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Gustavo Rubén D'Angelo: El Mago Damon

Nació en Buenos Aires, vivió en Mendoza y en 1983 se radicó en San Luis. Es periodista y locutor. Recorrió varios países y su consagración fue en Brasil.

Por Jhonny Díaz
| 05 de julio de 2020
En familia. Gustavo D'Angelo junto a su esposa Anita Elva Giménez y sus hijas, Cyntia Mariana y Ana Sofía. Foto:Martín Gómez.

Nació en San Fernando, provincia de Buenos Aires, pero de chico y por una cuestión familiar se radicó en un departamento de la calle San Juan y Rondeau, en la capital de Mendoza. Es único hijo de Olinda Ada Villarino y de Rubén Isaac D'Angelo. En el mundo de la magia y el ilusionismo, a Gustavo Rubén D'Angelo se lo conoce como el Mago Damon.

 

Sus orígenes en el universo de la fantasía se remontan a la provincia cuyana, donde su curiosidad lo llevó a concurrir asiduamente a la casa de Oscar Ferreira, un odontólogo que en sus ratos libres practicaba trucos como una terapia relajante. Asimismo, Ferreira tenía un cuñado que se dedicaba al arte de la ilusión, el Mago Tito, muy reconocido por esos tiempos en el distrito del buen vino.

 

 

 

A los ocho años, su madre, quien era modista, al ver su interés por aprender trucos le regaló un libro llamado “El maravilloso mundo de la magia”. Fue el despertar para un niño que a los dos años había perdido a su padre, y ya se perfilaba como un gran ilusionista y dedicaba largas horas a practicar. “Tenía 16 años cuando mi madre decidió el regreso a Buenos Aires, recuerdo que leía las revistas Intervalo y Patoruzú donde salía un aviso 'Aprenda magia con Fu Manchú', en calle Riobamba a la altura de Congreso. Ingresé con muchas ilusiones y a los 23 años me recibí como mago”, apuntó.

 

“Me acuerdo —añadió— que David Bemberg, el verdadero nombre de Fu Manchú, me hizo debutar en el teatro, me facilitó muchos de sus elementos para hacer mi rutina. Fue una gran responsabilidad y un gran gesto de quien era mi maestro”.

 

El ilusionista dijo que conoció a Carlos Bonillo, un hombre ligado al ambiente artístico que representaba a artistas de varieté en Capital Federal y producía varios programas en el viejo canal 9 Cadete y en canal Once (hoy Telefe). Junto a Marty Cosens, Chico Navarro y en el Tropicana Club, fue adquiriendo experiencia haciendo algunos trucos.

 

 

 

“Canal Once hizo una reestructuración en sus estudios y pasó a trabajar todo en colores. Dany Marty y Chico Navarro hicieron el programa 'Las Torres en Jaque'. En ese programa trabajé junto a Ana María Campoy, hacía de inquilino y ella de administradora; estuvimos en el aire unos 90 días, yo haciendo mi sketch de ilusionismo y magia”, mencionó, y agregó: “Para ese entonces, me vio el representante de Julieta Magaña, un señor de apellido Giménez, quien me contrató para trabajar en el teatro Astros. Julieta tenía muchos contactos, recorrimos toda la Capital Federal, el Gran Buenos Aires y la provincia. Fue una muy buena época laboral, tengo gratos recuerdos de aquellos tiempos”.

 

Damon, quien se identifica como hincha de Tigre, dijo que se le abrieron las puertas de la magia, pasó a trabajar en boîtes, cabarets, clubes nocturnos, fiestas privadas  y teatros. “Hacía magia y humor de miércoles a sábado, y a veces en varios lugares en una sola jornada nocturna”.

 

Incluso rememoró que una noche en la boîte Los Dados, de Escobar, conoció a Chasman y Chirolita y que después de algunas actuaciones tuvieron la posibilidad de trabajar en “Matrimonios y algo más”, de la mano de Hugo Moser. Sin embargo, “el proyecto se desinfló porque la producción quedó a cargo de David Farías y el ciclo no daba para que nosotros estuviéramos allí”.

 

 

 

Ante una consulta sobre cómo nació su nombre de fantasía, relató: “Para todos era el ilusionista Gustavo Rubén. Mientras buscaba mi nombre artístico, una mañana en Cabildo y Juramento me detuve en una zapatería, 'Calzados Damon', me gustó y al poco tiempo leí el libro 'Las profecías de Damon', que trataba de un chico con superpoderes sensoriales, eso me terminó de convencer y pasé a llamarme el 'Mago Damon'”.

