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Escucharán a más chicos por los abusos en un colegio

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Escucharán a más chicos por los abusos en un colegio

La nueva fiscal tomó conocimiento del expediente. Hay más revelaciones sobre "juegos" a los que eran sometidos los chicos. 

La investigación por las denuncias de abusos sexuales en el colegio San Buenaventura de esta ciudad, comienza con otra etapa. Esta semana la nueva fiscal Daniela Torres, después de que apartaran a su colega Maximiliano Bazla, continuará con las entrevistas y testimonios en la Cámara Gesell que estaban previstas. La designación de Torres renovó la esperanza de los 17 familias de los niños, que esperan, el caso tome un giro y se esclarezca la verdad.  Acusan a dos profesores -de música y catequesis- de haberle bajado las prendas interiores y de manosear a los chicos.

Torres, el fin de semana, con el expediente en la mano tomó conocimiento en detalle del caso. Pero antes le llevó tranquilidad a los padres al informar que  las medidas previstas para esta semana continúan firmes. “No me parece suspender nada por el tipo de hecho que se investiga”, le aseguró a El Diario.

Mientras se esperan con expectativa las medidas que le sugerirá al juez Alfredo Cuello, los comentarios sobre lo ocurrido entre familiares y allegados a las víctimas, no cesan. Una de ellos asegura que parte del grupo de niños habría deslizado en sus declaraciones ante los tutores y algunos profesionales, que uno de los docentes señalados los habría obligado a mirar un objeto o embutido de cerdo cuya descripción obedecería a un órgano sexual masculino.

Otro de los fundamentos que sostuvieron la denuncia de los progenitores fue acerca de los juegos que el profesor de música les indicaba hacer en las clases. Uno de ellos era el gato y el ratón que consistía en que los pequeños se sentaran en cuclillas hasta que entrara el profesor. El que se levantaba perdía y recibía un castigo. También señalaron el juego del “sana, sana”, y el “corre koala”. En todos los casos implicaban contacto físico. “Todo lo sexualizaba. Algunos de los chicos contaron que les hacía bajar el pantalón”, manifestó con mucha bronca uno de los papás.

Los revelaciones de los padres  indican que esta conducta del docente comenzó a causar efectos en los alumnos y que, casualmente, se manifestaban todos los miércoles, día en que daba clases al primer grado B. “A la mayoría no le gustaba ir ese día en particular. Mi nene comenzó a sentirse mal y a no querer ir al colegio y daba la casualidad que era siempre el miércoles. De repente se enfermaba y no quería ir”, dijo una mamá en una entrevista.

Aunque no todos los niños pudieron aportar sus testimonios al expediente, sus familiares esperan que en las próximas semanas haya novedades con respecto a lo que surja de las expresiones y descripciones que hagan los chicos en la Cámara Gesell. Y si bien, algunos niños aún no están listos para brindar su declaración, los padres aseguraron que hay otros pequeños que sí lo están y esperan que la fiscal Torres solicite nuevas entrevistas.

Hasta el momento se han tomado setenta declaratorias, entre ellas a los responsables de los nenes, a las psicopegadogas y docentes del colegio.

Por otro lado, el cambio de fiscal que dispuso el procurador provincial Fernando Estrada generó alivio y esperanzas en los padres que estaban "defraudados de la justicia" por "la lentitud con la que se tomó el caso".

"Se han perdido muchas pruebas, más allá de las que ya tenemos. Los niños de seis años no mienten y no van a confabular, mucho menos nosotros vamos a acompañar una mentira que nos cambió la vida", manifestó uno de los tutores en la edición del sábado de El Diario. "Ojalá que comience a moverse la causa y que comiencen a producirse pruebas, algo que no se estaba haciendo", añadió con una plegaria pidiendo por el esclarecimiento del caso que incluye, tal como indican, "situaciones aberrantes".

