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Hábitos de consumos: las nuevas formas de mirar televisión

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Hábitos de consumos: las nuevas formas de mirar televisión

Ayelen Anzulovich

Se registran hasta siete bajas por día del servicio de cable, pero se contrata más velocidad en la conexión a Internet.

En el último tiempo la televisión por cable ha perdido adeptos, ya sea por los altos costos que significa mantenerla o por la irrupción de las distintas plataformas que se ofrecen en la web. Lo cierto es que así como la telefonía móvil ha transformado la forma de comunicarse entre las personas, la TV también está experimentando profundas transformaciones de la mano de internet.

Lo estructurada y rígida que es la televisión, pierde contra plataformas como YouTube o Netflix que han ido ganando terreno y se están consolidando como nuevas vías de consumo. La manera de ver contenidos audiovisuales se han modificado según una encuesta que realizó el Ministerio de Cultura de la Presidencia de la Nación, que remarca que los argentinos siguen mirando en la pantalla grande, pero de una manera diferente. El 95 por ciento utiliza el televisor como soporte principal y más de la mitad de los dispositivos en los hogares son Smart (54 por ciento). Menos del 5 por ciento de la población lo hace a través de otros soportes, como celulares, computadoras o tablets.

Así y todo, las grillas de canales siguen dando pelea porque todavía existen televidentes que eligen ver los programas en el momento exacto en el que son transmitidos y por el canal correspondiente. Solo una minoría (8 por ciento) lo hace en otro momento a través de YouTube u otras páginas en la red. Lo cierto es que la televisión por cable está sufriendo modificaciones, por esta razón el Diario de la República recorrió las tres operadoras que hay en la ciudad para conocer cuál es su situación actual y cómo enfrentan estos nuevos cambios. Hay cifras no oficiales que indican que hoy las empresas que proveen este servicio tienen entre cinco y siete bajas diarias. Ya no es raro ver a los clientes que van a las agencias a cortar el cable. Sin embargo los consumidores no se desprenden totalmente del servicio que les ofrecen, ya que tienen la posibilidad de quedarse solo con internet, en este caso pagan un poco más para reforzar los megas y así tener mejor conectividad.

Frente a este panorama las empresas intentan conservar a los clientes con distintas alternativas, como por ejemplo sorteos al mejor contribuyente.

Los que se suscriban por primera vez también tienen bonificaciones, ya que el descuento es mayor, en algunos casos por única vez le hacen el 30 por ciento de descuento.

Un claro ejemplo es el de Ramón Lucero, quien no quería seguir conservando la señal de cable, pero de igual manera lo querían retener. “Le quise dar de baja y solo quedarme con internet, cuando se los comunique por privado me ofrecían un 30 por ciento de descuento por tres meses si seguía, pero de todas maneras desistí”, aseguró.

 

Mirada en movimiento

Este matutino realizó una encuesta preguntándoles a los consumidores, ¿Cuáles eran los principales motivos por los que dejan de contratar los servicios de cable para pasarse a los contenidos digitales como Netflix o YouTube? El 47 por ciento expresó que las pantallas tradicionales ya no son atractivas, el 37 por ciento dijo que las nuevas plataformas son menos costosas y el 15 por ciento manifestó que en streaming tienen más variedad de contenidos.

Alberto Bengelsdorff, uno de los encuestados expresó que “una de las razones por la que decidí no seguir contratando el servicio es porque me resulta caro y la programación es repetida", además dijo que no tiene buena imagen.

En coincidencia, Javier Guardia manifestó que “no se justifica pagar todo un mes cuando solo estás tres horas en tu casa, y que por internet se consiga todo lo que uno quiere ver”. También Walter Núñez indicó que las empresas brindan un mal servicio, y que repiten la misma película una y otra vez. Además especificó que Netlifx le cubre todas las necesidades a un bajo costo y con la buena señal de WiFi (que provee el Estado) ni siquiera hace falta pagar internet.

