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El desafío del Gobierno es incentivar las ventas

Los productores están cautos porque tienen financiamiento, esperan una devaluación y la suba de precios en dólares.

Por redacción
| 06 de mayo de 2021
Yuyo salvador. La soja explica el 83% de la recaudación por derechos de exportación de los granos argentinos.

Los precios internacionales de la soja y el maíz tienen al gobierno nacional entusiasmado con incrementar la recaudación. Las últimas subas en Chicago llevaron la soja por encima de los US$ 550 la tonelada (a pesar de que el martes bajó 7 dólares), lo que de mantenerse podría agregar 10 mil millones extra a las arcas del Estado.

 

Esos precios se deben a la eterna demanda de China, los bajos stocks que maneja Estados Unidos y a los problemas climáticos que amenazan los rindes, tanto en el norte del continente como en Brasil. Las exportaciones del complejo agroindustrial alcanzarían los US$ 33.613 millones en 2021, unos 10.000 millones más que en 2020. Esto implicaría además una recaudación de 8.600 millones vía derechos de exportación, 2.600 millones más que en el ciclo anterior, con la soja aportando el 83%. Es el mayor monto desde la campaña 2011/12.

 

Pero eso es pura teoría hasta que los productores argentinos vendan la cosecha, que está en pleno desarrollo con la soja y a la que se agregará el maíz. El Gobierno necesita que lo hagan rápido, pero hay factores que no maneja y que influyen en la decisión final de quien tiene los granos, que es posible que sea conservador a partir de junio, cuando termine de liquidar la mitad de la cosecha, como ocurre en cada campaña.

 

El primer motivo que limitaría las ventas es el bajo nivel de endeudamiento de los productores. "Parecería una campaña que va a cerrar cómoda para el productor, con un alto financiamiento en pesos, por lo que no tendría mayor apuro en vender", sostuvo Sebastián Salvaro, director de la consultora AZ Group, como argumento para aguantar la cosecha en los silobolsas a la espera del mejor momento.

 

Pero además existe lo que Salvaro llama "una crisis de expectativa para la próxima campaña". Pasa que, se calcula, los productores tendrán que invertir un 20% más en dólares que en la actual por la suba de precios de los insumos y los alquileres. Son más dólares y encima más caros si tomamos en cuenta la suba del blue.

 

Este último factor juega un papel clave, porque no se puede disimular la "expectativa devaluatoria", la perspectiva de "mayores precios de mercado" y la "reserva de valor de la soja como bien de cambio", puntualizó el analista. "En otras palabras, para poder reinvertir, el productor deberá preservar su capital. Y con el dólar MEP, principal alternativa de acceso a una moneda fuerte, quedarse en granos aparece como la opción más sencilla", remató Marcos López Arriazu, un reconocido periodista agropecuario. 

 

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