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No todos los vuelos deben pasar por Aeroparque

En todos los ámbitos el federalismo es presentado como un concepto importante. Para alguna mirada ligera, se trata de un trascendente precepto que ocupa un lugar destacado en la Constitución Nacional, que simplemente debiera asegurar un buen trato de parte de la Nación a las provincias que la constituyen. En ese mismo sentido, el federalismo tiene su correlato económico en la famosa coparticipación federal (nunca revisada pese al mandato constitucional de 1994). Para otros, con una visión más profunda y más auténtica del federalismo, se trata de una forma de entender la democracia y de apreciar la historia. Consiste en tener incorporado la idea del papel fundamental de las provincias argentinas y su existencia previa, incluso, a la conformación de la Nación. Bajo este criterio, que dos provincias trabajen de forma mancomunada, aportando sus fortalezas, superando sus debilidades, aprovechando oportunidades y de un modo independiente y soberano es una excelente noticia.

Que existan en la Argentina iniciativas de gobernadores que no soliciten desesperadamente el calor oficial del Ejecutivo Nacional, ya es un logro. Es una demostración de confianza en la propia capacidad. Es salir de una lógica, casi binaria, que todo lo remite al apoyo imprescindible del gobierno nacional. Que todo lo circunscribe a las finanzas y a la deuda externa. Si hay experiencia, hay capacidad, hay voluntad de trabajo, hay inteligencia, hay talento, solo parece cuestión de poner manos a la obra. Y no es menor que, en medio de tanta crisis y urgencia económica, se pueda poner el foco en trascendentes cuestiones referidas al medio ambiente. En reparar y prevenir desastres ambientales tan relacionados con la posibilidad de vida y con la calidad de vida en distintos territorios, en particular, en este caso, en la Cuenca del Morro. Eso hicieron en estos días los gobernadores de Chaco y de San Luis, en un encuentro merecedor de todo tipo de elogios y que genera mucha expectativa y esperanza en ambos pueblos.   

Se firmó en la localidad de Sáenz Peña un convenio entre la Universidad Provincial de Oficios “Eva Perón” y la Universidad Nacional del Chaco Austral, tendiente a la formación de oficios en las áreas agropecuaria, automotriz, metalmecánica, informática, de construcción, de energía eléctrica, de hotelería, de gastronomía, textil, de madera y muebles, y de servicios sociales y personales. Luego, en la ciudad de Resistencia, en el Centro de Biotecnología y Agrícola Forestal, se suscribieron acuerdos relativos a la cooperación técnica e institucional en cultivo y forestación de especies nativas. El Gobernador de San Luis manifestó su orgullo al recorrer las instalaciones y apreciar el trabajo que se realiza en el área de agroforestación. Es repetida la vocación de la Provincia por copiar a los mejores, por saber reconocer y aprender de quienes hacen las cosas bien. Incluso Alberto Rodríguez Saá manifestó que “es de buenos gobernantes mejorar la calidad de vida del pueblo”. El ambiente fue muy cordial y la admiración mutua. Jorge Capitanich, gobernador de Chaco, no vaciló en elogiar la realidad de San Luis, y lo atribuyó a la capacidad para “armar y sostener un proyecto”. Otro dato saliente es que quedaron abiertas las puertas para futuras visitas y la firma de nuevos acuerdos, en los que seguramente intervendrá, entre otros espacios, Laboratorios Puntanos como un experimentado protagonista en un área tan sensible. 

Sin ningún lugar a dudas, la salida de la Argentina es a través del desarrollo y el crecimiento de sus provincias. Y estas acciones son una invalorable contribución en este sentido. Pudo haber, en distintas coyunturas, de parte de las autoridades nacionales una mirada centralista, y una vocación unitaria muy fuerte, que frenaron el progreso regional, pero en muchos casos hay cierta pasividad y alguna complicidad de muchos actores que deberían realizar otros aportes. 
 

