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"Es el único cáncer que la misma persona puede detectar a tiempo"

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"Es el único cáncer que la misma persona puede detectar a tiempo"

Sandra Ponce es titular de la seccional San Luis de la  Sociedad Argentina de Dermatología.

Sandra Ponce es la actual presidenta de la seccional San Luis de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD). Afirmó que es muy importante realizarse auto exámenes en la piel y contó que “desde hace dos años contamos con una máquina denominada Foto Finder que realiza un mapeo corporal total en alta resolución de todo el cuerpo de una persona. Y además realiza sobre los lunares una dermatoscopia digital que permite estudiar cada uno de ellos. A su vez la máquina tiene un programa que los califa según el nivel de gravedad que tengan”.

Si bien está en un centro privado, Ponce indicó que “las personas que cuentan con obra social pueden solicitar un turno y es importante que la gente lo sepa porque es de última generación y lo tenemos acá en la ciudad y ya no es necesario viajar a otra provincia para hacerse un 'maping corporal total'”.    

La médica se dedica a esta especialidad desde 1994 y contó que “es muy importante el autoexamen de la piel que todos debemos hacer. Mirarnos todo el cuerpo y detectar dónde tenemos lunares o heridas. Porque el cáncer de piel es el único que la misma persona puede detectar a tiempo. En cambio para cualquier otro órgano tenemos que esperar a tener síntomas, en cambio a la piel la podemos mirar”. La dermatóloga lamentó que “son muy pocos los que lo hacen. El autoconocimiento de la piel es fundamental. Hay que verse los extremos de las manos y pies, la zona de los genitales y la planta de los pies porque allí hemos detectados melanomas. Incluso alguno de los pacientes cuando lo detectó por su cuenta, ya tenía metástasis”. 

Ponce aseguró que “todos los dermatólogos una vez al mes o cada quince días diagnosticamos algún carcinoma basocelular que aparece en las áreas expuestas al sol. Normalmente tiene un curso benigno, a pesar de tener células malas, pero se extirpa y no hay que sufrir mayores inconvenientes. Otro que es mucho más frecuente es el carcinoma espinocelular in situ, que es el que está en la capa superficial de la piel y se trata con electrocoagulación o criocirugía. Este tiene una variante cuando perfora la capa de la epidermis que es menos habitual y se lo detecta a personas con cicatrices profundas, quemaduras antiguas o pacientes que han sido sometidos a radioterapia. Y el tercero es el melanoma, que es el más dañino y grave. De ese quizás haya detectado dos por año”. 

La especialista admitió que “todavía es mayor la cantidad de gente que prefiere la cama solar antes que salir a tomar sol, y esto es grave porque el uso de esa tecnología no está debidamente legislado, ni controlado. Sin ir más lejos ahora estoy tratando una paciente que había ido a una cama solar y no se puso los protectores en los ojos, conclusión: sufrió una queratitis importante, se le dañó la córnea. Y eso fue porque nadie le avisó cuando tomó el turno que debía usar esa protección. Ese es un error muy grosero. Y tampoco se controlan los tipos de piel que son más sensibles y que no deberían usarla, ni tampoco exponerse al sol. Pero desgraciadamente son los que más las utilizan”.

También se quejó de que los adultos “no toman debida conciencia del cuidado de los más chicos. La piel tiene memoria y recuerda todas las quemaduras provocadas por el sol que ha tenido a lo largo de su vida. Fundamentalmente cuando somos niños y hasta los 16 años. Por eso la exposición al sol que tiene un niño es importante que la controlen los padres o los profesores de Educación Física de las escuelas”. Y pidió que no hagan gimnasia al mediodía justamente por el daño que pueden sufrir en la piel.

 

Uso del protector solar

Un elemento que es necesario hoy para cuidarse de la radiación del sol es el protector solar. Y la adecuada elección de una crema protectora a la hora de estar en la pileta, el mar o en los ríos es fundamental. “Lo que yo recomiendo es comprar un protector solar en la farmacia porque los que están a la venta allí cuentan con la autorización del Anmat y eso le asegura a la persona que lo que está comprando cumple con las calidades que dice tener”, sentenció la médica. Y recordó que “alguna vez vimos un programa de televisión donde se mostraba que algunas marcas de protectores no cumplían, por ejemplo, con el factor de protección que anunciaban en el envase”.

Según el tipo de piel es el factor que determina al protector: “Si es un paciente de fototipo 1, que son por ejemplo los que tienen la piel muy blanca, que enseguida se ponen colorados al estar al sol y nunca logran broncearse; necesitan un factor 50 o más. Lo mismo para los niños. Si fuera un fototipo más oscuro, entonces el protector puede bajar hasta el factor 30, pero nunca menos de eso”.  

