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Venta ambulante: en el centro de San Luis hay al menos 34 puestos

Los productos que ofrecen van desde anteojos de sol, bijouterie, cremas, hasta ropa interior.

 

Todos los años la venta ambulante se registra en las calles de la capital, pero en contextos de crisis económicas su presencia se incrementa. De acuerdo a un relevamiento de El Diario de la República, en el microcentro hay al menos 34 puestos de venta callejera; la zona de mayor actividad es el Paseo del Padre aunque también se advierte en la peatonal Rivadavia, San Martín, Junín y Pringles. Allí coexisten productos de indumentaria, juguetes, libros para colorear, helados, miel, chacinados, quesos, herramientas, cremas, condimentos, yuyos para el mate, bijouterie, relojes, anteojos de lectura y de sol, entre otros.

“Hay mucha alarma. Nuestra principal preocupación es la venta irregular donde se ven imitaciones de productos originales; en la práctica esconden redes de un negocio millonario donde hay mafias, trabajo esclavo, trata de personas, contrabando, robo y estos vínculos de competencia desleal perjudican a la sociedad, ya que se traduce en menos empleo formal, pérdida de derechos de los trabajadores y pérdida de impuestos”, sostuvo el vicepresidente de la Cámara de Comercio puntana, Jorge Moyano.

 

 

La cifra de puestos aumenta considerablemente durante los fines de semana donde la actividad en la Feria del Trueque de avenida Lafinur, que alberga decenas de vendedores desde Pringles hasta las inmediaciones de avenida España, es el escenario de la comercialización callejera.

“El espectro es tan grande que abarca prácticamente a todos los rubros, hasta cigarrillos”, indicó Moyano.

Uno de los aspectos que más inquieta a la Cámara de Comercio es la venta de anteojos de sol y de lectura, ya que consideran que escapan a todas las normativas que establece el sistema de salud. Este tipo de lentes no están homologados sobre los cuidados de la visión.

 

La necesidad económica

Una constante en el mercado no registrado es la necesidad económica. Muchos de los vendedores salen a la calle como una alternativa mientras encuentran un trabajo estable; esta carencia también se advierte en los clientes que buscan ahorrar a través de productos que se ubican por debajo de la media de los comercios habilitados.

“Aprovecho para comprar este tipo de cosas (medias y ropa interior) cuando aparecen buenas ofertas. La semana pasada vi en algunos locales que un par de medias ronda entre los $200 y $300, por ese monto acá me llevo seis pares”, señaló la vecina Celia Domínguez.

Por calle Rivadavia, pasando Belgrano, se encontraba caminando Carlos Giménez, un joven de Mendoza que vende revistas para colorear. “Estoy viviendo en un hotel. Me quedé sin trabajo y me vine a probar suerte, me estoy ofreciendo para distintas tareas, hago de todo, pero mientras aparece algo salgo a vender. Tengo dos hijas y lo que junto es para ellas”, manifestó.

Otra vendedora, Elisa Morelli, dijo que reparte sus días trabajando en el Plan Solidario y en sus tiempos libres vende productos de indumentaria. “La plata cada vez alcanza menos, salgo para tener unos pesos más”, expresó.

Gran parte de los negocios de venta callejera incurren en la ilegalidad y chocan contra las leyes nacionales, provinciales y las ordenanzas municipales. “Afectan al pago de impuestos, al cuidado del medio ambiente y favorecen al proceso de cierre de algunos locales. Para graficar, el Paseo del Padre, como lo conocemos en la actualidad, fue destinado al rubro de artículos regionales; hoy perdió su esencia, hay un escaso rango de productos artesanales mientras que surge otro espacio que viola las reglas de convivencia de la ciudad”, sostuvo Moyano.

Según precisó, en 2018 las cifras a nivel nacional arrojaron que en el mercado clandestino se mueven alrededor de $150 mil millones de pesos. Eso significó $35 mil millones menos de ingresos al Fisco y $5 mil millones menos en Ingresos Brutos. “No tenemos datos recientes, pero es muy posible que esa cifra esté por arriba del 60% ahora", aseguró.

“Esperemos que la Municipalidad pueda encaminar la situación. La anterior gestión tenía conflictos internos con los feriantes y eso no nos permitió obtener respuestas a nuestros reclamos; se necesita concientizar a la sociedad de que la venta ilegal encubre un negocio millonario diseñado por mafias", concluyó.

