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Preso muerto por quemaduras: "Lo atacaron y le prendieron fuego tres presos"

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Preso muerto por quemaduras: "Lo atacaron y le prendieron fuego tres presos"

Ésa es la versión que una persona que fue a visitar a otro interno le dio a la hermana de  Jesús Emanuel Aguilera, el fallecido.

Noemí Aguilera repasa la charla que tuvo con su hermano Jesús Emanuel Aguilera el pasado domingo, cuando lo visitó en la cárcel. Ése fue el último día que lo vio consciente, horas antes de que fuera alcanzado por las llamas, en su celda. “Estaba raro. No estaba como otras veces. Lo vi como molesto, o enojado. En un momento me contó que tenía problemas con tres compañeros del pabellón, que son mercedinos. Me dijo que cuando volviera de la visita iban a arreglar las cosas”, refirió. “Después, una persona que fue a visitar a otro interno nos dijo que esos compañeros del pabellón lo apuñalaron afuera de la celda, lo metieron adentro inconsciente, trabaron la puerta y le tiraron adentro un pedazo de colchón prendido fuego”, que ocasionó el incendio que lo dejó con quemaduras en el 80 por ciento del cuerpo, manifestó. “No creemos que él  haya querido suicidarse, como se dijo en un momento –aseveró la pariente del fallecido–. Queremos que investiguen para saber qué pasó. Queremos que haya justicia, para que descanse en paz”.

El jueves, la familia le dio el último adiós a Aguilera en un cementerio de General Pico, La Pampa. “Nosotros somos de allí, pero yo vivo con mi pareja y mi bebé en San Luis, en el barrio Eva Perón –precisó la joven–. Con él éramos, en total, siete hermanos. Yo soy la mayor, y él era el segundo (…). No tenía esposa ni hijos. Apenas tenía 21 años”.

Las autoridades del penal habían informado que el joven pagaba condena, y su hermana lo confirmó ayer. “Estaba encerrado desde mayo de 2016, por el hurto de un auto. Le quedaban cuatro meses para salir definitivamente. Ésa es una de las razones por las que, justamente, no creemos que él haya querido matarse”, aseveró. “Es más, su idea era ponerse a estudiar y ponerle una panadería a mi papá”, Humberto Aguilera, completó la joven.

El padre del fallecido está en la cárcel, procesado por el asesinato de Gerardo Mauricio Cortez, ocurrido a fines de agosto de 2015 en el barrio Ate de San Luis. Noemí explicó que su hermano terminó enredado en el hurto porque el abogado de su padre les pedía una determinada suma para poder iniciar la defensa, y ellos no tenían ese dinero. “Mi papá está adentro por algo que no hizo. Mi hermano se llevó ese auto pensando en venderlo para conseguir la plata para el abogado. Pero al final se entregó. Cuando cayó preso le decía ‘por lo menos voy a estar en el mismo lugar que vos, para verte”, relató.

Justamente, en la última visita, Noemí estuvo con los dos. “Fui con mi beba. Y mi papá, vino de la unidad en donde está él a la de mi hermano. Ellos se juntaron como a las 9, y yo fui a las 10”, narró.

Recordó que Jesús “no estaba bien”, en cuanto a su ánimo, y que le confió lo del problema con los tres compañeros, aunque no entró en detalles, “para no preocuparnos”, supuso. Según la pariente, el inconveniente era porque los otros internos “querían ponerle reglas, que hiciera esto, que hiciera aquello”. 

Jesús se fue temprano de la visita. “Antes de que se fuera le dije ‘Jesús, portate bien’, como le pedía siempre. Me quedé con mi papá, tomando unos mates, hasta las 17:15, más o menos. Nunca imaginé que pasara algo así”, expresó.

Según la información que le ha llegado a la familia, recién cinco minutos después de que el incendio se declarara, fueron a auxiliarlo. “El humo llegaba de la Unidad 1 a la 2”, indicó la joven, en base a los comentarios que recibió. También le dieron el nombre de uno de los presuntos agresores y el apodo de otro.

 

Irreconocible

A las 23 del domingo, con un llamado telefónico, la madre de Aguilera, Gloria Ponce, supo que su hijo estaba internado en el Hospital San Luis. “Ella viajó de La Pampa a San Luis. Llegó al mediodía, cuando todavía estaba con vida. A mí me avisó mi abuela. Pude entrar a verlo. Le hablé, pero estaba inconsciente, no reaccionaba. Estaba desfigurado, con muchas cobijas encima, por eso no pudimos ver mucho. Sólo tenía los pies blancos”, describió.

La joven no sabe si el cuerpo presenta alguna lesión compatible con una puñalada o corte, que guarde relación con la versión que le dieron. “Lo velamos a cajón cerrado. No nos dejaron verlo”, manifestó. 

Al momento del llamado de El Diario, Noemí no estaba en San Luis. Pero dijo que, al regresar, se pondrá nuevamente en contacto con la gente de organismos de Derechos Humanos, con quienes ya habló. Ellos le ofrecieron un abogado.

“Voy a intentar hablar con la jueza que lleva la causa –NdP: por estos días, la jueza Penal Virginia Palacios es la magistrado que está a cargo del Juzgado Penal 1, en calidad de subrogante–. El pagaba su condena por lo que hizo. No queremos que esto quede así. Queremos que averigüen bien. Voy a ir a todos lados, para que nos escuchen”, prometió.

