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Una simple y buena idea

 

El mundo también está plagado de buenas ideas. De las que salvan personas, generan crecimiento o resuelven problemas. Y algunas de esas buenas ideas son tan simples como un juego: el videojuego Misión 1,5 se lanzó en Nueva York con el objetivo de acercar la ciudadanía a los planes de acción climática de sus gobiernos y de la comunidad internacional.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) puso en marcha una campaña sobre la crisis climática que pretende dar respuesta a una de las preocupaciones que tienen muchos de los activistas: el cierre de la brecha entre la gente y los gobiernos.

Se trata de un juego para dispositivos móviles que pretende lograr unos 20 millones de usuarios en todo el mundo, a fin de que aprendan sobre las políticas climáticas y voten las soluciones que les parecen más adecuadas ante los impactos del incremento de las temperaturas.

El nombre del videojuego hace alusión a la adopción de medidas convenidas dentro del Acuerdo de París sobre el cambio climático, adoptado en 2015, para contener el incremento de la temperatura en el planeta en 1,5 grados centígrados respecto al comienzo de la era industrial.

“Una de las cosas que ha sido realmente importante para nosotros sobre la Misión 1,5 es asegurarnos que podamos llegar a la mayor cantidad de personas posible”, dijo Cassie Flynn, asesora de cambio climático del PNUD.

“Lo que sabemos es que esta es una industria enorme, y ¿cómo usamos esa industria para abordar uno de los mayores problemas del mundo?”, se preguntó la especialista.

Los juegos para dispositivos móviles vinculados al clima son de los más populares, aseguró Jude Ower, fundador y presidente ejecutivo de Playmob, una compañía de juegos que promueve la concientización social y que diseñó Misión 1,5 (Mission 1.5 en inglés).

Recordó el alcance supermasivo de la industria del juego, con 2.700 millones de jugadores a nivel mundial, por lo que puede desempeñar un importante papel en promover la acción climática. “Jugar es lo que más hacen las personas en sus teléfonos inteligentes, aparte de usar las redes sociales”, dijo Ower después del acto de lanzamiento.

“Es una excelente manera de llegar a las personas de manera ininterrumpida y los juegos son excelentes para contar historias, para involucrar a las personas, para inspirar acciones”, añadió.

En este juego, a los participantes se les hacen preguntas sobre soluciones para el cambio climático en diferentes campos, como la economía verde, los combustibles fósiles o la responsabilidad corporativa.

Las preguntas tienen tres respuestas optativas; una de ellas está abiertamente en contra de una apropiada acción climática, pero las otras dos tienen matices que diferencian el avance en el tema y, según la que seleccionen, reciben 700 o 1.000 puntos.

Durante el lanzamiento, tanto los promotores del juego como los asistentes jugaron con la aplicación y compartieron el puntaje recibido, mientras los resultados colectivos se proyectaron en una gran pantalla.

“Misión 1,5 está aprendiendo del mundo de los juegos y la tecnología digital”, dijo Achim Steiner, administrador del PNUD, en el lanzamiento.

“Juntos intentamos que las personas de todo el mundo no sean simplemente espectadores del cambio climático, no simplemente 'siéntese en las reuniones o dé una conferencia', sino que reciban información sobre la ciencia, informe sobre el desafío y, a menudo, sobre los motivos por los que no estamos actuando”, señaló.

Después del juego, se les pide a los jugadores que voten sobre las acciones climáticas clave que desean ver adoptadas. Estos datos serán analizados y entregados a los gobiernos, que a menudo carecen de acceso a información confiable sobre la opinión pública sobre la acción climática.

Además, con este instrumento novedoso los actores políticos tendrán una herramienta sobre cómo los ciudadanos perciben su futuro por el impacto de la crisis climática. Una idea simple. Una buena idea.

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Una simple y buena idea

 

El mundo también está plagado de buenas ideas. De las que salvan personas, generan crecimiento o resuelven problemas. Y algunas de esas buenas ideas son tan simples como un juego: el videojuego Misión 1,5 se lanzó en Nueva York con el objetivo de acercar la ciudadanía a los planes de acción climática de sus gobiernos y de la comunidad internacional.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) puso en marcha una campaña sobre la crisis climática que pretende dar respuesta a una de las preocupaciones que tienen muchos de los activistas: el cierre de la brecha entre la gente y los gobiernos.

Se trata de un juego para dispositivos móviles que pretende lograr unos 20 millones de usuarios en todo el mundo, a fin de que aprendan sobre las políticas climáticas y voten las soluciones que les parecen más adecuadas ante los impactos del incremento de las temperaturas.

El nombre del videojuego hace alusión a la adopción de medidas convenidas dentro del Acuerdo de París sobre el cambio climático, adoptado en 2015, para contener el incremento de la temperatura en el planeta en 1,5 grados centígrados respecto al comienzo de la era industrial.

“Una de las cosas que ha sido realmente importante para nosotros sobre la Misión 1,5 es asegurarnos que podamos llegar a la mayor cantidad de personas posible”, dijo Cassie Flynn, asesora de cambio climático del PNUD.

“Lo que sabemos es que esta es una industria enorme, y ¿cómo usamos esa industria para abordar uno de los mayores problemas del mundo?”, se preguntó la especialista.

Los juegos para dispositivos móviles vinculados al clima son de los más populares, aseguró Jude Ower, fundador y presidente ejecutivo de Playmob, una compañía de juegos que promueve la concientización social y que diseñó Misión 1,5 (Mission 1.5 en inglés).

Recordó el alcance supermasivo de la industria del juego, con 2.700 millones de jugadores a nivel mundial, por lo que puede desempeñar un importante papel en promover la acción climática. “Jugar es lo que más hacen las personas en sus teléfonos inteligentes, aparte de usar las redes sociales”, dijo Ower después del acto de lanzamiento.

“Es una excelente manera de llegar a las personas de manera ininterrumpida y los juegos son excelentes para contar historias, para involucrar a las personas, para inspirar acciones”, añadió.

En este juego, a los participantes se les hacen preguntas sobre soluciones para el cambio climático en diferentes campos, como la economía verde, los combustibles fósiles o la responsabilidad corporativa.

Las preguntas tienen tres respuestas optativas; una de ellas está abiertamente en contra de una apropiada acción climática, pero las otras dos tienen matices que diferencian el avance en el tema y, según la que seleccionen, reciben 700 o 1.000 puntos.

Durante el lanzamiento, tanto los promotores del juego como los asistentes jugaron con la aplicación y compartieron el puntaje recibido, mientras los resultados colectivos se proyectaron en una gran pantalla.

“Misión 1,5 está aprendiendo del mundo de los juegos y la tecnología digital”, dijo Achim Steiner, administrador del PNUD, en el lanzamiento.

“Juntos intentamos que las personas de todo el mundo no sean simplemente espectadores del cambio climático, no simplemente 'siéntese en las reuniones o dé una conferencia', sino que reciban información sobre la ciencia, informe sobre el desafío y, a menudo, sobre los motivos por los que no estamos actuando”, señaló.

Después del juego, se les pide a los jugadores que voten sobre las acciones climáticas clave que desean ver adoptadas. Estos datos serán analizados y entregados a los gobiernos, que a menudo carecen de acceso a información confiable sobre la opinión pública sobre la acción climática.

Además, con este instrumento novedoso los actores políticos tendrán una herramienta sobre cómo los ciudadanos perciben su futuro por el impacto de la crisis climática. Una idea simple. Una buena idea.

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