11.6°SAN LUIS - Viernes 03 de Julio de 2020

11.6°SAN LUIS - Viernes 03 de Julio de 2020

EN VIVO

Una recuperación verde

Por redacción
| 29 de mayo de 2020

 La región América Latina y el Caribe necesitará una recuperación “verde” después de la pandemia de la COVID-19, basada en la equidad social y la sostenibilidad económica y ambiental, expuso como tesis la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

 

La actual crisis “desafía al modelo ortodoxo y necesitamos uno nuevo, centrado en la igualdad y la sostenibilidad, con un nuevo pacto social para avanzar hacia un mundo más democrático y participativo”, dijo la Cepal en varios foros académicos virtuales que examinan la coyuntura.

 

La secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena, advirtió que la región vive “una tormenta perfecta”, porque encara la pandemia y sus efectos bajo el peso de una combinación de condiciones internas adversas con limitaciones externas que aumentan su vulnerabilidad.

 

Se trata de la mayor recesión en un siglo, que hará retroceder la economía de la región (-5,3 por ciento este año) con aumento del desempleo, pues puede haber 11,6 millones de nuevos desempleados, e incremento de la pobreza: casi 30 millones de nuevos pobres, hasta sumar 214 millones en toda la región.

 

Del exterior hay mayor restricción, por ejemplo para las exportaciones regionales, y menor liquidez disponible, no solo para la región, sino en general para todas las economías emergentes.

 

Sin embargo, observó la Cepal que “la historia de América Latina y el Caribe previa a la actual pandemia tampoco fue de crecimiento exitoso y estuvo marcada por altos niveles de desigualdad y ausencia de cambio estructural progresivo”.

 

“Debemos centrarnos en la desigualdad porque queremos evitar la cultura de los privilegios. La desigualdad conspira contra la resiliencia y la forma en que estamos enfrentando la pandemia. Deberíamos tratar sus causas estructurales”, aseveró.

 

Para la Cepal debe implantarse durante seis meses un ingreso básico de emergencia, equivalente a la línea de pobreza, unos 140 dólares al mes por habitante, para auxiliar al tercio más pobre de la población latinoamericana y caribeña.

 

Para los Estados de la región representaría gastar en promedio 3,4 por ciento del Producto Bruto Interno. Como ya erogan en programas de emergencia 1,3 puntos del PBI, requerirían un esfuerzo para agregar otro 2,1 por ciento, que puede obtenerse combatiendo la evasión fiscal, entre otras medidas.

 

En cuanto a la economía después de la pandemia, Bárcena dijo que la Cepal trabaja en una propuesta basada en movilizar inversiones sostenibles, que impulsen el crecimiento, generen empleos y reduzcan las desigualdades, a la vez que mantengan y regeneren los recursos naturales de los que depende el desarrollo.

 

“Muchos hablan de la nueva normalidad, pero nosotros no queremos volver adonde estábamos antes, queremos un futuro mejor. Creemos que el gran impulso para la sostenibilidad puede ser ese eje guía para una estrategia de salida sostenible de la crisis actual”, expuso Bárcena.

 

Se requieren nuevos pactos en sectores estratégicos, “para avanzar hacia la transición agroecológica, energética, cultural, ciudadana y de gobierno”, agregó.

 

Esos pactos pueden producir un ambiente de negocios favorable a las inversiones sostenibles, generando un círculo virtuoso de crecimiento económico, ampliación de los empleos y transición hacia una matriz productiva de bajo carbono.

 

No es la primera vez en este tiempo que los grandes organismos financieros, las universidades y algunos líderes puntuales ponen el foco en cambiar la matriz económica del planeta. Tal vez la COVID-19, logre modificar mucho más de lo pensado.

 

Temas de nota:

Comentá vos tambien...