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Detuvieron a un hombre por un doble crimen ocurrido en 2015

Diego Martín Becerra está sospechado de asesinar a Simón Pérez y Pablo Muñoz. Los mataron para robarles el dinero de una venta de ganado. La investigación es dirigida por la jueza penal Patricia Besso.

Policías de la Unidad Regional VI detuvieron este domingo a un hombre sospechoso ser el autor de un doble asesinato ocurrido en Las Chacras, departamento San Martín, en junio de 2015.

Para los investigadores, Diego Martín Becerra, de 38 años, sería el autor o forma parte de la banda que asesinó a Simón Pérez y Pablo Muñoz, en una vivienda rural del establecimiento ‘Cerros Negros’ ubicado en el distrito Las Chacras.

La pesquisa que instruyó la jueza penal de Concarán, Patricia Besso, derivó en la detención que realizó una comisión policial tras buscar al sospechoso por los parajes Mármol Verde, San José de los Chañares, Cerros Largos, Los Membrillos, Pampa del Tamboreo y otras zonas inhóspitas del departamento Pringles.

Finalmente los policías recibieron un dato preciso. Becerra podría ir a un festival hípico que se organizaría el domingo en Las Chacras, Juana Koslay. Allí, entre el público, lo encontraron y detuvieron. Disfrutaba de un encuentro de doma.

Según informaron fuentes policiales, Becerra tiene domicilio en la manzana 340 del barrio 157 Viviendas de la ciudad de San Luis, aunque transitoriamente permanecía junto a su padre, de 67 años, en un campo denominado 'La Tranquera', en Pampa del Tamboreo.

La carátula de la causa genera escalofríos por los crímenes cometidos: “Homicidio calificado, lesiones gravísimas, privación ilegítima de la libertad y robo calificado en averiguación del delito por doble homicidio criminis causa” por el asesinato de Simón Pérez, de 92 años y Pablo Muñoz, de 59.

El lunes 29 de junio de 2015 por la mañana Argentino Coria, un vecino y amigo de Simón Pérez, halló al dueño de casa tendido en la cocina. Tenía heridas por todo su cuerpo fruto de una agresión salvaje pero todavía respiraba. El hombre estaba inconsciente.

Asustado, Coria -un trabajador rural que solía hacer tareas en el campo de Pérez- llamó a la policía y una ambulancia llegó desde La Carolina para socorrer al anciano malherido. Nada se sabía de Pablo Muñoz, hijo del corazón de Simón.

Al otro día la Policía inició un rastrillaje para dar con Pablo y lo hallaron a 500 metros de la vivienda, en una zona de difícil acceso. Estaba muerto de un tiro en el pecho. Lo habían golpeado de manera feroz. Sus manos estaban atadas al igual que sus pies y según los pesquisas, cuando lo ejecutaron estaba de rodillas.

Por entonces, las heridas de Simón Pérez eran gravísimas y su estado obligó a los médicos a ingresarlo a terapia intensiva del Hospital San Luis. El anciano fue operado tres veces. Las dos primeras intervenciones fueron a poco de llegar y la última, una semana antes de que falleciera, tras quince días de agonía.

Pérez llegó con una hemorragia cerebral fruto de los golpes en su cabeza. También le amputaron la mano derecha que, de tanto tenerla atada, se le había arruinado. Según los médicos estaba 'necropsada' ya que, por la fortísima atadura, las células murieron y no pudieron reparar semejante daño.

Al parecer, el motivo de los asesinatos fue el robo. El 23 de junio Simón y Pablo habían vendido un importante número de ganado cuyo valor, en esa época, era de $200 mil. Sin dudas, los ladrones fueron a buscar ese dinero. También se habrían llevado un maletín donde el dueño de casa guardaba documentación importante. 

Para la policía alguien supo de esa venta, del importante pago que habían recibido y la investigación, dirigida por la jueza penal Patricia Besso, giraba en torno a gente que accedió a esa información.

En torno a la causa hubo silencio durante mucho tiempo. Pero 52 meses más tarde, hay un sospechoso detenido por el espantoso doble crimen de 'Cerros Negros'. 

