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¿Llegó el momento en el que la oferta entra en crisis?

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¿Llegó el momento en el que la oferta entra en crisis?

Nicolás Razzetti

En febrero, la faena de hacienda fue similar a la del mismo mes del año pasado, pero cambió su composición: creció la oferta de hembras, que al igual que en enero llegó al 48%. También comentamos lo que sucede con la exportación y los cambios en el peso mínimo de las terneras.

La faena de febrero llegó a 1,01 millón de animales, lo que indica una reducción de 11,5% respecto a la de enero, aunque hay que considerar que el que se fue es un mes con 20% de días hábiles menos, lo que incide en la cantidad de ofrecimientos a los frigoríficos.

En tanto, ese volumen fue el mismo que en febrero de 2018, aunque varió la participación de las hembras. Si en el segundo mes del año pasado significaron el 45% del total, el mes pasado llegaron al 48%. Si el volumen es el mismo pero hay más hembras, cae entonces la participación de machos en sus tres categorías, en parte por los menores encierres en los feedlots y en parte por la mayor recría.

En definitiva no se puede hablar de una crisis de oferta si se considera el total remitido a las industrias, pero lo que sí cambia es el tipo de hacienda procesada y el destino de la carne. Hay mucha menos hacienda liviana en la oferta de gordo, en parte por el vaciamiento que tuvieron los feedlots y también porque hay ganado en los procesos de recría, lo que se evidencia en la mayor presencia de invernada pesada, con más de 220 y 230 kilos, en los remates feria del inicio de la zafra.

Incluso muchos consignatarios  cuentan con oferta de terneros recriados, paridos en el otoño pasado, que no fueron vendidos en gran medida por los bajos precios que tuvo la invernada. Esos lotes forman parte de la nueva oferta y son muy buscados, ya que requieren de menos trabajo e inversión para llegar al kilaje de terminación.

En cuanto a la demanda, hay un claro recorte en su poder de compra debido a los problemas de la macroeconomía, pero no es menos cierto que cuando se reducen los ofrecimientos da cuenta de su poco interés por reducir los niveles de consumo. En el inicio del año hubo una mayor participación de la exportación en la producción total, que llegó al 22%, y al mismo tiempo una caída de la oferta para la demanda interna, que terminó promediando los 54 kilos por habitante, que en números representó un 10%.

En síntesis, ante una baja del 10% en la oferta para el consumo, los precios de la hacienda aumentaron mucho más y en pocos meses acumulan un incremento del 50%. Eso evidencia el claro interés de los ciudadanos por el producto, aunque también otras cuestiones que hacen al negocio como la falta de capacidad de stock de matarifes e industriales, lo que los vuelve muy sensibles a la falta de ofrecimientos y por eso las reacciones ante los recortes en la oferta, sobre todo cuando se acumulan días de lluvia.

En las últimas semanas este panorama quedó muy claro. Las lluvias y la acumulación de feriados hicieron que los operadores recurrieran a la firmeza, en particular cuando se ofrecieron lotes terminados en el engorde a corral. En el Mercado de Liniers los valores corrientes para la hacienda liviana van de los $65 a los $70, con máximos que superan ese límite. De cerca le siguen los lotes de novillos, y los mejores conjuntos de vacas superan los $50.

A fines de febrero y respecto del inicio de diciembre, los novillos acumulaban una suba del 41%, los novillitos de 45%, las vaquillonas de 50%, los terneros de 46% y las vacas de 20%. Los saltos responden a diferentes cuestiones. En el caso de la hacienda liviana y del novillo tienen que ver con las restricciones en la oferta por el vaciamiento de los feedlots, y en cuanto a la vaca, con la creciente demanda de China.

 

Las exportaciones son el 22% del negocio de la carne

En el arranque del año las exportaciones de carne vacuna volvieron a tener un tol importante en el negocio. Por primera vez en mucho tiempo lo embarcado superó el 20% de la producción nacional y además se dio un nuevo aumento en la participación de China sobre el total.

En enero, las ventas al extranjero de carne vacuna sumaron 32.765 toneladas peso producto, lo que significa un aumento del 40% interanual de acuerdo con las estadísticas publicadas por el IPCVA. El aumento respecto del arranque del 2018 fue de 9.400 toneladas.