También explicó que “aquellos protectores que ofrecen factores desde el 4 al 25 es igual a no ponerse nada, porque tienen muy bajo poder de protección. Nunca hay que comprar aquellos que son más baratos. Pero además hay que aplicárselos bien: media hora antes de exponerse al sol y renovarlo a las dos horas porque se va el efecto por acción del agua y la transpiración”.  

Otra recomendación que se debe tener en cuenta a la hora de la exposición al sol es la medicación que puede tener prescripta una persona. “Hay muchos medicamentos como los que se dan para el acné que son sensibilizantes a los rayos solares”.

El carcinoma de células de Merkel 

El sol, pero también un virus son los factores de riesgo del carcinoma de células de Merkel, un tumor agresivo, inclusive más que el melanoma, que afecta en mayor medida a individuos de piel clara en edad avanzada. Su posibilidad de curación se relaciona directamente con el estado de la lesión al momento del diagnóstico.

Cuanto más pequeño y localizado se encuentre al detectarse, mayores serán las posibilidades de éxito del tratamiento, por lo que es fundamental que las personas acudan a la consulta tempranamente ante lesiones de piel sospechosas y que los médicos dermatólogos y clínicos diagnostiquen y traten adecuadamente a los pacientes.

Este es un tumor que suele aparecer más frecuentemente en la cabeza, cara y cuero cabelludo, aunque puede aparecer también en tronco y miembros. El carcinoma de células de Merkel se asocia con una elevada exposición al sol durante muchos años y, en aproximadamente el 80 por ciento de los casos, a la infección con un tipo específico de virus denominado poliomavirus de células de Merkel.

Es alrededor de 30 veces menos frecuente que el melanoma (0,24 casos por cada 100.000 personas en Estados Unidos), pero es letal en 1 de cada 3 casos, mientras el melanoma lo es en 1 de cada 65.

Otros factores son la edad y la exposición solar crónica. La edad se vincula con que el sistema inmunológico decae con el tiempo, pero además con los años se acumula el daño producido por la radiación ultravioleta. También por padecer algún trastorno como VIH o presentar una enfermedad oncológica.

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"Es el único cáncer que la misma persona puede detectar a tiempo"

Sandra Ponce es titular de la seccional San Luis de la  Sociedad Argentina de Dermatología.

Ponce dijo que hay que limitar la exposición solar. Foto: Leandro Cruciani

Sandra Ponce es la actual presidenta de la seccional San Luis de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD). Afirmó que es muy importante realizarse auto exámenes en la piel y contó que “desde hace dos años contamos con una máquina denominada Foto Finder que realiza un mapeo corporal total en alta resolución de todo el cuerpo de una persona. Y además realiza sobre los lunares una dermatoscopia digital que permite estudiar cada uno de ellos. A su vez la máquina tiene un programa que los califa según el nivel de gravedad que tengan”.

Si bien está en un centro privado, Ponce indicó que “las personas que cuentan con obra social pueden solicitar un turno y es importante que la gente lo sepa porque es de última generación y lo tenemos acá en la ciudad y ya no es necesario viajar a otra provincia para hacerse un 'maping corporal total'”.    

La médica se dedica a esta especialidad desde 1994 y contó que “es muy importante el autoexamen de la piel que todos debemos hacer. Mirarnos todo el cuerpo y detectar dónde tenemos lunares o heridas. Porque el cáncer de piel es el único que la misma persona puede detectar a tiempo. En cambio para cualquier otro órgano tenemos que esperar a tener síntomas, en cambio a la piel la podemos mirar”. La dermatóloga lamentó que “son muy pocos los que lo hacen. El autoconocimiento de la piel es fundamental. Hay que verse los extremos de las manos y pies, la zona de los genitales y la planta de los pies porque allí hemos detectados melanomas. Incluso alguno de los pacientes cuando lo detectó por su cuenta, ya tenía metástasis”. 

Ponce aseguró que “todos los dermatólogos una vez al mes o cada quince días diagnosticamos algún carcinoma basocelular que aparece en las áreas expuestas al sol. Normalmente tiene un curso benigno, a pesar de tener células malas, pero se extirpa y no hay que sufrir mayores inconvenientes. Otro que es mucho más frecuente es el carcinoma espinocelular in situ, que es el que está en la capa superficial de la piel y se trata con electrocoagulación o criocirugía. Este tiene una variante cuando perfora la capa de la epidermis que es menos habitual y se lo detecta a personas con cicatrices profundas, quemaduras antiguas o pacientes que han sido sometidos a radioterapia. Y el tercero es el melanoma, que es el más dañino y grave. De ese quizás haya detectado dos por año”. 

