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La fiebre por el método KonMari también "contagió" a los puntanos

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La fiebre por el método KonMari también "contagió" a los puntanos

Romina Oddone

Con cuatro libros y una serie en Netflix, la japonesa Marie Kondo logró meterse en los hogares de todo el mundo y dar sentido a algo tan simple, pero complicado a la vez, como establecer un orden en la casa.

Cada vez son más los puntanos que, luego de conocer el método "KonMari", se animaron a poner orden en sus casas y, porqué no, en sus vidas. La japonesa de 34 años, Marie Kondo, revolucionó al mundo con su libro "La Magia del Orden", tanto así que este año Netflix convirtió el expertice de Kondo en un documental. "¡A Ordenar! Con Marie Kondo" terminó de inspirar a hombres y mujeres que hasta entonces no veían una solución a sus caóticas casas. La psicología describe que cuando una persona ordena tiene una sensación de control y eso diminuye la ansiedad y la preocupación. Pero siempre tiene que ver con cada tipo de personalidad y el grado de preocupación que el desorden le provoque. 

Marina Menzeguez encontró a Kondo de casualidad. Su hermano que es fanático del orden, a modo de chiste, le mandó un link de la serie de Netflix y le dijo "deberías ver esto". "Miré el primer capítulo y tuve una revelación. Remarca todo el tiempo qué objeto te produce felicidad y si no: ¿Por qué deberías conservarlo? Te incita a ordenar en categorías, por ejemplo, lo más fácil primero, la ropa. Pide que revises prenda por prenda, si te produce felicidad, porque es el vestido con el que te casaste, lo podés conservar, pero si es algo que no usás y encima no te entra, no te produce alegría, entonces lo das", expresó entusiasmada.

Fue tan beneficioso para su vida que decidió comprar el libro. "Saqué muchísimas cosas de mi casa, ropa, elementos de electrónica que ni sabía que tenía y también papeles y recuerdos que guardé, pero no necesito. En total de los placares tiré tres bolsas de consorcio de cosas que no servían", contó y agregó: "Lo que te produce no es solo un click del orden, es un cambio emocional porque te da una gran satisfacción mirar el placar y ver cosas que sí usás que además no son tantas ni están acumuladas". 

Uno de los tips principales de Kondo es acomodar el ropero y no solo deshacerse de la ropa que no se usa más, sino también observar qué sensación produce cuando se la sostiene en las manos. Gabina Olguín se autodefinió como "ultra fan" de Kondo. Ella empezó por sus prendas y aunque no las dobla como lo indica el método "KonMari", sí se pregunta si le dan o no felicidad. "Lo voy a seguir aplicando, todavía me queda un montón de ropa para clasificar. Me siento liberada y liviana después de hacerlo, pero te duele todo porque es como dice el Fen Shui, mover cosas te hace mover energías buenas y no tan buenas y eso produce dolor", indicó.

Otras personas solo escucharon hablar del método y eso fue suficiente para motivarse y ordenar sus casas. "La verdad no vi la serie ni leí su libro, pero sabía de su existencia. Suelo guardar muchas cosas que representan un valor afectivo menor, como por ejemplo una entrada a un recital o la credencial de alguna fiesta. Hace un par de meses vacié un cuartito que tenía lleno de cosas. Me deshice de un montón de recuerdos que la verdad no me servían y me hizo muy bien. Sentía que había una traba energética en mi casa, fue algo que tenía que hacer hace mucho tiempo", señaló Fabián.

A Milagros Ordóñez le pasó algo similar. "Un día llegué a casa y mi marido puso la serie y medio en chiste me dijo que eso es lo que necesitaba. En general soy muy desordenada, estamos a punto de mudarnos y la casa es un caos. Si bien, no tomé un tips de ella específico, si me inspiró las ganas de organizarme, además de querer vivir con dignidad", dijo entre risas. 

"Me deshice de muchas cosas, ropa y juguetes rotos que los tuve que tirar cuando no estaban los chicos. También acomodé las cajas, me senté, guardé y tiré lo que había que tirar", contó  y, aunque esto fue cosa de una sola vez, aseguró que le sirvió porque logró que le quedara mucho más espacio en su hogar. "Me sentí motivada. El tema de ordenar a todos los que somos desordenados nos queda pendiente, no es que uno pueda elegir ser o no ordenado, es que al final el caos te va llevando y no te queda otra más que arreglarlo", confesó. 

 

 

Tener la casa ordenada disminuye la ansiedad
El método desde el punto de vista de la psicología

 

Para la licenciada en Psicología, Eleana Balmaceda cuando la persona ordena logra una sensación de control y eso disminuye la ansiedad y la preocupación. "Hay personas que tienen una necesidad mayor de orden y están en su búsqueda permanente y otras que no les preocupa tanto. Mientras más necesidad de control, más preocupado vas a estar porque todo esté en su lugar", describió. 

