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Habrá un nuevo comedor en una escuela del sur de la ciudad

El ministro de Desarrollo Social, Federico Berardo, informó que también brindarán asistencia en el receso de verano. 

El hambre duele”, repite en cada acto el gobernador Alberto Rodríguez Saá. Y, con esa premisa, ejecuta acciones sociales para ayudar a los que menos tienen. Este jueves, el ministro de Desarrollo Social, Federico Berardo, firmó un convenio con las directoras de la primaria N° 446 “Pueblo Puntano de la Independencia” y del jardín N° 15 “Sonrisas Coloridas”, ubicados en el barrio Mirador del Portezuelo, en la zona sur de la ciudad. El acuerdo contempla la creación de un espacio que servirá como comedor y también para conocer las necesidades de los vecinos.

Pasadas las 13, la luminosa sala de maestros de la escuela primaria —inaugurada hace poco por el gobierno provincial— fue el lugar elegido para firmar el convenio en el que directivos y funcionarios se comprometen a prestar ayuda social. Luego, mientras hacían un recorrido por las instalaciones para conocer la cocina y el espacio con el que cuentan, Berardo sostuvo que la iniciativa está en consonancia con las conclusiones del Consejo Económico y Social. “Aunque en San Luis no estamos acostumbrados a este tipo de situaciones, no miramos para otro lado y comenzamos con un plan para darle respuestas a la gente que más lo necesita”, dijo.

El miércoles arrancó el plan en la escuela “Faustino Mendoza” del barrio Eva Perón, que ya tiene su comedor en funcionamiento. “Está previsto que la próxima semana esas dos instituciones del sur de la ciudad le sirvan la comida a los chicos de los barrios Mirador del Portezuelo, Padre Mugica y otras zonas aledañas a la escuela, para poder detectar los casos más vulnerables”, destacó Berardo y explicó que todos los comedores que se habiliten formarán parte de una red de contención solidaria.

Además, confirmó que la medida sirve para paliar la crisis y, al finalizar el año lectivo, seguirán con la asistencia a los vecinos. “El hambre no puede esperar. Es por eso que acompañaremos el tiempo que sea necesario, independientemente de si hay clases o no en las escuelas. En enero y febrero trabajaremos con los que nos necesitan”, destacó y se comprometió a abrir la mayor cantidad de comedores en toda la provincia.

Para las tareas de cocina, el ministerio armó una brigada con el personal del Plan Solidario. “Está pensado que el equipo cocine y atienda a los niños. En general, son los mismos papás que trabajarán en conjunto con las maestras”, explicó y aseguró que evalúan la cantidad de veces que brindarán la comida según la necesidad de cada lugar.

Cada escuela es la que decide ayudar a la comunidad educativa. Ponen las instalaciones con las que cuentan y la información de quiénes pueden colaborar. A partir de ahí, el ministerio es quien provee los alimentos y todo lo necesario para que el comedor funcione.

Débora Fernández conduce el jardín que se encuentra en el boulevard principal del barrio Mirador del Portezuelo. “Contamos con la infraestructura necesaria para montar un comedor y ayudar a nuestros niños. En el caso particular del nivel inicial, tenemos una matrícula de 96 alumnos, de los cuales, hemos detectado 30 con necesidades básicas sin cubrir”, detalló Fernández, y agregó que se siente agradecida ya que sus niños tienen hambre, lo que hace difícil su tarea de educar.

Marina Lombardo, la directora de la “Pueblo Puntano”, en el mismo barrio, dio su opinión sobre la iniciativa del Gobierno: “Nos entusiasma mucho poder dar respuestas a las familias de nuestra escuela sobre una realidad que nos preocupa a todos. Que nuestros niños se alimenten mal o no lo hagan se traduce en un mal desempeño académico. Que podamos dar respuestas a esta realidad nos causa una enorme alegría”, contó y añadió que en su escuela, de 240 alumnos, 50 podrán formar parte de la iniciativa.

 

80 NIÑOS

Es la cantidad de alumnos del jardín "Sonrisas coloridas" y del primario "Pueblo Puntano" serán los primeros beneficiados. A ellos se les sumarán otros vecinos de barrios aledaños.

 

En el barrio Eva Perón compartieron un almuerzo

El primero fue con todo

El miércoles, el Gobierno de la Provincia presentó el primer comedor que comenzó a funcionar el mismo día de su inauguración. 

Fue en la escuela “Faustino Mendoza”, ubicada en el barrio Eva Perón. Allí, el personal del Ministerio de Desarrollo Social llevó polenta y salsa para cocinar una rica comida de invierno, en un día que se prestaba para degustar algo calentito. La cocción estuvo a cargo de los trabajadores del Programa Juventud.

No solo los niños participaron de la apertura del primer comedor, también lo hicieron maestros, padres y vecinos que se acercaron para compartir el almuerzo.

A partir de ahora, después de clases, los chicos que lo deseen podrán recibir su almuerzo, y disfrutarlo junto a sus compañeros y padres, quienes colaborarán en la cocina.

