Escuchá acá la 96.3
X

La "Cabalgata de la Fe" visita al Cristo del Espino

Treinta jinetes del centro "Gauchos de Liborio Luna" se preparan para renovar sus peticiones al Santo.

Una vez más, como lo vienen haciendo desde hace 17 años, el Centro Tradicionalista Fortín Mercedino “Gauchos de Liborio Luna”, inicia una nueva edición de la “Cabalgata de la Fe” para honrar al Cristo de Renca el próximo viernes. Unos 30 jinetes, entre hombres, niños y mujeres, saldrán con sus equinos dos días antes desde Villa Mercedes y La Toma, y además llevarán el tradicional sulky con la imagen del Cristo del Espino. Entre varios intervalos, desean llegar pasadas las 17 del jueves, para descansar, esperar la celebración para renovar sus peticiones y participar de la tradicional misa y procesión que además convoca a miles de feligreses de distintos puntos de la provincia y el país.

Esta aventura religiosa comenzó en el 2002 por una iniciativa de Walter Sapino, reconocido trovador cuyano e integrante de una numerosa familia gaucha y que con apenas 12 años, el 25 de mayo de 1997, fundó el centro tradicionalista. “Recuerdo que nos largamos con dos sulkys y 6 caballos, y allí también iban mis hermanos Luciano, Gustavo y Nicolás. Cada viaje se hace maravilloso, lo importante es que cada uno vaya con el propósito y la fe puesta en nuestro sagrado Cristo”, destacó el pionero de la cabalgata.

Mañana a las 6 gran parte de la montada tiene previsto partir desde los establecimientos "Doña Sixta" y "Tío José", ambas estancias de la familia Sapino, ubicadas en Coronel Alzogaray. La tropa se completará con dos jinetes que llegarán desde Villa Mercedes, en Colonia Devia, a unos diez kilómetros de La Toma. “Es una buena señal que se vayan sumando más gauchos, más que nada los niños y paisanas, y que comiencen a creer en el Señor de Renca”, destacó Luciano Sapino.

Luego de ese primer fogón matutino avanzarán hasta Juan Llerena, allí compartirán una merienda tradicional, con mates y tortas fritas, y el camino diario finalizará cerca de las 23 en Naschel, en el establecimiento “La Florida”, donde serán recibidos por la familia Montañés.

“Ahí nos esperarán muy amablemente y compartiremos una cena, donde cada uno aportará una milonga para celebrar y luego nos iremos a descansar para continuar al día siguiente bien temprano”, agregó Facundo Genebro, un paisano que hace cuatro años se sumó a la travesía.

Desde que comenzó la cabalgata se mantiene un solo objetivo, sin embargo a lo largo de los 140 kilómetros que los separan desde sus pagos hasta la tierra bendita fueron sucediendo diferentes circunstancias que algunas se convirtieron en una costumbre y otras quedaron en la historia de los gauchos.

“Hemos sufrido fuertes lluvias, nevadas, calores intensos y hasta algunas lesiones físicas de nuestros caballos, pero siempre vamos preparados para afrontar cada uno de esos incidentes”, comentó Luciano, el tercero de los ocho hijos que tuvieron Mirta Frías y Ramón Sapino, quien luego señaló que la actividad cuenta con una logística de organización importante. “Hay gente que va en camioneta acompañando el viaje y que hace posible que todos podamos llegar sin problemas”, añadió.

Marina Rolando, la esposa de Walter, recordó que hizo su primera cabalgata con su primo Jorge, cuando tenía 15 años. Un año más tarde, cuando ya estaba de novia con el cantante, lo acompañó en la aventura que lleva casi dos décadas ininterrumpidas. “Mi misión es agradecer lo que tengo. Soy feliz por mis hijos, por la vida que llevo, por mi hogar, por la familia y amigos, y sobre todo por la salud. Todo eso se lo debo al Señor de Renca. Por eso cada vez que llego allá es una emoción que no se puede explicar con palabras”, expresó.

Al llegar a la localidad, la comitiva será recibida por el padre Federico Kunz, el cura de la parroquia de Renca. Para los gauchos, la llegada al corazón del Santuario genera una satisfacción que termina en abrazos y lágrimas de emoción. “Siempre arribamos con la bandera de la fe plasmada en la tradición, cargada de cariño y de amor reflejada en la imagen del Señor de Renca”, manifestó Lucas Sapino, el menor de los hermanos, que iniciará su sexto recorrido y esta vez, con 24 años, lo hará como presidente del centro tradicionalista. “Es una alegría muy grande haber tomado la posta y con mucho orgullo voy a pedirle a nuestro Cristo por la unión de la familia y la salud”, remarcó.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

La "Cabalgata de la Fe" visita al Cristo del Espino

Treinta jinetes del centro "Gauchos de Liborio Luna" se preparan para renovar sus peticiones al Santo.