Otra de las razones por la que los usuarios se dan de baja de la grilla de canales es por los altos costos y el incremento que sufren todos los meses. En noviembre será del 20 por ciento y el precio que deberán abonar es de 1.115 pesos. Si a eso se le quiere sumar la señal “full HD” hay que agregarle 390 pesos y los fanáticos de los partidos de fútbol 375 pesos más.

En caso de contratar internet los cuatro megas salen 530 pesos; los 6 megas, 655 pesos; los 8 megas 725 pesos y los 10 megas, 790 pesos. Para las primeras tres opciones se necesita adquirir un router para tener internet en toda la casa.

La crisis que vive nuestro país impacta directamente sobre el bolsillo de los consumidores, y si  una familia quisiera contar con servicio de cable e internet, tendría que invertir 2.035 pesos.

 

Nuevas transformaciones

Facundo Rodríguez Iannello, columnista de tecnología, comentó que hay dos motivos por los que los consumidores han cambiado  su manera de mirar televisión. El primero es por la situación económica que atraviesa el país y el segundo por el auge de las plataformas de streaming gratuitas y pagas que brindan un sinfín de contenidos que se pueden ver en el momento que uno quiera. 

Además precisó que una de las características de la televisión es que es estructurada. “Si les gusta un programa deben saber que lo pasarán en un determinado día y horario, además si ya lo emitieron no podrán volverlo a mirar. En cambio los usuarios que utilizan las plataforma de streaming deciden cuándo quieren tener su tiempo de ocio”, precisó Iannello.

Asimismo remarcó que los niños no están acostumbrados a esperar un determinado momento para ver su dibujo preferido, y hay que explicarles cómo funciona el sistema. “Nosotros nos reuníamos alrededor de la pantalla, ellos tiene tablets, celulares y computadoras saben que hacen doble click y pueden disfrutar de sus caricaturas preferidas”, aseguró el especialista.

Otros de los puntos en el que hizo hincapié Rodríguez Iannello, es que en la actualidad las parejas trabajan muchas horas, y eso hace que se disponga de menos tiempo para dedicarle a una película o serie. “Hay personas que en la semana no lo pueden hacen y aprovechan el fin de semana para hacer un maratón de doce horas para avanzar en los capítulos”, dijo. También destacó que si bien este tipo de hábitos existen desde hace mucho tiempo, en nuestro país el boom se empezó a notar hace cinco años atrás.

 

En busca de alternativas

Rodríguez Iannello, indicó que la manera de ver películas y series ha cambiado, y que para ser parte de esta nueva era tecnológica hay que contar con ciertos requisitos. El principal es tener un televisor Smart. También comentó que prácticamente todos tienen esa opción y que los precios no varían en comparación con los convencionales. “Los que ya tenían de antes los televisores Led, no tienen de qué preocuparse porque de igual manera lo podrán hacer. Solo tienen que conectar en la computadora un cable HDMI para poder pasar el contenido al dispositivo”, resaltó.

Otra de las opciones que ofrece el mercado es el Google Chromescat , que permite poder convertir el televisor en una pantalla inteligente. Solo deberán descargarse la aplicación en una tablet o smartphone que les servirá de soporte. “Una tableta de lo más sencilla sale alrededor de 1.500 pesos, y emite perfectamente. Las que entrega el gobierno provincial también funcionan muy bien", detalló.

Igualmente el especialista contó que existen marcas menos conocidas o que son genéricas que utilizan el sistema de Android. “Para ver contenidos en HD, se necesitan cuatro megas en adelante. Netflix funciona muy bien con poca velocidad, lo que hacen este tipo de plataformas es reducir la calidad de imagen cuando el ancho de banda no es suficiente”, destacó y detalló que es común ver en los primeros minutos la imagen pixeleada, pero que después se acomoda y tiene mejor calidad.

 

Precios y calidad

Los Smart cada vez ganan más terreno en los hogares de los puntanos. El Diario recorrió distintas casa de electrodomésticos y pudo comprobar que un 70 por ciento eligen la tecnología inteligente y solo un 30 por ciento utiliza los televisores tradicionales.