Balmaceda plantea diferenciar entre poseer un rasgo obsesivo o Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) con ser una persona ordenada. "Creo que la serie es captada por gente que posee ciertas características específicas y por eso a alguno les funciona y a otros no. Si una persona tiene la creencia de que las cosas deben estar ordenadas de una determinada manera para que todo ande bien y no lo puede hacer, cuando alguien viene y le dice cómo hacerlo y le resulta efectivo, le genera una gran sensación de tranquilidad y una disminución de la ansiedad. El punto es ver si esta conducta se sostiene en el tiempo, porque podés ordenar una vez según lo que te dice Kondo, pero después hay que mantenerlo", expresó. 

Consideró que la revolución que generó este método en la gente "ocurre porque da muchos tips específicos que hacen que una persona que tenga esa tendencia y la creencia, sobre todo, de que su vida está desordenada, le genera mucho alivio pensar que está haciendo algo por sí mismo. Esa sensación de alivio diminuye el nivel de ansiedad o de pensar que todo está caótico". 

En cuanto a la emoción que pone Kondo en cada prenda al elegirla según el grado de felicidad que le produzca a su dueño tenerla, explicó que tiene que ver con el aferramiento a las cosas. "Una persona obsesiva muchas veces tiene un aspecto de la vida muy ordenado y otros que no y son las que más tienden a acumular. Esto tiene que ver con la dificultad de despojarse de las cosas y de creer que todo va a ser útil en algún momento. Entonces mientras más cosas acumulés más difícil va a ser ordenar y además es más complejo saber qué cosas tenés", indicó.

Por eso Kondo plantea como un ítem poder deshacerse de lo que no sirve. "El desafío tiene que ver con darle lugar a las cosas que son importantes. Por ejemplo, tener un pantalón de cuando tenías 15 años porque pensás que en algún momento vas a adelgazar y te va a entrar, es una incoherencia porque tenés 40 años y 3 chicos, nunca vas a volver a tener la talla que tenías a esa edad y lo guardaste porque añoraste que eso iba a pasar", sintetizó.

La conclusión es que la enseñanza de Kondo y lograr aplicarla genera una sensación básica que es alivio, además de la disminución del la preocupación porque "todo el mundo está intranquilo porque tiene el placar desordenado, pero nadie hace nada por eso. Entonces cuando viste la serie y ella te dio los tips y te lo planteó como algo re fácil, diminuye la ansiedad el día que ordenaste y después si lo sostenés en el tiempo o no ya es otra conducta", remarcó. 

 

 

La filosofía de la japonesa 
Agradecerle a las cosas su utilidad y luego dejarlas ir

 

Marie Kondo se convirtió en la 'gurú mundial del orden' gracias a su sencillo método basado en tener las cosas almacenadas en el lugar adecuado y conservar solo lo importante. Para ella ordenar es una terapia y la explica en su libro  "La Magia del Orden".

El primer paso para Kondo es "Almacenar lo que te da alegría". Aconseja sacar todo del armario y ponerlo en el piso, agarrar cada prenda u objeto y hacerse las siguientes preguntas: "¿Lo quiero de verdad?, ¿Es necesario?, ¿Me hace feliz?" Si la respuesta es afirmativa las cosas se quedan. En caso de negación, agradecer su función y dejarla ir.

La siguiente premisa es ordenar por categorías. Toda la ropa primero, todas las cosas de la cocina después, luego el garaje hasta terminar. Para Marie hay que comenzar por lo más sencillo. Recomienda empezar por la ropa porque es lo que resulta más simple de de-sechar. Después será el turno de libros, papeles, otros objetos y, por último, todos aquellos elementos que tengan un carácter sentimental como fotos y recuerdos.

Otro punto importante para Kondo es guardar los objetos por tipología y no dispersar espacios. Afirma que es mejor guardar las cosas de igual tipo en el mismo sitio y no desaprovechar el almacenamiento. La sencillez y que todo esté a la vista, facilitará encontrar las cosas y que de una simple ojeada saber con lo que se cuenta. 

Doblar la ropa verticalmente para que ocupe menos espacio y formar pequeños rectángulos con ella hasta que ésta se mantenga por sí sola en pie. Recomienda también no gastar plata en productos de almacenaje. El método "KonMari" es contrario a ello, ya que según marcan sus principios se pueden solucionar los problemas de almacenamiento con cajas que pueden ser de zapatos, para hacer subdivisiones en los cajones. 

Kondo señala que la casa no puede parecer un museo lleno de muebles y resalta la premisa de que "menos es más", aconseja un minismalismo extremo en cuanto decoración de interiores. 

