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La verdad puesta a prueba

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La verdad puesta a prueba

El Oxford Internet Institute (OII) es un departamento multidisciplinario de ciencias sociales e informática, dedicado al estudio de la comunicación, la información y la tecnología, y forma parte de la División de Ciencias Sociales de la Universidad de Oxford, Inglaterra.

La Universidad de Oxford desde hace mucho tiempo es reconocida como una de las mejores universidades del mundo. Educó a muchos alumnos destacados, incluyendo 29 galardonados con el premio Nobel y 27 primeros ministros del Reino Unido. 

Cuando los investigadores del departamento OII dicen que Facebook y Twitter siguen llenos de “comentarios extremistas, sensacionalistas y conspiracionistas”, así como de otro tipo de noticias “de mala calidad” —llamadas “noticias basura”—, entonces, Oxford muestra una realidad.

El centro de investigaciones analizó puntualmente lo que ocurre en Estados Unidos, de cara a una inminente elección de medio mandato: a pesar del esfuerzo realizado, las “noticias basura” se están expandiendo en las redes sociales a una velocidad mayor que cuando fueron las presidenciales de 2016; según los expertos.

Según un análisis de 2,5 millones de tuits y 6.986 páginas de Facebook, en un periodo de 30 días, el estudio —“refutado” por las “firmas de Internet”— determinó que menos del 5% de las fuentes de referencia en redes sociales provenían de instituciones oficiales, expertos o de los propios candidatos.

“Encontramos que la proporción de noticias basura que circula ha aumentado en Estados Unidos desde 2016, con usuarios compartiendo en mayor proporción las noticias basura, que vínculos hacia contenidos profesionales”, indicaron los investigadores.

Según el OII, esas noticias basura, “que antes se concentraban en la base de apoyo del presidente Donald Trump, se han regado ahora, hasta incluir a comunidades conservadoras convencionales”. Philip Howard, director del instituto y coautor del estudio, dijo que la investigación no buscaba analizar cuánto del contenido provenía de cuentas automatizadas o “bots", o si era dirigido desde entidades extranjeras.

Sin embargo, apuntó a que “este estilo de producir noticias basura probablemente tiene un origen ruso. Es lo que los rusos usaron en la elección de 2016, y ahora hay grupos nacionales (en Estados Unidos) copiando ese estilo”.

Howard dijo que los esfuerzos de Twitter y Facebook para eliminar la desinformación no eran sino “retoques”, y que “la evidencia sugiere que pequeños retoques no tienen un gran impacto”. En respuesta, los dos gigantes de Internet criticaron las conclusiones y los métodos usados por los investigadores.

“Respetamos y apreciamos las investigaciones independientes sólidas, pero ponemos en duda algunos de sus hallazgos”, dijo un portavoz de Twitter.

“Muchos de los vínculos tachados de 'basura' por los investigadores son publicaciones que reflejan puntos de vista de la sociedad estadounidense. Prohibirlos de nuestro servicio sería una reacción impulsiva y dañaría severamente el debate público”, puntualizó.

Twitter agregó que muchas de las fuentes citadas en el estudio “no eran extranjeras, no eran bots y, en su mayoría, no estaban coordinadas. Son personas verdaderas compartiendo noticias que reflejan sus puntos de vista”.

“Las conclusiones de esta investigación no deberían ser consideradas 'la autoridad' en la materia”, dijo Facebook, la principal red social del mundo en un comunicado, argumentando que la principal conclusión del estudio “se basa, en realidad, en datos de Twitter extrapolados a las redes sociales en general”.

Los investigadores de Oxford precisaron que su definición de “noticia basura” se basa en criterios específicos, como la falta de prácticas de periodismo profesional, el uso de exageraciones o titulares engañosos, o de fuentes de información no confiables. La verdad puesta a prueba.

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La verdad puesta a prueba

El Oxford Internet Institute (OII) es un departamento multidisciplinario de ciencias sociales e informática, dedicado al estudio de la comunicación, la información y la tecnología, y forma parte de la División de Ciencias Sociales de la Universidad de Oxford, Inglaterra.

La Universidad de Oxford desde hace mucho tiempo es reconocida como una de las mejores universidades del mundo. Educó a muchos alumnos destacados, incluyendo 29 galardonados con el premio Nobel y 27 primeros ministros del Reino Unido. 

Cuando los investigadores del departamento OII dicen que Facebook y Twitter siguen llenos de “comentarios extremistas, sensacionalistas y conspiracionistas”, así como de otro tipo de noticias “de mala calidad” —llamadas “noticias basura”—, entonces, Oxford muestra una realidad.

El centro de investigaciones analizó puntualmente lo que ocurre en Estados Unidos, de cara a una inminente elección de medio mandato: a pesar del esfuerzo realizado, las “noticias basura” se están expandiendo en las redes sociales a una velocidad mayor que cuando fueron las presidenciales de 2016; según los expertos.

Según un análisis de 2,5 millones de tuits y 6.986 páginas de Facebook, en un periodo de 30 días, el estudio —“refutado” por las “firmas de Internet”— determinó que menos del 5% de las fuentes de referencia en redes sociales provenían de instituciones oficiales, expertos o de los propios candidatos.

“Encontramos que la proporción de noticias basura que circula ha aumentado en Estados Unidos desde 2016, con usuarios compartiendo en mayor proporción las noticias basura, que vínculos hacia contenidos profesionales”, indicaron los investigadores.

Según el OII, esas noticias basura, “que antes se concentraban en la base de apoyo del presidente Donald Trump, se han regado ahora, hasta incluir a comunidades conservadoras convencionales”. Philip Howard, director del instituto y coautor del estudio, dijo que la investigación no buscaba analizar cuánto del contenido provenía de cuentas automatizadas o “bots", o si era dirigido desde entidades extranjeras.

Sin embargo, apuntó a que “este estilo de producir noticias basura probablemente tiene un origen ruso. Es lo que los rusos usaron en la elección de 2016, y ahora hay grupos nacionales (en Estados Unidos) copiando ese estilo”.

Howard dijo que los esfuerzos de Twitter y Facebook para eliminar la desinformación no eran sino “retoques”, y que “la evidencia sugiere que pequeños retoques no tienen un gran impacto”. En respuesta, los dos gigantes de Internet criticaron las conclusiones y los métodos usados por los investigadores.

“Respetamos y apreciamos las investigaciones independientes sólidas, pero ponemos en duda algunos de sus hallazgos”, dijo un portavoz de Twitter.

“Muchos de los vínculos tachados de 'basura' por los investigadores son publicaciones que reflejan puntos de vista de la sociedad estadounidense. Prohibirlos de nuestro servicio sería una reacción impulsiva y dañaría severamente el debate público”, puntualizó.

Twitter agregó que muchas de las fuentes citadas en el estudio “no eran extranjeras, no eran bots y, en su mayoría, no estaban coordinadas. Son personas verdaderas compartiendo noticias que reflejan sus puntos de vista”.

“Las conclusiones de esta investigación no deberían ser consideradas 'la autoridad' en la materia”, dijo Facebook, la principal red social del mundo en un comunicado, argumentando que la principal conclusión del estudio “se basa, en realidad, en datos de Twitter extrapolados a las redes sociales en general”.

Los investigadores de Oxford precisaron que su definición de “noticia basura” se basa en criterios específicos, como la falta de prácticas de periodismo profesional, el uso de exageraciones o titulares engañosos, o de fuentes de información no confiables. La verdad puesta a prueba.

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