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"El gobierno de Macri sigue a contramano"

Eugenia Catalfamo

Días atrás acompañé el proyecto de ley del senador Fernando “Pino” Solanas para derogar el decreto en el que Mauricio Macri flexibiliza la importación de basura. Decidí acompañar este proyecto porque el decreto del gobierno nacional no solo es inconstitucional: es peligroso ecológicamente, no genera ingresos significativos y resulta irracional la importación de basura, aún si es reciclable.

Como bien describe el proyecto de Pino, el presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Senado: Argentina tiene 5 mil basurales a cielo abierto y la mayor parte de los residuos reciclables no vuelven al sistema por la deficiente gestión de residuos.

No solo estamos lejos de poder tener una política seria y robusta para hacer frente a nuestros propios residuos como para pensar en importar basura de otros países, sino que, desde la lógica eminentemente comercial del gobierno, tenemos miles de toneladas de reciclables en nuestra propia basura que compensarían la demanda interna; este decreto, por caso, pone en riesgo a las cooperativas nacionales que recuperan toneladas de basura diarias.

El gobierno de Macri sigue a contramano de las precauciones ecológicas que toman otros países, que toman recaudos extremos respecto de la importación de residuos. Este decreto no solo carece de perspectiva ecológica, sino que desconoce el funcionamiento en materia de reciclaje de basura y sus regulaciones, en nuestro país y en el mundo entero. El Gobierno prometió una lluvia de inversiones que resultó en otra de sus mentiras y ahora, frente a la desesperación del fracaso de su proyecto económico, recurre a este tipo de políticas que, como lo ha hecho desde 2016, siempre es en detrimento del bienestar y la calidad de vida de nuestro pueblo.

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"El gobierno de Macri sigue a contramano"

Días atrás acompañé el proyecto de ley del senador Fernando “Pino” Solanas para derogar el decreto en el que Mauricio Macri flexibiliza la importación de basura. Decidí acompañar este proyecto porque el decreto del gobierno nacional no solo es inconstitucional: es peligroso ecológicamente, no genera ingresos significativos y resulta irracional la importación de basura, aún si es reciclable.

Como bien describe el proyecto de Pino, el presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Senado: Argentina tiene 5 mil basurales a cielo abierto y la mayor parte de los residuos reciclables no vuelven al sistema por la deficiente gestión de residuos.

No solo estamos lejos de poder tener una política seria y robusta para hacer frente a nuestros propios residuos como para pensar en importar basura de otros países, sino que, desde la lógica eminentemente comercial del gobierno, tenemos miles de toneladas de reciclables en nuestra propia basura que compensarían la demanda interna; este decreto, por caso, pone en riesgo a las cooperativas nacionales que recuperan toneladas de basura diarias.

El gobierno de Macri sigue a contramano de las precauciones ecológicas que toman otros países, que toman recaudos extremos respecto de la importación de residuos. Este decreto no solo carece de perspectiva ecológica, sino que desconoce el funcionamiento en materia de reciclaje de basura y sus regulaciones, en nuestro país y en el mundo entero. El Gobierno prometió una lluvia de inversiones que resultó en otra de sus mentiras y ahora, frente a la desesperación del fracaso de su proyecto económico, recurre a este tipo de políticas que, como lo ha hecho desde 2016, siempre es en detrimento del bienestar y la calidad de vida de nuestro pueblo.

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