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Quemas controladas, una solución para frenar los incendios

Magdalena Strongoli

Las tierras de San Luis no dejan de arder. Los motivos son variados, pero son muchos los casos en los que la quema de pasturas sin supervisión en los campos desencadena desastres naturales que demoran generaciones enteras para poder recuperarse.

En la última semana, alrededor de una docena de incendios han azotado a distintos puntos de la provincia. Según informaron los bomberos de la Policía de San Luis, por lo menos tres de ellos han comenzado a causa de una herramienta que usan los productores, en su mayoría ganaderos, que consiste en la quema de pasturas que los animales ya no consumen y con la finalidad de que en el momento en que lleguen las lluvias, broten con más fuerza. Es una actividad añeja, pero contraproducente. Por eso el Gobierno de la provincia trabaja con una normativa de quemas prescriptas para que los productores puedan realizar la tarea sin riesgos.  

La revista El Campo consultó al jefe de bomberos de la Policía, Rafael Godoy, para conocer detalles de los incendios que han afectado a más de 20 mil hectáreas. "En las zonas de sierras se sabe que hay productores ganaderos que en su mayoría han comenzado el fuego de manera intencionada. En el caso de Villa de la Quebrada tenemos la sospecha de que fue un productor ganadero quien encendió la hoguera, una práctica que es habitual en San Luis justo en la época más ventosa".

Algunos ingenieros agrónomos consultados por la revista El Campo explicaron las razones por las que se hacen esas prácticas, que están permitidas pero que deben ser celosamente controladas para evitar desastres.

En las zonas de producción ganadera, las pasturas que funcionan como alimento de los animales se manejan con fuego. Es una práctica antigua pero muy efectiva a la vez. Algunos de los detalles que se deben tener en cuenta,  son por ejemplo las especies que se manejan para saber cuál es la que se quiere favorecer con el fuego. En general, la quema se hace para que los rodeos puedan consumir el rebrote, ya que cuando el pasto crece mucho se pone amarillo porque se seca y eso le quita calidad forrajera a las pasturas.

En algunos casos no es apto para el consumo de los animales. En contraposición a eso, el rebrote es tierno y muy recomendable para la alimentación de la hacienda.

"Todos los incendios que hemos combatido han sido intencionales. Lo que varía son los motivos. Los focos de Villa Larca, Varela  y Villa de la Quebrada sospechamos que se han iniciado por lo que se conoce como quemas controladas", aseguró el jefe de bomberos, quien aclaró que los lotes productivos "por ley deben tener picadas contra los incendios, pero la mayoría no las hace".

En contraposición con esa afirmación, Edgar López, quien trabaja en el área de  Bosques Nativos del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción, aseguró que "el mayor problema no es que no tengan esas barreras naturales, sino que no las mantienen. También pasa que no las certifican y no sabemos si están en los campos".

La ley que la provincia tiene para luchar contra los incendios forestales es muy clara en cuanto la actividad de quemas prescriptas. "Está prohibida la quema como herramienta de manejo, salvo autorización previa de la autoridad de aplicación permitida por el Ejecutivo de la Provincia", dice el artículo 15 de la Ley Nº 328 sancionada en 2004, que agrega que en esos casos "serán definidas las condiciones y los límites geográficos".

Existen multas para aquellos que atenten contra la preservación del medio ambiente, pero al parecer no asustan a quienes gustan de prender pastos secos en épocas de fuertes vientos. "Quienes realizan quemas eligen pagar las multas, ya que les resultan más económicas que realizar y mantener las picadas contra el fuego", contó López sobre una de las medidas preventivas más efectivas que se hacen al borde del alambrado, en una franja de tierra que debe mantenerse libre de vegetación.

En cuanto a los responsables de iniciar los siniestros, el jefe de los bomberos aseguró que "es muy difícil determinar el nombre de la persona que prendió fuego. Inclusive cuando logramos identificarla. Si no hay testigos o pruebas, es poco probable que puedan iniciarse acciones contra ellos", afirmó. 

Hay sanciones económicas que reciben los productores que no cumplan con la obligatoriedad de realizar las picadas. "Hemos actualizado el precio de las multas, que según un decreto de 2010 es el equivalente al costo de la apertura de una picada perimetral de 10 metros de ancho. Ese costo vuelve al productor, ya que en el caso que no tengan picada, el monto abonado se utiliza para la creación de las barreras contra el fuego", explicó el funcionario, quien aseguró que ellos controlan que esas medidas estén pero que humanamente es muy complicado estar en cada lote.

