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Otra vez la rabia paresiante merodea el noreste provincial

El caso, aún aislado, se dio en Tilquicho, en el límite con Merlo. Hay un anillo sanitario en 10 kilómetros a la redonda.

La rabia paresiante vuelve a ser una amenaza que sobrevuela el noreste de San Luis. Esta vez debido a un caso confirmado en el paraje cordobés de Tilquicho, limítrofe con la Villa de Merlo, lo que obligó a las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa) a activar el protocolo habitual para estos casos, que tiene influencia en un anillo de 10 kilómetros alrededor del foco.

La víctima fue un ternero de raza Hereford, que dio positivo a rabia tras el análisis de rigor que  realizó, a pedido del dueño del campo, el veterinario Raúl Gago, quien también se desempeña en el Centro Ganadero de Santa Rosa del Conlara, luego de encontrarlo muerto en el campo tras la picadura de un murciélago vampiro.

La muestra encefálica fue enviada al Instituto Luis Pasteur, de Buenos Aires, que confirmó el diagnóstico luego de hacer la prueba de inmunofluorescencia directa para detección de antígenos. Con esta certeza, rápidamente se activa un operativo para evitar la transmisión de la enfermedad, que es de origen zoonótica, o sea que puede pasar de los animales a los seres humanos.

Lo primero que se pide en estos casos es evitar el pánico, ya que es muy raro el contagio en la población. La rabia suele quedar circunscripta a los animales, pero como la pueden contraer todos los que son de sangre caliente, hay que vacunar mascotas como perros y gatos.

El caso detectado en octubre del año pasado en el paraje rural La Lomita, cercano a Santa Rosa, ya había provocado una vacunación masiva, por lo que ahora seguramente los objetivos serán menos. “El bovino afectado es un ternero, que seguramente nació después del foco de 2019, por eso no debió estar vacunado, pero el trabajo en la zona fue muy importante”, comentó Oscar Cheratto, el jefe del Subprograma Producción Pecuaria del Ministerio de Producción.

“Si bien la rabia es zoonótica y puede llegar al ser humano, es muy raro que alguien se infecte con el virus, hace años que no se muere nadie de rabia en Argentina, no es tan fácil el contagio, menos cuando proviene de bovinos. Igual, no hay que manipular cerebros, ni animales enfermos. Hay que llamar a un veterinario privado o ir a Senasa y denunciar, y pedir una visita al establecimiento porque hay un animal con sintomatología nerviosa (incoordinación, temblores, aislamiento, depresión y muerte)”, explicó Víctor Briñoli, el coordinador de Senasa en la provincia.

En diálogo con el sitio web El Corredor Noticias, otro veterinario, Isidro Ortega, dijo que la confirmación de este caso obliga a que los municipios que están dentro del radio de 10 kilómetros donde se registró el foco, diagramen un plan estratégico de prevención regional, símil al que se realizó a fines del año pasado. Pidió a todas aquellas personas que tengan alguna mascota o animales de campo o granja que se comuniquen con su veterinario de cabecera para mantenerse informados sobre los planes de vacunación.

 

 

La enfermedad proviene de los murciélagos, que son hematófagos, o sea que se alimentan de sangre. Muerden a los bovinos, equinos, ovinos o porcinos que están en el campo y, si están infectados de rabia, se la contagian. “Pensamos que los murciélagos infectados están volando entre Córdoba y San Luis”, arriesgó Briñoli cuando fue consultado en octubre pasado.

El gobierno provincial ya venía con medidas preventivas en la zona desde antes del foco de 2019, organizando charlas, capacitando a docentes de Santa Rosa y Concarán para que luego transmitan los conocimientos a sus alumnos y que estos los lleven a sus casas. Más de cien maestros participaron de esos encuentros. El Senasa, en tanto, había llevado adelante en ese tiempo una reunión en el Centro Ganadero de Santa Rosa, porque tenían la certeza de que el virus se venía acercando.

Este foco toma a todos mucho mejor preparados. En octubre pasado el Ministerio de Salud había entregado 5.000 dosis de vacunas antirrábicas caninas para ser distribuidas en los municipios de los departamentos Junín, Ayacucho y Chacabuco. También repartió dosis de vacunas antirrábicas humanas a los hospitales de esos departamentos para realizar el tratamiento a profesionales médicos veterinarios y técnicos vacunadores que están expuestos al riesgo de operar con animales enfermos.

