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Una mala experiencia en las alturas sanluiseñas

Lucas Leanez quedó varado con su transporte en el mirador de Nogolí pero ni desde esa localidad ni de El Trapiche lo asistieron. Se contactó con los bomberos de El Trapiche por un celular prestado.

Para los aventureros, salir a las rutas en excursión genera anécdotas inolvidables, de las buenas y de las otras, y una de esas será la que Lucas Leanez les recuerde a sus amistades en alguna cena: cuando se quedó varado en su motorhome a 2000 mil metros de altura, en la cima del mirador “Antonio Esteban Agüero”, que une los diques de Nogolí y Río Grande, y fue rescatado veinte horas después.

“Fue bastante feo”, simplificó el médico de 39 años, que viajaba con su hija. “Me quedé un día entero ahí, sin señal, sin nada”. Lucas reformó un colectivo Mercedes Benz 814 como casa rodante para vivir ese tipo de experiencias y viajar en familia. “Tuve el accidente el domingo a las 18 y recién le llegó el aviso a los rescatistas el lunes a las 12 del mediodía. Fueron los bomberos los que me ayudaron”, recordó Leanez.

El intrépido excursionista contó que Nogolí no le gustó “porque no había agua” y siguió hasta el mirador para sacar una foto. “Era una cuesta bastante pesada, pero que se sube y se baja sin problemas… pero tuve un problema, que es algo que uno no predice, cierto?”, relató del momento previo al susto vivido.

 

“Fue bastante feo. Me quedé un día entero ahí, sin señal, sin nada”, recordó Leanez.

 


Aventurero de muchos caminos. Llegó en moto a Machu Picchu. 

 

“Encaré por una zona empinada y empiezan a aflojar los frenos porque pesan cuatro toneladas esos colectivos, no lo pude sostener y se me fue para atrás”, dijo el conductor, que decidió “estancar” el motorhome contra la sierra, pero en esa maniobra, las ruedas de atrás quedaron en el aire, lo que además impedía el paso. La extensión de un punto a otro de la ruta es de 51 kilómetros.

Hasta ese momento era una pausa en la aventura, porque a ambos lados del camino aparecían personas dispuestas a auxiliarlos. “Muchos me brindaron ayuda, bajaron tres autos para Nogolí y cuatro para El Trapiche”, enumeró, pero pasaban las horas y la ayuda no llegaba. “Nunca vinieron de Nogolí ni de El Trapiche. Me prestaron un teléfono porque yo no tenía señal, un familiar me buscó a la madrugada y al otro día volví en mi auto particular”.

“Los bomberos de El Trapiche se ‘re mil portaron’. Me gustaría felicitarlos”, destacó de sus salvadores ante la falta de colaboración de la policía de Nogolí.

Lucas no es un improvisado en travesías, que supo viajar mucho en moto. Incluso en ese transporte realizó una viaje desde San Luis Capital al Machu Picchu, cuyos videos subió a Youtube (“Machu Picchu en moto”).

 

“Los bomberos de El Trapiche se ‘re mil portaron’. Me gustaría felicitarlos”, destacó Lucas de sus salvadores.

 


Cada viaje es una aventura, y de todos quedan recuerdos.

 

“Así como no me asistió ni la policía de Nogolí o la guardia de El Trapiche, lo que sí quiero es destacar la buena actitud de los bomberos de Trapiche, que incluso me acompañaron cuando traje el colectivo y uno de ellos manejó mi auto hasta Juana Koslay, donde vivo”, declaró Lucas entre sorprendido y emocionado. “Eso quiero destacarlo, yo soy así”, explicó el aventurero, más relajado, quien valoró el esfuerzo de sus rescatistas y agregó que hasta compartieron una merienda juntos, antes de emprender el regreso a casa.

 

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Una mala experiencia en las alturas sanluiseñas

Lucas Leanez quedó varado con su transporte en el mirador de Nogolí pero ni desde esa localidad ni de El Trapiche lo asistieron. Se contactó con los bomberos de El Trapiche por un celular prestado.

Lucas y una panorámica con su motorhome, que por una vez no lo llevó a destino.

Para los aventureros, salir a las rutas en excursión genera anécdotas inolvidables, de las buenas y de las otras, y una de esas será la que Lucas Leanez les recuerde a sus amistades en alguna cena: cuando se quedó varado en su motorhome a 2000 mil metros de altura, en la cima del mirador “Antonio Esteban Agüero”, que une los diques de Nogolí y Río Grande, y fue rescatado veinte horas después.

“Fue bastante feo”, simplificó el médico de 39 años, que viajaba con su hija. “Me quedé un día entero ahí, sin señal, sin nada”. Lucas reformó un colectivo Mercedes Benz 814 como casa rodante para vivir ese tipo de experiencias y viajar en familia. “Tuve el accidente el domingo a las 18 y recién le llegó el aviso a los rescatistas el lunes a las 12 del mediodía. Fueron los bomberos los que me ayudaron”, recordó Leanez.

El intrépido excursionista contó que Nogolí no le gustó “porque no había agua” y siguió hasta el mirador para sacar una foto. “Era una cuesta bastante pesada, pero que se sube y se baja sin problemas… pero tuve un problema, que es algo que uno no predice, cierto?”, relató del momento previo al susto vivido.

 

“Fue bastante feo. Me quedé un día entero ahí, sin señal, sin nada”, recordó Leanez.

 


Aventurero de muchos caminos. Llegó en moto a Machu Picchu. 

 

“Encaré por una zona empinada y empiezan a aflojar los frenos porque pesan cuatro toneladas esos colectivos, no lo pude sostener y se me fue para atrás”, dijo el conductor, que decidió “estancar” el motorhome contra la sierra, pero en esa maniobra, las ruedas de atrás quedaron en el aire, lo que además impedía el paso. La extensión de un punto a otro de la ruta es de 51 kilómetros.

Hasta ese momento era una pausa en la aventura, porque a ambos lados del camino aparecían personas dispuestas a auxiliarlos. “Muchos me brindaron ayuda, bajaron tres autos para Nogolí y cuatro para El Trapiche”, enumeró, pero pasaban las horas y la ayuda no llegaba. “Nunca vinieron de Nogolí ni de El Trapiche. Me prestaron un teléfono porque yo no tenía señal, un familiar me buscó a la madrugada y al otro día volví en mi auto particular”.

“Los bomberos de El Trapiche se ‘re mil portaron’. Me gustaría felicitarlos”, destacó de sus salvadores ante la falta de colaboración de la policía de Nogolí.

Lucas no es un improvisado en travesías, que supo viajar mucho en moto. Incluso en ese transporte realizó una viaje desde San Luis Capital al Machu Picchu, cuyos videos subió a Youtube (“Machu Picchu en moto”).

 

“Los bomberos de El Trapiche se ‘re mil portaron’. Me gustaría felicitarlos”, destacó Lucas de sus salvadores.

 


Cada viaje es una aventura, y de todos quedan recuerdos.

 

“Así como no me asistió ni la policía de Nogolí o la guardia de El Trapiche, lo que sí quiero es destacar la buena actitud de los bomberos de Trapiche, que incluso me acompañaron cuando traje el colectivo y uno de ellos manejó mi auto hasta Juana Koslay, donde vivo”, declaró Lucas entre sorprendido y emocionado. “Eso quiero destacarlo, yo soy así”, explicó el aventurero, más relajado, quien valoró el esfuerzo de sus rescatistas y agregó que hasta compartieron una merienda juntos, antes de emprender el regreso a casa.

 

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