Escuchá acá la 90.9

Escuchá acá la 90.9
X

Accidente Cerebro Vascular: una patología que en el país es la tercera causa de muerte

Durante 2015 se produjeron 18 mil fallecimientos. En San Luis representa el 30% de las pérdidas humanas. 

Es silencioso, no avisa y termina siendo mortal o genera una invalidez para toda la vida. Así actúa el accidente cerebro vascular (ACV) que según las estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación representan la tercera causa de muerte en nuestro país y la primera en secuelas: se estima que cada 4 minutos una persona padece un ACV y que se producen unas 18 mil muertes anuales. 

Hugo Sagardoy, jefe del servicio de Cardiología del Hospital San Luis, explicó que “el accidente cerebro vascular puede ser hemorrágico, es decir cuando se produce el sangrado en el cerebro; o isquémico, por pérdida súbita del flujo sanguíneo. Este último está asociado a la diabetes, la hipertensión y a problemas cardíacos. En el primer caso, cuando se produce en personas jóvenes que no sufren ninguna de estas patologías se le llama aneurisma, que además tienen la particularidad de ser congénitos”.   

El cardiólogo estimó que este accidente “es la principal causa de muerte y de invalidez en el mundo y en San Luis el panorama es similar porque en el último informe del Ministerio de Salud de la Nación del 2015, un 30 por ciento de las muertes que se producen en la provincia fueron por esa causa además de infartos y otras patologías cardiovasculares”.
 

Sagardoy explicó que los factores de riesgo de sufrir un ACV son los mismos que se relacionan con las patologías cardíacas como diabetes, tabaquismo, sedentarismo, obesidad y fundamentalmente la hipertensión. “El no controlarse la presión arterial con frecuencia provoca que una persona no pueda saber si es hipertensa y a la vez la pone en riesgo de tener un ACV porque al desconocer esta situación no se cuida y no controla los factores de riesgo de un accidente cardiovascular”, aclaró. Y remarcó que por su experiencia en el consultorio trató varios casos de pacientes hipertensos “que además debutan como tales después que tuvieron un ACV”.

El médico destacó que las lesiones que sufren las personas después de un ACV son variadas: “Pero en la mayoría de los casos les dejan secuelas permanentes. Aunque pueden ser de distinta gravedad van desde un pequeño trastorno del habla, disminución en la movilidad de miembros como brazos o piernas, hasta la invalidez absoluta. Muchos pierden la capacidad de movilizarse por sus propios medios y en algunos casos no pueden ni siquiera alimentarse por sí mismos”.     

Para evitar un ACV el cardiólogo recomendó “antes que nada controlarse la presión” y en segundo lugar tener una dieta saludable. Porque según dijo “son las mismas recomendaciones que se dan para la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares; que implican al menos tres porciones de frutas y verduras diarias, comer pescados, cereales y evitar las grasas saturadas. Además no consumir azúcares en grandes cantidades porque eso predispone a la diabetes que es otro factor de riesgo”. También hacer actividad física durante 30 o 40 minutos por día, o al menos tres veces por semana, y en lo posible evitar el estrés.      

En caso se ser diabético indicó que “es necesario controlarse los niveles de glucosa en sangre y aunque no sea hipertenso la persona debe tomarse la presión regularmente. Y en caso de serlo cumplir con el tratamiento de medicamentos porque muchos los abandonan con el paso del tiempo”. Y en especial pidió “controlar el uso de la sal y disminuirla lo máximo posible”. 

Causante de invalidez

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), unas 15 millones de personas sufren un ACV por año. De esos, 5 millones mueren y otros 5 millones quedan con una discapacidad permanente. En el mundo, además, es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad.

Según ese informe en Estados Unidos una persona sufre un ACV cada 40 segundos y alguien muere cada 4 minutos por esta causa.

Mientras que en el resto del mundo se proyecta que 1 de cada 6 personas tendrá un ACV en su vida.

Alrededor de 30 millones de personas han padecido un ACV y la mayoría tiene discapacidades residuales. 

En nuestro país otro dato alarmante que genera pesimismo respecto de los ataques cerebro vasculares es que el 32% de la población tiene hipertensión arterial y la mayoría de ellos no lo sabe. Entre un 8,5% y 12% es diabética; el 27% fuma, el 40% está expuesta al humo de otros, el 35,4% tiene sobrepeso (18% obesidad), el 54,9% no realiza actividad física útil para su salud y el porcentaje de gente que tiene una alimentación con alto contenido de frutas y verduras —en niveles que previenen las enfermedades vasculares— no llega al 5%. Sin embargo una encuesta que realizó el Instituto Fleni en 2016 arrojó que el 95% de los argentinos sabe qué es un ACV.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Accidente Cerebro Vascular: una patología que en el país es la tercera causa de muerte

Durante 2015 se produjeron 18 mil fallecimientos. En San Luis representa el 30% de las pérdidas humanas. 

