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Chile: renunciaron cuatro obispos y Francisco prepara sanciones

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Chile: renunciaron cuatro obispos y Francisco prepara sanciones

En una carta, el Papa sentenció que habrá medidas a "corto, mediano y largo plazo por abusos sexuales y de poder".

El Papa se dispone a tomar medidas severas, "cambios y resoluciones" dentro de la Iglesia de Chile al término de tres días de reuniones en el Vaticano tras los escándalos por abusos sexuales cometidos por religiosos en ese país, y ya se habla de la renuncia de cuatro prelados.

Según fuentes de la Santa Sede citadas por el diario "Clarín", cuatro obispos acusados de encubrir los abusos habrían presentado su dimisión, entre ellos el polémico obispo de Osorno, Juan Barros, además de Horacio Valenzuela, Tomislav Koljatic y Andrés Arteaga. El matutino porteño agregó que las renuncias podrían llegar a doce.

En una carta divulgada ayer (jueves) y entregada a los 34 obispos convocados por Francisco en el Vaticano, el jefe de la Iglesia Católica anunció que se tomará medidas "a corto, mediano y largo plazo" contra la jerarquía de la iglesia, responsable encubrir por décadas "abusos sexuales y de poder" cometidos por religiosos a menores de edad.

"Les agradezco la plena disponibilidad que cada uno ha manifestado para adherir y colaborar en todos aquellos cambios y resoluciones que tendremos que implementar en el corto, mediano y largo plazo", escribió el Papa, y reconoció que los encuentros con los obispos fueron marcados por "un discernimiento franco frente a los graves hechos que han dañado la comunión eclesial y debilitado el trabajo de la Iglesia de Chile en los últimos años".

El Pontífice convocó en abril a la jerarquía de la Iglesia chilena al Vaticano, una medida excepcional, para "discernir el asunto" y preparar medidas que reparen el escándalo desatado por los casos de pedofilia y su encubrimiento.

"A algunas de ellas yo mismo les he pedido perdón de corazón, al cual ustedes se han unido en una sola voluntad y con el firme propósito de reparar los daños causados", añadió al referirse a la invitación especial hecha hace dos semanas al Vaticano a tres de las víctimas del cura Fernando Karadima, Juan Carlos Cruz, José Andrés Murillo y James Hamilton, quienes pidieron medidas ejemplares.

El grupo de obispos se reunió en cuatro ocasiones con el Papa, quien les impuso el martes, tras el primer encuentro, 24 horas de silencio, dedicadas "a la meditación y la oración".

Entre los 34 obispos presentes, 31 en funciones, figuran varios de los acusados de haber encubierto por décadas los abusos cometidos de Karadima, suspendido de por vida tras ser declarado culpable en 2011 de abusos sexuales a menores cometidos en la década de 1980 y 1990.

Ninguno de los asistentes, entre ellos el controvertido obispo de Osorno, Juan Barros, habló con la prensa.

Francisco defendió a Barros durante su viaje en enero a Chile, pero al regresar al Vaticano ordenó una investigación que determinó que había sido mal informado sobre el caso.

Antes de las reuniones cruciales, el obispo Fernando Ramos, secretario de la Conferencia episcopal y el obispo Juan Ignacio González, celebraron en nombre de la jerarquía de la Iglesia chilena una conferencia de prensa durante la cual manifestaron su "dolor y vergüenza" y dijeron estar dispuestos a acatar las medidas que tome el jefe de la Iglesia católica.

Los dos obispos citaron para hoy a una nueva rueda de prensa.

No se excluye la remoción de varios jerarca, una suerte de purga de Francisco y un mensaje claro de su voluntad de querer acabar con los abusos "tanto sexuales como de poder y conciencia" en la iglesia chilena, según reiteró en la carta.

"Yo creo que habrá medidas concretas a corto plazo", adelantó ayer a la prensa el religioso español Jordi Bertomeu, uno de los encargados por el Papa de investigar el caso en Chile.

