eldiariodelarepublica.com
Los colores de una semana muy particular

Escuchá acá la 90.9
X

Los colores de una semana muy particular

Semana muy difícil de una Argentina muy difícil que no encuentra salida a sus problemas más acuciantes. Y en el medio pasan cosas y se apretujan recuerdos, realidades, situaciones. La convivencia es por lo menos tensa. 

El Gobierno llama a acordar sobre 10 puntos sobre los que no tiene ninguna convicción. Entre los que dudan en proponer y los que dudan en responder, se va la vida. El gobierno de Cambiemos quiere conformar al Fondo Monetario Internacional para probarle que la realidad que le prometió existe. Las encuestas electorales y la propia realidad imperante destilan exactamente lo contrario. No parece que el desempleo, la inflación, el endeudamiento, la pobreza, el cierre de fábricas y el hambre formen parte de la agenda oficial. Recién ahora, y por estricto imperio de las circunstancias empieza a aparecer, por lo menos, en el lenguaje gubernamental el consumo interno. Obviamente sin ninguna convicción y con enorme desprecio.

Se cumplieron cien años del nacimiento de Eva Duarte de Perón, un 7 de mayo de 2019, en Los Toldos, a 50 kilómetros de Junín, en la provincia de Buenos Aires. La figura de Evita ya ha adquirido una dimensión muy importante. Es muy reconocida su labor, y muy valorada su palabra. El martes hubo muchos homenajes de distinto porte en todo el país. Fue muy destacado el realizado en la sede del Partido Justicialista de San Luis. Fue un momento muy emotivo y la participación de muchos jóvenes le puso un color muy particular. La identificación de la militancia con el trabajo y la entrega de Evita crece con el tiempo. La actual situación económica y social pone muy viva la carne y estas situaciones ganan en voltaje y en emotividad. Para que se comprenda el rumbo sonaron en el recuerdo dos frases concretas, y bien comprensibles en la hora actual: “El peronismo será revolucionario, o no será nada”. “Nuestra Patria dejará de ser colonia o la bandera flameará sobre sus ruinas”. Fueron pronunciadas en distintas circunstancias por la figura política recordada. Merece un párrafo aparte el corto cinematográfico que se exhibió en la ocasión. De una calidad notable y destacable en todo sentido. Hecho en San Luis, por profesionales de San Luis. Después de ver estas producciones, se comprende con mucha mayor claridad la utilidad de la Ley de Cine. Quien quiera oír que oiga. Realmente formidable y de altísimo nivel.

El nivel de irritación política imperante desvirtúa cualquier intento de normalidad. Un libro que cuesta $600, y que tiene 594 páginas generó un nuevo episodio de una confrontación inagotable. Su autora es la ex Presidente de la Nación. Lo cierto es que algunos periodistas viven al borde de la desesperación, y se consideran en condiciones de imponer a los ciudadanos qué deben leer, qué no deben leer, y  dónde deben o no deben concurrir. Qué pueden cantar y qué no. Un disparate. Se los ve tan conmovidos que el crecimiento exponencial del número de ejemplares vendidos es proporcional al avance de su furia. Por las dudas, en la presentación al costado de la autora tomó asiento un señor de la editorial responsable de la obra. Su sonrisa no se alteró en toda la noche. Hay muchos comunicadores que en lugar de describir, analizar, o informar sobre la realidad, pretenden torcerla desesperadamente. “Hicieron y siguen haciendo todo lo posible para destruirme. Creyeron que terminarían abatiéndome. Es claro que no me conocen. Por eso les ofrezco una mirada y una reflexión retrospectivas para desentrañar algunos hechos y capítulos de la historia reciente. Hoy que el país está en completo retroceso político, económico, social y cultural espero que al leer estas páginas podamos pensar y discutir sin odio, sin mentiras y sin agravios. Estoy convencida de que es el único camino para volver a tener sueños, una vida mejor y un país que nos cobije a todos y todas” (sentencia textual de la autora en la contratapa). Lo de siempre: para los que la quieren: música; para los que la odian: veneno; para todos: un libro. Ideas que se pueden compartir, debatir, ignorar o desconocer en libertad. La sociedad argentina ya no puede tolerar un grupo de ideas en un libro.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Los colores de una semana muy particular

Semana muy difícil de una Argentina muy difícil que no encuentra salida a sus problemas más acuciantes. Y en el medio pasan cosas y se apretujan recuerdos, realidades, situaciones. La convivencia es por lo menos tensa. 