 

 

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Habrá un nuevo comedor en una escuela del sur de la ciudad

Convenio. El convenio fue firmado en la dirección de la escuela "Pueblo Puntano". Fotos: Marianela Sánchez. 

El ministro de Desarrollo Social, Federico Berardo, informó que también brindarán asistencia en el receso de verano. 

El hambre duele”, repite en cada acto el gobernador Alberto Rodríguez Saá. Y, con esa premisa, ejecuta acciones sociales para ayudar a los que menos tienen. Este jueves, el ministro de Desarrollo Social, Federico Berardo, firmó un convenio con las directoras de la primaria N° 446 “Pueblo Puntano de la Independencia” y del jardín N° 15 “Sonrisas Coloridas”, ubicados en el barrio Mirador del Portezuelo, en la zona sur de la ciudad. El acuerdo contempla la creación de un espacio que servirá como comedor y también para conocer las necesidades de los vecinos.

Pasadas las 13, la luminosa sala de maestros de la escuela primaria —inaugurada hace poco por el gobierno provincial— fue el lugar elegido para firmar el convenio en el que directivos y funcionarios se comprometen a prestar ayuda social. Luego, mientras hacían un recorrido por las instalaciones para conocer la cocina y el espacio con el que cuentan, Berardo sostuvo que la iniciativa está en consonancia con las conclusiones del Consejo Económico y Social. “Aunque en San Luis no estamos acostumbrados a este tipo de situaciones, no miramos para otro lado y comenzamos con un plan para darle respuestas a la gente que más lo necesita”, dijo.

El miércoles arrancó el plan en la escuela “Faustino Mendoza” del barrio Eva Perón, que ya tiene su comedor en funcionamiento. “Está previsto que la próxima semana esas dos instituciones del sur de la ciudad le sirvan la comida a los chicos de los barrios Mirador del Portezuelo, Padre Mugica y otras zonas aledañas a la escuela, para poder detectar los casos más vulnerables”, destacó Berardo y explicó que todos los comedores que se habiliten formarán parte de una red de contención solidaria.

Además, confirmó que la medida sirve para paliar la crisis y, al finalizar el año lectivo, seguirán con la asistencia a los vecinos. “El hambre no puede esperar. Es por eso que acompañaremos el tiempo que sea necesario, independientemente de si hay clases o no en las escuelas. En enero y febrero trabajaremos con los que nos necesitan”, destacó y se comprometió a abrir la mayor cantidad de comedores en toda la provincia.

Para las tareas de cocina, el ministerio armó una brigada con el personal del Plan Solidario. “Está pensado que el equipo cocine y atienda a los niños. En general, son los mismos papás que trabajarán en conjunto con las maestras”, explicó y aseguró que evalúan la cantidad de veces que brindarán la comida según la necesidad de cada lugar.

Cada escuela es la que decide ayudar a la comunidad educativa. Ponen las instalaciones con las que cuentan y la información de quiénes pueden colaborar. A partir de ahí, el ministerio es quien provee los alimentos y todo lo necesario para que el comedor funcione.

Débora Fernández conduce el jardín que se encuentra en el boulevard principal del barrio Mirador del Portezuelo. “Contamos con la infraestructura necesaria para montar un comedor y ayudar a nuestros niños. En el caso particular del nivel inicial, tenemos una matrícula de 96 alumnos, de los cuales, hemos detectado 30 con necesidades básicas sin cubrir”, detalló Fernández, y agregó que se siente agradecida ya que sus niños tienen hambre, lo que hace difícil su tarea de educar.

Marina Lombardo, la directora de la “Pueblo Puntano”, en el mismo barrio, dio su opinión sobre la iniciativa del Gobierno: “Nos entusiasma mucho poder dar respuestas a las familias de nuestra escuela sobre una realidad que nos preocupa a todos. Que nuestros niños se alimenten mal o no lo hagan se traduce en un mal desempeño académico. Que podamos dar respuestas a esta realidad nos causa una enorme alegría”, contó y añadió que en su escuela, de 240 alumnos, 50 podrán formar parte de la iniciativa.

 

80 NIÑOS

Es la cantidad de alumnos del jardín "Sonrisas coloridas" y del primario "Pueblo Puntano" serán los primeros beneficiados. A ellos se les sumarán otros vecinos de barrios aledaños.

 

En el barrio Eva Perón compartieron un almuerzo

El primero fue con todo

El miércoles, el Gobierno de la Provincia presentó el primer comedor que comenzó a funcionar el mismo día de su inauguración. 

Fue en la escuela “Faustino Mendoza”, ubicada en el barrio Eva Perón. Allí, el personal del Ministerio de Desarrollo Social llevó polenta y salsa para cocinar una rica comida de invierno, en un día que se prestaba para degustar algo calentito. La cocción estuvo a cargo de los trabajadores del Programa Juventud.

No solo los niños participaron de la apertura del primer comedor, también lo hicieron maestros, padres y vecinos que se acercaron para compartir el almuerzo.

A partir de ahora, después de clases, los chicos que lo deseen podrán recibir su almuerzo, y disfrutarlo junto a sus compañeros y padres, quienes colaborarán en la cocina.

 

 

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