SAN LUIS - Martes 09 de Agosto de 2022

SAN LUIS - Martes 09 de Agosto de 2022

EN VIVO

El regreso a la normalidad empresarial

Por redacción
| 05 de agosto de 2022

Las empresas de toda América Latina y el Caribe sobrevivieron a la pandemia de COVID-19 recortando la inversión, lo que redujo los niveles de capital y ahora amenaza con frenar el crecimiento económico de la región, advirtió el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

 

Aunque es una buena noticia que relativamente pocas empresas grandes hayan fracasado, la caída de su capital productivo implica una cicatriz importante y amenaza el crecimiento económico de la región.

 

Más de dos años después del inicio de la pandemia, las cifras de capital productivo continúan un 20% por debajo de los niveles anteriores a la COVID-19 y son necesarias nuevas políticas para ayudar a las empresas a impulsar la inversión y el crecimiento, según el informe.

 

El estudio “Empresas prósperas para una recuperación sólida” fue elaborado por expertos del BID y del Centro para el Desarrollo Global (CGD, en inglés).

 

Mediante un análisis de los balances de las empresas de mayor tamaño, el informe describe la manera en que han navegado la crisis, recortando costos variables e inversiones, pero también aborda las pequeñas y medianas empresas, que sufren en mayor medida, con cierres y restricciones de acceso a crédito.

 

La pandemia además “ha tenido impactos sin precedentes en los mercados laborales”, con fuertes caídas en el empleo y en las tasas de participación.

 

Al comienzo de la pandemia, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estimó que hasta tres millones de empresas del sector formal (16% del total), en su mayoría pequeñas, podrían cerrar sus puertas como consecuencia de la crisis económica y sanitaria desatada.

 

Pero con base en los datos analizados, el nuevo estudio concluye que los cierres fueron menores a lo esperado y que en algunos países, como Bolivia y Perú, incluso hubo en 2020 y 2021 menos quiebras de empresas que en 2019.

 

La creación neta de empresas se mantuvo en los años de pandemia similar a la de 2019 en Bolivia, Brasil y Perú, por ejemplo, y en cuanto a declaraciones de insolvencia, en Colombia la cifra de 2020 fue similar a la de 2019 y en Brasil incluso bajó.

 

Chile, en cambio, sí mostró un mayor porcentaje de cierre de empresas en 2020 (15%) en comparación con 2019 (8%), y también la creación de nuevas empresas en 2020 estuvo muy por debajo de los niveles de 2019.

 

Junto con la caída de la inversión, el estudio encontró que los niveles de endeudamiento continúan elevados, particularmente en los sectores más afectados por la pandemia.

 

Además, la demanda de trabajadores formales disminuyó y el empleo informal aumentó considerablemente durante la recuperación.

 

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ubicó a comienzos de este año la tasa de desocupación en 9,6% e indicó que de los 49 millones de puestos de trabajo perdidos en el peor momento de la crisis, en el segundo trimestre de 2020, aún faltan por recuperar 4,5 millones.

 

El estudio plantea que existe el riesgo de que la situación lleve a “una especie de COVID-19 económica de larga duración”, en la que un sector privado débil no consigue crear puestos de trabajo ni estimular el crecimiento económico.

 

Con el aumento de las tasas de interés a nivel mundial y local, y la gran incertidumbre en los mercados internacionales de capitales, es evidente que las empresas tendrán dificultades para obtener el financiamiento necesario para la inversión.

 

Las políticas para impulsar e incubar empresas jóvenes y prometedoras, y mejorar el acceso al capital de riesgo aparecen como fundamentales para la recuperación y el crecimiento. El regreso a la normalidad aún debe transitarse.

 

Comentá vos tambien...