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El ritmo de "Karamelo Santo" no perdona

La orquesta mendocina llegó a la ciudad con un recital fusionado. Mucha cumbia y simpatía que combatió al frío.

Como toda orquesta de música tropical compuesta por una cantidad importante de músicos, los "Karamelo Santo", que fusionan los ritmos cumbieros con el ska y el reggae, colmaron el escenario de "Zona Azul" el sábado por la noche con sus instrumentos y los diez integrantes que conforman la banda liderada por Goy Ogalde. Los puntanos vivieron una verdadera fiesta latina que comenzó con dos bandas locales y terminó en las altas horas de la madrugada con alegría y carnaval.

El frío de la madrugada no se sintió detrás de las puertas de "Zona Azul" que se cerraron minutos después de que comenzaran los "Cuatro Monos", el grupo que rompió el hielo en el escenario. Así se mantuvo un ambiente cálido en el que el público disfrutó de las bebidas que se vendían y las charlas entre amigos sin una pizca de brisa helada que los distrajera.

"La Parcera", una de las nuevas bandas locales que transitan por los bares y las fiestas de San Luis, fue el segundo grupo que estuvo antes de la orquesta mendocina. Hasta el momento, es la única banda de cumbia colombiana que existe en la ciudad y la representaron con una selección de canciones vinculadas al género que movió las primeras cinturas de la noche.

La llegada de "Karamelo..." fue atípica. Mientras que todos esperaban que los artistas subieran al escenario y saludaran desde allí, la mitad de la banda apareció por sorpresa bailando con la gente. Con trombón, acordeón, wiro y pandereta se mezclaron entre el público y armaron una ronda improvisada donde el jolgorio abundó. Lo mismo pasó casi al final cuando de imprevisto se confundieron con el público en una especie de tren carioca.

Goy salió a escena con un turbante en su cabeza que resguardaba sus rastas. "Nunca" fue el primer tema que sonó dándole inicio a una seguidilla de clásicos reversionados por una banda que no le gusta encasillarse en un solo género.

"Luna loca" y "Fruta amarga", dos canciones bien representativas de "Karamelo...", fueron las más coreadas por el público que no se quedó quieto en ningún momento y saltaban a la par de los anfitriones que desde el escenario se movían como si estuvieran en un gimnasio.

"Tu pa mí" fue una de las pocas canciones que calmó la adrenalina de los presentes. Tanto arriba como abajo la fiesta se vivió desde el principio al final del recital que, el dj de turno, dejó una lista de canciones acordes para que el baile siguiera hasta antes del amanecer.

Como unos verdaderos animadores, desde el baterista hasta el acordeonista como también el cantante y el guitarrista, insistieron en que nadie dentro del salón se quedara sin mover sus caderas. Cuarteto, cumbia, ska, rock y reggae fueron los estilos que se disfrutaron durante la velada que tuvo entre sus interpretaciones canciones como "Los cangrejos", "La kulebra del amor", "El gran poder" o "El ritmo indecente".

Para coronar una noche de fiesta, el clásico "No tan distintos" de "Sumo" descarriló un pogo que dejó vasos de cerveza por el piso, remeras transpiradas y sonrisas latentes.

Para despedirse, los "Karamelo..." usaron la famosa canción "La Macarena" de  "Los del Mar" pero reversionada que le dio el pie a la banda para que se despidiera con percusión y palmas.

Agradecido, Goy dijo adiós con ganas de quedarse. "Siempre volvemos a Cuyo porque acá están nuestros verdaderos hermanos", concluyó.

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El ritmo de "Karamelo Santo" no perdona

La orquesta mendocina llegó a la ciudad con un recital fusionado. Mucha cumbia y simpatía que combatió al frío.

Dulces paladares. "Karamelo Santo" y un recital muy divertido  y movedizo. Foto: María José Guzzo.

Como toda orquesta de música tropical compuesta por una cantidad importante de músicos, los "Karamelo Santo", que fusionan los ritmos cumbieros con el ska y el reggae, colmaron el escenario de "Zona Azul" el sábado por la noche con sus instrumentos y los diez integrantes que conforman la banda liderada por Goy Ogalde. Los puntanos vivieron una verdadera fiesta latina que comenzó con dos bandas locales y terminó en las altas horas de la madrugada con alegría y carnaval.

El frío de la madrugada no se sintió detrás de las puertas de "Zona Azul" que se cerraron minutos después de que comenzaran los "Cuatro Monos", el grupo que rompió el hielo en el escenario. Así se mantuvo un ambiente cálido en el que el público disfrutó de las bebidas que se vendían y las charlas entre amigos sin una pizca de brisa helada que los distrajera.

"La Parcera", una de las nuevas bandas locales que transitan por los bares y las fiestas de San Luis, fue el segundo grupo que estuvo antes de la orquesta mendocina. Hasta el momento, es la única banda de cumbia colombiana que existe en la ciudad y la representaron con una selección de canciones vinculadas al género que movió las primeras cinturas de la noche.

La llegada de "Karamelo..." fue atípica. Mientras que todos esperaban que los artistas subieran al escenario y saludaran desde allí, la mitad de la banda apareció por sorpresa bailando con la gente. Con trombón, acordeón, wiro y pandereta se mezclaron entre el público y armaron una ronda improvisada donde el jolgorio abundó. Lo mismo pasó casi al final cuando de imprevisto se confundieron con el público en una especie de tren carioca.

Goy salió a escena con un turbante en su cabeza que resguardaba sus rastas. "Nunca" fue el primer tema que sonó dándole inicio a una seguidilla de clásicos reversionados por una banda que no le gusta encasillarse en un solo género.

"Luna loca" y "Fruta amarga", dos canciones bien representativas de "Karamelo...", fueron las más coreadas por el público que no se quedó quieto en ningún momento y saltaban a la par de los anfitriones que desde el escenario se movían como si estuvieran en un gimnasio.

"Tu pa mí" fue una de las pocas canciones que calmó la adrenalina de los presentes. Tanto arriba como abajo la fiesta se vivió desde el principio al final del recital que, el dj de turno, dejó una lista de canciones acordes para que el baile siguiera hasta antes del amanecer.

Como unos verdaderos animadores, desde el baterista hasta el acordeonista como también el cantante y el guitarrista, insistieron en que nadie dentro del salón se quedara sin mover sus caderas. Cuarteto, cumbia, ska, rock y reggae fueron los estilos que se disfrutaron durante la velada que tuvo entre sus interpretaciones canciones como "Los cangrejos", "La kulebra del amor", "El gran poder" o "El ritmo indecente".

Para coronar una noche de fiesta, el clásico "No tan distintos" de "Sumo" descarriló un pogo que dejó vasos de cerveza por el piso, remeras transpiradas y sonrisas latentes.

Para despedirse, los "Karamelo..." usaron la famosa canción "La Macarena" de  "Los del Mar" pero reversionada que le dio el pie a la banda para que se despidiera con percusión y palmas.

Agradecido, Goy dijo adiós con ganas de quedarse. "Siempre volvemos a Cuyo porque acá están nuestros verdaderos hermanos", concluyó.

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