 

Contó que en la temporada siguiente, Bonillo le dio una gran mano con Alejandro Romay, quien lo llevó a trabajar en el Nacional como parte de “La Revista”, junto a Nélida Lobato y Zulma Faiad. Para que no hubiera problemas con las marquesinas, Romay invirtió los nombres de las primeras figuras, Nélida Faiad y Zulma Lobato. “Fue un espectáculo maravilloso donde estuve toda la temporada”, acotó.

 

 

 

Su madre decidió volver a Mendoza en 1979; su tío Oscar, hermano de ella, que sabía mucho de magia, le facilitó algunos trucos con cartas, que los puso a consideración del público con gran aceptación. Doña Olinda trabajaba para Raúl López, hermano de Mauricio, quien fue el primer rector de la Universidad Nacional de San Luis. “Era mi tío postizo, una gran persona”, expresó con orgullo.

 

D'Angelo, quien además se recibió de periodista y locutor en el ISER de Buenos Aires, se presentó y ganó un concurso en LV 10 radio de Cuyo —por ese entonces dirigida por “Chiqui” Lavandeira— e hizo sus primeras herramientas como hombre de radio. Allí también conoció a Rubén Brallard, periodista que tenía entre sus anunciantes a la reconocida boîte La Noche. De allí pasó al Casino Provincial y, junto a Palito Camilo Ortiz, integró la revista “La Risa” haciendo lo suyo: magia y humor. “Fue lo mejor que me pasó en Mendoza”, manifestó sobre aquellos éxitos.

 

 

 

Uno de sus más grandes logros fue ganar el concurso internacional de magia e invención en San Pablo, Brasil. “Fue en 1990, recibí la invitación a través de la Asociación de Magos de Buenos Aires, que era presidida por Chevalier Andrey. En realidad me dio fuerzas para que me presentara con unos trucos de su autoría. Estaba entre los mejores del mundo y tuve la suerte de ganar. Fue un espaldarazo muy importante para mi carrera. Luego de la consagración y los festejos, no quiero dejar pasar por alto un hecho que me sorprendió gratamente: se acercó uno de los mozos y después de felicitarme y sacarse fotos, mandó un saludo para su gente de San Luis. Resultó ser que el muchacho era de la localidad de El Talita y estaba trabajando en Brasil. Son esas cosas lindas que nos da la vida”.

 

La distendida charla con El Diario fue matizada por alguno que otro truco, sobre todo con monedas y naipes españoles. Pese a estar próximo a cumplir 70 años, el Mago Damon no ha perdido su habilidad y su velocidad en su desempeño.

 

Más tarde, le ofrecieron trabajar en San Luis y no dudó. Era una ciudad de la que no conocía nada, pero las ganas de progresar y las ansias de conocer lo llevaron a engancharse en una nueva aventura. Comenzó en la 90.5 FM Nuevo San Luis, en el año 1983, y de ahí pasó a hacer la locución en los actos oficiales de gobierno.

 

 

 

“Fue ante un pedido de Matilde Daract, secretaria general de la Gobernación y de ahí no paré más. Me nombraron en Relaciones Públicas del gobierno de Adolfo Rodríguez Saá y pasé a ser 'el mago de la administración publica'. La radio fue para el Obispado de San Luis, hoy Ave María, y yo me dediqué de lleno a mi nuevo trabajo sin descuidar cumpleaños, fiestas privadas, actuaciones en teatros, peñas, restaurantes o algún festival. Tuve la gran suerte de animar y hacer mi rutina de magia a todos los funcionarios del gabinete provincial”, señaló emocionado.

 

Damon dijo que su debut fue en el Centro Polivalente de Artes y recordó como si fuera hoy su presentación. “Tuve que volver a Mendoza a buscar mi material de trabajo y mi ropa”.

 

Gustavo Rubén formó una familia junto a Anita Elva Giménez, con quien tiene dos hijas, Cyntia Mariana —a quien le gusta la magia— y Ana Sofía.

 

 

 

Es un agradecido a la provincia que lo cobija hace 37 años. “Por mi trabajo pude viajar a China, España, Brasil, México, Uruguay, Paraguay, Chile y casi todo mi país. Siempre digo que interiormente sentí el llamado de San Luis y yo le respondí con lo mejor que tuve, y me premió con lo que tengo”.

 

El Mago Damon cree que Lucas Alesso tiene un gran futuro dentro de la fantasía artística. Por eso, le regaló elementos para su trabajo arriba del escenario. “Lucas es joven, le gusta aprender y es muy buena persona”, sostuvo.

 

 

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