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Chile: renunciaron cuatro obispos y Francisco prepara sanciones

En una carta, el Papa sentenció que habrá medidas a "corto, mediano y largo plazo por abusos sexuales y de poder".

Reunión. El Papa convocó a 34 obispos chilenos a quienes les entregó la carta, previo a hacerla pública. Foto: NA.

El Papa se dispone a tomar medidas severas, "cambios y resoluciones" dentro de la Iglesia de Chile al término de tres días de reuniones en el Vaticano tras los escándalos por abusos sexuales cometidos por religiosos en ese país, y ya se habla de la renuncia de cuatro prelados.

Según fuentes de la Santa Sede citadas por el diario "Clarín", cuatro obispos acusados de encubrir los abusos habrían presentado su dimisión, entre ellos el polémico obispo de Osorno, Juan Barros, además de Horacio Valenzuela, Tomislav Koljatic y Andrés Arteaga. El matutino porteño agregó que las renuncias podrían llegar a doce.

En una carta divulgada ayer (jueves) y entregada a los 34 obispos convocados por Francisco en el Vaticano, el jefe de la Iglesia Católica anunció que se tomará medidas "a corto, mediano y largo plazo" contra la jerarquía de la iglesia, responsable encubrir por décadas "abusos sexuales y de poder" cometidos por religiosos a menores de edad.

"Les agradezco la plena disponibilidad que cada uno ha manifestado para adherir y colaborar en todos aquellos cambios y resoluciones que tendremos que implementar en el corto, mediano y largo plazo", escribió el Papa, y reconoció que los encuentros con los obispos fueron marcados por "un discernimiento franco frente a los graves hechos que han dañado la comunión eclesial y debilitado el trabajo de la Iglesia de Chile en los últimos años".

El Pontífice convocó en abril a la jerarquía de la Iglesia chilena al Vaticano, una medida excepcional, para "discernir el asunto" y preparar medidas que reparen el escándalo desatado por los casos de pedofilia y su encubrimiento.

"A algunas de ellas yo mismo les he pedido perdón de corazón, al cual ustedes se han unido en una sola voluntad y con el firme propósito de reparar los daños causados", añadió al referirse a la invitación especial hecha hace dos semanas al Vaticano a tres de las víctimas del cura Fernando Karadima, Juan Carlos Cruz, José Andrés Murillo y James Hamilton, quienes pidieron medidas ejemplares.

El grupo de obispos se reunió en cuatro ocasiones con el Papa, quien les impuso el martes, tras el primer encuentro, 24 horas de silencio, dedicadas "a la meditación y la oración".

Entre los 34 obispos presentes, 31 en funciones, figuran varios de los acusados de haber encubierto por décadas los abusos cometidos de Karadima, suspendido de por vida tras ser declarado culpable en 2011 de abusos sexuales a menores cometidos en la década de 1980 y 1990.

Ninguno de los asistentes, entre ellos el controvertido obispo de Osorno, Juan Barros, habló con la prensa.

Francisco defendió a Barros durante su viaje en enero a Chile, pero al regresar al Vaticano ordenó una investigación que determinó que había sido mal informado sobre el caso.

Antes de las reuniones cruciales, el obispo Fernando Ramos, secretario de la Conferencia episcopal y el obispo Juan Ignacio González, celebraron en nombre de la jerarquía de la Iglesia chilena una conferencia de prensa durante la cual manifestaron su "dolor y vergüenza" y dijeron estar dispuestos a acatar las medidas que tome el jefe de la Iglesia católica.

Los dos obispos citaron para hoy a una nueva rueda de prensa.

No se excluye la remoción de varios jerarca, una suerte de purga de Francisco y un mensaje claro de su voluntad de querer acabar con los abusos "tanto sexuales como de poder y conciencia" en la iglesia chilena, según reiteró en la carta.

"Yo creo que habrá medidas concretas a corto plazo", adelantó ayer a la prensa el religioso español Jordi Bertomeu, uno de los encargados por el Papa de investigar el caso en Chile.

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