21°SAN LUIS - Sabado 21 de Mayo de 2022

21°SAN LUIS - Sabado 21 de Mayo de 2022

EN VIVO

"Pudo haber sido una desgracia, agradezco que Nahitan está vivo"

Orlando Valdez socorrió al nene de 2 años, que había tragado gran cantidad de agua y no reaccionaba.

Por redacción
| 28 de enero de 2022
Orlando Valdez. Se desempeña en la fuerza desde hace cinco años y medio, en la Subcomisaria 5ª de La Calera. Foto: Relaciones Policiales.

Los gritos de niños y adolescentes que pedían auxilio por una criatura que se ahogaba no lo alteraron, lo pusieron en alerta. Ver el cuerpito de Nahitan, de tan solo 2 años, tieso y amoratado tampoco lo puso nervioso, lo llevó a la acción. En ese momento, al agente Orlando Valdez, que estaba con su familia en el mismo hospedaje con pileta donde estaba el nene, se le activó el sentido de servicio y auxilio que lo llevó a ser policía. Y solo tenía una cosa en mente: tratar de reanimar al niño, que no reaccionaba ni ante los llamados desesperados de sus padres, que no podían hacer más que pedirle a gritos que despertara y tocarlo, porque no conocían ningún procedimiento de primeros auxilios. El efectivo de la Subcomisaría 5ª de La Calera aplicó los conocimientos que obtuvo en los diferentes cursos de reanimación cardiopulmonar (RCP) que tomó en sus años en la fuerza y, luego de diez minutos de maniobras, consiguió que el chiquito abriera los ojos y comenzara a expulsar toda el agua que le impidió respirar durante tanto tiempo. Así, Valdez salvó a Nahitan y, gracias a él, a tres días de estar al filo de la muerte, el niño puede continuar su vida con total normalidad. Por eso, las autoridades de la Policía de San Luis lo distinguieron.

 

Dijo que, en sus años como miembro de la fuerza, ha socorrido a otras personas en accidentes, pero a un niño ahogándose, jamás. "Pudo haber sido una desgracia, pero agradezco que todo salió bien y que Nahitan está vivo", expresó.

 

"En ese momento (cuando auxiliaba al nene) no, pero después, cuando me fui a dormir, acostado, pensé mucho en mi hijo, que también es un bebé, tiene un año", se sinceró el agente. Aunque desde el martes no ha vuelto a ver a Nahitan, el efectivo está al tanto de su estado de salud. De hecho, hasta anteayer Marita, la abuela del niño, le envió mensajes para ponerlo al tanto de la recuperación de su nieto y también para hacerle un último pedido: que en cuanto pueda se acerque a la casa del pequeño, porque quieren agradecerle en persona lo que hizo no solo por la criatura, sino por todos ellos. "Hasta el domingo voy a estar de vacaciones, así que en cualquier momento voy a pasar a saludarlos", le prometió a Marita.

 

Valdez contó que hace cinco años y medio que es policía. Y si bien él vive en Quines, desde que entró a la fuerza siempre ha prestado servicio en la Subcomisaría de La Calera. Es decir que, cada vez que tiene que trabajar, debe viajar 240 kilómetros. Pero hace tres días, cuando el pequeño casi se ahoga, el destino lo puso en el lugar y momento indicado, en un complejo de hospedaje con pileta que hay en la localidad. "Llegamos tipo 17:30. En la pileta había gran cantidad de chicos, más que nada adolescentes de 14 y 16 años", recordó. El hombre y su familia se ubicaron en una zona un tanto retirada de la piscina, a unos 20 metros.

 

"A los 20 minutos o media hora de haber llegado, veo y siento que unos chicos empiezan a gritar '¡se ahoga un nene, se ahoga un nene!' y corrí hacia allá", narró. Cuando el agente llegó a la pileta, un joven de unos 16 años había sacado al pequeño que se ahogaba y lo había ubicado a un costado de la pileta.

 

"Ahí nomás llegaron los padres. Estaban muy nerviosos, no sabían qué hacer", relató. "Damelo, damelo", le dijo Valdez al padre de Nahitan. "Lo agarré y empecé a hacerle el RCP de inmediato porque estaba sin oxígeno", detalló.

 

En su mente aún estaban frescos los conocimientos que obtuvo en el último curso de RCP, que hizo el pasado 14 de diciembre. "A los bebés, como son muy chiquitos y se les pueden fracturar las costillitas, no se les puede presionar el pecho. Para hacerle expulsar el agua, lo puse boca abajo en mi brazo izquierdo y comencé a hacerle masajes en la zona de los pulmones, porque toda el agua va ahí" explicó el policía.

 

Después de diez minutos de maniobras, el niño mostró su primer signo de reanimación. Abrió los ojos. "Poco a poco comenzó a ablandarse porque su cuerpito estaba duro y fue tomando otro color la piel", relató. Empezó luego a respirar. "Vomitó todo lo que había comido y después comenzó a expulsar el agua... Había tragado muchísima agua", recordó. Cuando logró sacar de su organismo todo el líquido que había ingresado empezó a llorar.

 

De ahí en más, Valdez dejó a Nahitan en manos de sus padres, que no sabían cómo agradecerle lo que había hecho por su hijo. "Estaban muy nerviosos, muy angustiados", recordó el agente. A los cinco minutos llegaron un par de móviles policiales y el médico de turno del Hospital de Quines. El profesional vio a la criatura y, aunque lo encontró fuera de peligro, dijo que había que trasladarlo al centro médico para terminar de revisarlo y confirmar que no hubiera quedado agua en sus pulmones.

 

Por su hermana, que es enfermera y trabaja en el hospital de esa localidad, Valdez supo que, en el transcurso del día, el nene fue llevado al Hospital de San Luis para realizarle estudios complementarios y así asegurarse que los pulmones estaban normales.

 

El policía no sabe qué fue lo que pasó el martes en la pileta. La piscina no es muy grande, dijo. Tiene seis metros de largo por tres y medio de ancho. "Yo calculo que Nahitan estaba en la parte más pandita de la pileta, en el primer escalón, que es para los más chiquitos, donde el agua tapa apenas una parte del cuerpo, y que en un momento se resbaló hacia el segundo escalón", conjeturó.

 

Comentá vos tambien...