Inicio. La travesía partirá de dos estancias de la familia Sapino.

Una vez más, como lo vienen haciendo desde hace 17 años, el Centro Tradicionalista Fortín Mercedino “Gauchos de Liborio Luna”, inicia una nueva edición de la “Cabalgata de la Fe” para honrar al Cristo de Renca el próximo viernes. Unos 30 jinetes, entre hombres, niños y mujeres, saldrán con sus equinos dos días antes desde Villa Mercedes y La Toma, y además llevarán el tradicional sulky con la imagen del Cristo del Espino. Entre varios intervalos, desean llegar pasadas las 17 del jueves, para descansar, esperar la celebración para renovar sus peticiones y participar de la tradicional misa y procesión que además convoca a miles de feligreses de distintos puntos de la provincia y el país.

Esta aventura religiosa comenzó en el 2002 por una iniciativa de Walter Sapino, reconocido trovador cuyano e integrante de una numerosa familia gaucha y que con apenas 12 años, el 25 de mayo de 1997, fundó el centro tradicionalista. “Recuerdo que nos largamos con dos sulkys y 6 caballos, y allí también iban mis hermanos Luciano, Gustavo y Nicolás. Cada viaje se hace maravilloso, lo importante es que cada uno vaya con el propósito y la fe puesta en nuestro sagrado Cristo”, destacó el pionero de la cabalgata.

Mañana a las 6 gran parte de la montada tiene previsto partir desde los establecimientos "Doña Sixta" y "Tío José", ambas estancias de la familia Sapino, ubicadas en Coronel Alzogaray. La tropa se completará con dos jinetes que llegarán desde Villa Mercedes, en Colonia Devia, a unos diez kilómetros de La Toma. “Es una buena señal que se vayan sumando más gauchos, más que nada los niños y paisanas, y que comiencen a creer en el Señor de Renca”, destacó Luciano Sapino.

Luego de ese primer fogón matutino avanzarán hasta Juan Llerena, allí compartirán una merienda tradicional, con mates y tortas fritas, y el camino diario finalizará cerca de las 23 en Naschel, en el establecimiento “La Florida”, donde serán recibidos por la familia Montañés.

“Ahí nos esperarán muy amablemente y compartiremos una cena, donde cada uno aportará una milonga para celebrar y luego nos iremos a descansar para continuar al día siguiente bien temprano”, agregó Facundo Genebro, un paisano que hace cuatro años se sumó a la travesía.

Desde que comenzó la cabalgata se mantiene un solo objetivo, sin embargo a lo largo de los 140 kilómetros que los separan desde sus pagos hasta la tierra bendita fueron sucediendo diferentes circunstancias que algunas se convirtieron en una costumbre y otras quedaron en la historia de los gauchos.

“Hemos sufrido fuertes lluvias, nevadas, calores intensos y hasta algunas lesiones físicas de nuestros caballos, pero siempre vamos preparados para afrontar cada uno de esos incidentes”, comentó Luciano, el tercero de los ocho hijos que tuvieron Mirta Frías y Ramón Sapino, quien luego señaló que la actividad cuenta con una logística de organización importante. “Hay gente que va en camioneta acompañando el viaje y que hace posible que todos podamos llegar sin problemas”, añadió.

Marina Rolando, la esposa de Walter, recordó que hizo su primera cabalgata con su primo Jorge, cuando tenía 15 años. Un año más tarde, cuando ya estaba de novia con el cantante, lo acompañó en la aventura que lleva casi dos décadas ininterrumpidas. “Mi misión es agradecer lo que tengo. Soy feliz por mis hijos, por la vida que llevo, por mi hogar, por la familia y amigos, y sobre todo por la salud. Todo eso se lo debo al Señor de Renca. Por eso cada vez que llego allá es una emoción que no se puede explicar con palabras”, expresó.

Al llegar a la localidad, la comitiva será recibida por el padre Federico Kunz, el cura de la parroquia de Renca. Para los gauchos, la llegada al corazón del Santuario genera una satisfacción que termina en abrazos y lágrimas de emoción. “Siempre arribamos con la bandera de la fe plasmada en la tradición, cargada de cariño y de amor reflejada en la imagen del Señor de Renca”, manifestó Lucas Sapino, el menor de los hermanos, que iniciará su sexto recorrido y esta vez, con 24 años, lo hará como presidente del centro tradicionalista. “Es una alegría muy grande haber tomado la posta y con mucho orgullo voy a pedirle a nuestro Cristo por la unión de la familia y la salud”, remarcó.

Logín