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Dormir mal: subieron entre 30 y 40% las consultas médicas

Las personas que sufren este problema tienen bajo rendimiento laboral, se vuelven más irritables y muestran cambios anímicos. 

Cada vez más puntanos tienen problemas para tener un buen descanso. En el último tiempo las consultas médicas han aumentado entre un 30 y un 40 por ciento. Dormir mal dificulta la capacidad intelectual y expone a las víctimas a tener accidentes laborales, domésticos y viales.

Las personas que sufren este problema tienen bajo rendimiento laboral, se vuelven más irritables, muestran cambios anímicos y aumenta la posibilidad de desarrollar trastornos de ansiedad.

Según la licenciada en Fonoaudiología y Neuropsicología,  Alejandra Sosa, los trastornos más comunes son: el insomnio, la hipertensión, el sonambulismo y las apneas del sueño. “En el último tiempo las consultas han aumentado debido a que los pacientes no pueden tener un buen descanso. Se calcula que un 30 ó 40 por ciento de la población lo padece”. Y resaltó que el insomnio tiene más prevalencia: “Algunas de las causas por las que se produce es por el estilo de pensamiento ansioso y perfeccionista, por la ansiedad de controlar el sueño en vigilia, que es tratar de dormirse y no poder”, manifestó.

En coincidencia, el ex presidente del Colegio de Psicólogos, Alberto Jaime, dijo que “una de las razones es que muchas veces los pacientes se van a dormir preocupados, o sea que se ocupan antes de tiempo de algún problema. Por ejemplo, tengo que pagar una cuota del banco que se me está por vencer la semana que viene y me estoy torturando antes de la fecha límite, eso va a producir que no pueda relajarme del todo y menos voy a poder conciliar el sueño”. Jaime también agregó  que el temor a la muerte es otra de las dificultades para conciliar el sueño: “Esto suele suceder cuando hay depresión, las personas duermen de día y se mantienen despiertas de noche. Siempre la oscuridad ha sonado como trágica y a muchos los asusta”.

Sosa manifestó que otra de las razones son las apneas. “Se producen cuando una persona hace una o más pausas en la respiración durante el sueño y las mismas pueden producir obstrucciones. El cerebro no se oxigena adecuadamente y todo puede desembocar en un ACV, aumenta la hipertensión arterial y crea insuficiencia cardíaca. Las personas que las padecen presentan síntomas de cansancio y adormecimiento por las mañanas, están malhumoradas, olvidadizas, se quedan dormidas en el trabajo o cuando manejan y pueden provocar accidentes automovilísticos”. También manifestó que los sujetos muchas veces suelen no darse cuenta de que sufren esta patología y piensan que han dormido bien, cuando en realidad es todo lo contrario.

“En la actualidad el estrés es otro de los factores que incide en el día a día de las personas, por lo tanto en el dormir también”, explicó Jaime, y agregó: “El descanso es un factor fundamental en nuestras vidas. Lo recomendable es hacerlo de seis a ocho horas diarias para poder rendir en nuestras tareas cotidianas. Es clave también hacer actividad física. “Hay que salir a caminar, mirando con altura el cielo, la naturaleza, no viendo el piso. Ese caminar es muy saludable”, concluyó el psicólogo.

Los dos especialistas recomendaron que ante cualquier trastorno, lo mejor es hacer una consulta con el médico para que indique los estudios a realizar.  Los más usuales para este tipo de casos son la polisomnografía y poligrafía respiratoria nocturna, en los que, mientras el paciente duerme, se le colocan sensores de contacto superficiales que registran su ritmo respiratorio, cardíaco, ronquidos, posición corporal y actividad neurológica durante el sueño.

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Dormir mal: subieron entre 30 y 40% las consultas médicas

Las personas que sufren este problema tienen bajo rendimiento laboral, se vuelven más irritables y muestran cambios anímicos. 

Lo ideal sería dormir entre seis y ocho horas diarias.

Cada vez más puntanos tienen problemas para tener un buen descanso. En el último tiempo las consultas médicas han aumentado entre un 30 y un 40 por ciento. Dormir mal dificulta la capacidad intelectual y expone a las víctimas a tener accidentes laborales, domésticos y viales.

Las personas que sufren este problema tienen bajo rendimiento laboral, se vuelven más irritables, muestran cambios anímicos y aumenta la posibilidad de desarrollar trastornos de ansiedad.

Según la licenciada en Fonoaudiología y Neuropsicología,  Alejandra Sosa, los trastornos más comunes son: el insomnio, la hipertensión, el sonambulismo y las apneas del sueño. “En el último tiempo las consultas han aumentado debido a que los pacientes no pueden tener un buen descanso. Se calcula que un 30 ó 40 por ciento de la población lo padece”. Y resaltó que el insomnio tiene más prevalencia: “Algunas de las causas por las que se produce es por el estilo de pensamiento ansioso y perfeccionista, por la ansiedad de controlar el sueño en vigilia, que es tratar de dormirse y no poder”, manifestó.

En coincidencia, el ex presidente del Colegio de Psicólogos, Alberto Jaime, dijo que “una de las razones es que muchas veces los pacientes se van a dormir preocupados, o sea que se ocupan antes de tiempo de algún problema. Por ejemplo, tengo que pagar una cuota del banco que se me está por vencer la semana que viene y me estoy torturando antes de la fecha límite, eso va a producir que no pueda relajarme del todo y menos voy a poder conciliar el sueño”. Jaime también agregó  que el temor a la muerte es otra de las dificultades para conciliar el sueño: “Esto suele suceder cuando hay depresión, las personas duermen de día y se mantienen despiertas de noche. Siempre la oscuridad ha sonado como trágica y a muchos los asusta”.

Sosa manifestó que otra de las razones son las apneas. “Se producen cuando una persona hace una o más pausas en la respiración durante el sueño y las mismas pueden producir obstrucciones. El cerebro no se oxigena adecuadamente y todo puede desembocar en un ACV, aumenta la hipertensión arterial y crea insuficiencia cardíaca. Las personas que las padecen presentan síntomas de cansancio y adormecimiento por las mañanas, están malhumoradas, olvidadizas, se quedan dormidas en el trabajo o cuando manejan y pueden provocar accidentes automovilísticos”. También manifestó que los sujetos muchas veces suelen no darse cuenta de que sufren esta patología y piensan que han dormido bien, cuando en realidad es todo lo contrario.

“En la actualidad el estrés es otro de los factores que incide en el día a día de las personas, por lo tanto en el dormir también”, explicó Jaime, y agregó: “El descanso es un factor fundamental en nuestras vidas. Lo recomendable es hacerlo de seis a ocho horas diarias para poder rendir en nuestras tareas cotidianas. Es clave también hacer actividad física. “Hay que salir a caminar, mirando con altura el cielo, la naturaleza, no viendo el piso. Ese caminar es muy saludable”, concluyó el psicólogo.

Los dos especialistas recomendaron que ante cualquier trastorno, lo mejor es hacer una consulta con el médico para que indique los estudios a realizar.  Los más usuales para este tipo de casos son la polisomnografía y poligrafía respiratoria nocturna, en los que, mientras el paciente duerme, se le colocan sensores de contacto superficiales que registran su ritmo respiratorio, cardíaco, ronquidos, posición corporal y actividad neurológica durante el sueño.

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