Escuchá acá la 96.3
X

El año de la acción climática

La paulatina toma de conciencia y la necesidad de la toma de decisiones por parte de los líderes y las naciones del planeta, en pos de comenzar a revertir la tragedia global del medio ambiente, convertirá a 2020 en un año repleto de cumbres y encuentros, cuyos resultados serán observados muy atentamente por toda la sociedad.

Un millón de especies están en peligro de extinción a corto plazo, en un planeta sometido a cinco grandes riesgos: el fracaso de la adaptación y mitigación del cambio climático, los eventos climáticos extremos, la pérdida importante de biodiversidad y colapso de ecosistemas, las crisis alimentarias y la crisis de agua.

Esa es la conclusión de la nueva encuesta realizada entre 222 científicos de 52 países por Future Earth, una red mundial de investigadores que trabajan por un planeta más sostenible, incluida en su reporte Nuestro Futuro en la Tierra 2020, lanzado el 14 de febrero.

Anne Larigauderie, secretaria ejecutiva de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (Ipbes, en inglés), dijo que el cambio climático, los fenómenos climáticos extremos, la pérdida de biodiversidad y las crisis de alimentos y del agua son emergencias que ya están ocurriendo, principalmente como resultado de las actividades humanas.

Para esta reconocida especialista francesa en ecología, algo importante ante esta situación es que no solo la voz de la ciencia está hablando por la naturaleza, sino que la comunidad empresarial mundial también está cada vez más abierta a abordar los riesgos de la crisis de la naturaleza y la necesidad de una acción informada y basada en la evidencia.

Por ejemplo, en el Informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial, difundido en enero durante su encuentro anual en Davos, los cinco peligros percibidos como los principales son todos ambientales.

Los que deben tomar decisiones tienen ahí una amplia gama de opciones en todos los sectores, sistemas y escalas para cambiar y avanzar hacia caminos más sostenibles.

La experta subrayó que es un hecho que hay un millón de especies en peligro de extinción, pero lo positivo es que aún hay soluciones al alcance para afrontar esta emergencia.

Esas soluciones se buscarán en la 15 Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP15), que establecerá en octubre el Marco Mundial de la Diversidad Biológica Posterior a 2020, que regirá la defensa de la naturaleza desde el año próximo.

Funcionarios y expertos se reunirán entre el 24 y el 29 de este mes en Roma, en la primera reunión previa a esa COP, donde se discutirá el borrador inicial de ese nuevo marco. Un segundo encuentro preparatorio tendrá lugar en la ciudad colombiana de Cartagena en julio.

El nuevo Marco será aprobado por las 196 partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) en la COP15 que se celebrará en la ciudad de Kunming, en China, del 15 al 28 de octubre, y en cuyo escenario se adoptarán otras medidas para proteger los ecosistemas ante las emergencias cada día más variadas y urgentes que soporta.

Ese Marco va a partir de las Metas de Aichi para la biodiversidad, que se adoptaron en esa ciudad japonesa durante la COP10 del CDB, en 2010, que son 20 pautas agrupadas en cinco objetivos estratégicos incluidos en el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, y que están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se aprobaron en 2015 y deben alcanzarse para 2030.

Esta COP15 es una de las citas principales de lo que ya se ha catalogado como un “súper año” para afrontar problemas clave para la naturaleza, con una seguidilla de cumbres y otros encuentros de alto nivel que, además de la biodiversidad, van a abordar temas tales como especies migratorias, océanos, la propia naturaleza, agua, los ODS o el cambio climático.

Además de las conexiones claras con el clima, los océanos y la tierra, la crisis de la naturaleza tiene implicaciones directas para la pobreza, el hambre, la salud, el agua y las ciudades, junto con una relación más compleja con la educación, la igualdad de género, la reducción de las desigualdades y la promoción de la paz y la justicia. El 2020 puede ser finalmente, el año de la acción.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

El año de la acción climática

La paulatina toma de conciencia y la necesidad de la toma de decisiones por parte de los líderes y las naciones del planeta, en pos de comenzar a revertir la tragedia global del medio ambiente, convertirá a 2020 en un año repleto de cumbres y encuentros, cuyos resultados serán observados muy atentamente por toda la sociedad.

Un millón de especies están en peligro de extinción a corto plazo, en un planeta sometido a cinco grandes riesgos: el fracaso de la adaptación y mitigación del cambio climático, los eventos climáticos extremos, la pérdida importante de biodiversidad y colapso de ecosistemas, las crisis alimentarias y la crisis de agua.

Esa es la conclusión de la nueva encuesta realizada entre 222 científicos de 52 países por Future Earth, una red mundial de investigadores que trabajan por un planeta más sostenible, incluida en su reporte Nuestro Futuro en la Tierra 2020, lanzado el 14 de febrero.

Anne Larigauderie, secretaria ejecutiva de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (Ipbes, en inglés), dijo que el cambio climático, los fenómenos climáticos extremos, la pérdida de biodiversidad y las crisis de alimentos y del agua son emergencias que ya están ocurriendo, principalmente como resultado de las actividades humanas.

Para esta reconocida especialista francesa en ecología, algo importante ante esta situación es que no solo la voz de la ciencia está hablando por la naturaleza, sino que la comunidad empresarial mundial también está cada vez más abierta a abordar los riesgos de la crisis de la naturaleza y la necesidad de una acción informada y basada en la evidencia.

Por ejemplo, en el Informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial, difundido en enero durante su encuentro anual en Davos, los cinco peligros percibidos como los principales son todos ambientales.

Los que deben tomar decisiones tienen ahí una amplia gama de opciones en todos los sectores, sistemas y escalas para cambiar y avanzar hacia caminos más sostenibles.

La experta subrayó que es un hecho que hay un millón de especies en peligro de extinción, pero lo positivo es que aún hay soluciones al alcance para afrontar esta emergencia.

Esas soluciones se buscarán en la 15 Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP15), que establecerá en octubre el Marco Mundial de la Diversidad Biológica Posterior a 2020, que regirá la defensa de la naturaleza desde el año próximo.

Funcionarios y expertos se reunirán entre el 24 y el 29 de este mes en Roma, en la primera reunión previa a esa COP, donde se discutirá el borrador inicial de ese nuevo marco. Un segundo encuentro preparatorio tendrá lugar en la ciudad colombiana de Cartagena en julio.

El nuevo Marco será aprobado por las 196 partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) en la COP15 que se celebrará en la ciudad de Kunming, en China, del 15 al 28 de octubre, y en cuyo escenario se adoptarán otras medidas para proteger los ecosistemas ante las emergencias cada día más variadas y urgentes que soporta.

Ese Marco va a partir de las Metas de Aichi para la biodiversidad, que se adoptaron en esa ciudad japonesa durante la COP10 del CDB, en 2010, que son 20 pautas agrupadas en cinco objetivos estratégicos incluidos en el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, y que están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se aprobaron en 2015 y deben alcanzarse para 2030.

Esta COP15 es una de las citas principales de lo que ya se ha catalogado como un “súper año” para afrontar problemas clave para la naturaleza, con una seguidilla de cumbres y otros encuentros de alto nivel que, además de la biodiversidad, van a abordar temas tales como especies migratorias, océanos, la propia naturaleza, agua, los ODS o el cambio climático.

Además de las conexiones claras con el clima, los océanos y la tierra, la crisis de la naturaleza tiene implicaciones directas para la pobreza, el hambre, la salud, el agua y las ciudades, junto con una relación más compleja con la educación, la igualdad de género, la reducción de las desigualdades y la promoción de la paz y la justicia. El 2020 puede ser finalmente, el año de la acción.

Logín