Los productores conocen cuáles deben ser sus acciones, es por ese motivo que se espera un uso razonable de una herramienta que les suma muchos beneficios, pero que si se usa mal, causa enormes daños que afectan a todos en el campo.

Prevención, elementos contra el fuego y estrategias de emergencia son las herramientas que se usan para evitar los incendios. "Tenemos un incentivo para aquellos productores que realicen las picadas y las certifiquen, es decir que pongan en conocimiento al Ministerio sobre la existencia de esos trabajos en la zona. Quienes las declaren accederán a un beneficio impositivo que se ve reflejado con un saldo a favor en Rentas", informó López, quien agregó, que significa alrededor del 50 por ciento del costo de la picada.

Los bomberos de San Luis trabajan con una tecnología que proviene de la NASA, que les ayuda a conocer las causas por las que se iniciaron los incendios y de esa manera poder deducir quién o quiénes pudieron haber cometido el siniestro. "Las primeras personas que llegan al lugar son quienes nos ayudan con el aporte de datos de lo que vieron. Con esos testimonios podemos conocer dónde se inició. A partir de allí, comienza una inspección ocular en la que tenemos en cuenta los datos del viento al momento de producirse el incendio. Con la herramienta de la NASA determinamos los puntos de calor, lo que nos aporta datos muy precisos de lo que sucedió", detalló Godoy.

El trabajo de concientización está a cargo de un equipo interdisciplinario del que participan, entre otros, María Julia Veinticinco, Darío Szklarek, Eber Torres y Edgar López. Ellos han recibido la orden explícita del ministro Sergio Freixes de salir al campo y conocer cada una de las realidades productivas. "En el sur de la provincia aprovechamos la llegada del Plan Pasturas para hablar con quienes crían animales con distintos fines, para transmitirles la importancia de tomar los recaudos necesarios para que no se generen incendios y asesorarlos en las tareas preventivas que se pueden hacer o mejorar", dijo López sobre la forma que han encontrado para que los productores conozcan la normativa para prevenir los incendios en la provincia.

El Gobierno trabaja firme no solo para combatir el fuego cuando se descontrola en tierras puntanas, sino que todo el año realiza tareas preventivas. Lo que resta hacer depende pura y exclusivamente de la toma de conciencia de quienes inician hogueras en zonas y en épocas del año no permitidas. La jefa del Programa Biodiversidad, María Julia Veinticinco, confirmó que bregan para que todos conozcan de la Ley de Bosques. 

Es urgente que las tierras sanluiseñas dejen de arder. Szklarek, que está a carga del cuidado de las reservas naturales de la provincia, aseguró que en esas zonas no hubo incendios por el momento.

No obstante, él también es bombero voluntario. "Lo que más ayuda en los casos en que se prende la flora es el alerta temprana. Por eso siempre pedimos a los vecinos que avisen ante la posibilidad de un incendio. No es lo mismo un fuego incipiente con una carga de calor chica, que miles de hectáreas quemándose", explicó. En el último de los casos  hay que usar aviones hidrantes, lo que implica un despliegue mayor.

El área medioambiental también trabaja para que la gente conozca las formas de no generar incendios. "Vamos a las escuelas y parajes de las zonas de influencia", aseguró Szklarek, quien dijo que también les explican lo peligroso de meterse en los incendios a colaborar.

Después de las primeras heladas comienza la época crítica en la que siempre se preparan para combatir el fuego. "En parte es cierto que las quemas que realizan son útiles a los productores. Pero la idea de que prender fuego muy seguido es bueno para el rebrote de los verdeos, es falsa", dijo, y habló de un período de entre 2 y 3 años entre quema y quema. Además dio una explicación científica de lo que pasa cuando no se controla la quema. "Si dejás crecer sin control el fuego, es muy probable que la carga de calor que tiene tenga un impacto negativo sobre el ecosistema. Es decir, el incendio mata toda la vegetación a su paso".

Además, el bombero y funcionario analizó que los incendios no se terminan cuando se logran sofocar las llamas. El trabajo de reparación es largo. "Los árboles que hoy plantemos en las hectáreas afectadas por los incendios seguramente los verán otras generaciones", aseguró, y agregó que "dejan los suelos descubiertos, que luego comienzan un proceso de degradación que es muy difícil de revertir".

Para la recuperación usan plantas nativas que desde hace un año la provincia produce en la ex Colonia Hogar, bajo la supervisión de la ingeniera agrónoma Soledad Arrieta.   