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Escucharán a más chicos por los abusos en un colegio

La nueva fiscal tomó conocimiento del expediente. Hay más revelaciones sobre "juegos" a los que eran sometidos los chicos. 

Juzgado Penal. Hasta el momento se han tomado setenta testimoniales e hicieron cuatro Cámaras Gesell de las diecisiete denuncias. Foto: El Diario.

La investigación por las denuncias de abusos sexuales en el colegio San Buenaventura de esta ciudad, comienza con otra etapa. Esta semana la nueva fiscal Daniela Torres, después de que apartaran a su colega Maximiliano Bazla, continuará con las entrevistas y testimonios en la Cámara Gesell que estaban previstas. La designación de Torres renovó la esperanza de los 17 familias de los niños, que esperan, el caso tome un giro y se esclarezca la verdad.  Acusan a dos profesores -de música y catequesis- de haberle bajado las prendas interiores y de manosear a los chicos.

Torres, el fin de semana, con el expediente en la mano tomó conocimiento en detalle del caso. Pero antes le llevó tranquilidad a los padres al informar que  las medidas previstas para esta semana continúan firmes. “No me parece suspender nada por el tipo de hecho que se investiga”, le aseguró a El Diario.

Mientras se esperan con expectativa las medidas que le sugerirá al juez Alfredo Cuello, los comentarios sobre lo ocurrido entre familiares y allegados a las víctimas, no cesan. Una de ellos asegura que parte del grupo de niños habría deslizado en sus declaraciones ante los tutores y algunos profesionales, que uno de los docentes señalados los habría obligado a mirar un objeto o embutido de cerdo cuya descripción obedecería a un órgano sexual masculino.

Otro de los fundamentos que sostuvieron la denuncia de los progenitores fue acerca de los juegos que el profesor de música les indicaba hacer en las clases. Uno de ellos era el gato y el ratón que consistía en que los pequeños se sentaran en cuclillas hasta que entrara el profesor. El que se levantaba perdía y recibía un castigo. También señalaron el juego del “sana, sana”, y el “corre koala”. En todos los casos implicaban contacto físico. “Todo lo sexualizaba. Algunos de los chicos contaron que les hacía bajar el pantalón”, manifestó con mucha bronca uno de los papás.

Los revelaciones de los padres  indican que esta conducta del docente comenzó a causar efectos en los alumnos y que, casualmente, se manifestaban todos los miércoles, día en que daba clases al primer grado B. “A la mayoría no le gustaba ir ese día en particular. Mi nene comenzó a sentirse mal y a no querer ir al colegio y daba la casualidad que era siempre el miércoles. De repente se enfermaba y no quería ir”, dijo una mamá en una entrevista.

Aunque no todos los niños pudieron aportar sus testimonios al expediente, sus familiares esperan que en las próximas semanas haya novedades con respecto a lo que surja de las expresiones y descripciones que hagan los chicos en la Cámara Gesell. Y si bien, algunos niños aún no están listos para brindar su declaración, los padres aseguraron que hay otros pequeños que sí lo están y esperan que la fiscal Torres solicite nuevas entrevistas.

Hasta el momento se han tomado setenta declaratorias, entre ellas a los responsables de los nenes, a las psicopegadogas y docentes del colegio.

Por otro lado, el cambio de fiscal que dispuso el procurador provincial Fernando Estrada generó alivio y esperanzas en los padres que estaban "defraudados de la justicia" por "la lentitud con la que se tomó el caso".

"Se han perdido muchas pruebas, más allá de las que ya tenemos. Los niños de seis años no mienten y no van a confabular, mucho menos nosotros vamos a acompañar una mentira que nos cambió la vida", manifestó uno de los tutores en la edición del sábado de El Diario. "Ojalá que comience a moverse la causa y que comiencen a producirse pruebas, algo que no se estaba haciendo", añadió con una plegaria pidiendo por el esclarecimiento del caso que incluye, tal como indican, "situaciones aberrantes".

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