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Otra vez la rabia paresiante merodea el noreste provincial

El caso, aún aislado, se dio en Tilquicho, en el límite con Merlo. Hay un anillo sanitario en 10 kilómetros a la redonda.

Vector. El veterinario Raúl Gago muestra un murciélago vampiro.

La rabia paresiante vuelve a ser una amenaza que sobrevuela el noreste de San Luis. Esta vez debido a un caso confirmado en el paraje cordobés de Tilquicho, limítrofe con la Villa de Merlo, lo que obligó a las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa) a activar el protocolo habitual para estos casos, que tiene influencia en un anillo de 10 kilómetros alrededor del foco.

La víctima fue un ternero de raza Hereford, que dio positivo a rabia tras el análisis de rigor que  realizó, a pedido del dueño del campo, el veterinario Raúl Gago, quien también se desempeña en el Centro Ganadero de Santa Rosa del Conlara, luego de encontrarlo muerto en el campo tras la picadura de un murciélago vampiro.

La muestra encefálica fue enviada al Instituto Luis Pasteur, de Buenos Aires, que confirmó el diagnóstico luego de hacer la prueba de inmunofluorescencia directa para detección de antígenos. Con esta certeza, rápidamente se activa un operativo para evitar la transmisión de la enfermedad, que es de origen zoonótica, o sea que puede pasar de los animales a los seres humanos.

Lo primero que se pide en estos casos es evitar el pánico, ya que es muy raro el contagio en la población. La rabia suele quedar circunscripta a los animales, pero como la pueden contraer todos los que son de sangre caliente, hay que vacunar mascotas como perros y gatos.

El caso detectado en octubre del año pasado en el paraje rural La Lomita, cercano a Santa Rosa, ya había provocado una vacunación masiva, por lo que ahora seguramente los objetivos serán menos. “El bovino afectado es un ternero, que seguramente nació después del foco de 2019, por eso no debió estar vacunado, pero el trabajo en la zona fue muy importante”, comentó Oscar Cheratto, el jefe del Subprograma Producción Pecuaria del Ministerio de Producción.

“Si bien la rabia es zoonótica y puede llegar al ser humano, es muy raro que alguien se infecte con el virus, hace años que no se muere nadie de rabia en Argentina, no es tan fácil el contagio, menos cuando proviene de bovinos. Igual, no hay que manipular cerebros, ni animales enfermos. Hay que llamar a un veterinario privado o ir a Senasa y denunciar, y pedir una visita al establecimiento porque hay un animal con sintomatología nerviosa (incoordinación, temblores, aislamiento, depresión y muerte)”, explicó Víctor Briñoli, el coordinador de Senasa en la provincia.

En diálogo con el sitio web El Corredor Noticias, otro veterinario, Isidro Ortega, dijo que la confirmación de este caso obliga a que los municipios que están dentro del radio de 10 kilómetros donde se registró el foco, diagramen un plan estratégico de prevención regional, símil al que se realizó a fines del año pasado. Pidió a todas aquellas personas que tengan alguna mascota o animales de campo o granja que se comuniquen con su veterinario de cabecera para mantenerse informados sobre los planes de vacunación.

 

 

La enfermedad proviene de los murciélagos, que son hematófagos, o sea que se alimentan de sangre. Muerden a los bovinos, equinos, ovinos o porcinos que están en el campo y, si están infectados de rabia, se la contagian. “Pensamos que los murciélagos infectados están volando entre Córdoba y San Luis”, arriesgó Briñoli cuando fue consultado en octubre pasado.

El gobierno provincial ya venía con medidas preventivas en la zona desde antes del foco de 2019, organizando charlas, capacitando a docentes de Santa Rosa y Concarán para que luego transmitan los conocimientos a sus alumnos y que estos los lleven a sus casas. Más de cien maestros participaron de esos encuentros. El Senasa, en tanto, había llevado adelante en ese tiempo una reunión en el Centro Ganadero de Santa Rosa, porque tenían la certeza de que el virus se venía acercando.

Este foco toma a todos mucho mejor preparados. En octubre pasado el Ministerio de Salud había entregado 5.000 dosis de vacunas antirrábicas caninas para ser distribuidas en los municipios de los departamentos Junín, Ayacucho y Chacabuco. También repartió dosis de vacunas antirrábicas humanas a los hospitales de esos departamentos para realizar el tratamiento a profesionales médicos veterinarios y técnicos vacunadores que están expuestos al riesgo de operar con animales enfermos.

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