Por último, los pasos anteriores deben aplicarse a el resto del hogar.

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La fiebre por el método KonMari también "contagió" a los puntanos

Con cuatro libros y una serie en Netflix, la japonesa Marie Kondo logró meterse en los hogares de todo el mundo y dar sentido a algo tan simple, pero complicado a la vez, como establecer un orden en la casa.

Cada vez son más los puntanos que, luego de conocer el método "KonMari", se animaron a poner orden en sus casas y, porqué no, en sus vidas. La japonesa de 34 años, Marie Kondo, revolucionó al mundo con su libro "La Magia del Orden", tanto así que este año Netflix convirtió el expertice de Kondo en un documental. "¡A Ordenar! Con Marie Kondo" terminó de inspirar a hombres y mujeres que hasta entonces no veían una solución a sus caóticas casas. La psicología describe que cuando una persona ordena tiene una sensación de control y eso diminuye la ansiedad y la preocupación. Pero siempre tiene que ver con cada tipo de personalidad y el grado de preocupación que el desorden le provoque. 

Marina Menzeguez encontró a Kondo de casualidad. Su hermano que es fanático del orden, a modo de chiste, le mandó un link de la serie de Netflix y le dijo "deberías ver esto". "Miré el primer capítulo y tuve una revelación. Remarca todo el tiempo qué objeto te produce felicidad y si no: ¿Por qué deberías conservarlo? Te incita a ordenar en categorías, por ejemplo, lo más fácil primero, la ropa. Pide que revises prenda por prenda, si te produce felicidad, porque es el vestido con el que te casaste, lo podés conservar, pero si es algo que no usás y encima no te entra, no te produce alegría, entonces lo das", expresó entusiasmada.

Fue tan beneficioso para su vida que decidió comprar el libro. "Saqué muchísimas cosas de mi casa, ropa, elementos de electrónica que ni sabía que tenía y también papeles y recuerdos que guardé, pero no necesito. En total de los placares tiré tres bolsas de consorcio de cosas que no servían", contó y agregó: "Lo que te produce no es solo un click del orden, es un cambio emocional porque te da una gran satisfacción mirar el placar y ver cosas que sí usás que además no son tantas ni están acumuladas". 

Uno de los tips principales de Kondo es acomodar el ropero y no solo deshacerse de la ropa que no se usa más, sino también observar qué sensación produce cuando se la sostiene en las manos. Gabina Olguín se autodefinió como "ultra fan" de Kondo. Ella empezó por sus prendas y aunque no las dobla como lo indica el método "KonMari", sí se pregunta si le dan o no felicidad. "Lo voy a seguir aplicando, todavía me queda un montón de ropa para clasificar. Me siento liberada y liviana después de hacerlo, pero te duele todo porque es como dice el Fen Shui, mover cosas te hace mover energías buenas y no tan buenas y eso produce dolor", indicó.

Otras personas solo escucharon hablar del método y eso fue suficiente para motivarse y ordenar sus casas. "La verdad no vi la serie ni leí su libro, pero sabía de su existencia. Suelo guardar muchas cosas que representan un valor afectivo menor, como por ejemplo una entrada a un recital o la credencial de alguna fiesta. Hace un par de meses vacié un cuartito que tenía lleno de cosas. Me deshice de un montón de recuerdos que la verdad no me servían y me hizo muy bien. Sentía que había una traba energética en mi casa, fue algo que tenía que hacer hace mucho tiempo", señaló Fabián.

A Milagros Ordóñez le pasó algo similar. "Un día llegué a casa y mi marido puso la serie y medio en chiste me dijo que eso es lo que necesitaba. En general soy muy desordenada, estamos a punto de mudarnos y la casa es un caos. Si bien, no tomé un tips de ella específico, si me inspiró las ganas de organizarme, además de querer vivir con dignidad", dijo entre risas. 

"Me deshice de muchas cosas, ropa y juguetes rotos que los tuve que tirar cuando no estaban los chicos. También acomodé las cajas, me senté, guardé y tiré lo que había que tirar", contó  y, aunque esto fue cosa de una sola vez, aseguró que le sirvió porque logró que le quedara mucho más espacio en su hogar. "Me sentí motivada. El tema de ordenar a todos los que somos desordenados nos queda pendiente, no es que uno pueda elegir ser o no ordenado, es que al final el caos te va llevando y no te queda otra más que arreglarlo", confesó. 

 

 

Tener la casa ordenada disminuye la ansiedad
El método desde el punto de vista de la psicología

 

Para la licenciada en Psicología, Eleana Balmaceda cuando la persona ordena logra una sensación de control y eso disminuye la ansiedad y la preocupación. "Hay personas que tienen una necesidad mayor de orden y están en su búsqueda permanente y otras que no les preocupa tanto. Mientras más necesidad de control, más preocupado vas a estar porque todo esté en su lugar", describió. 