Además los vendedores afirmaron que las fábricas están dejando de producirlos.

Diego Lucero, gerente de Ribeiro, dijo que el avance tecnológico impacta fuerte en la vida cotidiana de los clientes, y señaló que esta nueva tendencia se ve reflejada en la inversión que hacen los usuarios a la hora de adquirir un televisor Smart o Led.

Asimismo, destacó que buscan tener mayor acceso a las nuevas tecnologías, y que prefieren gastar unos pesos más para ingresar a las plataformas como Netflix o YouTube. De igual manera aclaró que también existen los que tienen las pantallas Led y solo compran el dispositivo Google Chromecast.

El gerente aseguró que las empresas de televisión satelital también han adaptado sus conversores tal como lo hizo DirectTV. “La empresa te da la opción de poder grabar algún evento en particular, hasta lo podes dejar programado para guardar determinados canales”, explicó.

Según Lucero, las personas mayores de sesenta años son las que optan por tener un televisor tradicional y los jóvenes prefieren mayor conectividad para ingresar a las redes sociales como Facebook o un canal de video. “Ellos pueden estar en su habitación, viendo lo que les gusta, sin tener la necesidad de fijar la vista en un celular que es mucho más pequeño” y detalló que un 70 por ciento busca pantallas Smart y un 30 por ciento, las comunes.

En coincidencia, Matías Escudero, encargado de Megatone, comentó que hoy la venta de Smarts representa el 90 por ciento y que el 10 por ciento corresponde a los tradicionales. Además resaltó que buscan los que tienen precargada la aplicación de Neflix, y comentó que algunos ya tienen un botón directamente en el control remoto.

El gerente de Ribeiro, agregó que la televisión por cable cada vez es menos consumida. “Yo no tengo, decidí no conservarla porque en la red tengo la misma información y casi en el mismo tiempo. Aparte mirás lo que querés realmente y no lo que te imponen las empresas, de los sesenta canales solo utilizan tres o cuatro”, preciso.

En Ribeiro un Smart puede llegar a costar desde 5 mil hasta 100 mil pesos. Los Led de 24 pulgadas parten desde los 3 mil pesos en adelante. Uno tradicional de 43 pulgadas esta en 9 mil pesos. “Llegará un momento en que solo se podrán conseguir televisores inteligentes”, enfatizó.

El encargado de Megatone señaló que los clientes quieren tener mayor conectividad, y que las fábricas dejan de producir las pantallas tradicionales. “Hoy podes conectarte a través de la computadora, televisor, tablet y hasta del celular, la gente puede elegir la manera de hacerlo”, comentó.  También hizo hincapié en que las quejas más comunes que reciben de los clientes es por el precio del cable, por eso buscan nuevas alternativas.

En Megatone los Led parten  desde 5.700 pesos. En cambio un Smart de 32 pulgadas está en 6.700, el de 39 pulgadas cuesta 9 mil, el de 43 ronda los 10.500 pesos y si buscan uno de 48 o 49 salen desde 14 mil pesos en adelante.

Joaquín Solano, vendedor de Naldo Lombardi, explicó que la diferencia de precios entre un Led y un Smart es muy poca. “Un Led común sale 6.500 pesos, mientras que un Smart de 32 pulgadas cuesta 7 mil. El tradicional de 42 pulgadas esta en 10 mil pesos”, expresó.

"Los adultos mayores solo quieren las pantallas comunes más que nada para ver su novela favorita, no les interesa el tema de internet, aparte les cuesta romper las estructuras y adaptarse a lo nuevo, los jóvenes son los que marcan esta tendencia”, especificó el vendedor y agregó que la televisión por cable está quedando de lado y es remplazada por el streaming. “Hoy los mismos canales como TN, Telefe y Canal 13, te dan la opción de descargarlos desde el Play Store y mirarlos por la televisión sin tener la necesidad tener señal de cable", señaló.