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Quemas controladas, una solución para frenar los incendios

Las tierras de San Luis no dejan de arder. Los motivos son variados, pero son muchos los casos en los que la quema de pasturas sin supervisión en los campos desencadena desastres naturales que demoran generaciones enteras para poder recuperarse.

En la última semana, alrededor de una docena de incendios han azotado a distintos puntos de la provincia. Según informaron los bomberos de la Policía de San Luis, por lo menos tres de ellos han comenzado a causa de una herramienta que usan los productores, en su mayoría ganaderos, que consiste en la quema de pasturas que los animales ya no consumen y con la finalidad de que en el momento en que lleguen las lluvias, broten con más fuerza. Es una actividad añeja, pero contraproducente. Por eso el Gobierno de la provincia trabaja con una normativa de quemas prescriptas para que los productores puedan realizar la tarea sin riesgos.  

La revista El Campo consultó al jefe de bomberos de la Policía, Rafael Godoy, para conocer detalles de los incendios que han afectado a más de 20 mil hectáreas. "En las zonas de sierras se sabe que hay productores ganaderos que en su mayoría han comenzado el fuego de manera intencionada. En el caso de Villa de la Quebrada tenemos la sospecha de que fue un productor ganadero quien encendió la hoguera, una práctica que es habitual en San Luis justo en la época más ventosa".

Algunos ingenieros agrónomos consultados por la revista El Campo explicaron las razones por las que se hacen esas prácticas, que están permitidas pero que deben ser celosamente controladas para evitar desastres.

En las zonas de producción ganadera, las pasturas que funcionan como alimento de los animales se manejan con fuego. Es una práctica antigua pero muy efectiva a la vez. Algunos de los detalles que se deben tener en cuenta,  son por ejemplo las especies que se manejan para saber cuál es la que se quiere favorecer con el fuego. En general, la quema se hace para que los rodeos puedan consumir el rebrote, ya que cuando el pasto crece mucho se pone amarillo porque se seca y eso le quita calidad forrajera a las pasturas.

En algunos casos no es apto para el consumo de los animales. En contraposición a eso, el rebrote es tierno y muy recomendable para la alimentación de la hacienda.

"Todos los incendios que hemos combatido han sido intencionales. Lo que varía son los motivos. Los focos de Villa Larca, Varela  y Villa de la Quebrada sospechamos que se han iniciado por lo que se conoce como quemas controladas", aseguró el jefe de bomberos, quien aclaró que los lotes productivos "por ley deben tener picadas contra los incendios, pero la mayoría no las hace".

En contraposición con esa afirmación, Edgar López, quien trabaja en el área de  Bosques Nativos del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción, aseguró que "el mayor problema no es que no tengan esas barreras naturales, sino que no las mantienen. También pasa que no las certifican y no sabemos si están en los campos".

La ley que la provincia tiene para luchar contra los incendios forestales es muy clara en cuanto la actividad de quemas prescriptas. "Está prohibida la quema como herramienta de manejo, salvo autorización previa de la autoridad de aplicación permitida por el Ejecutivo de la Provincia", dice el artículo 15 de la Ley Nº 328 sancionada en 2004, que agrega que en esos casos "serán definidas las condiciones y los límites geográficos".

Existen multas para aquellos que atenten contra la preservación del medio ambiente, pero al parecer no asustan a quienes gustan de prender pastos secos en épocas de fuertes vientos. "Quienes realizan quemas eligen pagar las multas, ya que les resultan más económicas que realizar y mantener las picadas contra el fuego", contó López sobre una de las medidas preventivas más efectivas que se hacen al borde del alambrado, en una franja de tierra que debe mantenerse libre de vegetación.

En cuanto a los responsables de iniciar los siniestros, el jefe de los bomberos aseguró que "es muy difícil determinar el nombre de la persona que prendió fuego. Inclusive cuando logramos identificarla. Si no hay testigos o pruebas, es poco probable que puedan iniciarse acciones contra ellos", afirmó. 

Hay sanciones económicas que reciben los productores que no cumplan con la obligatoriedad de realizar las picadas. "Hemos actualizado el precio de las multas, que según un decreto de 2010 es el equivalente al costo de la apertura de una picada perimetral de 10 metros de ancho. Ese costo vuelve al productor, ya que en el caso que no tengan picada, el monto abonado se utiliza para la creación de las barreras contra el fuego", explicó el funcionario, quien aseguró que ellos controlan que esas medidas estén pero que humanamente es muy complicado estar en cada lote.

