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Villa Mercedes: Luis Lucero, el DT que vio crecer a Balerdi

Fue su entrenador en la escuelita "Los Porotitos" de Sportivo Pueyrredón, y el responsable de hacerlo debutar en Primera División del club. Tiene diálogo con el defensor y está orgulloso.

Por redacción
| 14 de enero de 2019
Lo conoce desde pequeño y sabe más que nadie las condiciones que tiene. destaca su talento, carisma y compañerismo. señala que va a llegar lejos. Fotos: Juan Andrés Galli.

Sacando a su familia, Luis Lucero puede ser sin dudas la persona que más conozca a Leonardo Balerdi. Él fue su entrenador en la escuelita formativa "Los Porotitos" de Sportivo Pueyrredón, y quien años más tarde, a los 14, lo hizo debutar en Primera División. Su cariño y amistad es tan grande, que el diálogo entre los dos nunca se cortó y siempre está al día de lo que hace el nuevo jugador del Borussia Dortmund. “Es un pibe increíble, muy simpático. Estoy seguro que al igual que como se adaptó en Boca, lo va hacer en Alemania. Tiene talento, personalidad y ganas”, contó Lucero a El Diario de la República, en la sede del barrio Sarmiento, con mucha confianza respecto a las condiciones del defensor villamercedino.

 

Leo llegó al semillero del “rojo” cuando tenía cuatro años. En aquel entonces, Luis era responsable de "Los Porotitos" y quien vio en ese niño de pelo rubio grandes cualidades con la pelota. “De chico lo traían los papás. Algunas veces la mamá (María Marta Rosa) lo acompañaba, tenía un negocio en el centro, y faltando unos metros dejaba que viniera solo y cuando llegaba me decía ‘profe hágale seña a mi mamá que llegué bien, yo salía y decía que estaba bien y se iba’. Vivía con el fútbol, era derecho en ese tiempo, ahora maneja bien las dos piernas, y se paraba en el mediocampo. Era enganche. Hacía jugar al equipo y los compañeros se posicionaban detrás de él; tiene incorporado el liderazgo”, comenta el también dirigente, mientras camina la cancha chica donde Leo creció y mostró su magia en innumerables oportunidades.

 

“Tengo muchas anécdotas de él. Una vez fuimos a jugar a Mar del Plata, en cancha intermedia, y en una de las etapas decisivas nos enfrentamos a un equipo de Charata, Chaco, Leo hizo un partidazo y metió un golazo de mitad de cancha. Pasaron dos años y viajamos a jugar a Villa María un ‘Mundialito’, él no pudo ir porque se fue de vacaciones con la familia. En el cruce de cuartos de final nos enfrentamos con el mismo equipo, nos ganan bien y tras el partido, lejos de festejar, vinieron los mismos chicos a preguntar por qué no había ido a jugar el ‘gringuito’. Se acordaban de él, y seguramente esos chicos cuando lo vieron debutar en Boca, siguen la noticia de que se va a Alemania, se deben seguir acordando”, recordó Luis.

 

 

El debut en Primera

 

Como no podía ser de otra manera, su paso a Primera fue de la mano de Lucero, en 2013, quien por aquel entonces dirigía la división mayor en Sportivo Pueyrredón. Fue en el Estadio “Osvaldo Centioni” de Jorge Newbery, con un triunfo (por 1-0) frente a Asociación del Oeste. Hizo el ingreso en el minuto 14 de la segunda parte por Miguel Cáceres, cumpliendo una buena actuación. “Ese día debutaron tres chicos del club. Todos hicieron un buen papel. En el caso de Leo, después lo cité unos partidos más, pero fue al banco. Al poco tiempo, en enero, lo llamaron de Boca y se fue”, señala el entrenador, que cuenta que el primer llamado, antes de comunicarse con los papás, fuea él. "Un día me llamo Pablo Budna, era secretario técnico del club, y me dijo que existía la intención de llevarlo y respondí que le iba a avisar a los papás. Después ellos siguieron la conversación y Leo se fue, ya venían haciendo un seguimiento de varios meses", dijo. Tras su partida, Luis se mantuvo siempre en contacto, ya sea con Leo o con la familia, compartiendo las alegrías y también las tristezas. “No quería saber nada cuando lo bajaron a jugar de central (en séptima, debido a su porte físico), pero con el tiempo le empezó a gustar.

 

En la reserva, Schiavi lo afianzó, lo aconsejaba y le daba confianza. Otro momento de tristeza fue cuando lo operaron de apendicitis (en mayo pasado), él estaba por debutar y tuvo que esperar”, señaló.

 

Sin embargo, la vida da revancha. Y Leo pudo cerrar igual un 2018 grandioso. Fue sparring de la Selección Mayor en el Mundial de Rusia, se consagró campeón con la Sub 20 en el Torneo L'Acudia en España y no solo debutó en Primera, el 26 de agosto ante Huracán (en Superliga), sino que también sumó 90 minutos frente a Rosario Central, Gimnasia y Esgrima de La Plata, Tigre y Patronato. A todo eso, hay que agregarle que también estuvo en la mira de dos grandes de Europa: el Barcelona de España y la Juventus de Italia.

 

“El 2018 que tuvo fue sorprendente, de novela... yo lo fui a ver frente a Tigre, cenamos esa noche y me regaló la camiseta. Él es sencillo, muy humilde. Cuando jugaba en reserva me enviaba mensajes y me decía ‘profe mañana juego y lo transmiten’, y yo lo seguía a través de las redes sociales, generalmente cuando eran locales. En estos días no he querido molestarlo, porque está con esto del viaje a Alemania y antes en la Sub 20, pero he hablado con el papá (Flavio) y me tiene al tanto”, expresó.

 

Cuando finalice el Sudamericano en tierras trasandinas, comenzará una nueva etapa para el villamercedino. Leo deberá sumarse al Dortmund e iniciar una pelea sana por el puesto. “Es mucho sacrificio el que hacen los futbolistas. No es fácil ser profesional, sabiendo que todos los años te traen jugadores y tenés que rendir constantemente. Yo no tengo dudas de que va a pelearla y con el tiempo va a jugar en la Selección Mayor”, tiró orgulloso Lucero, que adelantó que podría verlo pronto, ya que tiene en mente poder ir a Chile.

 

Luis, como todos en San Luis, sigue de cerca a Balerdi. Quiere que triunfe, se divierta y siga haciendo posible sus sueños. Sabe que aún tiene mucho más para dar.

 

 

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