pero aún es alta. Con causas no muy claras, la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad.

El 19 de octubre es el Día de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, fijado por la Organización Mundial de la Salud, y las acciones para aumentar la atención, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos se refuerzan en la Argentina a lo largo de todo el mes de octubre.

Cuando se detecta a tiempo y se establece un tratamiento adecuado, las posibilidades de curación son elevadas.

El Ministerio de Salud de la Nación estima que al final de este año se habrán producido más de 21.000 nuevos casos en el país, lo cual representa el 31,8% de todos los cánceres entre las mujeres. La tasa de casos más elevada se registra en la Provincia de San Luis (21 casos por cada 100.000 mujeres) y la más baja, en Santiago del Estero (10,8 casos por cada 100.000 mujeres). Por otro lado, más del 75% de las mujeres con cáncer de mama no tienen ningún antecedente familiar de esta enfermedad.

Luego de Uruguay, la Argentina es el país de América con la tasa de mortalidad más alta por este cáncer. En nuestro país es el de mayor incidencia en mujeres, con una tasa de 73 casos por cada 100.000. Y es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres: se producen más de 5.800 fallecimientos cada año. Sin embargo, esta mortalidad ha disminuido de manera sostenida desde 1996, a un ritmo anual de 0,9% durante el período 1996-2013 y luego 2,1% entre 2013 y 2016.

Y por eso valen los consejos universales:

Realizar actividad física: existen investigaciones sólidas que demuestran que realizar actividad física vigorosa disminuye el riesgo de cáncer de mama. En general, practicar actividad física regularmente es un elemento fundamental de un estilo de vida saludable y disminuye el riesgo de padecer muchas enfermedades (principalmente cáncer, enfermedades cardíacas, diabetes y osteoporosis), contribuye a mantener un peso saludable y favorece la salud mental.

La alimentación variada y sin excesos no produce milagros ni cura por sí sola el cáncer, pero sé que una dieta basada principalmente en verduras, frutas, legumbres y cereales, entre otras cosas, ayudará a mantener el riesgo lo más bajo posible.

Cuidar el peso. El sobrepeso y la obesidad están directamente relacionados con el riesgo de cáncer de mama e, incluso, con el riesgo de recurrencia una vez diagnosticado y tratado. Vale recordar que los alimentos ricos en grasas saturadas y azúcares son los que hacen ganar peso muy rápidamente e incrementan el riesgo de cáncer de mama.

Lactancia materna. La lactancia materna disminuye el riesgo de cáncer de mama, especialmente en mujeres que dan de mamar más de un año.

Buscar consejo genético. Si han existido varios casos de la familia, sobre todo familiares de primer grado o diagnósticos en edades muy tempranas, vale la pena evaluar el riesgo y prevenir.

Vale que el mundo se encolumne en una batalla en común. Juntos. Con prevención. Con mucha información. Con todas las herramientas en defensa de un ataque feroz. Y parece imposible, pero se comparten códigos, se iguala el dolor, se humaniza el drama.

El mundo, en una lucha en común.

 

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama

Conmueve al mundo entero una causa común. Luchando codo a codo por lo que entiende como un flagelo que se puede prevenir y combatir. Y es una causa que hacen suya el Concejo Deliberante de San Luis, en Argentina, una cadena de cafeterías en Barcelona, España y miles de instituciones en los más recónditos rincones del Universo.

La tasa de mortalidad disminuye en la Argentina de manera sostenida desde 1996, pero aún es alta. Con causas no muy claras, la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad.

El 19 de octubre es el Día de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, fijado por la Organización Mundial de la Salud, y las acciones para aumentar la atención, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos se refuerzan en la Argentina a lo largo de todo el mes de octubre.

Cuando se detecta a tiempo y se establece un tratamiento adecuado, las posibilidades de curación son elevadas.

El Ministerio de Salud de la Nación estima que al final de este año se habrán producido más de 21.000 nuevos casos en el país, lo cual representa el 31,8% de todos los cánceres entre las mujeres. La tasa de casos más elevada se registra en la Provincia de San Luis (21 casos por cada 100.000 mujeres) y la más baja, en Santiago del Estero (10,8 casos por cada 100.000 mujeres). Por otro lado, más del 75% de las mujeres con cáncer de mama no tienen ningún antecedente familiar de esta enfermedad.

Luego de Uruguay, la Argentina es el país de América con la tasa de mortalidad más alta por este cáncer. En nuestro país es el de mayor incidencia en mujeres, con una tasa de 73 casos por cada 100.000. Y es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres: se producen más de 5.800 fallecimientos cada año. Sin embargo, esta mortalidad ha disminuido de manera sostenida desde 1996, a un ritmo anual de 0,9% durante el período 1996-2013 y luego 2,1% entre 2013 y 2016.

Y por eso valen los consejos universales:

Realizar actividad física: existen investigaciones sólidas que demuestran que realizar actividad física vigorosa disminuye el riesgo de cáncer de mama. En general, practicar actividad física regularmente es un elemento fundamental de un estilo de vida saludable y disminuye el riesgo de padecer muchas enfermedades (principalmente cáncer, enfermedades cardíacas, diabetes y osteoporosis), contribuye a mantener un peso saludable y favorece la salud mental.

La alimentación variada y sin excesos no produce milagros ni cura por sí sola el cáncer, pero sé que una dieta basada principalmente en verduras, frutas, legumbres y cereales, entre otras cosas, ayudará a mantener el riesgo lo más bajo posible.

Cuidar el peso. El sobrepeso y la obesidad están directamente relacionados con el riesgo de cáncer de mama e, incluso, con el riesgo de recurrencia una vez diagnosticado y tratado. Vale recordar que los alimentos ricos en grasas saturadas y azúcares son los que hacen ganar peso muy rápidamente e incrementan el riesgo de cáncer de mama.

Lactancia materna. La lactancia materna disminuye el riesgo de cáncer de mama, especialmente en mujeres que dan de mamar más de un año.

Buscar consejo genético. Si han existido varios casos de la familia, sobre todo familiares de primer grado o diagnósticos en edades muy tempranas, vale la pena evaluar el riesgo y prevenir.

Vale que el mundo se encolumne en una batalla en común. Juntos. Con prevención. Con mucha información. Con todas las herramientas en defensa de un ataque feroz. Y parece imposible, pero se comparten códigos, se iguala el dolor, se humaniza el drama.

El mundo, en una lucha en común.

 

Logín