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No todos los vuelos deben pasar por Aeroparque

En todos los ámbitos el federalismo es presentado como un concepto importante. Para alguna mirada ligera, se trata de un trascendente precepto que ocupa un lugar destacado en la Constitución Nacional, que simplemente debiera asegurar un buen trato de parte de la Nación a las provincias que la constituyen. En ese mismo sentido, el federalismo tiene su correlato económico en la famosa coparticipación federal (nunca revisada pese al mandato constitucional de 1994). Para otros, con una visión más profunda y más auténtica del federalismo, se trata de una forma de entender la democracia y de apreciar la historia. Consiste en tener incorporado la idea del papel fundamental de las provincias argentinas y su existencia previa, incluso, a la conformación de la Nación. Bajo este criterio, que dos provincias trabajen de forma mancomunada, aportando sus fortalezas, superando sus debilidades, aprovechando oportunidades y de un modo independiente y soberano es una excelente noticia.

Que existan en la Argentina iniciativas de gobernadores que no soliciten desesperadamente el calor oficial del Ejecutivo Nacional, ya es un logro. Es una demostración de confianza en la propia capacidad. Es salir de una lógica, casi binaria, que todo lo remite al apoyo imprescindible del gobierno nacional. Que todo lo circunscribe a las finanzas y a la deuda externa. Si hay experiencia, hay capacidad, hay voluntad de trabajo, hay inteligencia, hay talento, solo parece cuestión de poner manos a la obra. Y no es menor que, en medio de tanta crisis y urgencia económica, se pueda poner el foco en trascendentes cuestiones referidas al medio ambiente. En reparar y prevenir desastres ambientales tan relacionados con la posibilidad de vida y con la calidad de vida en distintos territorios, en particular, en este caso, en la Cuenca del Morro. Eso hicieron en estos días los gobernadores de Chaco y de San Luis, en un encuentro merecedor de todo tipo de elogios y que genera mucha expectativa y esperanza en ambos pueblos.   

Se firmó en la localidad de Sáenz Peña un convenio entre la Universidad Provincial de Oficios “Eva Perón” y la Universidad Nacional del Chaco Austral, tendiente a la formación de oficios en las áreas agropecuaria, automotriz, metalmecánica, informática, de construcción, de energía eléctrica, de hotelería, de gastronomía, textil, de madera y muebles, y de servicios sociales y personales. Luego, en la ciudad de Resistencia, en el Centro de Biotecnología y Agrícola Forestal, se suscribieron acuerdos relativos a la cooperación técnica e institucional en cultivo y forestación de especies nativas. El Gobernador de San Luis manifestó su orgullo al recorrer las instalaciones y apreciar el trabajo que se realiza en el área de agroforestación. Es repetida la vocación de la Provincia por copiar a los mejores, por saber reconocer y aprender de quienes hacen las cosas bien. Incluso Alberto Rodríguez Saá manifestó que “es de buenos gobernantes mejorar la calidad de vida del pueblo”. El ambiente fue muy cordial y la admiración mutua. Jorge Capitanich, gobernador de Chaco, no vaciló en elogiar la realidad de San Luis, y lo atribuyó a la capacidad para “armar y sostener un proyecto”. Otro dato saliente es que quedaron abiertas las puertas para futuras visitas y la firma de nuevos acuerdos, en los que seguramente intervendrá, entre otros espacios, Laboratorios Puntanos como un experimentado protagonista en un área tan sensible. 

Sin ningún lugar a dudas, la salida de la Argentina es a través del desarrollo y el crecimiento de sus provincias. Y estas acciones son una invalorable contribución en este sentido. Pudo haber, en distintas coyunturas, de parte de las autoridades nacionales una mirada centralista, y una vocación unitaria muy fuerte, que frenaron el progreso regional, pero en muchos casos hay cierta pasividad y alguna complicidad de muchos actores que deberían realizar otros aportes. 
 

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