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Un derrame cloacal complica al barrio 500 Viviendas Norte

Los vecinos dicen que el problema es crónico y que sucede desde que se inauguró el barrio, en el 2014.

Una pelota, dos niños y en la esquina, una laguna de agua servidas rebalsada, producto de un derrame cloacal. Esto sucede asiduamente en el barrio 500 Viviendas Norte, frente al predio del "Club Estudiantes". Vecinos del barrio aseguran que desde que se inauguró, en el 2014, siempre tienen el mismo problema. Este matutino intentó comunicarse con el director de SerBa, César Cabrera, y no obtuvo ninguna respuesta.

Eduardo Rosas vive en la manzana 147 frente al "Club Estudiantes". El martes a la noche, como todos los días, se preparó para ir a descansar, pero no lo logró porque un fuerte olor invadió su casa. Se acercó y la cloaca una vez más colapso. "Hoy (por el miércoles) pasó una camioneta de Serba, pero no solucionaron nada. Dijeron que iban a volver más tarde y todavía los espero", dijo enojado Rosas, quien comentó que trabaja en la puerta de su casa arreglando autos, pero que por momentos se le hace imposible.

Resaltó que la gente tira desperdicios en el predio, rebalsa el desagüe y automáticamente sucede lo mismo en la cámara dentro de su vivienda. "Desde hace cinco años vivo acá y he llamado unas veinte veces por el mismo problema. Ayer no fue la excepción, me dieron un número de reclamo y no pasó nada más. Hacen campañas contra la Hepatitis y enfrente tengo una fuente de enfermedades", aseguró el vecino.

La peor parte se la lleva Eliana Oviedo, que vive en la esquina donde hay un badén y el agua servida se junta. "Me he comunicado tantas veces para reclamar, que hasta saben dónde vivo y mi nombre. No hace falta que diga nada", expresó molesta y señaló que el líquido suele superar la vereda de su casa. "Tengo chicos de uno y dos años. Al ser pequeños la laguna les llama la atención y en más de una oportunidad los he sacado casi de adentro. No pueden salir a jugar tranquilos en verano por las piletas, que desagotan, y en invierno por las cloacas", manifestó.

 

"Tenemos que vivir encerrados por el olor. El agua siempre está estancada", comentó Eliana Oviedo.

 

"Tenemos que vivir encerrados por el olor nauseabundo. Los líquidos están permanentemente estancados. Todavía no veo a nadie que venga a resolver por completo el problema. Todo es temporario y nosotros no podemos continuar así. Estamos al borde de las enfermedades y sin poder salir tranquilos a la puerta", dijo la vecina, indignada.

Olga Lucero, también vecina manifestó que hicieron la cancha de fútbol, pero se olvidaron del desagote. "Lo único bueno del predio fue que dejó de ser un baldío, pero el resto son solo problemas. En verano se llena de mosquitos, por el estancamiento del agua de las piletas y en invierno por el olor", destacó Lucero, quien detalló que la historia se repite todos los años. "SerBa hizo unos canales, pero no pasó nada, vivimos en un foco infeccioso. Tengo chicos y no pueden respirar por la podredumbre", enfatizó.

En coincidencia, Francisca Muñoz señaló que se vuelve una odisea vivir en ese lugar. "Volví a la mañana de trabajar y me encontré con este panorama. Para nosotros no es una sorpresa porque pasa todos los años. De igual manera da bronca tener que soportar esta situación y corremos el riesgo de enfermarnos", concluyó la mujer, quien manifestó que llamará nuevamente a SerBa para saber qué excusa le ponen.

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Un derrame cloacal complica al barrio 500 Viviendas Norte

Los vecinos dicen que el problema es crónico y que sucede desde que se inauguró el barrio, en el 2014.

Una pelota, dos niños y en la esquina, una laguna de agua servidas rebalsada, producto de un derrame cloacal. Esto sucede asiduamente en el barrio 500 Viviendas Norte, frente al predio del "Club Estudiantes". Vecinos del barrio aseguran que desde que se inauguró, en el 2014, siempre tienen el mismo problema. Este matutino intentó comunicarse con el director de SerBa, César Cabrera, y no obtuvo ninguna respuesta.

Eduardo Rosas vive en la manzana 147 frente al "Club Estudiantes". El martes a la noche, como todos los días, se preparó para ir a descansar, pero no lo logró porque un fuerte olor invadió su casa. Se acercó y la cloaca una vez más colapso. "Hoy (por el miércoles) pasó una camioneta de Serba, pero no solucionaron nada. Dijeron que iban a volver más tarde y todavía los espero", dijo enojado Rosas, quien comentó que trabaja en la puerta de su casa arreglando autos, pero que por momentos se le hace imposible.

Resaltó que la gente tira desperdicios en el predio, rebalsa el desagüe y automáticamente sucede lo mismo en la cámara dentro de su vivienda. "Desde hace cinco años vivo acá y he llamado unas veinte veces por el mismo problema. Ayer no fue la excepción, me dieron un número de reclamo y no pasó nada más. Hacen campañas contra la Hepatitis y enfrente tengo una fuente de enfermedades", aseguró el vecino.

La peor parte se la lleva Eliana Oviedo, que vive en la esquina donde hay un badén y el agua servida se junta. "Me he comunicado tantas veces para reclamar, que hasta saben dónde vivo y mi nombre. No hace falta que diga nada", expresó molesta y señaló que el líquido suele superar la vereda de su casa. "Tengo chicos de uno y dos años. Al ser pequeños la laguna les llama la atención y en más de una oportunidad los he sacado casi de adentro. No pueden salir a jugar tranquilos en verano por las piletas, que desagotan, y en invierno por las cloacas", manifestó.

 

"Tenemos que vivir encerrados por el olor. El agua siempre está estancada", comentó Eliana Oviedo.

 

"Tenemos que vivir encerrados por el olor nauseabundo. Los líquidos están permanentemente estancados. Todavía no veo a nadie que venga a resolver por completo el problema. Todo es temporario y nosotros no podemos continuar así. Estamos al borde de las enfermedades y sin poder salir tranquilos a la puerta", dijo la vecina, indignada.

Olga Lucero, también vecina manifestó que hicieron la cancha de fútbol, pero se olvidaron del desagote. "Lo único bueno del predio fue que dejó de ser un baldío, pero el resto son solo problemas. En verano se llena de mosquitos, por el estancamiento del agua de las piletas y en invierno por el olor", destacó Lucero, quien detalló que la historia se repite todos los años. "SerBa hizo unos canales, pero no pasó nada, vivimos en un foco infeccioso. Tengo chicos y no pueden respirar por la podredumbre", enfatizó.

En coincidencia, Francisca Muñoz señaló que se vuelve una odisea vivir en ese lugar. "Volví a la mañana de trabajar y me encontré con este panorama. Para nosotros no es una sorpresa porque pasa todos los años. De igual manera da bronca tener que soportar esta situación y corremos el riesgo de enfermarnos", concluyó la mujer, quien manifestó que llamará nuevamente a SerBa para saber qué excusa le ponen.

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