23°SAN LUIS - Martes 29 de Noviembre de 2022

23°SAN LUIS - Martes 29 de Noviembre de 2022

EN VIVO

Pedirán cárcel para un joven que desfiguró a la víctima en un robo

El hecho ocurrió el domingo en un barrio de la ciudad. Gabriel Sosa tiene registros por una causa similar. El fiscal del caso quiere que espere el juicio en el penal.

Por redacción
| 28 de mayo de 2022
Velázquez recibió a El Diario en su casa. No quiere volver por miedo e iba a dormir en lo de una prima. Luciana Iglesias.

Las crónicas policiales gustan de los adjetivos calificativos, pero lo que le hicieron a Alberto Velázquez fue verdaderamente brutal. El domingo pasado, dos delincuentes ingresaron a su vivienda del barrio Independencia de Villa Mercedes tumbando la puerta frontal a patadas. Una vez dentro, comenzaron a propinarle puñetazos y puntapiés con la finalidad de que les entregara dinero y, a pesar de que les dijo que se llevaran todo, uno de los malvivientes comenzó a pegarle en la cabeza con un martillo que encontró en la casa. La víctima, quien tiene 67 años, terminó con el rostro desfigurado y más de 32 puntos de sutura. Los vecinos lograron atrapar a uno de los agresores, un joven de 24 años que a fines de marzo ya había golpeado a una chica en la calle para robarle el celular. Ahora, el fiscal Maximiliano Bazla quiere que vaya a prisión hasta el inicio del juicio.

 

El subcomisario Edgardo Plenazzio, jefe de la oficina judicial de la Comisaría 36ª de Villa Mercedes, comentó que Velázquez no ha podido regresar a su hogar desde el robo, por miedo. Desde el domingo hasta este viernes alternó sus noches entre la casa de vecinos y familiares.

 

La revisión médica inicial (aún resta que lo examine un médico forense, algo que se concretaría el lunes) determinó que sus lesiones son graves, aunque faltan estudios neurológicos para saber si los golpes en el cráneo le dejaron algún tipo de secuela.

 

El robo del que fue víctima ocurrió el domingo 22 de mayo, pasadas las 6 de la mañana. A la Policía, el hombre le relató que dormía en su casa de Juan José Paso 1077 cuando oyó ruidos de alguien caminando en el techo. “Se sentó en la cama y aguardó un momento, a ver si los ruidos cesaban, pero casi de inmediato sintió golpes en la puerta y, cuando pretendió salir de su habitación, se topó con los intrusos, quienes ya habían ingresado”, contó Plenazzio.

 

Mientras uno de los sospechosos lo golpeaba y exigía dinero, el otro revisó los muebles hasta hallar una caja de herramientas, de la que sacó un martillo metálico con el que siguieron golpeándolo.

 

Los gritos de la víctima alertaron a los vecinos, quienes llamaron a la Policía y salieron en defensa de Velázquez. Así atraparon a Gabriel Alejandro Sosa, de 24 años, quien pretendía escapar con un bolso de nylon negro, un cable, un reloj pulsera y dos teléfonos celulares viejos que el hombre guardaba como recuerdo de su madre y un hermano.

 

Cuando fue reducido, Sosa vestía una campera de la víctima y aún llevaba en la mano el martillo. Todo, incluso su pantalón y sus zapatillas, estaban manchados con la sangre de la víctima.

 

Para cuando llegó la Policía, los vecinos ya habían golpeado al sospechoso tras ver el estado en que quedó Velázquez, quien fue trasladado de urgencia al Policlínico “Juan Domingo Perón”.

 

Bazla, fiscal de Instrucción 1 de la Segunda Circunscripción Judicial, ordenó la detención de Sosa ese mismo día y, al día siguiente, lo citó a una audiencia de formulación de cargos, donde lo acusó por “Robo calificado por las graves lesiones causadas a la víctima”.

 

El detenido fue asistido por la defensora oficial 1, Cecilia Karina Mithiaux, quien solicitó en principio cuatro días de prórroga de la detención y que luego, el jueves, extendió por otros tres días.

 

“El lunes (30 de mayo) vence ese plazo y tendremos una nueva audiencia para definir su situación procesal. Esta Fiscalía considera que la persona detenida es una de las dos que ingresaron al domicilio de la víctima”, y si bien aún se están produciendo pruebas, aclaró, “vamos a solicitar que se le dicte prisión preventiva hasta el inicio del juicio oral”, adelantó Bazla.

 

 

Otro robo, la misma violencia

 

El fiscal argumentó esa potencial solicitud en el hecho de que Sosa no posee un domicilio fijo y eso implica un riesgo de fuga; también en que en libertad podría influir en testigos o amedrentar a la víctima, y en que aún hay un prófugo, que la Policía trata de ubicar.

 

Esa otra persona fue la primera en salir del domicilio de la víctima con su televisor Hitachi de 32 pulgadas, que dejó escondido detrás de una pared a una media cuadra de la casa de Velázquez, quizás al oír el alboroto de los vecinos.

 

Bazla también mencionó que hace poco más de un mes Sosa tuvo una audiencia de formulación de cargos por una causa de “Robo simple en grado de tentativa”, una causa que también tramitó la Comisaría 36ª.

 

“Ese hecho ocurrió el 28 de marzo. Sosa iba de acompañante en una moto que frenó en la calle para interceptar a una joven. En principio fue caratulado como ‘Robo calificado por el uso de un arma’, pero después se comprobó que era de juguete”, recordó Plenazzio.

 

Como en el caso del vecino atacado el domingo, ese día Sosa fue derecho a golpear en la cabeza a la víctima con el arma de plástico, que terminó rompiéndose, por lo que el ladrón continuó golpeándola con un casco de moto.

 

Otra vez, fueron testigos ocasionales del hecho quienes redujeron a Sosa hasta que llegó un patrullero y pusieron en fuga a su cómplice.

 

Redacción / NTV

 

Comentá vos tambien...