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Para la familia de un joven asesinado, los tres detenidos son partícipes

El sospechoso que se entregó el jueves, Iván Soria, no declaró ayer. Su abogado dice que él asegura que no disparó. Los parientes de la víctima afirman que ellos estuvieron en el tiroteo en el barrio 200 Viviendas.

 

Para la familia de Jonathan Magallanes, los tres jóvenes que están arrestados son quienes participaron del tiroteo en el que fue asesinado el chico de 18 años, en el barrio 200 Viviendas de San Luis. Este viernes, el sospechoso que se entregó, Iván Federico Soria, se abstuvo de declarar en la indagatoria y solicitó una prórroga de la detención de ocho días, según confirmó el defensor particular que lo asistió, Juan Manuel Mercau. “Si bien no hemos podido hablar mucho, Soria me dijo llorando que él no disparó”, le contó el abogado a El Diario. 

A media mañana, la indagatoria ya se había concretado. Fue fijada para primera hora de la mañana ya que, además de la declaración de Soria, el último detenido, el personal del juzgado debía tomar testimoniales. Ayer, por ejemplo, fueron una vecina del barrio 200 Viviendas y sus dos hijos adolescentes. Los chicos estaban en inmediaciones al punto donde fue la balacera. 

“El padre de Soria fue a vernos esta semana, preocupado porque se ha sindicado a su hijo como partícipe en este hecho lamentable. Soria se puso a disposición de la Justicia y ahora estudiaremos el expediente. Una vez que tengamos una idea clara, haremos los planteos”, explicó Mercau.

 

Dos casas del 200 Viviendas están con custodia policial, confirmó una fuente del Departamento Homicidios. Una es la de Soria. La otra, de una familia cuyos integrantes han sido citados como testigos. 

 

Soria es investigado por “Homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”. “Es una imputación muy grave –admitió el defensor–. Entiendo que la investigación apunta a saber quién efectuó el disparo”. Soria niega haber gatillado. Pero además, dijo el letrado, hay contradicciones sobre ese punto en las testimoniales. 

Por lo que sabía ayer, con un conocimiento no pormenorizado de las actuaciones, el juez Marcos Flores Leyes ordenó la detención de Soria porque hay testigos que señalan que estuvo en proximidades de un baldío, entre las manzanas C y D del barrio 200 Viviendas, resumió Mercau. Pero aclaró que Soria ha sido señalado solo por su sobrenombre, “Chuky”. 

 

Los agresores andaban en dos motos, una 150 y una 110 negra, detallaron los parientes de Magallanes. En la casa donde fue detenido Tejada, en el ba-rrio La República, el miércoles, secuestraron una moto. 

 

Los otros acusados también han sido marcados por su apodo, agregó. “Hay que ver cómo valora el juez luego esas testimoniales, porque hay un enfrentamiento entre personas de distintos barrios”, el 200 Viviendas y el Padre Mugica, dijo. El letrado acotó que no tiene noticias de que haya presentaciones por problemas anteriores entre grupos de estos barrios. 

"Lo balearon de cerca"
Ayer, familiares de Soria se cruzaron en los pasillos del primer piso con parientes de Magallanes. Los primeros fueron a darle su apoyo al imputado de 22 años, por la indagatoria, y los segundos, a hablar con su abogado, Alex Cristóbal Ibáñez, para interiorizarse de las novedades. 

Diego Saavedra, quien crió a Magallanes desde los 6 años, habló en representación de la familia del fallecido y manifestó su conformidad porque los tres presuntos agresores del joven al que consideraba un hijo están presos. “Muchas veces pedimos justicia, porque creemos que es injusto lo que han hecho. Gracias a Dios pudieron dar con ellos”, expresó.

Al momento de ser entrevistado a su lado estaban dos hermanos de Jonathan, de 16 y 17 años, que fueron con su madre a declarar qué sucedió el viernes 4 de octubre cerca de la medianoche. 

En base a lo que les narraron, la familia refiere que aquella noche “ellos –en referencia a los jóvenes del barrio Mugica– pasaron con armas de fuego, y en ese momento justo pasó Jonathan, lo vieron y le pegaron un tiro en el pecho”. “Venía de comprar, y lo balearon de cerca”, a una distancia de no más de cinco metros, calculó un testigo, quien cree que “tenían todo planeado”. 

“Velázquez, alias 'Chucho', es quien le disparó, según lo que dicen los chicos que los vieron, que estaban en la esquina. Velázquez iba en una moto 150 con Tejada. Y 'Chuky' Soria iba solo en una moto 110 negra, que es de su suegra”, continuó el padrastro. 

Consultado sobre si algún otro vecino del barrio resultó lesionado aquella noche, Saavedra dijo que uno los adolescentes citados a declarar ayer fue herido en el ojo izquierdo con un arma “tumbera”. 

Los vecinos del barrio Mugica “siempre pasaban, no dejaban en paz a los chicos del 200 Viviendas. Los chicos de nuestro barrio tienen 15, 17 años. Los otros son mayores de edad, tienen 24, 25 años, y siempre iban allá, los molestaban, les largaban tiros, los amenazaban con que iban a matarlos, hasta que al final lo lograron. Ahora tengo un hijo sin vida, no hay quién me lo devuelva”, expresó Saavedra. 

