Las respuestas necesarias

Ante la gravedad de la amenaza global de COVID-19, mientras las naciones del mundo atienden sin descanso a los nuevos pacientes infectados y mientras la ciencia estudia decenas de fármacos posibles para detenerlo, la vida continúa sin detenerse y demanda respuestas concretas para que, una vez concluida la crisis, la normalidad regrese a cada hogar y a cada familia.

En ese sentido pocas cosas se tornan más esenciales que la educación. Y por ello la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) establecerá una coalición mundial para la educación, con una amplia participación de las naciones del sur, con la idea de movilizar las experiencias de la enseñanza a distancia desarrolladas, ante la actual pandemia COVID-19.

El anuncio lo hizo la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, luego de una reunión en línea de 11 ministros de Educación de todas las regiones: “La responsabilidad de actuar es colectiva” y se requiere la coalición para “seguir movilizando los conocimientos especializados” y “reforzar el apoyo a las respuestas nacionales” en materia educativa.

En la reunión participaron ministros de Educación de Costa Rica, Croacia, Egipto, Francia, Irán, Italia, Japón, México, Nigeria, Perú y Senegal, grupo ad-hoc creado por la Unesco para abordar los desafíos de la enseñanza en la actual coyuntura.

En los últimos 10 días, el número de estudiantes afectados por el cierre de escuelas y universidades en 138 países alcanzó 1.370 millones, lo que representa tres de cada cuatro niños y jóvenes en el mundo.

Asimismo, 60,2 millones de maestros tampoco pueden trabajar en las aulas, debido al aislamiento social para combatir la propagación de coronavirus.

También en los últimos 10 días “hemos hecho más progresos con la enseñanza digital y a distancia que en los últimos diez años. Sin duda, esta crisis cambiará la manera en que pensamos sobre la provisión de educación en el futuro”, dijo el ministro egipcio Tarek Shawki.

Costa Rica está utilizando las redes sociales para transmitir los planes de lectura diarios para los estudiantes y los padres, y desafiando a los estudiantes a desarrollar campañas para contener la propagación de la pandemia.

Además “estamos muy centrados en responsabilizar a los maestros del proceso de aprendizaje y en ofrecer cursos de aprendizaje virtual”, dijo la viceministra costarricense Melania Brenes.

Perú tradujo los contenidos a 10 lenguas indígenas y elaboró materiales sobre los aspectos socioemocionales de la educación para ayudar a los alumnos a hacer frente al aislamiento, informó el despacho a cargo del ministro Martín Benavides.

El ministro de Irán, Mohsen Haji Mirzaie, describió el lanzamiento de los programas a distancia como “un nuevo triángulo de aprendizaje, que conecta a maestros, padres y estudiantes” a través de aulas virtuales apoyadas por redes sociales.

Además de las plataformas virtuales, los países están utilizando la televisión pública para impartir cursos a estudiantes de todas las edades, así como para capacitar a los maestros.

“Solo un 60 por ciento de los estudiantes tiene internet, por lo que tuvimos que ofrecer una combinación de educación a distancia con televisión abierta para llegar a todos”, dijo el ministro mexicano Esteban Moctezuma.

Agregó que su país también explora estrategias para llegar a los niños con necesidades especiales.

Por otra parte, la repentina generalización de la enseñanza a distancia plantea nuevos retos y Shawki abogó por que se adopten “medidas en torno a la gobernanza del océano digital de materiales que no están acreditados por el ministerio ni por ninguna institución creíble”.

La atención se desplaza hacia el apoyo a maestros y familias. “Más que nunca es necesario acompañar a los alumnos, tanto en el plano académico como en el emocional”, dijo Stefania Giannini, subdirectora de Educación de la Unesco.

Son respuestas necesarias y válidas, en medio de la crisis.

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Las respuestas necesarias

Ante la gravedad de la amenaza global de COVID-19, mientras las naciones del mundo atienden sin descanso a los nuevos pacientes infectados y mientras la ciencia estudia decenas de fármacos posibles para detenerlo, la vida continúa sin detenerse y demanda respuestas concretas para que, una vez concluida la crisis, la normalidad regrese a cada hogar y a cada familia.

En ese sentido pocas cosas se tornan más esenciales que la educación. Y por ello la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) establecerá una coalición mundial para la educación, con una amplia participación de las naciones del sur, con la idea de movilizar las experiencias de la enseñanza a distancia desarrolladas, ante la actual pandemia COVID-19.

El anuncio lo hizo la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, luego de una reunión en línea de 11 ministros de Educación de todas las regiones: “La responsabilidad de actuar es colectiva” y se requiere la coalición para “seguir movilizando los conocimientos especializados” y “reforzar el apoyo a las respuestas nacionales” en materia educativa.

En la reunión participaron ministros de Educación de Costa Rica, Croacia, Egipto, Francia, Irán, Italia, Japón, México, Nigeria, Perú y Senegal, grupo ad-hoc creado por la Unesco para abordar los desafíos de la enseñanza en la actual coyuntura.

En los últimos 10 días, el número de estudiantes afectados por el cierre de escuelas y universidades en 138 países alcanzó 1.370 millones, lo que representa tres de cada cuatro niños y jóvenes en el mundo.

Asimismo, 60,2 millones de maestros tampoco pueden trabajar en las aulas, debido al aislamiento social para combatir la propagación de coronavirus.

También en los últimos 10 días “hemos hecho más progresos con la enseñanza digital y a distancia que en los últimos diez años. Sin duda, esta crisis cambiará la manera en que pensamos sobre la provisión de educación en el futuro”, dijo el ministro egipcio Tarek Shawki.

Costa Rica está utilizando las redes sociales para transmitir los planes de lectura diarios para los estudiantes y los padres, y desafiando a los estudiantes a desarrollar campañas para contener la propagación de la pandemia.

Además “estamos muy centrados en responsabilizar a los maestros del proceso de aprendizaje y en ofrecer cursos de aprendizaje virtual”, dijo la viceministra costarricense Melania Brenes.

Perú tradujo los contenidos a 10 lenguas indígenas y elaboró materiales sobre los aspectos socioemocionales de la educación para ayudar a los alumnos a hacer frente al aislamiento, informó el despacho a cargo del ministro Martín Benavides.

El ministro de Irán, Mohsen Haji Mirzaie, describió el lanzamiento de los programas a distancia como “un nuevo triángulo de aprendizaje, que conecta a maestros, padres y estudiantes” a través de aulas virtuales apoyadas por redes sociales.

Además de las plataformas virtuales, los países están utilizando la televisión pública para impartir cursos a estudiantes de todas las edades, así como para capacitar a los maestros.

“Solo un 60 por ciento de los estudiantes tiene internet, por lo que tuvimos que ofrecer una combinación de educación a distancia con televisión abierta para llegar a todos”, dijo el ministro mexicano Esteban Moctezuma.

Agregó que su país también explora estrategias para llegar a los niños con necesidades especiales.

Por otra parte, la repentina generalización de la enseñanza a distancia plantea nuevos retos y Shawki abogó por que se adopten “medidas en torno a la gobernanza del océano digital de materiales que no están acreditados por el ministerio ni por ninguna institución creíble”.

La atención se desplaza hacia el apoyo a maestros y familias. “Más que nunca es necesario acompañar a los alumnos, tanto en el plano académico como en el emocional”, dijo Stefania Giannini, subdirectora de Educación de la Unesco.

Son respuestas necesarias y válidas, en medio de la crisis.

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