17.9°SAN LUIS - Domingo 29 de Noviembre de 2020

17.9°SAN LUIS - Domingo 29 de Noviembre de 2020

EN VIVO

La reconstrucción de Chile

“No es por 30 pesos, es por 30 años”. Con esta frase se resumía el reclamo de la sociedad chilena durante 2019, que derivó en una serie de manifestaciones que comenzaron en octubre de ese año.
El lema —visto en carteles y pronunciado por muchos manifestantes— definía muy bien los acontecimientos en Chile, un Chile convulsionado como en 30 años no lo estuvo, pero cuya sociedad pasó esa cantidad de tiempo acumulando desigualdades.
Podríamos decir que todo este proceso explotó con el estallido social de 2019: tras la decisión del gobierno de aumentar el costo del pasaje del metro, los estudiantes realizaron “evasiones masivas” ingresando al transporte sin pagar, en clara señal de protesta.
Y la señal fue tan clara que a los pocos días, cientos, miles, se unieron bajo diferentes reclamos que a la sociedad chilena se les venía postergando por décadas, y que se concentraron en lo que muchos consideraron "el despertar" o “la primavera” del país.
Entre los temas en discusión estaban el sistema de pensiones (controlado por sectores privados o Administradoras de Fondos de Pensiones); los altos costos de vida —y entre ellos del transporte—; la duración de la jornada laboral y la desigualdad salarial; las falencias del sistema de salud y el acceso igualitario a una educación universitaria. 
En definitiva, el país necesitaba reconstruirse, y eso sería solamente posible con una nueva Constitución. La Carta Magna que rige hasta hoy en el país data de 1980, y fue redactada bajo el gobierno de facto de Augusto Pinochet, por lo tanto en un contexto inapropiado para un país que ya superó esa etapa oscura de su historia (o al menos eso pretende).
Gran parte de la sociedad chilena lo demostró en una votación histórica, en la que no solamente el “apruebo” (en favor de modificar la Constitución) ganó por amplia mayoría, sino que además registró niveles de concurrencia a las urnas histórica y especialmente altos, sobre todo si se tiene en cuenta que la votación no era obligatoria y que se produjo en un contexto de pandemia.
Pero además, esa amplia participación y la voluntad de cambio, la esperanza en una nueva Constitución y en la democracia a través del voto y como la única salida, devolverá la confianza y legitimidad en las instituciones que hasta hace poco tiempo se pensaban perdidas.
 

 

Temas de nota:

Comentá vos tambien...