El Gobierno llama a acordar sobre 10 puntos sobre los que no tiene ninguna convicción. Entre los que dudan en proponer y los que dudan en responder, se va la vida. El gobierno de Cambiemos quiere conformar al Fondo Monetario Internacional para probarle que la realidad que le prometió existe. Las encuestas electorales y la propia realidad imperante destilan exactamente lo contrario. No parece que el desempleo, la inflación, el endeudamiento, la pobreza, el cierre de fábricas y el hambre formen parte de la agenda oficial. Recién ahora, y por estricto imperio de las circunstancias empieza a aparecer, por lo menos, en el lenguaje gubernamental el consumo interno. Obviamente sin ninguna convicción y con enorme desprecio.

Se cumplieron cien años del nacimiento de Eva Duarte de Perón, un 7 de mayo de 2019, en Los Toldos, a 50 kilómetros de Junín, en la provincia de Buenos Aires. La figura de Evita ya ha adquirido una dimensión muy importante. Es muy reconocida su labor, y muy valorada su palabra. El martes hubo muchos homenajes de distinto porte en todo el país. Fue muy destacado el realizado en la sede del Partido Justicialista de San Luis. Fue un momento muy emotivo y la participación de muchos jóvenes le puso un color muy particular. La identificación de la militancia con el trabajo y la entrega de Evita crece con el tiempo. La actual situación económica y social pone muy viva la carne y estas situaciones ganan en voltaje y en emotividad. Para que se comprenda el rumbo sonaron en el recuerdo dos frases concretas, y bien comprensibles en la hora actual: “El peronismo será revolucionario, o no será nada”. “Nuestra Patria dejará de ser colonia o la bandera flameará sobre sus ruinas”. Fueron pronunciadas en distintas circunstancias por la figura política recordada. Merece un párrafo aparte el corto cinematográfico que se exhibió en la ocasión. De una calidad notable y destacable en todo sentido. Hecho en San Luis, por profesionales de San Luis. Después de ver estas producciones, se comprende con mucha mayor claridad la utilidad de la Ley de Cine. Quien quiera oír que oiga. Realmente formidable y de altísimo nivel.

El nivel de irritación política imperante desvirtúa cualquier intento de normalidad. Un libro que cuesta $600, y que tiene 594 páginas generó un nuevo episodio de una confrontación inagotable. Su autora es la ex Presidente de la Nación. Lo cierto es que algunos periodistas viven al borde de la desesperación, y se consideran en condiciones de imponer a los ciudadanos qué deben leer, qué no deben leer, y  dónde deben o no deben concurrir. Qué pueden cantar y qué no. Un disparate. Se los ve tan conmovidos que el crecimiento exponencial del número de ejemplares vendidos es proporcional al avance de su furia. Por las dudas, en la presentación al costado de la autora tomó asiento un señor de la editorial responsable de la obra. Su sonrisa no se alteró en toda la noche. Hay muchos comunicadores que en lugar de describir, analizar, o informar sobre la realidad, pretenden torcerla desesperadamente. “Hicieron y siguen haciendo todo lo posible para destruirme. Creyeron que terminarían abatiéndome. Es claro que no me conocen. Por eso les ofrezco una mirada y una reflexión retrospectivas para desentrañar algunos hechos y capítulos de la historia reciente. Hoy que el país está en completo retroceso político, económico, social y cultural espero que al leer estas páginas podamos pensar y discutir sin odio, sin mentiras y sin agravios. Estoy convencida de que es el único camino para volver a tener sueños, una vida mejor y un país que nos cobije a todos y todas” (sentencia textual de la autora en la contratapa). Lo de siempre: para los que la quieren: música; para los que la odian: veneno; para todos: un libro. Ideas que se pueden compartir, debatir, ignorar o desconocer en libertad. La sociedad argentina ya no puede tolerar un grupo de ideas en un libro.

Logín