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Contrastes en Merlo: turismo a full y Municipio tomado

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Contrastes en Merlo: turismo a full y Municipio tomado

Los trabajadores rechazaron un pago parcial de los sueldos de diciembre. Hoy cobrarían horas extra. Mañana el Gobernador se reunirá con el intendente.

En la Villa de Merlo, en plena temporada turística, conviven dos realidades. Una de los turistas y otra de los empleados de la Municipalidad que cobraron su último sueldo el 5 de diciembre de 2017. Los visitantes recorren la ciudad con pocas preocupaciones, con un paso cansino y buscando el mejor sitio donde comer; los empleados de la Intendencia se muestran preocupados y luego de una semana de paro, ayer decidieron una medida más compleja: tomar de manera simbólica y pacífica la Municipalidad. 

Por la mañana, los municipales merlinos realizaron una nueva asamblea en donde rechazaron nuevamente la propuesta del intendente Miguel “Rody” Flores de abonar 5 mil pesos hasta que pueda destrabar el ingreso del dinero que coparticipa la provincia y que le permitiría pagar todos los salarios. Ese desembolso se realizaría aproximadamente el 21 de enero, pero llegaría a los bolsillos dos días después, dado los trámites administrativos. Los 5 mil pesos implicarían poco más del 40 por ciento del sueldo de un empleado municipal raso y sin horas extras, que estaría cobrando en promedio unos 12.500 pesos, tal como lo adelantó uno de los trabajadores merlinos que se apostaba en la Intendencia.

Por la tarde, pasadas las 19, un grupo de unos 40 trabajadores cortó la Avenida del Sol. La protesta duró aproximadamente una hora. 

Escenario
Fernando Gatica, delegado gremial de ATE, señaló en reiteradas ocasiones que “es muy extraño que un Municipio se quede sin dinero para pagar sueldos” y si bien no arriesgó hipótesis sobre las causas del conflicto que ya transita dos semanas, aseguró que esperan una resolución rápida.

Los empleados dejan entrever cierta contradicción, por un lado están muy molestos por el atraso en los sueldos y por el otro saben que el paro total de actividades, que incluye la no recolección de residuos, afecta a la localidad turística de mayor importancia en la provincia. Si bien se dejaron de prestar muchos servicios, una recorrida por los barrios que crecieron en torno a la Avenida del Sol, deja ver contenedores llenos, un “scrum” de bolsas de basura negras y de consorcio y tachos repletos de desperdicios. 

El contexto se hizo tan complejo que algunos vecinos y comerciantes decidieron usar vehículos particulares para hacer una improvisada recolección. Desde ATE dudaron que esta acción se diera de manera “autoconvocada” y le apuntaron a algunos funcionarios del gabinete de Flores que ya dejaron su cargo.

Los vecinos por su parte se quejan porque la medida de fuerza impide que los camiones recolectores salgan a la calle con los empleados que no se sumaron al paro. Los comerciantes también hacen notar su enojo que también direccionan a la administración del Ejecutivo Municipal, ya que esgrimen que el dinero de los impuestos alcanzaría para tener una intendencia con los números saneados. 

Uno de los empleados del corralón que acompañó la toma dijo desde hace dos años la Comuna no informa la cantidad de trabajadores que allí se desempeñan. Por su parte, Gatica calculó que se trataría de 500 empleados. “Con la propuesta de 5 mil pesos, sólo faltarían algo así de 3,5 millones de pesos para terminar de abonar los salarios”, aseguró.

Un trabajador expresó que es la primera vez que tienen atraso en los pagos, pero que las horas extras no las pagan desde octubre. “Cobré el aguinaldo, que fue de unos 6 mil pesos. Pero a los 15 días ya no me queda nada de eso. Hubo una propuesta también de un adelanto de 2 mil pesos en la última semana de diciembre, pero que no pedí y ya no tengo un peso”. Ayer el intendente aseguró que hoy abonaría las horas extras. Otro trabajador apuntó que al no saber la cantidad de trabajadores que tienen, en el último tiempo no saben quiénes trabajan y en que áreas. “Todo eso es una fuga de plata”, indicó.

Las realidades se fusionan cuando alguno de los turistas llega hasta la plaza principal y mientras juega con pequeña hija, ve la Intendencia empapelada de carteles. El visitante conforma un extenso grupo de personas que llega a la villa y que ya ocupó el 87%de las camas disponibles. Más allá de lo notorio de los residuos en las calles, el conflicto no es tan evidente para el gran número de visitantes. Pero hay basura que espera ser recogida, por ejemplo en Cerro Champaqui casi en Poeta Conti, a metros de un hotel. Las bolsas de consorcio hacen una pila de casi un metro y medio y por esta última arteria, a la altura de Los Almendros, un volquete, como muchos otros en la ciudad, estaba lleno hasta “el tope”. 

Por la tarde, cuando el sol se esconde, los parques de las cabañas arrojan como postal a una pareja que toma mate, revisa un poco el celular y conversa con tranquilidad o a un grupo de jóvenes que busca llegar al alojamiento y prepararse para salir de noche. En esa misma tarde, un empleado municipal le pide a uno de los sindicalistas que interceda, que exija porque el dueño de la casa en la que alquila amenaza con desalojarlo. Dos partes de una misma realidad.

Reunión con el Gobernador
En medio del conflicto laboral con los municipales, el intendente Rody Flores solicitó ayer por nota una audiencia con el gobernador Alberto Rodríguez Saá, quién lo recibirá el miércoles a las 14. 