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Preso muerto por quemaduras: "Lo atacaron y le prendieron fuego tres presos"

Ésa es la versión que una persona que fue a visitar a otro interno le dio a la hermana de  Jesús Emanuel Aguilera, el fallecido.

Hermanos. Noemí junto a su hermano Jesús. El jueves lo sepultaron. Foto: gentileza Noemí Aguilera.

Noemí Aguilera repasa la charla que tuvo con su hermano Jesús Emanuel Aguilera el pasado domingo, cuando lo visitó en la cárcel. Ése fue el último día que lo vio consciente, horas antes de que fuera alcanzado por las llamas, en su celda. “Estaba raro. No estaba como otras veces. Lo vi como molesto, o enojado. En un momento me contó que tenía problemas con tres compañeros del pabellón, que son mercedinos. Me dijo que cuando volviera de la visita iban a arreglar las cosas”, refirió. “Después, una persona que fue a visitar a otro interno nos dijo que esos compañeros del pabellón lo apuñalaron afuera de la celda, lo metieron adentro inconsciente, trabaron la puerta y le tiraron adentro un pedazo de colchón prendido fuego”, que ocasionó el incendio que lo dejó con quemaduras en el 80 por ciento del cuerpo, manifestó. “No creemos que él  haya querido suicidarse, como se dijo en un momento –aseveró la pariente del fallecido–. Queremos que investiguen para saber qué pasó. Queremos que haya justicia, para que descanse en paz”.

El jueves, la familia le dio el último adiós a Aguilera en un cementerio de General Pico, La Pampa. “Nosotros somos de allí, pero yo vivo con mi pareja y mi bebé en San Luis, en el barrio Eva Perón –precisó la joven–. Con él éramos, en total, siete hermanos. Yo soy la mayor, y él era el segundo (…). No tenía esposa ni hijos. Apenas tenía 21 años”.

Las autoridades del penal habían informado que el joven pagaba condena, y su hermana lo confirmó ayer. “Estaba encerrado desde mayo de 2016, por el hurto de un auto. Le quedaban cuatro meses para salir definitivamente. Ésa es una de las razones por las que, justamente, no creemos que él haya querido matarse”, aseveró. “Es más, su idea era ponerse a estudiar y ponerle una panadería a mi papá”, Humberto Aguilera, completó la joven.

El padre del fallecido está en la cárcel, procesado por el asesinato de Gerardo Mauricio Cortez, ocurrido a fines de agosto de 2015 en el barrio Ate de San Luis. Noemí explicó que su hermano terminó enredado en el hurto porque el abogado de su padre les pedía una determinada suma para poder iniciar la defensa, y ellos no tenían ese dinero. “Mi papá está adentro por algo que no hizo. Mi hermano se llevó ese auto pensando en venderlo para conseguir la plata para el abogado. Pero al final se entregó. Cuando cayó preso le decía ‘por lo menos voy a estar en el mismo lugar que vos, para verte”, relató.

Justamente, en la última visita, Noemí estuvo con los dos. “Fui con mi beba. Y mi papá, vino de la unidad en donde está él a la de mi hermano. Ellos se juntaron como a las 9, y yo fui a las 10”, narró.

Recordó que Jesús “no estaba bien”, en cuanto a su ánimo, y que le confió lo del problema con los tres compañeros, aunque no entró en detalles, “para no preocuparnos”, supuso. Según la pariente, el inconveniente era porque los otros internos “querían ponerle reglas, que hiciera esto, que hiciera aquello”. 

Jesús se fue temprano de la visita. “Antes de que se fuera le dije ‘Jesús, portate bien’, como le pedía siempre. Me quedé con mi papá, tomando unos mates, hasta las 17:15, más o menos. Nunca imaginé que pasara algo así”, expresó.

Según la información que le ha llegado a la familia, recién cinco minutos después de que el incendio se declarara, fueron a auxiliarlo. “El humo llegaba de la Unidad 1 a la 2”, indicó la joven, en base a los comentarios que recibió. También le dieron el nombre de uno de los presuntos agresores y el apodo de otro.

 

Irreconocible

A las 23 del domingo, con un llamado telefónico, la madre de Aguilera, Gloria Ponce, supo que su hijo estaba internado en el Hospital San Luis. “Ella viajó de La Pampa a San Luis. Llegó al mediodía, cuando todavía estaba con vida. A mí me avisó mi abuela. Pude entrar a verlo. Le hablé, pero estaba inconsciente, no reaccionaba. Estaba desfigurado, con muchas cobijas encima, por eso no pudimos ver mucho. Sólo tenía los pies blancos”, describió.

La joven no sabe si el cuerpo presenta alguna lesión compatible con una puñalada o corte, que guarde relación con la versión que le dieron. “Lo velamos a cajón cerrado. No nos dejaron verlo”, manifestó. 

Al momento del llamado de El Diario, Noemí no estaba en San Luis. Pero dijo que, al regresar, se pondrá nuevamente en contacto con la gente de organismos de Derechos Humanos, con quienes ya habló. Ellos le ofrecieron un abogado.

“Voy a intentar hablar con la jueza que lleva la causa –NdP: por estos días, la jueza Penal Virginia Palacios es la magistrado que está a cargo del Juzgado Penal 1, en calidad de subrogante–. El pagaba su condena por lo que hizo. No queremos que esto quede así. Queremos que averigüen bien. Voy a ir a todos lados, para que nos escuchen”, prometió.

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