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Hábitos de consumos: las nuevas formas de mirar televisión

Se registran hasta siete bajas por día del servicio de cable, pero se contrata más velocidad en la conexión a Internet.

Tecnología. Los jóvenes están más pendientes de las últimas actualizaciones de las distintas películas y series de Netflix. Foto: Marianela Sánchez

En el último tiempo la televisión por cable ha perdido adeptos, ya sea por los altos costos que significa mantenerla o por la irrupción de las distintas plataformas que se ofrecen en la web. Lo cierto es que así como la telefonía móvil ha transformado la forma de comunicarse entre las personas, la TV también está experimentando profundas transformaciones de la mano de internet.

Lo estructurada y rígida que es la televisión, pierde contra plataformas como YouTube o Netflix que han ido ganando terreno y se están consolidando como nuevas vías de consumo. La manera de ver contenidos audiovisuales se han modificado según una encuesta que realizó el Ministerio de Cultura de la Presidencia de la Nación, que remarca que los argentinos siguen mirando en la pantalla grande, pero de una manera diferente. El 95 por ciento utiliza el televisor como soporte principal y más de la mitad de los dispositivos en los hogares son Smart (54 por ciento). Menos del 5 por ciento de la población lo hace a través de otros soportes, como celulares, computadoras o tablets.

Así y todo, las grillas de canales siguen dando pelea porque todavía existen televidentes que eligen ver los programas en el momento exacto en el que son transmitidos y por el canal correspondiente. Solo una minoría (8 por ciento) lo hace en otro momento a través de YouTube u otras páginas en la red. Lo cierto es que la televisión por cable está sufriendo modificaciones, por esta razón el Diario de la República recorrió las tres operadoras que hay en la ciudad para conocer cuál es su situación actual y cómo enfrentan estos nuevos cambios. Hay cifras no oficiales que indican que hoy las empresas que proveen este servicio tienen entre cinco y siete bajas diarias. Ya no es raro ver a los clientes que van a las agencias a cortar el cable. Sin embargo los consumidores no se desprenden totalmente del servicio que les ofrecen, ya que tienen la posibilidad de quedarse solo con internet, en este caso pagan un poco más para reforzar los megas y así tener mejor conectividad.

Frente a este panorama las empresas intentan conservar a los clientes con distintas alternativas, como por ejemplo sorteos al mejor contribuyente.

Los que se suscriban por primera vez también tienen bonificaciones, ya que el descuento es mayor, en algunos casos por única vez le hacen el 30 por ciento de descuento.

Un claro ejemplo es el de Ramón Lucero, quien no quería seguir conservando la señal de cable, pero de igual manera lo querían retener. “Le quise dar de baja y solo quedarme con internet, cuando se los comunique por privado me ofrecían un 30 por ciento de descuento por tres meses si seguía, pero de todas maneras desistí”, aseguró.

 

Mirada en movimiento

Este matutino realizó una encuesta preguntándoles a los consumidores, ¿Cuáles eran los principales motivos por los que dejan de contratar los servicios de cable para pasarse a los contenidos digitales como Netflix o YouTube? El 47 por ciento expresó que las pantallas tradicionales ya no son atractivas, el 37 por ciento dijo que las nuevas plataformas son menos costosas y el 15 por ciento manifestó que en streaming tienen más variedad de contenidos.

Alberto Bengelsdorff, uno de los encuestados expresó que “una de las razones por la que decidí no seguir contratando el servicio es porque me resulta caro y la programación es repetida", además dijo que no tiene buena imagen.

En coincidencia, Javier Guardia manifestó que “no se justifica pagar todo un mes cuando solo estás tres horas en tu casa, y que por internet se consiga todo lo que uno quiere ver”. También Walter Núñez indicó que las empresas brindan un mal servicio, y que repiten la misma película una y otra vez. Además especificó que Netlifx le cubre todas las necesidades a un bajo costo y con la buena señal de WiFi (que provee el Estado) ni siquiera hace falta pagar internet.