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Contrastes en Merlo: turismo a full y Municipio tomado

Los trabajadores rechazaron un pago parcial de los sueldos de diciembre. Hoy cobrarían horas extra. Mañana el Gobernador se reunirá con el intendente.

Postal de enero. Una familia pasea por la Plaza Sobremonte; atrás, la Municipalidad "encartelada". Foto: Alejandro Lorda.

En la Villa de Merlo, en plena temporada turística, conviven dos realidades. Una de los turistas y otra de los empleados de la Municipalidad que cobraron su último sueldo el 5 de diciembre de 2017. Los visitantes recorren la ciudad con pocas preocupaciones, con un paso cansino y buscando el mejor sitio donde comer; los empleados de la Intendencia se muestran preocupados y luego de una semana de paro, ayer decidieron una medida más compleja: tomar de manera simbólica y pacífica la Municipalidad. 

Por la mañana, los municipales merlinos realizaron una nueva asamblea en donde rechazaron nuevamente la propuesta del intendente Miguel “Rody” Flores de abonar 5 mil pesos hasta que pueda destrabar el ingreso del dinero que coparticipa la provincia y que le permitiría pagar todos los salarios. Ese desembolso se realizaría aproximadamente el 21 de enero, pero llegaría a los bolsillos dos días después, dado los trámites administrativos. Los 5 mil pesos implicarían poco más del 40 por ciento del sueldo de un empleado municipal raso y sin horas extras, que estaría cobrando en promedio unos 12.500 pesos, tal como lo adelantó uno de los trabajadores merlinos que se apostaba en la Intendencia.

Por la tarde, pasadas las 19, un grupo de unos 40 trabajadores cortó la Avenida del Sol. La protesta duró aproximadamente una hora. 

Escenario
Fernando Gatica, delegado gremial de ATE, señaló en reiteradas ocasiones que “es muy extraño que un Municipio se quede sin dinero para pagar sueldos” y si bien no arriesgó hipótesis sobre las causas del conflicto que ya transita dos semanas, aseguró que esperan una resolución rápida.

Los empleados dejan entrever cierta contradicción, por un lado están muy molestos por el atraso en los sueldos y por el otro saben que el paro total de actividades, que incluye la no recolección de residuos, afecta a la localidad turística de mayor importancia en la provincia. Si bien se dejaron de prestar muchos servicios, una recorrida por los barrios que crecieron en torno a la Avenida del Sol, deja ver contenedores llenos, un “scrum” de bolsas de basura negras y de consorcio y tachos repletos de desperdicios. 

El contexto se hizo tan complejo que algunos vecinos y comerciantes decidieron usar vehículos particulares para hacer una improvisada recolección. Desde ATE dudaron que esta acción se diera de manera “autoconvocada” y le apuntaron a algunos funcionarios del gabinete de Flores que ya dejaron su cargo.

Los vecinos por su parte se quejan porque la medida de fuerza impide que los camiones recolectores salgan a la calle con los empleados que no se sumaron al paro. Los comerciantes también hacen notar su enojo que también direccionan a la administración del Ejecutivo Municipal, ya que esgrimen que el dinero de los impuestos alcanzaría para tener una intendencia con los números saneados. 

Uno de los empleados del corralón que acompañó la toma dijo desde hace dos años la Comuna no informa la cantidad de trabajadores que allí se desempeñan. Por su parte, Gatica calculó que se trataría de 500 empleados. “Con la propuesta de 5 mil pesos, sólo faltarían algo así de 3,5 millones de pesos para terminar de abonar los salarios”, aseguró.

Un trabajador expresó que es la primera vez que tienen atraso en los pagos, pero que las horas extras no las pagan desde octubre. “Cobré el aguinaldo, que fue de unos 6 mil pesos. Pero a los 15 días ya no me queda nada de eso. Hubo una propuesta también de un adelanto de 2 mil pesos en la última semana de diciembre, pero que no pedí y ya no tengo un peso”. Ayer el intendente aseguró que hoy abonaría las horas extras. Otro trabajador apuntó que al no saber la cantidad de trabajadores que tienen, en el último tiempo no saben quiénes trabajan y en que áreas. “Todo eso es una fuga de plata”, indicó.

Las realidades se fusionan cuando alguno de los turistas llega hasta la plaza principal y mientras juega con pequeña hija, ve la Intendencia empapelada de carteles. El visitante conforma un extenso grupo de personas que llega a la villa y que ya ocupó el 87%de las camas disponibles. Más allá de lo notorio de los residuos en las calles, el conflicto no es tan evidente para el gran número de visitantes. Pero hay basura que espera ser recogida, por ejemplo en Cerro Champaqui casi en Poeta Conti, a metros de un hotel. Las bolsas de consorcio hacen una pila de casi un metro y medio y por esta última arteria, a la altura de Los Almendros, un volquete, como muchos otros en la ciudad, estaba lleno hasta “el tope”. 

Por la tarde, cuando el sol se esconde, los parques de las cabañas arrojan como postal a una pareja que toma mate, revisa un poco el celular y conversa con tranquilidad o a un grupo de jóvenes que busca llegar al alojamiento y prepararse para salir de noche. En esa misma tarde, un empleado municipal le pide a uno de los sindicalistas que interceda, que exija porque el dueño de la casa en la que alquila amenaza con desalojarlo. Dos partes de una misma realidad.

Reunión con el Gobernador
En medio del conflicto laboral con los municipales, el intendente Rody Flores solicitó ayer por nota una audiencia con el gobernador Alberto Rodríguez Saá, quién lo recibirá el miércoles a las 14. 

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