Balmaceda plantea diferenciar entre poseer un rasgo obsesivo o Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) con ser una persona ordenada. "Creo que la serie es captada por gente que posee ciertas características específicas y por eso a alguno les funciona y a otros no. Si una persona tiene la creencia de que las cosas deben estar ordenadas de una determinada manera para que todo ande bien y no lo puede hacer, cuando alguien viene y le dice cómo hacerlo y le resulta efectivo, le genera una gran sensación de tranquilidad y una disminución de la ansiedad. El punto es ver si esta conducta se sostiene en el tiempo, porque podés ordenar una vez según lo que te dice Kondo, pero después hay que mantenerlo", expresó. 

Consideró que la revolución que generó este método en la gente "ocurre porque da muchos tips específicos que hacen que una persona que tenga esa tendencia y la creencia, sobre todo, de que su vida está desordenada, le genera mucho alivio pensar que está haciendo algo por sí mismo. Esa sensación de alivio diminuye el nivel de ansiedad o de pensar que todo está caótico". 

En cuanto a la emoción que pone Kondo en cada prenda al elegirla según el grado de felicidad que le produzca a su dueño tenerla, explicó que tiene que ver con el aferramiento a las cosas. "Una persona obsesiva muchas veces tiene un aspecto de la vida muy ordenado y otros que no y son las que más tienden a acumular. Esto tiene que ver con la dificultad de despojarse de las cosas y de creer que todo va a ser útil en algún momento. Entonces mientras más cosas acumulés más difícil va a ser ordenar y además es más complejo saber qué cosas tenés", indicó.

Por eso Kondo plantea como un ítem poder deshacerse de lo que no sirve. "El desafío tiene que ver con darle lugar a las cosas que son importantes. Por ejemplo, tener un pantalón de cuando tenías 15 años porque pensás que en algún momento vas a adelgazar y te va a entrar, es una incoherencia porque tenés 40 años y 3 chicos, nunca vas a volver a tener la talla que tenías a esa edad y lo guardaste porque añoraste que eso iba a pasar", sintetizó.

La conclusión es que la enseñanza de Kondo y lograr aplicarla genera una sensación básica que es alivio, además de la disminución del la preocupación porque "todo el mundo está intranquilo porque tiene el placar desordenado, pero nadie hace nada por eso. Entonces cuando viste la serie y ella te dio los tips y te lo planteó como algo re fácil, diminuye la ansiedad el día que ordenaste y después si lo sostenés en el tiempo o no ya es otra conducta", remarcó. 

 

 

La filosofía de la japonesa 
Agradecerle a las cosas su utilidad y luego dejarlas ir

 

Marie Kondo se convirtió en la 'gurú mundial del orden' gracias a su sencillo método basado en tener las cosas almacenadas en el lugar adecuado y conservar solo lo importante. Para ella ordenar es una terapia y la explica en su libro  "La Magia del Orden".

El primer paso para Kondo es "Almacenar lo que te da alegría". Aconseja sacar todo del armario y ponerlo en el piso, agarrar cada prenda u objeto y hacerse las siguientes preguntas: "¿Lo quiero de verdad?, ¿Es necesario?, ¿Me hace feliz?" Si la respuesta es afirmativa las cosas se quedan. En caso de negación, agradecer su función y dejarla ir.

La siguiente premisa es ordenar por categorías. Toda la ropa primero, todas las cosas de la cocina después, luego el garaje hasta terminar. Para Marie hay que comenzar por lo más sencillo. Recomienda empezar por la ropa porque es lo que resulta más simple de de-sechar. Después será el turno de libros, papeles, otros objetos y, por último, todos aquellos elementos que tengan un carácter sentimental como fotos y recuerdos.

Otro punto importante para Kondo es guardar los objetos por tipología y no dispersar espacios. Afirma que es mejor guardar las cosas de igual tipo en el mismo sitio y no desaprovechar el almacenamiento. La sencillez y que todo esté a la vista, facilitará encontrar las cosas y que de una simple ojeada saber con lo que se cuenta. 

Doblar la ropa verticalmente para que ocupe menos espacio y formar pequeños rectángulos con ella hasta que ésta se mantenga por sí sola en pie. Recomienda también no gastar plata en productos de almacenaje. El método "KonMari" es contrario a ello, ya que según marcan sus principios se pueden solucionar los problemas de almacenamiento con cajas que pueden ser de zapatos, para hacer subdivisiones en los cajones. 

Kondo señala que la casa no puede parecer un museo lleno de muebles y resalta la premisa de que "menos es más", aconseja un minismalismo extremo en cuanto decoración de interiores. 

Por último, los pasos anteriores deben aplicarse a el resto del hogar.

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