Los productores conocen cuáles deben ser sus acciones, es por ese motivo que se espera un uso razonable de una herramienta que les suma muchos beneficios, pero que si se usa mal, causa enormes daños que afectan a todos en el campo.

Prevención, elementos contra el fuego y estrategias de emergencia son las herramientas que se usan para evitar los incendios. "Tenemos un incentivo para aquellos productores que realicen las picadas y las certifiquen, es decir que pongan en conocimiento al Ministerio sobre la existencia de esos trabajos en la zona. Quienes las declaren accederán a un beneficio impositivo que se ve reflejado con un saldo a favor en Rentas", informó López, quien agregó, que significa alrededor del 50 por ciento del costo de la picada.

Los bomberos de San Luis trabajan con una tecnología que proviene de la NASA, que les ayuda a conocer las causas por las que se iniciaron los incendios y de esa manera poder deducir quién o quiénes pudieron haber cometido el siniestro. "Las primeras personas que llegan al lugar son quienes nos ayudan con el aporte de datos de lo que vieron. Con esos testimonios podemos conocer dónde se inició. A partir de allí, comienza una inspección ocular en la que tenemos en cuenta los datos del viento al momento de producirse el incendio. Con la herramienta de la NASA determinamos los puntos de calor, lo que nos aporta datos muy precisos de lo que sucedió", detalló Godoy.

El trabajo de concientización está a cargo de un equipo interdisciplinario del que participan, entre otros, María Julia Veinticinco, Darío Szklarek, Eber Torres y Edgar López. Ellos han recibido la orden explícita del ministro Sergio Freixes de salir al campo y conocer cada una de las realidades productivas. "En el sur de la provincia aprovechamos la llegada del Plan Pasturas para hablar con quienes crían animales con distintos fines, para transmitirles la importancia de tomar los recaudos necesarios para que no se generen incendios y asesorarlos en las tareas preventivas que se pueden hacer o mejorar", dijo López sobre la forma que han encontrado para que los productores conozcan la normativa para prevenir los incendios en la provincia.

El Gobierno trabaja firme no solo para combatir el fuego cuando se descontrola en tierras puntanas, sino que todo el año realiza tareas preventivas. Lo que resta hacer depende pura y exclusivamente de la toma de conciencia de quienes inician hogueras en zonas y en épocas del año no permitidas. La jefa del Programa Biodiversidad, María Julia Veinticinco, confirmó que bregan para que todos conozcan de la Ley de Bosques. 

Es urgente que las tierras sanluiseñas dejen de arder. Szklarek, que está a carga del cuidado de las reservas naturales de la provincia, aseguró que en esas zonas no hubo incendios por el momento.

No obstante, él también es bombero voluntario. "Lo que más ayuda en los casos en que se prende la flora es el alerta temprana. Por eso siempre pedimos a los vecinos que avisen ante la posibilidad de un incendio. No es lo mismo un fuego incipiente con una carga de calor chica, que miles de hectáreas quemándose", explicó. En el último de los casos  hay que usar aviones hidrantes, lo que implica un despliegue mayor.

El área medioambiental también trabaja para que la gente conozca las formas de no generar incendios. "Vamos a las escuelas y parajes de las zonas de influencia", aseguró Szklarek, quien dijo que también les explican lo peligroso de meterse en los incendios a colaborar.

Después de las primeras heladas comienza la época crítica en la que siempre se preparan para combatir el fuego. "En parte es cierto que las quemas que realizan son útiles a los productores. Pero la idea de que prender fuego muy seguido es bueno para el rebrote de los verdeos, es falsa", dijo, y habló de un período de entre 2 y 3 años entre quema y quema. Además dio una explicación científica de lo que pasa cuando no se controla la quema. "Si dejás crecer sin control el fuego, es muy probable que la carga de calor que tiene tenga un impacto negativo sobre el ecosistema. Es decir, el incendio mata toda la vegetación a su paso".

Además, el bombero y funcionario analizó que los incendios no se terminan cuando se logran sofocar las llamas. El trabajo de reparación es largo. "Los árboles que hoy plantemos en las hectáreas afectadas por los incendios seguramente los verán otras generaciones", aseguró, y agregó que "dejan los suelos descubiertos, que luego comienzan un proceso de degradación que es muy difícil de revertir".

Para la recuperación usan plantas nativas que desde hace un año la provincia produce en la ex Colonia Hogar, bajo la supervisión de la ingeniera agrónoma Soledad Arrieta.   

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