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El diagnóstico correcto es la clave para prevenir lesiones

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El diagnóstico correcto es la clave para prevenir lesiones

Según explicó el kinesiólogo, él utiliza el ejercicio físico como terapia de rehabilitación.

Según Juan Pablo Garis la función de los kinesiólogos y profesores de Educación Física es “disminuir los factores de riesgo de futuras lesiones porque hay una amplia gama de posibilidades de que la persona que hace algún deporte de manera amateur puede lastimarse”. Entre esos motivos, dijo que “influyen los factores ambientales, nutricionales y hasta los emocionales; y no solamente la parte física”. Y aclaró que con su equipo se dedican al tratamiento físico y kinésico, hasta la posterior rehabilitación funcional, dentro de su gimnasio pero con el asesoramiento de kinesiólogos, profesores de educación física y nutricionistas.  

Una vez que trata una lesión en un deportista amateur dijo que “el proceso para evitar que se repita depende en un ochenta por ciento del tratamiento para prevenir las futuras lesiones. Esto se logra seguro con un diagnóstico correcto, es decir si el deportista se desgarró tenemos que saber cuál fue la causa primaria y no atenderlo sin saber por qué se le produjo”. El dueño del gimnasio "Pulso" detalló que “puede ser por falta de flexibilidad o quizás por tener un desbalance pélvico. Por eso primero hay que evaluar bien la causa primaria de la lesión. Y de acuerdo a ese diagnóstico evaluar qué debemos reforzar, que trabajo de fuerza hay que hacer, si hay que aumentar los ejercicios de flexibilidad o si necesita un tratamiento kinésico más prolongado. Pero para prevenir lesiones el diagnóstico es fundamental”.

Los dos pilares en los que se basa el trabajo de recuperación de un lesionado son fuerza y flexibilidad, porque según dijo Garis, esos son los déficits que más notan. “En este gimnasio tomamos a la actividad física como el principal agente terapéutico. Hay otros profesionales que aplican más fisioterapia o la terapia manual, en cambio nosotros hacemos más actividad física terapéutica, es decir aplicamos el ejercicio como rehabilitación y como forma preventiva. Porque trabajar separada la fuerza sin movilidad articular, no sirve. Y lo contrario tampoco: mucha flexibilidad sin fuerza puede dejar a la persona propensa a nuevas lesiones”.

Aclaró que “el alumno debe saber a qué viene. Y si no tiene un objetivo nosotros se lo proponemos. Puede ser por estética, por objetivos funcionales, para mejorar sus tiempos, lograr un cuerpo musculado, prevenir lesiones o bajar de peso. De acuerdo a eso y previo trabajo de adaptación, lo primero que hacemos es enseñarle a realizar los ejercicios básicos antes de aumentar la intensidad”. También destacó que “siempre buscamos que el trabajo sea individual y adaptado a las condiciones de cada uno”.

Un tema delicado que el profesional expuso fue que en San Luis no está regulada la solicitud del apto médico para realizar actividad física en los centros de entrenamiento. “Para mí es muy importante y se lo sugerimos a cada persona que se inscribe. Lamentablemente, no lo podemos pedir de manera obligatoria porque la realidad indica que de hacerlo, termina siendo un motivo para no inscribirse. Pero lo ideal es que esté regulado y tenga que ser obligatorio. La gente no toma conciencia de lo que representa un apto médico y el análisis cardiovascular previo”. 

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El diagnóstico correcto es la clave para prevenir lesiones

Según explicó el kinesiólogo, él utiliza el ejercicio físico como terapia de rehabilitación.

Objetivos. Garis explicó que en su gimnasio la gente sabe a qué va. Foto: Leandro Cruciani. 

Según Juan Pablo Garis la función de los kinesiólogos y profesores de Educación Física es “disminuir los factores de riesgo de futuras lesiones porque hay una amplia gama de posibilidades de que la persona que hace algún deporte de manera amateur puede lastimarse”. Entre esos motivos, dijo que “influyen los factores ambientales, nutricionales y hasta los emocionales; y no solamente la parte física”. Y aclaró que con su equipo se dedican al tratamiento físico y kinésico, hasta la posterior rehabilitación funcional, dentro de su gimnasio pero con el asesoramiento de kinesiólogos, profesores de educación física y nutricionistas.  

Una vez que trata una lesión en un deportista amateur dijo que “el proceso para evitar que se repita depende en un ochenta por ciento del tratamiento para prevenir las futuras lesiones. Esto se logra seguro con un diagnóstico correcto, es decir si el deportista se desgarró tenemos que saber cuál fue la causa primaria y no atenderlo sin saber por qué se le produjo”. El dueño del gimnasio "Pulso" detalló que “puede ser por falta de flexibilidad o quizás por tener un desbalance pélvico. Por eso primero hay que evaluar bien la causa primaria de la lesión. Y de acuerdo a ese diagnóstico evaluar qué debemos reforzar, que trabajo de fuerza hay que hacer, si hay que aumentar los ejercicios de flexibilidad o si necesita un tratamiento kinésico más prolongado. Pero para prevenir lesiones el diagnóstico es fundamental”.

Los dos pilares en los que se basa el trabajo de recuperación de un lesionado son fuerza y flexibilidad, porque según dijo Garis, esos son los déficits que más notan. “En este gimnasio tomamos a la actividad física como el principal agente terapéutico. Hay otros profesionales que aplican más fisioterapia o la terapia manual, en cambio nosotros hacemos más actividad física terapéutica, es decir aplicamos el ejercicio como rehabilitación y como forma preventiva. Porque trabajar separada la fuerza sin movilidad articular, no sirve. Y lo contrario tampoco: mucha flexibilidad sin fuerza puede dejar a la persona propensa a nuevas lesiones”.

Aclaró que “el alumno debe saber a qué viene. Y si no tiene un objetivo nosotros se lo proponemos. Puede ser por estética, por objetivos funcionales, para mejorar sus tiempos, lograr un cuerpo musculado, prevenir lesiones o bajar de peso. De acuerdo a eso y previo trabajo de adaptación, lo primero que hacemos es enseñarle a realizar los ejercicios básicos antes de aumentar la intensidad”. También destacó que “siempre buscamos que el trabajo sea individual y adaptado a las condiciones de cada uno”.

Un tema delicado que el profesional expuso fue que en San Luis no está regulada la solicitud del apto médico para realizar actividad física en los centros de entrenamiento. “Para mí es muy importante y se lo sugerimos a cada persona que se inscribe. Lamentablemente, no lo podemos pedir de manera obligatoria porque la realidad indica que de hacerlo, termina siendo un motivo para no inscribirse. Pero lo ideal es que esté regulado y tenga que ser obligatorio. La gente no toma conciencia de lo que representa un apto médico y el análisis cardiovascular previo”. 

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