eldiariodelarepublica.com
Encarcelan a médico acusado de acosar a una nena de 9 años

Escuchá acá la 90.9
X

Encarcelan a médico acusado de acosar a una nena de 9 años

A Gustavo Molina lo hallaron en Chaco. Le dieron prisión preventiva por violar la orden judicial de no salir de la provincia. En enero lo habían procesado por "grooming".

Un médico que en enero había sido procesado por "grooming", debido a que acosaba a una nena de 9 años con mensajes de contenido sexual, fue encarcelado en el Complejo Penitenciario Uno, de la ciudad de San Luis, por orden del juez Correccional y Contravencional 1 de la capital, Marcelo Bustamante Marone. El fundamento de la prisión preventiva fue que el imputado salió de la provincia sin permiso judicial, de modo que violó las condiciones que le habían impuesto, cuando lo procesaron, para no dejarlo detenido.

El nuevo interno del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) es Gustavo Ricardo Molina, un chaqueño de 48 años, que en los próximos días podría obtener la libertad nuevamente, si su defensa plantea la excarcelación. El delito por el cual fue enviado a la cárcel, “desobediencia de una orden judicial”, es excarcelable. Tiene un castigo de quince días a un año de cárcel.

En San Luis, Molina se integró a la carrera sanitaria y trabajó como médico del centro de salud de La Calera, a sesenta kilómetros al noroeste de la ciudad de San Luis, con la matrícula profesional 4756.

Mientras se desempeñaba en esa función, atendió a una nena de la localidad. Y según la investigación judicial posterior, así fue como obtuvo su número de celular, lo que le permitió empezar a enviarle mensajes a través de WhatsApp, haciéndose pasar por otra persona.
Según las pruebas que obtuvo el Departamento de Investigación de Delitos Complejos, del Poder Judicial, a través de pericias informáticas, las comunicaciones tenían un carácter inequívocamente sexual. Eso configuró el delito de "grooming", que consiste en que una persona contacte a un menor por cualquier medio de comunicación electrónica, de telecomunicación o de transmisión de datos, con el propósito de atentar contra su integridad sexual.

Esa figura fue incorporada al Código Penal en diciembre de 2013 y se castiga con penas que van de los seis meses a los cuatro años de prisión.

Los padres de la nena descubrieron los mensajes en agosto del año pasado y de inmediato lo denunciaron. A la par, empezaron una campaña de escrache contra él, en las redes sociales.

Molina fue desvinculado de la carrera sanitaria por la entonces ministra de Salud, María José Zanglá, y emigró a otra provincia. “Anduvo por Córdoba y después se fue al sur”, recordó el juez Bustamante Marone, al repasar el seguimiento que Delitos Complejos hacía sobre el derrotero que tomó el sospechoso, mientras reunían pruebas.

Empleado en el sur
El 20 de diciembre del año pasado, una vez que reunió elementos como para imputarlo, el magistrado firmó la orden de captura. El jueves 25 de enero la Policía lo ubicó en el hospital público de la localidad de Zapala, Neuquén. Allí lo detuvieron.

Para entonces, Bustamante Marone estaba de licencia. Molina fue llamado a indagatoria por el juez Correccional y Contravencional 2 de San Luis, Juan Manuel Montiveros Chada. Se abstuvo de declarar. El mismo magistrado lo procesó por grooming y le impuso una serie de condiciones para dejarlo en libertad.

“Se le fijaron estrictas reglas para llevar un control durante el proceso, las que va a tener que respetar porque, si no, se puede revocar el beneficio de la libertad mientras dure la tramitación de la causa”, explicó Montiveros Chada, en esa ocasión.

Molina no debía consumir alcohol o drogas, ni ausentarse de la ciudad sin previa autorización del juez. Y debía ir todos los meses a firmar el libro de procesados en el juzgado. Pero no cumplió. Días atrás, la Policía de Chaco lo ubicó en su provincia natal. “Eso demostró que estaba en plena flagrancia el incumplimiento, porque se fue de la provincia sin la autorización nuestra”, explicó el juez Bustamante Marone, ante una consulta de El Diario.

El juez pidió la extradición, lo trajeron a San Luis y lo indagó por violar el artículo 239 del Código Penal, es decir, por incumplir la orden de no salir sin permiso.

“Le dicté la prisión preventiva con el fundamento, básicamente, de que incumplió las reglas de conducta por las cuales el juez que me subrogó le había dado la libertad”, señaló el magistrado. “Aparte –agregó Bustamante Marone–, con esa actitud me mostraba la reiteración delictiva y que evadía el accionar de la Justicia, porque se fue de la Provincia y no avisó”. “Ya nos había costado encontrarlo la primera vez”, recordó.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Encarcelan a médico acusado de acosar a una nena de 9 años

A Gustavo Molina lo hallaron en Chaco. Le dieron prisión preventiva por violar la orden judicial de no salir de la provincia. En enero lo habían procesado por "grooming".