Foto: Internet.

Es silencioso, no avisa y termina siendo mortal o genera una invalidez para toda la vida. Así actúa el accidente cerebro vascular (ACV) que según las estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación representan la tercera causa de muerte en nuestro país y la primera en secuelas: se estima que cada 4 minutos una persona padece un ACV y que se producen unas 18 mil muertes anuales. 

Hugo Sagardoy, jefe del servicio de Cardiología del Hospital San Luis, explicó que “el accidente cerebro vascular puede ser hemorrágico, es decir cuando se produce el sangrado en el cerebro; o isquémico, por pérdida súbita del flujo sanguíneo. Este último está asociado a la diabetes, la hipertensión y a problemas cardíacos. En el primer caso, cuando se produce en personas jóvenes que no sufren ninguna de estas patologías se le llama aneurisma, que además tienen la particularidad de ser congénitos”.   

El cardiólogo estimó que este accidente “es la principal causa de muerte y de invalidez en el mundo y en San Luis el panorama es similar porque en el último informe del Ministerio de Salud de la Nación del 2015, un 30 por ciento de las muertes que se producen en la provincia fueron por esa causa además de infartos y otras patologías cardiovasculares”.
 

Sagardoy explicó que los factores de riesgo de sufrir un ACV son los mismos que se relacionan con las patologías cardíacas como diabetes, tabaquismo, sedentarismo, obesidad y fundamentalmente la hipertensión. “El no controlarse la presión arterial con frecuencia provoca que una persona no pueda saber si es hipertensa y a la vez la pone en riesgo de tener un ACV porque al desconocer esta situación no se cuida y no controla los factores de riesgo de un accidente cardiovascular”, aclaró. Y remarcó que por su experiencia en el consultorio trató varios casos de pacientes hipertensos “que además debutan como tales después que tuvieron un ACV”.

El médico destacó que las lesiones que sufren las personas después de un ACV son variadas: “Pero en la mayoría de los casos les dejan secuelas permanentes. Aunque pueden ser de distinta gravedad van desde un pequeño trastorno del habla, disminución en la movilidad de miembros como brazos o piernas, hasta la invalidez absoluta. Muchos pierden la capacidad de movilizarse por sus propios medios y en algunos casos no pueden ni siquiera alimentarse por sí mismos”.     

Para evitar un ACV el cardiólogo recomendó “antes que nada controlarse la presión” y en segundo lugar tener una dieta saludable. Porque según dijo “son las mismas recomendaciones que se dan para la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares; que implican al menos tres porciones de frutas y verduras diarias, comer pescados, cereales y evitar las grasas saturadas. Además no consumir azúcares en grandes cantidades porque eso predispone a la diabetes que es otro factor de riesgo”. También hacer actividad física durante 30 o 40 minutos por día, o al menos tres veces por semana, y en lo posible evitar el estrés.      

En caso se ser diabético indicó que “es necesario controlarse los niveles de glucosa en sangre y aunque no sea hipertenso la persona debe tomarse la presión regularmente. Y en caso de serlo cumplir con el tratamiento de medicamentos porque muchos los abandonan con el paso del tiempo”. Y en especial pidió “controlar el uso de la sal y disminuirla lo máximo posible”. 

Causante de invalidez

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), unas 15 millones de personas sufren un ACV por año. De esos, 5 millones mueren y otros 5 millones quedan con una discapacidad permanente. En el mundo, además, es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad.

Según ese informe en Estados Unidos una persona sufre un ACV cada 40 segundos y alguien muere cada 4 minutos por esta causa.

Mientras que en el resto del mundo se proyecta que 1 de cada 6 personas tendrá un ACV en su vida.

Alrededor de 30 millones de personas han padecido un ACV y la mayoría tiene discapacidades residuales. 

En nuestro país otro dato alarmante que genera pesimismo respecto de los ataques cerebro vasculares es que el 32% de la población tiene hipertensión arterial y la mayoría de ellos no lo sabe. Entre un 8,5% y 12% es diabética; el 27% fuma, el 40% está expuesta al humo de otros, el 35,4% tiene sobrepeso (18% obesidad), el 54,9% no realiza actividad física útil para su salud y el porcentaje de gente que tiene una alimentación con alto contenido de frutas y verduras —en niveles que previenen las enfermedades vasculares— no llega al 5%. Sin embargo una encuesta que realizó el Instituto Fleni en 2016 arrojó que el 95% de los argentinos sabe qué es un ACV.

Logín