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Venta ambulante: en el centro de San Luis hay al menos 34 puestos

Alarma. La Cámara de Comercio de San Luis aseguró que la venta ambulante impacta contra los comerciantes. Foto: Marianela Sánchez.

Los productos que ofrecen van desde anteojos de sol, bijouterie, cremas, hasta ropa interior.

 

Todos los años la venta ambulante se registra en las calles de la capital, pero en contextos de crisis económicas su presencia se incrementa. De acuerdo a un relevamiento de El Diario de la República, en el microcentro hay al menos 34 puestos de venta callejera; la zona de mayor actividad es el Paseo del Padre aunque también se advierte en la peatonal Rivadavia, San Martín, Junín y Pringles. Allí coexisten productos de indumentaria, juguetes, libros para colorear, helados, miel, chacinados, quesos, herramientas, cremas, condimentos, yuyos para el mate, bijouterie, relojes, anteojos de lectura y de sol, entre otros.

“Hay mucha alarma. Nuestra principal preocupación es la venta irregular donde se ven imitaciones de productos originales; en la práctica esconden redes de un negocio millonario donde hay mafias, trabajo esclavo, trata de personas, contrabando, robo y estos vínculos de competencia desleal perjudican a la sociedad, ya que se traduce en menos empleo formal, pérdida de derechos de los trabajadores y pérdida de impuestos”, sostuvo el vicepresidente de la Cámara de Comercio puntana, Jorge Moyano.

 

 

La cifra de puestos aumenta considerablemente durante los fines de semana donde la actividad en la Feria del Trueque de avenida Lafinur, que alberga decenas de vendedores desde Pringles hasta las inmediaciones de avenida España, es el escenario de la comercialización callejera.

“El espectro es tan grande que abarca prácticamente a todos los rubros, hasta cigarrillos”, indicó Moyano.

Uno de los aspectos que más inquieta a la Cámara de Comercio es la venta de anteojos de sol y de lectura, ya que consideran que escapan a todas las normativas que establece el sistema de salud. Este tipo de lentes no están homologados sobre los cuidados de la visión.

 

La necesidad económica

Una constante en el mercado no registrado es la necesidad económica. Muchos de los vendedores salen a la calle como una alternativa mientras encuentran un trabajo estable; esta carencia también se advierte en los clientes que buscan ahorrar a través de productos que se ubican por debajo de la media de los comercios habilitados.

“Aprovecho para comprar este tipo de cosas (medias y ropa interior) cuando aparecen buenas ofertas. La semana pasada vi en algunos locales que un par de medias ronda entre los $200 y $300, por ese monto acá me llevo seis pares”, señaló la vecina Celia Domínguez.

Por calle Rivadavia, pasando Belgrano, se encontraba caminando Carlos Giménez, un joven de Mendoza que vende revistas para colorear. “Estoy viviendo en un hotel. Me quedé sin trabajo y me vine a probar suerte, me estoy ofreciendo para distintas tareas, hago de todo, pero mientras aparece algo salgo a vender. Tengo dos hijas y lo que junto es para ellas”, manifestó.

Otra vendedora, Elisa Morelli, dijo que reparte sus días trabajando en el Plan Solidario y en sus tiempos libres vende productos de indumentaria. “La plata cada vez alcanza menos, salgo para tener unos pesos más”, expresó.

Gran parte de los negocios de venta callejera incurren en la ilegalidad y chocan contra las leyes nacionales, provinciales y las ordenanzas municipales. “Afectan al pago de impuestos, al cuidado del medio ambiente y favorecen al proceso de cierre de algunos locales. Para graficar, el Paseo del Padre, como lo conocemos en la actualidad, fue destinado al rubro de artículos regionales; hoy perdió su esencia, hay un escaso rango de productos artesanales mientras que surge otro espacio que viola las reglas de convivencia de la ciudad”, sostuvo Moyano.

Según precisó, en 2018 las cifras a nivel nacional arrojaron que en el mercado clandestino se mueven alrededor de $150 mil millones de pesos. Eso significó $35 mil millones menos de ingresos al Fisco y $5 mil millones menos en Ingresos Brutos. “No tenemos datos recientes, pero es muy posible que esa cifra esté por arriba del 60% ahora", aseguró.

“Esperemos que la Municipalidad pueda encaminar la situación. La anterior gestión tenía conflictos internos con los feriantes y eso no nos permitió obtener respuestas a nuestros reclamos; se necesita concientizar a la sociedad de que la venta ilegal encubre un negocio millonario diseñado por mafias", concluyó.

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