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Acusada de matar a su bebé dirá que no sabía de su embarazo

Recién supo su estado cuando fue a un hospital por los dolores que sentía y dio a luz en el baño, dijo el defensor. 

Madre e hija investigadas bajo la sospecha de haber matado al recién nacido de la segunda, en un hospital de San Luis, ampliarán este jueves la declaración indagatoria ante el juez Penal 2, Ariel Parrillis, dijo el abogado que las representa, Héctor Zavala Agüero. Ni Romina Jaime ni su madre, Mónica Zingman, sabían del embarazo, aseveró. Jaime, de 21 años, recién supo que el malestar que sentía aquel 18 de julio obedecía, en realidad, a que estaba dando a luz cuando estuvo en el baño del Hospital del Sur. Al ver al bebé inmóvil pensó que estaba muerto y, en estado de shock, lo envolvió en un saco y se lo entregó a su madre, quien nunca se dio cuenta de qué tenía en sus manos, resumió el defensor. 
En la autopsia y a través de pericias posteriores constataron que el bebé estaba  a término, que nació vivo y que murió por una asfixia mecánica, informaron los investigadores.
Este miércoles a la mañana, además, a ambas les hicieron las pericias psicológica y psiquiátrica que Zavala Agüero había solicitado. Alberto Jaimez, ex presidente del Colegio de Psicólogos de San Luis, intervino como perito de parte. El abogado estima que los informes serán incorporados al expediente antes de que venza el plazo que el juez tiene para resolver si las procesa a ambas. 
“Romina no sabía que estaba embarazada y de golpe dio a luz. Obviamente ha estado en shock. No estaba en condiciones afrontar nada”, dijo el defensor sobre hacia dónde  apunta su pedido de la pericia psicológica-psiquiátrica.  
“Ellas querían declarar desde el primer momento. Pero la primera vez –en la indagatoria, el martes 10 de setiembre– no habíamos tenido la posibilidad de dialogar mucho y ninguna de las dos estaba en condiciones psíquicas de hacerlo. Por eso se abstuvieron. Como ellas tienen el derecho a hacerlo en cualquier momento (del proceso), lo harán ahora”, explicó el letrado.


A Zavala Agüero le parece que es el momento adecuado, ya que desde el martes 10 y hasta hoy han incorporado declaraciones que, a su entender, refuerzan la premisa de que ambas desconocían que la joven esperaba un hijo. 
“Eso consta a través de todos los que fueron a dar testimonio: vecinos, enfermeras, médicos y personal administrativo de los hospitales. Dijeron que cuando vieron a Romina el estado de embarazo no era notorio. Nadie se dio cuenta. Además, ella menstruó durante todos esos meses. Y la mamá pensó que Romina iba por un dolor abdominal y una hemorragia que tenía, que después se transformó en una metrorragia, según indicó un médico. Es decir, corría riesgo su vida”, aseveró. 
“Cuando Romina fue al baño, la madre salió de ahí. Estaba preocupada por el estado de su hija. Había un médico del Sempro que le dijo ‘señora, vámonos’ (a la Maternidad Provincial "Doctora Teresita Baigorria", a donde fue derivada) y eso consta. Zingman tenía en la mano la campera que su hija le dio al salir del baño y ella no sabía qué había adentro. Para la madre, solo era una prenda empapada con sangre. Por eso les pidió a las empleadas del hospital una bolsa, para colocarla adentro y no manchar el lugar”, continuó. 
El letrado remarcó que había otras personas y que nadie notó nada. “No veo por qué la madre, que no sabía nada, se tendría que haber dado cuenta, si el resto de las personas tampoco se dio cuenta”, refirió. “Además, ella preguntó ‘dónde dejo esto’, y eso también consta en el expediente. Una persona declaró que le respondió que dejara la bolsa en un tacho de residuos”, dijo.