Por su parte las ventas a China llegaron a 22.500 toneladas en el primer mes del año, exponiendo un crecimiento interanual del 88%. Ya la participación del gigante asiático en el volumen de ventas de la Argentina es del 69%.

La demanda asiática está enfocada en la carne de vaca y por eso también el nuevo aumento de la faena de hembras, que en el primer bimestre del año, según los datos que publica el Senasa alcanzó al 48% del total faenado.

La alta faena de vacas se explica en parte por los buenos precios que paga la exportación, pero también por la falta de incentivos a la retención de vientres, proceso en el que juega un rol fundamental la falta de financiación, que lleva a que muchos echen mano a sus existencias y en definitiva se terminen descapitalizando.

De todos modos, hay que señalar que la retención había alcanzado un punto alto, ya que el stock de vacas se había recuperado a los niveles previos a la liquidación de 2009, lo que da cuenta de que ya no era posible seguir metiendo cabezas en el campo y, ante el panorama económico, no es viable tampoco retener lo que no se preña, mucho menos cuando la tentación de los buenos precios que paga la exportación están al alcance de la mano.

Pese a la alta faena de hembras, no es posible aun hablar de liquidación. A marzo del año pasado los nacimientos sumaron cerca de 7 millones de terneras y la faena acumulada en los últimos 10 meses ronda los 5 millones de animales. Habrá que esperar a tener los datos de marzo para restar la salida para faena al ingreso de terneras al rodeo, pero en el peor de los casos creemos que habría un empate.

Si China gana espacio en las exportaciones de carne vacuna, los mercados de valor, al menos en el inicio del año, perdieron volumen, precio y competitividad. Las ventas a los destinos que piden carne de novillo. como Alemania, Holanda e Italia, se redujeron en enero de forma significativa, aunque en febrero habrían tenido un repunte. En el inicio de 2019 las ventas a Alemania y Holanda bajaron 6,5% y los precios promedio rondaron los U$S8.500 (incluye precios Hilton, Cuota 481 y lo que no es Hilton). Hay un baja considerable, incluso respecto del año pasado, cuando el valor rondó los u$s11.000.

A los bajos precios que paga la demanda europea se sumaron los aumentos de la hacienda en el mercado local, lo que encareció el precio de la materia prima para los frigoríficos. Eso también se tradujo en menor poder de compra. Pero en febrero, ante la negativa de muchos industriales de vender a la Unión Europea por debajo de los U$S10.000, los valores, según confiaron fuentes de ese sector, habrían aumentado cerca de 20% y eso habría renovado el interés por los negocios, aunque en un clima de menor competitividad ya que con el "dólar carne" en 37 pesos y con novillos que superan los $115/120 pesos por el kilo en gancho se ajustó la cuenta de la exportación.

Con los datos de fines de febrero, el kilo de carne de novillo para exportación en gancho en nuestro país era de u$s3, lo que implicó un aumento del 20% en dólares respecto del arranque de diciembre. En tanto en Brasil el promedio era de u$s2,50 y en Uruguay de u$s3,20. En poco tiempo el salto del precio de la hacienda en nuestro país dio por tierra con la ventaja cambiaria que tenía la Argentina respecto de sus vecinos del cono sur.

 

Modifican el peso mínimo de faena

Esta semana la Secretaria de Agroindustria publicó la resolución 74, mediante la cual modificó el peso mínimo de faena para las terneras. A partir del 15 de abril el límite será de 140 kilos por res (255/260 kilos en pie) faenada, contra los 165 que rigen hasta esa fecha. No se considerará en infracción hasta el 10% de las reses que no cumplan con esa exigencia y se sancionará solo a la cantidad que exceda ese porcentaje sobre el total de la tropa.

La medida fue reclamada por algunos sectores de la industria, como es el caso de Fifra, que nuclea a los frigoríficos, quienes consideran que el límite de 300 kilos era muy alto para un animal que se engrasa con mayor facilidad. Las autoridades de Carbap fueron más extremas, venían pidiendo que se elimine toda restricción, aunque sin dudas los cambios le sientan mejor.

