En San Luis, la diálisis se hace con normalidad

Aseguran que extremaron las medidas de desinfección por la COVID-19. A nivel nacional afirman que los nuevos protocolos de higiene generan más gastos que no podrán cubrir.

La Confederación de Asociaciones de Diálisis de Argentina junto con otras agrupaciones afines hizo circular un comunicado para pedir financiamiento, ya que el sector está mal atendido desde la gestión de Mauricio Macri, que dejó una deuda con quienes prestan el servicio que es vital. El Diario de la República consultó cuál era la situación en San Luis y constató que el servicio funciona con normalidad. Aseguran que las obras sociales pagan en término y que no les faltan insumos.

En la provincia de San Luis hay 8 centros renales que atienden a los enfermos crónicos que en tiempos de COVID-19 están calificados como pacientes de riesgo por ser del grupo de personas inmunodeprimidas, es decir que sus defensas están bajas y, por eso, las posibilidades de contraer el nuevo virus son muchas. Por ese motivo, el personal de salud que asiste a los más de 30.000 pacientes con insuficiencia renal crónica en todo el país está preocupado porque la realidad lo encuentra sin recursos económicos y con más gastos. 

Según informa la circular que llegó a manos del presidente Alberto Fernández, desde hace 18 meses reclaman por los pagos atrasados de hace un año atrás y la falta de actualización en el precio de las prestaciones. Si bien destacan que la situación se replica en todo el país, reconocen que el mayor problema se concentra en la provincia de Buenos Aires.

En esa línea el presidente de la Confederación, Miguel Discépolo, contó: “Trabajamos con protocolos de higiene para mantener lejos de nuestra población de riesgo el coronavirus. Esa actividad resulta costosa para nuestros centros y es un gasto que se suma en un momento económicamente delicado”, dijo. Y agregó que tal vez los colegas de San Luis en un tiempo más puedan sufrir una realidad que ya llevó a cuatro centros de salud de Buenos Aires a cerrar.

 

La Confederación de Diálisis aseguró que 15 mil pacientes en el país usan Pami y el ex Profe. 

 

El Diario comprobó, a través de quienes realizan esos tratamientos para los pacientes crónicos puntanos, que la realidad es diferente y que en dos centros de diálisis de la ciudad la actividad es normal. Salud Renal atiende a alrededor de 60 pacientes dializados. El administrador de la clínica ubicada en avenida Presidente Perón al 300, Leandro Schwarz, aseguró que todas las obras sociales les pagan en tiempo y forma, excepto Incluir Salud (ex Profe) un programa nacional para pensiones no contributivas y otros sectores de la sociedad sin accesos a la salud, que les adeuda algunas prestaciones. “El resto de las obras sociales paga con la regularidad con la que lo hacían. Eso incluye a Pami y a Dosep”, explicó.

Aseguró que por el momento no tienen problemas para conseguir los medicamentos, aunque destacó el aumento sin sentido que sufrieron los barbijos. “Ya no entregamos la colación del mediodía. Es por el cuidado de los pacientes, con quienes hemos extremado las medidas de higiene en los tiempos de pandemia”, agregó Schwarz.

El administrador de Fresenius Medical Care, Alejandro Concatti, quien tiene centros renales en la ciudad, en Villa Mercedes y en Concarán, contó que las prestaciones a sus pacientes están aseguradas y confirmó las normas de higiene extremas que se aplican por estos días. "Tenemos fábrica propia de insumos y no tenemos inconvenientes. Las obras sociales siguen pagando por transferencia bancaria", destacó.

 

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En San Luis, la diálisis se hace con normalidad

Aseguran que extremaron las medidas de desinfección por la COVID-19. A nivel nacional afirman que los nuevos protocolos de higiene generan más gastos que no podrán cubrir.

La colación que habitualmente les daban a quienes se dializan debe ser consumida en sus hogares. 

La Confederación de Asociaciones de Diálisis de Argentina junto con otras agrupaciones afines hizo circular un comunicado para pedir financiamiento, ya que el sector está mal atendido desde la gestión de Mauricio Macri, que dejó una deuda con quienes prestan el servicio que es vital. El Diario de la República consultó cuál era la situación en San Luis y constató que el servicio funciona con normalidad. Aseguran que las obras sociales pagan en término y que no les faltan insumos.

En la provincia de San Luis hay 8 centros renales que atienden a los enfermos crónicos que en tiempos de COVID-19 están calificados como pacientes de riesgo por ser del grupo de personas inmunodeprimidas, es decir que sus defensas están bajas y, por eso, las posibilidades de contraer el nuevo virus son muchas. Por ese motivo, el personal de salud que asiste a los más de 30.000 pacientes con insuficiencia renal crónica en todo el país está preocupado porque la realidad lo encuentra sin recursos económicos y con más gastos. 

Según informa la circular que llegó a manos del presidente Alberto Fernández, desde hace 18 meses reclaman por los pagos atrasados de hace un año atrás y la falta de actualización en el precio de las prestaciones. Si bien destacan que la situación se replica en todo el país, reconocen que el mayor problema se concentra en la provincia de Buenos Aires.

En esa línea el presidente de la Confederación, Miguel Discépolo, contó: “Trabajamos con protocolos de higiene para mantener lejos de nuestra población de riesgo el coronavirus. Esa actividad resulta costosa para nuestros centros y es un gasto que se suma en un momento económicamente delicado”, dijo. Y agregó que tal vez los colegas de San Luis en un tiempo más puedan sufrir una realidad que ya llevó a cuatro centros de salud de Buenos Aires a cerrar.

 

La Confederación de Diálisis aseguró que 15 mil pacientes en el país usan Pami y el ex Profe. 

 

El Diario comprobó, a través de quienes realizan esos tratamientos para los pacientes crónicos puntanos, que la realidad es diferente y que en dos centros de diálisis de la ciudad la actividad es normal. Salud Renal atiende a alrededor de 60 pacientes dializados. El administrador de la clínica ubicada en avenida Presidente Perón al 300, Leandro Schwarz, aseguró que todas las obras sociales les pagan en tiempo y forma, excepto Incluir Salud (ex Profe) un programa nacional para pensiones no contributivas y otros sectores de la sociedad sin accesos a la salud, que les adeuda algunas prestaciones. “El resto de las obras sociales paga con la regularidad con la que lo hacían. Eso incluye a Pami y a Dosep”, explicó.

Aseguró que por el momento no tienen problemas para conseguir los medicamentos, aunque destacó el aumento sin sentido que sufrieron los barbijos. “Ya no entregamos la colación del mediodía. Es por el cuidado de los pacientes, con quienes hemos extremado las medidas de higiene en los tiempos de pandemia”, agregó Schwarz.

El administrador de Fresenius Medical Care, Alejandro Concatti, quien tiene centros renales en la ciudad, en Villa Mercedes y en Concarán, contó que las prestaciones a sus pacientes están aseguradas y confirmó las normas de higiene extremas que se aplican por estos días. "Tenemos fábrica propia de insumos y no tenemos inconvenientes. Las obras sociales siguen pagando por transferencia bancaria", destacó.

 

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