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Para la familia de un joven asesinado, los tres detenidos son partícipes

El sospechoso que se entregó el jueves, Iván Soria, no declaró ayer. Su abogado dice que él asegura que no disparó. Los parientes de la víctima afirman que ellos estuvieron en el tiroteo en el barrio 200 Viviendas.

También en silencio. Iván Soria, el último detenido, se abstuvo de declarar en la indagatoria, al igual que sus dos compañeros de causa, Luciano Velázquez y Rodrigo Tejada. Foto: El Diario.

 

Para la familia de Jonathan Magallanes, los tres jóvenes que están arrestados son quienes participaron del tiroteo en el que fue asesinado el chico de 18 años, en el barrio 200 Viviendas de San Luis. Este viernes, el sospechoso que se entregó, Iván Federico Soria, se abstuvo de declarar en la indagatoria y solicitó una prórroga de la detención de ocho días, según confirmó el defensor particular que lo asistió, Juan Manuel Mercau. “Si bien no hemos podido hablar mucho, Soria me dijo llorando que él no disparó”, le contó el abogado a El Diario. 

A media mañana, la indagatoria ya se había concretado. Fue fijada para primera hora de la mañana ya que, además de la declaración de Soria, el último detenido, el personal del juzgado debía tomar testimoniales. Ayer, por ejemplo, fueron una vecina del barrio 200 Viviendas y sus dos hijos adolescentes. Los chicos estaban en inmediaciones al punto donde fue la balacera. 

“El padre de Soria fue a vernos esta semana, preocupado porque se ha sindicado a su hijo como partícipe en este hecho lamentable. Soria se puso a disposición de la Justicia y ahora estudiaremos el expediente. Una vez que tengamos una idea clara, haremos los planteos”, explicó Mercau.

 

Dos casas del 200 Viviendas están con custodia policial, confirmó una fuente del Departamento Homicidios. Una es la de Soria. La otra, de una familia cuyos integrantes han sido citados como testigos. 

 

Soria es investigado por “Homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”. “Es una imputación muy grave –admitió el defensor–. Entiendo que la investigación apunta a saber quién efectuó el disparo”. Soria niega haber gatillado. Pero además, dijo el letrado, hay contradicciones sobre ese punto en las testimoniales. 

Por lo que sabía ayer, con un conocimiento no pormenorizado de las actuaciones, el juez Marcos Flores Leyes ordenó la detención de Soria porque hay testigos que señalan que estuvo en proximidades de un baldío, entre las manzanas C y D del barrio 200 Viviendas, resumió Mercau. Pero aclaró que Soria ha sido señalado solo por su sobrenombre, “Chuky”. 

 

Los agresores andaban en dos motos, una 150 y una 110 negra, detallaron los parientes de Magallanes. En la casa donde fue detenido Tejada, en el ba-rrio La República, el miércoles, secuestraron una moto. 

 

Los otros acusados también han sido marcados por su apodo, agregó. “Hay que ver cómo valora el juez luego esas testimoniales, porque hay un enfrentamiento entre personas de distintos barrios”, el 200 Viviendas y el Padre Mugica, dijo. El letrado acotó que no tiene noticias de que haya presentaciones por problemas anteriores entre grupos de estos barrios. 

"Lo balearon de cerca"
Ayer, familiares de Soria se cruzaron en los pasillos del primer piso con parientes de Magallanes. Los primeros fueron a darle su apoyo al imputado de 22 años, por la indagatoria, y los segundos, a hablar con su abogado, Alex Cristóbal Ibáñez, para interiorizarse de las novedades. 

Diego Saavedra, quien crió a Magallanes desde los 6 años, habló en representación de la familia del fallecido y manifestó su conformidad porque los tres presuntos agresores del joven al que consideraba un hijo están presos. “Muchas veces pedimos justicia, porque creemos que es injusto lo que han hecho. Gracias a Dios pudieron dar con ellos”, expresó.

Al momento de ser entrevistado a su lado estaban dos hermanos de Jonathan, de 16 y 17 años, que fueron con su madre a declarar qué sucedió el viernes 4 de octubre cerca de la medianoche. 

En base a lo que les narraron, la familia refiere que aquella noche “ellos –en referencia a los jóvenes del barrio Mugica– pasaron con armas de fuego, y en ese momento justo pasó Jonathan, lo vieron y le pegaron un tiro en el pecho”. “Venía de comprar, y lo balearon de cerca”, a una distancia de no más de cinco metros, calculó un testigo, quien cree que “tenían todo planeado”. 

“Velázquez, alias 'Chucho', es quien le disparó, según lo que dicen los chicos que los vieron, que estaban en la esquina. Velázquez iba en una moto 150 con Tejada. Y 'Chuky' Soria iba solo en una moto 110 negra, que es de su suegra”, continuó el padrastro. 

Consultado sobre si algún otro vecino del barrio resultó lesionado aquella noche, Saavedra dijo que uno los adolescentes citados a declarar ayer fue herido en el ojo izquierdo con un arma “tumbera”. 

Los vecinos del barrio Mugica “siempre pasaban, no dejaban en paz a los chicos del 200 Viviendas. Los chicos de nuestro barrio tienen 15, 17 años. Los otros son mayores de edad, tienen 24, 25 años, y siempre iban allá, los molestaban, les largaban tiros, los amenazaban con que iban a matarlos, hasta que al final lo lograron. Ahora tengo un hijo sin vida, no hay quién me lo devuelva”, expresó Saavedra. 

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