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¿Llegó el momento en el que la oferta entra en crisis?

En febrero, la faena de hacienda fue similar a la del mismo mes del año pasado, pero cambió su composición: creció la oferta de hembras, que al igual que en enero llegó al 48%. También comentamos lo que sucede con la exportación y los cambios en el peso mínimo de las terneras.

La faena de febrero llegó a 1,01 millón de animales, lo que indica una reducción de 11,5% respecto a la de enero, aunque hay que considerar que el que se fue es un mes con 20% de días hábiles menos, lo que incide en la cantidad de ofrecimientos a los frigoríficos.

En tanto, ese volumen fue el mismo que en febrero de 2018, aunque varió la participación de las hembras. Si en el segundo mes del año pasado significaron el 45% del total, el mes pasado llegaron al 48%. Si el volumen es el mismo pero hay más hembras, cae entonces la participación de machos en sus tres categorías, en parte por los menores encierres en los feedlots y en parte por la mayor recría.

En definitiva no se puede hablar de una crisis de oferta si se considera el total remitido a las industrias, pero lo que sí cambia es el tipo de hacienda procesada y el destino de la carne. Hay mucha menos hacienda liviana en la oferta de gordo, en parte por el vaciamiento que tuvieron los feedlots y también porque hay ganado en los procesos de recría, lo que se evidencia en la mayor presencia de invernada pesada, con más de 220 y 230 kilos, en los remates feria del inicio de la zafra.

Incluso muchos consignatarios  cuentan con oferta de terneros recriados, paridos en el otoño pasado, que no fueron vendidos en gran medida por los bajos precios que tuvo la invernada. Esos lotes forman parte de la nueva oferta y son muy buscados, ya que requieren de menos trabajo e inversión para llegar al kilaje de terminación.

En cuanto a la demanda, hay un claro recorte en su poder de compra debido a los problemas de la macroeconomía, pero no es menos cierto que cuando se reducen los ofrecimientos da cuenta de su poco interés por reducir los niveles de consumo. En el inicio del año hubo una mayor participación de la exportación en la producción total, que llegó al 22%, y al mismo tiempo una caída de la oferta para la demanda interna, que terminó promediando los 54 kilos por habitante, que en números representó un 10%.

En síntesis, ante una baja del 10% en la oferta para el consumo, los precios de la hacienda aumentaron mucho más y en pocos meses acumulan un incremento del 50%. Eso evidencia el claro interés de los ciudadanos por el producto, aunque también otras cuestiones que hacen al negocio como la falta de capacidad de stock de matarifes e industriales, lo que los vuelve muy sensibles a la falta de ofrecimientos y por eso las reacciones ante los recortes en la oferta, sobre todo cuando se acumulan días de lluvia.

En las últimas semanas este panorama quedó muy claro. Las lluvias y la acumulación de feriados hicieron que los operadores recurrieran a la firmeza, en particular cuando se ofrecieron lotes terminados en el engorde a corral. En el Mercado de Liniers los valores corrientes para la hacienda liviana van de los $65 a los $70, con máximos que superan ese límite. De cerca le siguen los lotes de novillos, y los mejores conjuntos de vacas superan los $50.

A fines de febrero y respecto del inicio de diciembre, los novillos acumulaban una suba del 41%, los novillitos de 45%, las vaquillonas de 50%, los terneros de 46% y las vacas de 20%. Los saltos responden a diferentes cuestiones. En el caso de la hacienda liviana y del novillo tienen que ver con las restricciones en la oferta por el vaciamiento de los feedlots, y en cuanto a la vaca, con la creciente demanda de China.

 

Las exportaciones son el 22% del negocio de la carne

En el arranque del año las exportaciones de carne vacuna volvieron a tener un tol importante en el negocio. Por primera vez en mucho tiempo lo embarcado superó el 20% de la producción nacional y además se dio un nuevo aumento en la participación de China sobre el total.

En enero, las ventas al extranjero de carne vacuna sumaron 32.765 toneladas peso producto, lo que significa un aumento del 40% interanual de acuerdo con las estadísticas publicadas por el IPCVA. El aumento respecto del arranque del 2018 fue de 9.400 toneladas.