 

 

 

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Detuvieron a un hombre por un doble crimen ocurrido en 2015

Diego Martín Becerra está sospechado de asesinar a Simón Pérez y Pablo Muñoz. Los mataron para robarles el dinero de una venta de ganado. La investigación es dirigida por la jueza penal Patricia Besso.

Detenido. Claudio Martín Becerra ya fue trasladado por la Policía a los Tribunales de Concarán. Fotos: Gentileza UR VI Policía de San Luis.

Policías de la Unidad Regional VI detuvieron este domingo a un hombre sospechoso ser el autor de un doble asesinato ocurrido en Las Chacras, departamento San Martín, en junio de 2015.

Para los investigadores, Diego Martín Becerra, de 38 años, sería el autor o forma parte de la banda que asesinó a Simón Pérez y Pablo Muñoz, en una vivienda rural del establecimiento ‘Cerros Negros’ ubicado en el distrito Las Chacras.

La pesquisa que instruyó la jueza penal de Concarán, Patricia Besso, derivó en la detención que realizó una comisión policial tras buscar al sospechoso por los parajes Mármol Verde, San José de los Chañares, Cerros Largos, Los Membrillos, Pampa del Tamboreo y otras zonas inhóspitas del departamento Pringles.

Finalmente los policías recibieron un dato preciso. Becerra podría ir a un festival hípico que se organizaría el domingo en Las Chacras, Juana Koslay. Allí, entre el público, lo encontraron y detuvieron. Disfrutaba de un encuentro de doma.

Según informaron fuentes policiales, Becerra tiene domicilio en la manzana 340 del barrio 157 Viviendas de la ciudad de San Luis, aunque transitoriamente permanecía junto a su padre, de 67 años, en un campo denominado 'La Tranquera', en Pampa del Tamboreo.

La carátula de la causa genera escalofríos por los crímenes cometidos: “Homicidio calificado, lesiones gravísimas, privación ilegítima de la libertad y robo calificado en averiguación del delito por doble homicidio criminis causa” por el asesinato de Simón Pérez, de 92 años y Pablo Muñoz, de 59.

El lunes 29 de junio de 2015 por la mañana Argentino Coria, un vecino y amigo de Simón Pérez, halló al dueño de casa tendido en la cocina. Tenía heridas por todo su cuerpo fruto de una agresión salvaje pero todavía respiraba. El hombre estaba inconsciente.

Asustado, Coria -un trabajador rural que solía hacer tareas en el campo de Pérez- llamó a la policía y una ambulancia llegó desde La Carolina para socorrer al anciano malherido. Nada se sabía de Pablo Muñoz, hijo del corazón de Simón.

Al otro día la Policía inició un rastrillaje para dar con Pablo y lo hallaron a 500 metros de la vivienda, en una zona de difícil acceso. Estaba muerto de un tiro en el pecho. Lo habían golpeado de manera feroz. Sus manos estaban atadas al igual que sus pies y según los pesquisas, cuando lo ejecutaron estaba de rodillas.

Por entonces, las heridas de Simón Pérez eran gravísimas y su estado obligó a los médicos a ingresarlo a terapia intensiva del Hospital San Luis. El anciano fue operado tres veces. Las dos primeras intervenciones fueron a poco de llegar y la última, una semana antes de que falleciera, tras quince días de agonía.

Pérez llegó con una hemorragia cerebral fruto de los golpes en su cabeza. También le amputaron la mano derecha que, de tanto tenerla atada, se le había arruinado. Según los médicos estaba 'necropsada' ya que, por la fortísima atadura, las células murieron y no pudieron reparar semejante daño.

Al parecer, el motivo de los asesinatos fue el robo. El 23 de junio Simón y Pablo habían vendido un importante número de ganado cuyo valor, en esa época, era de $200 mil. Sin dudas, los ladrones fueron a buscar ese dinero. También se habrían llevado un maletín donde el dueño de casa guardaba documentación importante. 

Para la policía alguien supo de esa venta, del importante pago que habían recibido y la investigación, dirigida por la jueza penal Patricia Besso, giraba en torno a gente que accedió a esa información.

En torno a la causa hubo silencio durante mucho tiempo. Pero 52 meses más tarde, hay un sospechoso detenido por el espantoso doble crimen de 'Cerros Negros'. 

 

 

 

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