Otra de las razones por la que los usuarios se dan de baja de la grilla de canales es por los altos costos y el incremento que sufren todos los meses. En noviembre será del 20 por ciento y el precio que deberán abonar es de 1.115 pesos. Si a eso se le quiere sumar la señal “full HD” hay que agregarle 390 pesos y los fanáticos de los partidos de fútbol 375 pesos más.

En caso de contratar internet los cuatro megas salen 530 pesos; los 6 megas, 655 pesos; los 8 megas 725 pesos y los 10 megas, 790 pesos. Para las primeras tres opciones se necesita adquirir un router para tener internet en toda la casa.

La crisis que vive nuestro país impacta directamente sobre el bolsillo de los consumidores, y si  una familia quisiera contar con servicio de cable e internet, tendría que invertir 2.035 pesos.

 

Nuevas transformaciones

Facundo Rodríguez Iannello, columnista de tecnología, comentó que hay dos motivos por los que los consumidores han cambiado  su manera de mirar televisión. El primero es por la situación económica que atraviesa el país y el segundo por el auge de las plataformas de streaming gratuitas y pagas que brindan un sinfín de contenidos que se pueden ver en el momento que uno quiera. 

Además precisó que una de las características de la televisión es que es estructurada. “Si les gusta un programa deben saber que lo pasarán en un determinado día y horario, además si ya lo emitieron no podrán volverlo a mirar. En cambio los usuarios que utilizan las plataforma de streaming deciden cuándo quieren tener su tiempo de ocio”, precisó Iannello.

Asimismo remarcó que los niños no están acostumbrados a esperar un determinado momento para ver su dibujo preferido, y hay que explicarles cómo funciona el sistema. “Nosotros nos reuníamos alrededor de la pantalla, ellos tiene tablets, celulares y computadoras saben que hacen doble click y pueden disfrutar de sus caricaturas preferidas”, aseguró el especialista.

Otros de los puntos en el que hizo hincapié Rodríguez Iannello, es que en la actualidad las parejas trabajan muchas horas, y eso hace que se disponga de menos tiempo para dedicarle a una película o serie. “Hay personas que en la semana no lo pueden hacen y aprovechan el fin de semana para hacer un maratón de doce horas para avanzar en los capítulos”, dijo. También destacó que si bien este tipo de hábitos existen desde hace mucho tiempo, en nuestro país el boom se empezó a notar hace cinco años atrás.

 

En busca de alternativas

Rodríguez Iannello, indicó que la manera de ver películas y series ha cambiado, y que para ser parte de esta nueva era tecnológica hay que contar con ciertos requisitos. El principal es tener un televisor Smart. También comentó que prácticamente todos tienen esa opción y que los precios no varían en comparación con los convencionales. “Los que ya tenían de antes los televisores Led, no tienen de qué preocuparse porque de igual manera lo podrán hacer. Solo tienen que conectar en la computadora un cable HDMI para poder pasar el contenido al dispositivo”, resaltó.

Otra de las opciones que ofrece el mercado es el Google Chromescat , que permite poder convertir el televisor en una pantalla inteligente. Solo deberán descargarse la aplicación en una tablet o smartphone que les servirá de soporte. “Una tableta de lo más sencilla sale alrededor de 1.500 pesos, y emite perfectamente. Las que entrega el gobierno provincial también funcionan muy bien", detalló.

Igualmente el especialista contó que existen marcas menos conocidas o que son genéricas que utilizan el sistema de Android. “Para ver contenidos en HD, se necesitan cuatro megas en adelante. Netflix funciona muy bien con poca velocidad, lo que hacen este tipo de plataformas es reducir la calidad de imagen cuando el ancho de banda no es suficiente”, destacó y detalló que es común ver en los primeros minutos la imagen pixeleada, pero que después se acomoda y tiene mejor calidad.

 

Precios y calidad

Los Smart cada vez ganan más terreno en los hogares de los puntanos. El Diario recorrió distintas casa de electrodomésticos y pudo comprobar que un 70 por ciento eligen la tecnología inteligente y solo un 30 por ciento utiliza los televisores tradicionales.