La especialista admitió que “todavía es mayor la cantidad de gente que prefiere la cama solar antes que salir a tomar sol, y esto es grave porque el uso de esa tecnología no está debidamente legislado, ni controlado. Sin ir más lejos ahora estoy tratando una paciente que había ido a una cama solar y no se puso los protectores en los ojos, conclusión: sufrió una queratitis importante, se le dañó la córnea. Y eso fue porque nadie le avisó cuando tomó el turno que debía usar esa protección. Ese es un error muy grosero. Y tampoco se controlan los tipos de piel que son más sensibles y que no deberían usarla, ni tampoco exponerse al sol. Pero desgraciadamente son los que más las utilizan”.

También se quejó de que los adultos “no toman debida conciencia del cuidado de los más chicos. La piel tiene memoria y recuerda todas las quemaduras provocadas por el sol que ha tenido a lo largo de su vida. Fundamentalmente cuando somos niños y hasta los 16 años. Por eso la exposición al sol que tiene un niño es importante que la controlen los padres o los profesores de Educación Física de las escuelas”. Y pidió que no hagan gimnasia al mediodía justamente por el daño que pueden sufrir en la piel.

 

Uso del protector solar

Un elemento que es necesario hoy para cuidarse de la radiación del sol es el protector solar. Y la adecuada elección de una crema protectora a la hora de estar en la pileta, el mar o en los ríos es fundamental. “Lo que yo recomiendo es comprar un protector solar en la farmacia porque los que están a la venta allí cuentan con la autorización del Anmat y eso le asegura a la persona que lo que está comprando cumple con las calidades que dice tener”, sentenció la médica. Y recordó que “alguna vez vimos un programa de televisión donde se mostraba que algunas marcas de protectores no cumplían, por ejemplo, con el factor de protección que anunciaban en el envase”.

Según el tipo de piel es el factor que determina al protector: “Si es un paciente de fototipo 1, que son por ejemplo los que tienen la piel muy blanca, que enseguida se ponen colorados al estar al sol y nunca logran broncearse; necesitan un factor 50 o más. Lo mismo para los niños. Si fuera un fototipo más oscuro, entonces el protector puede bajar hasta el factor 30, pero nunca menos de eso”.  

También explicó que “aquellos protectores que ofrecen factores desde el 4 al 25 es igual a no ponerse nada, porque tienen muy bajo poder de protección. Nunca hay que comprar aquellos que son más baratos. Pero además hay que aplicárselos bien: media hora antes de exponerse al sol y renovarlo a las dos horas porque se va el efecto por acción del agua y la transpiración”.  

Otra recomendación que se debe tener en cuenta a la hora de la exposición al sol es la medicación que puede tener prescripta una persona. “Hay muchos medicamentos como los que se dan para el acné que son sensibilizantes a los rayos solares”.

El carcinoma de células de Merkel 

El sol, pero también un virus son los factores de riesgo del carcinoma de células de Merkel, un tumor agresivo, inclusive más que el melanoma, que afecta en mayor medida a individuos de piel clara en edad avanzada. Su posibilidad de curación se relaciona directamente con el estado de la lesión al momento del diagnóstico.

Cuanto más pequeño y localizado se encuentre al detectarse, mayores serán las posibilidades de éxito del tratamiento, por lo que es fundamental que las personas acudan a la consulta tempranamente ante lesiones de piel sospechosas y que los médicos dermatólogos y clínicos diagnostiquen y traten adecuadamente a los pacientes.

Este es un tumor que suele aparecer más frecuentemente en la cabeza, cara y cuero cabelludo, aunque puede aparecer también en tronco y miembros. El carcinoma de células de Merkel se asocia con una elevada exposición al sol durante muchos años y, en aproximadamente el 80 por ciento de los casos, a la infección con un tipo específico de virus denominado poliomavirus de células de Merkel.

Es alrededor de 30 veces menos frecuente que el melanoma (0,24 casos por cada 100.000 personas en Estados Unidos), pero es letal en 1 de cada 3 casos, mientras el melanoma lo es en 1 de cada 65.

Otros factores son la edad y la exposición solar crónica. La edad se vincula con que el sistema inmunológico decae con el tiempo, pero además con los años se acumula el daño producido por la radiación ultravioleta. También por padecer algún trastorno como VIH o presentar una enfermedad oncológica.

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