Por su parte las ventas a China llegaron a 22.500 toneladas en el primer mes del año, exponiendo un crecimiento interanual del 88%. Ya la participación del gigante asiático en el volumen de ventas de la Argentina es del 69%.

La demanda asiática está enfocada en la carne de vaca y por eso también el nuevo aumento de la faena de hembras, que en el primer bimestre del año, según los datos que publica el Senasa alcanzó al 48% del total faenado.

La alta faena de vacas se explica en parte por los buenos precios que paga la exportación, pero también por la falta de incentivos a la retención de vientres, proceso en el que juega un rol fundamental la falta de financiación, que lleva a que muchos echen mano a sus existencias y en definitiva se terminen descapitalizando.

De todos modos, hay que señalar que la retención había alcanzado un punto alto, ya que el stock de vacas se había recuperado a los niveles previos a la liquidación de 2009, lo que da cuenta de que ya no era posible seguir metiendo cabezas en el campo y, ante el panorama económico, no es viable tampoco retener lo que no se preña, mucho menos cuando la tentación de los buenos precios que paga la exportación están al alcance de la mano.

Pese a la alta faena de hembras, no es posible aun hablar de liquidación. A marzo del año pasado los nacimientos sumaron cerca de 7 millones de terneras y la faena acumulada en los últimos 10 meses ronda los 5 millones de animales. Habrá que esperar a tener los datos de marzo para restar la salida para faena al ingreso de terneras al rodeo, pero en el peor de los casos creemos que habría un empate.

Si China gana espacio en las exportaciones de carne vacuna, los mercados de valor, al menos en el inicio del año, perdieron volumen, precio y competitividad. Las ventas a los destinos que piden carne de novillo. como Alemania, Holanda e Italia, se redujeron en enero de forma significativa, aunque en febrero habrían tenido un repunte. En el inicio de 2019 las ventas a Alemania y Holanda bajaron 6,5% y los precios promedio rondaron los U$S8.500 (incluye precios Hilton, Cuota 481 y lo que no es Hilton). Hay un baja considerable, incluso respecto del año pasado, cuando el valor rondó los u$s11.000.

A los bajos precios que paga la demanda europea se sumaron los aumentos de la hacienda en el mercado local, lo que encareció el precio de la materia prima para los frigoríficos. Eso también se tradujo en menor poder de compra. Pero en febrero, ante la negativa de muchos industriales de vender a la Unión Europea por debajo de los U$S10.000, los valores, según confiaron fuentes de ese sector, habrían aumentado cerca de 20% y eso habría renovado el interés por los negocios, aunque en un clima de menor competitividad ya que con el "dólar carne" en 37 pesos y con novillos que superan los $115/120 pesos por el kilo en gancho se ajustó la cuenta de la exportación.

Con los datos de fines de febrero, el kilo de carne de novillo para exportación en gancho en nuestro país era de u$s3, lo que implicó un aumento del 20% en dólares respecto del arranque de diciembre. En tanto en Brasil el promedio era de u$s2,50 y en Uruguay de u$s3,20. En poco tiempo el salto del precio de la hacienda en nuestro país dio por tierra con la ventaja cambiaria que tenía la Argentina respecto de sus vecinos del cono sur.

 

Modifican el peso mínimo de faena

Esta semana la Secretaria de Agroindustria publicó la resolución 74, mediante la cual modificó el peso mínimo de faena para las terneras. A partir del 15 de abril el límite será de 140 kilos por res (255/260 kilos en pie) faenada, contra los 165 que rigen hasta esa fecha. No se considerará en infracción hasta el 10% de las reses que no cumplan con esa exigencia y se sancionará solo a la cantidad que exceda ese porcentaje sobre el total de la tropa.

La medida fue reclamada por algunos sectores de la industria, como es el caso de Fifra, que nuclea a los frigoríficos, quienes consideran que el límite de 300 kilos era muy alto para un animal que se engrasa con mayor facilidad. Las autoridades de Carbap fueron más extremas, venían pidiendo que se elimine toda restricción, aunque sin dudas los cambios le sientan mejor.

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