Una comisión de la División Investigaciones lo buscó en Chaco. Ya está en el penal de San Luis.

Un médico que en enero había sido procesado por "grooming", debido a que acosaba a una nena de 9 años con mensajes de contenido sexual, fue encarcelado en el Complejo Penitenciario Uno, de la ciudad de San Luis, por orden del juez Correccional y Contravencional 1 de la capital, Marcelo Bustamante Marone. El fundamento de la prisión preventiva fue que el imputado salió de la provincia sin permiso judicial, de modo que violó las condiciones que le habían impuesto, cuando lo procesaron, para no dejarlo detenido.

El nuevo interno del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) es Gustavo Ricardo Molina, un chaqueño de 48 años, que en los próximos días podría obtener la libertad nuevamente, si su defensa plantea la excarcelación. El delito por el cual fue enviado a la cárcel, “desobediencia de una orden judicial”, es excarcelable. Tiene un castigo de quince días a un año de cárcel.

En San Luis, Molina se integró a la carrera sanitaria y trabajó como médico del centro de salud de La Calera, a sesenta kilómetros al noroeste de la ciudad de San Luis, con la matrícula profesional 4756.

Mientras se desempeñaba en esa función, atendió a una nena de la localidad. Y según la investigación judicial posterior, así fue como obtuvo su número de celular, lo que le permitió empezar a enviarle mensajes a través de WhatsApp, haciéndose pasar por otra persona.
Según las pruebas que obtuvo el Departamento de Investigación de Delitos Complejos, del Poder Judicial, a través de pericias informáticas, las comunicaciones tenían un carácter inequívocamente sexual. Eso configuró el delito de "grooming", que consiste en que una persona contacte a un menor por cualquier medio de comunicación electrónica, de telecomunicación o de transmisión de datos, con el propósito de atentar contra su integridad sexual.

Esa figura fue incorporada al Código Penal en diciembre de 2013 y se castiga con penas que van de los seis meses a los cuatro años de prisión.

Los padres de la nena descubrieron los mensajes en agosto del año pasado y de inmediato lo denunciaron. A la par, empezaron una campaña de escrache contra él, en las redes sociales.

Molina fue desvinculado de la carrera sanitaria por la entonces ministra de Salud, María José Zanglá, y emigró a otra provincia. “Anduvo por Córdoba y después se fue al sur”, recordó el juez Bustamante Marone, al repasar el seguimiento que Delitos Complejos hacía sobre el derrotero que tomó el sospechoso, mientras reunían pruebas.

Empleado en el sur
El 20 de diciembre del año pasado, una vez que reunió elementos como para imputarlo, el magistrado firmó la orden de captura. El jueves 25 de enero la Policía lo ubicó en el hospital público de la localidad de Zapala, Neuquén. Allí lo detuvieron.

Para entonces, Bustamante Marone estaba de licencia. Molina fue llamado a indagatoria por el juez Correccional y Contravencional 2 de San Luis, Juan Manuel Montiveros Chada. Se abstuvo de declarar. El mismo magistrado lo procesó por grooming y le impuso una serie de condiciones para dejarlo en libertad.

“Se le fijaron estrictas reglas para llevar un control durante el proceso, las que va a tener que respetar porque, si no, se puede revocar el beneficio de la libertad mientras dure la tramitación de la causa”, explicó Montiveros Chada, en esa ocasión.

Molina no debía consumir alcohol o drogas, ni ausentarse de la ciudad sin previa autorización del juez. Y debía ir todos los meses a firmar el libro de procesados en el juzgado. Pero no cumplió. Días atrás, la Policía de Chaco lo ubicó en su provincia natal. “Eso demostró que estaba en plena flagrancia el incumplimiento, porque se fue de la provincia sin la autorización nuestra”, explicó el juez Bustamante Marone, ante una consulta de El Diario.

El juez pidió la extradición, lo trajeron a San Luis y lo indagó por violar el artículo 239 del Código Penal, es decir, por incumplir la orden de no salir sin permiso.

“Le dicté la prisión preventiva con el fundamento, básicamente, de que incumplió las reglas de conducta por las cuales el juez que me subrogó le había dado la libertad”, señaló el magistrado. “Aparte –agregó Bustamante Marone–, con esa actitud me mostraba la reiteración delictiva y que evadía el accionar de la Justicia, porque se fue de la Provincia y no avisó”. “Ya nos había costado encontrarlo la primera vez”, recordó.

Logín