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Vientos de cambio

La llegada de Jorge Bergoglio al liderazgo de la Iglesia Católica, marcó un hecho sobresaliente en las dos veces milenaria historia de esta fe. Producto de una crisis que conmueve hasta los cimientos, Francisco gestiona un papado, que será recordado por la apertura de la Iglesia a decenas de temas que siempre le fueron incómodos.
Pero también será recordada la labor pontificia del primer papa latinoamericano, porque esa apertura a los grandes y esquivos temas de la sociedad, llega hasta la curia, y muestra cuán contaminada está; y la resistencia que es capaz de oponer, a cualquier cambio.
Más de 200 personas, entre obispos, expertos, misioneros e indígenas, debatirán durante tres semanas en el Vaticano, una serie de temas candentes sobre la defensa de la Amazonia y sus habitantes, lo que ha desatado críticas y controversias dentro y fuera de la Iglesia.
Entre los temas más importantes que abordará el sínodo sobre la Amazonia, están por ejemplo, “Viri probati” y celibato: Debido a la escasez de sacerdotes que puedan impartir los sacramentos, muchos obispos locales han manifestado a través de un documento que están a favor de la ordenación de hombres casados, con una vida cristiana ejemplar, los llamados “viri probati”, que en este caso serían indígenas.
El 70% de las comunidades de la región amazónica no tienen acceso a la misa dominical. El asunto generó críticas, en particular del cardenal africano Robert Sarah (prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos), quien considera que así se apoyan proyectos “típicos del cristianismo burgués y mundano”, que destruyen al sacerdocio.
Para el ultraconservador cardenal estadounidense Raymond Burke, se trata de “errores teológicos”. Mientras que el cardenal alemán Walter Kasper, dijo que“El celibato (...) no es un dogma, no es una práctica inalterable. Si los obispos piden curas casados, el Papa debería aceptar”, expresó.
Otro tema de debate es el de la “Espiritualidad de los indígenas”. Aquí existe una línea que dice que para un mejor diálogo con los indígenas, la Iglesia debería “integrar mejor su espiritualidad” y sus símbolos, rompiendo con una “posición rígida”, según piden algunos obispos y misioneros.
La asamblea en efecto va a plantearse si el catolicismo se debe conjugar siempre y en todos los lugares como los símbolos de la cultura romana y latina, o si puede ser interpretado a su manera y sin negarlo por otras culturas.
Para el cardenal alemán Walter Brandmüller, ex presidente del Comité Pontificio para las Ciencias Históricas, se trata de “herejía” y criticó la corriente que magnifica las “prácticas curativas indígenas” y “el diálogo con los espíritus”. El cardenal estadounidense Burke aseguró que son formas de “paganismo”.
El otro tema candente será el de la deforestación y la minería. El texto de trabajo del sínodo cita directamente a las comunidades indígenas que denuncian “grandes proyectos” en esa reserva medioambiental mundial, que terminan por “devastar territorios y poblaciones” con el pretexto de llevar desarrollo.
Proyectos apoyados en ocasiones por los gobiernos locales, nacionales e incluso por las autoridades indígenas.
Para el cardenal alemán Gerhard Müller, ex presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el asunto no tiene fundamento bíblico y se trata de temas sociológicos “del mundo globalizado”.
Por su parte, el cardenal Brandmüller rechaza que la Iglesia aborde temas como “ecología, economía y política” e interfiera en los asuntos del Estado brasileño.
Para el Papa Francisco se trata de oponerse a un sistema que favorece “la cultura del descarte”, de los explotados y olvidados y que pone por encima los intereses económicos. Hace seis años que soplan vientos de cambio en la Iglesia Católica.

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Vientos de cambio

La llegada de Jorge Bergoglio al liderazgo de la Iglesia Católica, marcó un hecho sobresaliente en las dos veces milenaria historia de esta fe. Producto de una crisis que conmueve hasta los cimientos, Francisco gestiona un papado, que será recordado por la apertura de la Iglesia a decenas de temas que siempre le fueron incómodos.
Pero también será recordada la labor pontificia del primer papa latinoamericano, porque esa apertura a los grandes y esquivos temas de la sociedad, llega hasta la curia, y muestra cuán contaminada está; y la resistencia que es capaz de oponer, a cualquier cambio.
Más de 200 personas, entre obispos, expertos, misioneros e indígenas, debatirán durante tres semanas en el Vaticano, una serie de temas candentes sobre la defensa de la Amazonia y sus habitantes, lo que ha desatado críticas y controversias dentro y fuera de la Iglesia.
Entre los temas más importantes que abordará el sínodo sobre la Amazonia, están por ejemplo, “Viri probati” y celibato: Debido a la escasez de sacerdotes que puedan impartir los sacramentos, muchos obispos locales han manifestado a través de un documento que están a favor de la ordenación de hombres casados, con una vida cristiana ejemplar, los llamados “viri probati”, que en este caso serían indígenas.
El 70% de las comunidades de la región amazónica no tienen acceso a la misa dominical. El asunto generó críticas, en particular del cardenal africano Robert Sarah (prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos), quien considera que así se apoyan proyectos “típicos del cristianismo burgués y mundano”, que destruyen al sacerdocio.
Para el ultraconservador cardenal estadounidense Raymond Burke, se trata de “errores teológicos”. Mientras que el cardenal alemán Walter Kasper, dijo que“El celibato (...) no es un dogma, no es una práctica inalterable. Si los obispos piden curas casados, el Papa debería aceptar”, expresó.
Otro tema de debate es el de la “Espiritualidad de los indígenas”. Aquí existe una línea que dice que para un mejor diálogo con los indígenas, la Iglesia debería “integrar mejor su espiritualidad” y sus símbolos, rompiendo con una “posición rígida”, según piden algunos obispos y misioneros.
La asamblea en efecto va a plantearse si el catolicismo se debe conjugar siempre y en todos los lugares como los símbolos de la cultura romana y latina, o si puede ser interpretado a su manera y sin negarlo por otras culturas.
Para el cardenal alemán Walter Brandmüller, ex presidente del Comité Pontificio para las Ciencias Históricas, se trata de “herejía” y criticó la corriente que magnifica las “prácticas curativas indígenas” y “el diálogo con los espíritus”. El cardenal estadounidense Burke aseguró que son formas de “paganismo”.
El otro tema candente será el de la deforestación y la minería. El texto de trabajo del sínodo cita directamente a las comunidades indígenas que denuncian “grandes proyectos” en esa reserva medioambiental mundial, que terminan por “devastar territorios y poblaciones” con el pretexto de llevar desarrollo.
Proyectos apoyados en ocasiones por los gobiernos locales, nacionales e incluso por las autoridades indígenas.
Para el cardenal alemán Gerhard Müller, ex presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el asunto no tiene fundamento bíblico y se trata de temas sociológicos “del mundo globalizado”.
Por su parte, el cardenal Brandmüller rechaza que la Iglesia aborde temas como “ecología, economía y política” e interfiera en los asuntos del Estado brasileño.
Para el Papa Francisco se trata de oponerse a un sistema que favorece “la cultura del descarte”, de los explotados y olvidados y que pone por encima los intereses económicos. Hace seis años que soplan vientos de cambio en la Iglesia Católica.

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