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Eber Garro, un puntano que jugará en la tierra en la que brilló Maradona

El polifuncional jugador de Juventud fue convocado por segunda vez consecutiva para formar parte de la selección argentina universitaria que jugará las Universiada 2019  en  Nápoles, Italia, a partir del 2 de julio.

A base de talento para jugar al fútbol, y esfuerzo para continuar su carrera de contador público, el puntano Eber Garro tendrá su segundo viaje por el mundo defendiendo los colores de la Selección Argentina de Universidades, esta vez, con el plus de jugar en Nápoles, Italia, en la ciudad donde brilló un tal Diego Armando Maradona.

El defensor de Juventud Unida Universitario, en el Federal “A”,  y estudiante de cuarto año en la Universidad Católica de Cuyo fue convocado para participar de la Universiada 2019, el equivalente a los Juegos Olímpicos de universidades que se realizarán del 2 al 14 de julio en el sur italiano.

“Obvio que lo primero que pensé cuando supe que se jugaba en Nápoles fue en Maradona. Además, había un rumor de que el comité argentino quería pedirle a Diego que esté presente. Eso sería una verdadera locura”, se esperanza Eber, con el bolso listo para tomar el colectivo rumbo a Buenos Aires esta noche a las 22.

Es la segunda vez que le toca vivir esta experiencia, lo había experimentado en 2017, cuando jugó este mismo torneo en Taipéi, China. “En ese campeonato perdimos en cuartos de final ante Francia. Era la primera vez que la delegación argentina competía en fútbol, esta vez vamos con la mentalidad de llegar a la final y ganar el torneo”, contó Eber.

El puntano es uno de los 250  chicos de la delegación nacional que competirán en 14 deportes. El viernes tomará el vuelo rumbo a Italia, un día antes tienen una reunión con el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, que les entregará la ropa deportiva.

El camino al seleccionado

Para ser tenido en cuenta para la selección, el puntano superó dos pruebas a principios de 2017, la primera fue en el Juan Gilberto Funes de La Punta, en un reclutamiento que realizaron los entrenadores del seleccionado.

“La segunda prueba fue en Buenos Aires, con otros jugadores del interior del país”, cuenta Garro que comparte selección con muchos chicos que realizaron inferiores en clubes de primera división o que juegan como él en torneos de ascenso.

En este 2019, Garro ya es un jugador probado para los DT y directamente fue convocado para formar parte sin rendir exámenes, sobre todo por su presente en el club. 

A Eber la carrera de contador se le puso un poco cuesta arriba en los últimos dos años, primero por aquel viaje a China, segundo porque comenzó a ser una pieza clave en el “Juve” en el Federal A y sumó varias millas de cabotaje jugando el torneo y le quitó tiempo de concentración a los libros.

De todos modos, el pibe sabe que no es sencillo jugar y estudiar al mismo tiempo. El sacrificio es grande pero tiene recompensas mayores y él lo define en pocas palabras y con maestría: “Siempre quise ser futbolista profesional, nunca pensé que practicar el deporte en la universidad me llevaría tan lejos”.

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Eber Garro, un puntano que jugará en la tierra en la que brilló Maradona

El polifuncional jugador de Juventud fue convocado por segunda vez consecutiva para formar parte de la selección argentina universitaria que jugará las Universiada 2019  en  Nápoles, Italia, a partir del 2 de julio.

Un recuerdo lejano. En 2017 Garro marca a un delantero frances

A base de talento para jugar al fútbol, y esfuerzo para continuar su carrera de contador público, el puntano Eber Garro tendrá su segundo viaje por el mundo defendiendo los colores de la Selección Argentina de Universidades, esta vez, con el plus de jugar en Nápoles, Italia, en la ciudad donde brilló un tal Diego Armando Maradona.

El defensor de Juventud Unida Universitario, en el Federal “A”,  y estudiante de cuarto año en la Universidad Católica de Cuyo fue convocado para participar de la Universiada 2019, el equivalente a los Juegos Olímpicos de universidades que se realizarán del 2 al 14 de julio en el sur italiano.

“Obvio que lo primero que pensé cuando supe que se jugaba en Nápoles fue en Maradona. Además, había un rumor de que el comité argentino quería pedirle a Diego que esté presente. Eso sería una verdadera locura”, se esperanza Eber, con el bolso listo para tomar el colectivo rumbo a Buenos Aires esta noche a las 22.

Es la segunda vez que le toca vivir esta experiencia, lo había experimentado en 2017, cuando jugó este mismo torneo en Taipéi, China. “En ese campeonato perdimos en cuartos de final ante Francia. Era la primera vez que la delegación argentina competía en fútbol, esta vez vamos con la mentalidad de llegar a la final y ganar el torneo”, contó Eber.

El puntano es uno de los 250  chicos de la delegación nacional que competirán en 14 deportes. El viernes tomará el vuelo rumbo a Italia, un día antes tienen una reunión con el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, que les entregará la ropa deportiva.

El camino al seleccionado

Para ser tenido en cuenta para la selección, el puntano superó dos pruebas a principios de 2017, la primera fue en el Juan Gilberto Funes de La Punta, en un reclutamiento que realizaron los entrenadores del seleccionado.

“La segunda prueba fue en Buenos Aires, con otros jugadores del interior del país”, cuenta Garro que comparte selección con muchos chicos que realizaron inferiores en clubes de primera división o que juegan como él en torneos de ascenso.

En este 2019, Garro ya es un jugador probado para los DT y directamente fue convocado para formar parte sin rendir exámenes, sobre todo por su presente en el club. 

A Eber la carrera de contador se le puso un poco cuesta arriba en los últimos dos años, primero por aquel viaje a China, segundo porque comenzó a ser una pieza clave en el “Juve” en el Federal A y sumó varias millas de cabotaje jugando el torneo y le quitó tiempo de concentración a los libros.

De todos modos, el pibe sabe que no es sencillo jugar y estudiar al mismo tiempo. El sacrificio es grande pero tiene recompensas mayores y él lo define en pocas palabras y con maestría: “Siempre quise ser futbolista profesional, nunca pensé que practicar el deporte en la universidad me llevaría tan lejos”.

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