Además los vendedores afirmaron que las fábricas están dejando de producirlos.

Diego Lucero, gerente de Ribeiro, dijo que el avance tecnológico impacta fuerte en la vida cotidiana de los clientes, y señaló que esta nueva tendencia se ve reflejada en la inversión que hacen los usuarios a la hora de adquirir un televisor Smart o Led.

Asimismo, destacó que buscan tener mayor acceso a las nuevas tecnologías, y que prefieren gastar unos pesos más para ingresar a las plataformas como Netflix o YouTube. De igual manera aclaró que también existen los que tienen las pantallas Led y solo compran el dispositivo Google Chromecast.

El gerente aseguró que las empresas de televisión satelital también han adaptado sus conversores tal como lo hizo DirectTV. “La empresa te da la opción de poder grabar algún evento en particular, hasta lo podes dejar programado para guardar determinados canales”, explicó.

Según Lucero, las personas mayores de sesenta años son las que optan por tener un televisor tradicional y los jóvenes prefieren mayor conectividad para ingresar a las redes sociales como Facebook o un canal de video. “Ellos pueden estar en su habitación, viendo lo que les gusta, sin tener la necesidad de fijar la vista en un celular que es mucho más pequeño” y detalló que un 70 por ciento busca pantallas Smart y un 30 por ciento, las comunes.

En coincidencia, Matías Escudero, encargado de Megatone, comentó que hoy la venta de Smarts representa el 90 por ciento y que el 10 por ciento corresponde a los tradicionales. Además resaltó que buscan los que tienen precargada la aplicación de Neflix, y comentó que algunos ya tienen un botón directamente en el control remoto.

El gerente de Ribeiro, agregó que la televisión por cable cada vez es menos consumida. “Yo no tengo, decidí no conservarla porque en la red tengo la misma información y casi en el mismo tiempo. Aparte mirás lo que querés realmente y no lo que te imponen las empresas, de los sesenta canales solo utilizan tres o cuatro”, preciso.

En Ribeiro un Smart puede llegar a costar desde 5 mil hasta 100 mil pesos. Los Led de 24 pulgadas parten desde los 3 mil pesos en adelante. Uno tradicional de 43 pulgadas esta en 9 mil pesos. “Llegará un momento en que solo se podrán conseguir televisores inteligentes”, enfatizó.

El encargado de Megatone señaló que los clientes quieren tener mayor conectividad, y que las fábricas dejan de producir las pantallas tradicionales. “Hoy podes conectarte a través de la computadora, televisor, tablet y hasta del celular, la gente puede elegir la manera de hacerlo”, comentó.  También hizo hincapié en que las quejas más comunes que reciben de los clientes es por el precio del cable, por eso buscan nuevas alternativas.

En Megatone los Led parten  desde 5.700 pesos. En cambio un Smart de 32 pulgadas está en 6.700, el de 39 pulgadas cuesta 9 mil, el de 43 ronda los 10.500 pesos y si buscan uno de 48 o 49 salen desde 14 mil pesos en adelante.

Joaquín Solano, vendedor de Naldo Lombardi, explicó que la diferencia de precios entre un Led y un Smart es muy poca. “Un Led común sale 6.500 pesos, mientras que un Smart de 32 pulgadas cuesta 7 mil. El tradicional de 42 pulgadas esta en 10 mil pesos”, expresó.

"Los adultos mayores solo quieren las pantallas comunes más que nada para ver su novela favorita, no les interesa el tema de internet, aparte les cuesta romper las estructuras y adaptarse a lo nuevo, los jóvenes son los que marcan esta tendencia”, especificó el vendedor y agregó que la televisión por cable está quedando de lado y es remplazada por el streaming. “Hoy los mismos canales como TN, Telefe y Canal 13, te dan la opción de descargarlos desde el Play Store y mirarlos por la televisión sin tener la necesidad tener señal de cable", señaló.

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