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Acusada de matar a su bebé dirá que no sabía de su embarazo

Recién supo su estado cuando fue a un hospital por los dolores que sentía y dio a luz en el baño, dijo el defensor. 

Detención. Fue el lunes 9 de septiembre, en su casa, en la zona sur de la capital. Viven en el mismo domicilio. Fotos: Archivo.

Madre e hija investigadas bajo la sospecha de haber matado al recién nacido de la segunda, en un hospital de San Luis, ampliarán este jueves la declaración indagatoria ante el juez Penal 2, Ariel Parrillis, dijo el abogado que las representa, Héctor Zavala Agüero. Ni Romina Jaime ni su madre, Mónica Zingman, sabían del embarazo, aseveró. Jaime, de 21 años, recién supo que el malestar que sentía aquel 18 de julio obedecía, en realidad, a que estaba dando a luz cuando estuvo en el baño del Hospital del Sur. Al ver al bebé inmóvil pensó que estaba muerto y, en estado de shock, lo envolvió en un saco y se lo entregó a su madre, quien nunca se dio cuenta de qué tenía en sus manos, resumió el defensor. 
En la autopsia y a través de pericias posteriores constataron que el bebé estaba  a término, que nació vivo y que murió por una asfixia mecánica, informaron los investigadores.
Este miércoles a la mañana, además, a ambas les hicieron las pericias psicológica y psiquiátrica que Zavala Agüero había solicitado. Alberto Jaimez, ex presidente del Colegio de Psicólogos de San Luis, intervino como perito de parte. El abogado estima que los informes serán incorporados al expediente antes de que venza el plazo que el juez tiene para resolver si las procesa a ambas. 
“Romina no sabía que estaba embarazada y de golpe dio a luz. Obviamente ha estado en shock. No estaba en condiciones afrontar nada”, dijo el defensor sobre hacia dónde  apunta su pedido de la pericia psicológica-psiquiátrica.  
“Ellas querían declarar desde el primer momento. Pero la primera vez –en la indagatoria, el martes 10 de setiembre– no habíamos tenido la posibilidad de dialogar mucho y ninguna de las dos estaba en condiciones psíquicas de hacerlo. Por eso se abstuvieron. Como ellas tienen el derecho a hacerlo en cualquier momento (del proceso), lo harán ahora”, explicó el letrado.


A Zavala Agüero le parece que es el momento adecuado, ya que desde el martes 10 y hasta hoy han incorporado declaraciones que, a su entender, refuerzan la premisa de que ambas desconocían que la joven esperaba un hijo. 
“Eso consta a través de todos los que fueron a dar testimonio: vecinos, enfermeras, médicos y personal administrativo de los hospitales. Dijeron que cuando vieron a Romina el estado de embarazo no era notorio. Nadie se dio cuenta. Además, ella menstruó durante todos esos meses. Y la mamá pensó que Romina iba por un dolor abdominal y una hemorragia que tenía, que después se transformó en una metrorragia, según indicó un médico. Es decir, corría riesgo su vida”, aseveró. 
“Cuando Romina fue al baño, la madre salió de ahí. Estaba preocupada por el estado de su hija. Había un médico del Sempro que le dijo ‘señora, vámonos’ (a la Maternidad Provincial "Doctora Teresita Baigorria", a donde fue derivada) y eso consta. Zingman tenía en la mano la campera que su hija le dio al salir del baño y ella no sabía qué había adentro. Para la madre, solo era una prenda empapada con sangre. Por eso les pidió a las empleadas del hospital una bolsa, para colocarla adentro y no manchar el lugar”, continuó. 
El letrado remarcó que había otras personas y que nadie notó nada. “No veo por qué la madre, que no sabía nada, se tendría que haber dado cuenta, si el resto de las personas tampoco se dio cuenta”, refirió. “Además, ella preguntó ‘dónde dejo esto’, y eso también consta en el expediente. Una persona declaró que le respondió que dejara la bolsa en un tacho de residuos”, dijo.

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