Villa Mercedes: reciclaron alimentos con un horno solar

Hicieron cerca de 70 paquetes de pimentón y zapallo deshidratados con donaciones que recibieron de huerteros.

La frase del cantautor Jorge Drexler "nada se pierde, todo se transforma" refleja a la perfección el pensamiento de cinco docentes de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL). Las y los profesionales que se desempeñan en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (FICA) en Villa Mercedes reciclaron verduras y las convirtieron en condimentos utilizando un horno solar.

La iniciativa, que tuvo lugar en la planta piloto que funciona en el campus universitario, surgió luego de que la familia Solano, beneficiaria del plan provincial Parcelas Hortícolas, donara seis cajones de zapallos y pimientos a los profesores. Felipe, uno de los productores, contó que eran ejemplares que, como consecuencia de la helada y de algunos defectos, ya no podían comercializarlos. "Por lo general, todo lo que nos sobra es de descarte. A veces lo tiramos y otras tantas se lo damos a Romina, una mula que sabe acercarse al predio. Un día vino Margarita, una de las docentes, le comenté que teníamos esos alimentos y se los dimos. Nunca pensé que les iban a dar un nuevo uso", añadió entre risas.

El equipo aceptó las donaciones y encaró el desafío. "Tuvimos una etapa previa que consistió en aplicarles reactivos para poder  mantener el color, sobre todo del pimiento. De esa forma, el producto se ve más atractivo, pero además puede mantenerse durante un año, que es la vida útil que tiene", contó Myriam Grzona, una de las integrantes, y aclaró: "Este es un lote de prueba".

 

 

De los cajones obtuvieron 35 bolsas de pimentón de 50 gramos cada una y 17 de zapallo, de 200 gramos. Las primeras cuestan $60 y las segundas, $100. Pueden utilizarlas para darles más sabor a las comidas o sumarlas a sopas y guisos, recomendaron las productoras.

El proceso de producción fue rápido, solo les llevó un día. Tuvieron que cortar las verduras, lavarlas, las pasaron por el deshidratador y luego las colocaron en el horno solar. "La ventaja de estas herramientas es que no consumen combustible y funcionan a través de resistencias eléctricas", resaltó Grzona.

Si bien es la primera tanda que realizan, los profesionales que participaron aseguran que quieren continuar con el reciclado. "Nuestra idea es que con este primer paso, ellos puedan hacerlo en las parcelas. Armar este tipo de herramientas es muy fácil y, sobre todo, pueden aprovechar al máximo lo que producen. Podríamos trabajar de dos maneras: ayudarlos a construir un deshidratador solar o hacerlo en las instalaciones de la universidad, pero eso ya implicaría otro protocolo", dijo la investigadora de la FICA.

 

 

Luego opinó: "En estos tiempos que corren es importante recuperar todo lo que se pueda, sobre todo cuando se trata de alimentos. Y en este caso es, además, una forma de valorar aún más el trabajo de las familias".
Por su parte, Solano agradeció el aporte y comentó: "Nos llevamos una grata sorpresa y esperamos poder retribuirles esta gran mano que nos han dado".

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Villa Mercedes: reciclaron alimentos con un horno solar

Hicieron cerca de 70 paquetes de pimentón y zapallo deshidratados con donaciones que recibieron de huerteros.

Entregaron los condimentos en bolsas de 50 y 200 gramos. Foto: Héctor Portela.

La frase del cantautor Jorge Drexler "nada se pierde, todo se transforma" refleja a la perfección el pensamiento de cinco docentes de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL). Las y los profesionales que se desempeñan en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (FICA) en Villa Mercedes reciclaron verduras y las convirtieron en condimentos utilizando un horno solar.

La iniciativa, que tuvo lugar en la planta piloto que funciona en el campus universitario, surgió luego de que la familia Solano, beneficiaria del plan provincial Parcelas Hortícolas, donara seis cajones de zapallos y pimientos a los profesores. Felipe, uno de los productores, contó que eran ejemplares que, como consecuencia de la helada y de algunos defectos, ya no podían comercializarlos. "Por lo general, todo lo que nos sobra es de descarte. A veces lo tiramos y otras tantas se lo damos a Romina, una mula que sabe acercarse al predio. Un día vino Margarita, una de las docentes, le comenté que teníamos esos alimentos y se los dimos. Nunca pensé que les iban a dar un nuevo uso", añadió entre risas.

El equipo aceptó las donaciones y encaró el desafío. "Tuvimos una etapa previa que consistió en aplicarles reactivos para poder  mantener el color, sobre todo del pimiento. De esa forma, el producto se ve más atractivo, pero además puede mantenerse durante un año, que es la vida útil que tiene", contó Myriam Grzona, una de las integrantes, y aclaró: "Este es un lote de prueba".

 

 

De los cajones obtuvieron 35 bolsas de pimentón de 50 gramos cada una y 17 de zapallo, de 200 gramos. Las primeras cuestan $60 y las segundas, $100. Pueden utilizarlas para darles más sabor a las comidas o sumarlas a sopas y guisos, recomendaron las productoras.

El proceso de producción fue rápido, solo les llevó un día. Tuvieron que cortar las verduras, lavarlas, las pasaron por el deshidratador y luego las colocaron en el horno solar. "La ventaja de estas herramientas es que no consumen combustible y funcionan a través de resistencias eléctricas", resaltó Grzona.

Si bien es la primera tanda que realizan, los profesionales que participaron aseguran que quieren continuar con el reciclado. "Nuestra idea es que con este primer paso, ellos puedan hacerlo en las parcelas. Armar este tipo de herramientas es muy fácil y, sobre todo, pueden aprovechar al máximo lo que producen. Podríamos trabajar de dos maneras: ayudarlos a construir un deshidratador solar o hacerlo en las instalaciones de la universidad, pero eso ya implicaría otro protocolo", dijo la investigadora de la FICA.

 

 

Luego opinó: "En estos tiempos que corren es importante recuperar todo lo que se pueda, sobre todo cuando se trata de alimentos. Y en este caso es, además, una forma de valorar aún más el trabajo de las familias".
Por su parte, Solano agradeció el aporte y comentó: "Nos llevamos una grata sorpresa y esperamos poder retribuirles esta gran mano que nos han dado".

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