eldiariodelarepublica.com
Murió Basi, la panda gigante en cautiverio más vieja del mundo

Escuchá acá la 90.9
X

Murió Basi, la panda gigante en cautiverio más vieja del mundo

Tenía 37 años y vivía en una reserva de Fuzhou, una ciudad portuaria de China.

Basi, el panda gigante en cautividad más longevo del mundo murió este miércoles a los 37 años, debido un fallo renal y hepático como consecuencia de una enfermedad, en una reserva de la ciudad portuaria china de Fuzhou, según informó la prensa oriental.

Se estima que la osa nació en 1980 en el suroeste de aquel país, y que fue rescatada a los cuatro años de un río helado, llamado Basi, del cual recibió el nombre. Desde entonces, vive en la reserva local.

La osa era además conocida por sus habilidades, ya que podía levantar peso, montar en bicicleta y jugar al baloncesto. En 1987 vivió durante tres meses en el zoológico de San Diego, en California, donde se convirtió en un imán turístico, balanceándose sobre sus garras y comiendo con cuchillo y tenedor. 

Los restos de la osa serán trasladados a un museo en su nombre, que será expresamente creado para tal fin, según dijo el director de la reserva de pandas, Chen Yucun. La institución recordará a Basi como un símbolo de "el espíritu de armonía entre el hombre y la naturaleza".

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Murió Basi, la panda gigante en cautiverio más vieja del mundo

Tenía 37 años y vivía en una reserva de Fuzhou, una ciudad portuaria de China.

Basi será recordada como un símbolo de comunión entre el hombre y la naturaleza.

Basi, el panda gigante en cautividad más longevo del mundo murió este miércoles a los 37 años, debido un fallo renal y hepático como consecuencia de una enfermedad, en una reserva de la ciudad portuaria china de Fuzhou, según informó la prensa oriental.

Se estima que la osa nació en 1980 en el suroeste de aquel país, y que fue rescatada a los cuatro años de un río helado, llamado Basi, del cual recibió el nombre. Desde entonces, vive en la reserva local.

La osa era además conocida por sus habilidades, ya que podía levantar peso, montar en bicicleta y jugar al baloncesto. En 1987 vivió durante tres meses en el zoológico de San Diego, en California, donde se convirtió en un imán turístico, balanceándose sobre sus garras y comiendo con cuchillo y tenedor. 

Los restos de la osa serán trasladados a un museo en su nombre, que será expresamente creado para tal fin, según dijo el director de la reserva de pandas, Chen Yucun. La institución recordará a Basi como un símbolo de "el espíritu de armonía entre el hombre y la naturaleza".

Logín