eldiariodelarepublica.com
Confirmaciones semanales

Escuchá acá la 90.9
X

Confirmaciones semanales

Hace unas semanas la Organización de las Naciones Unidas (ONU), alertó a la comunidad global acerca del riesgo severo que atraviesa el medioambiente y que implica un riesgo aún mayor para la subsistencia de la especie humana. La humanidad enfrenta junto al planeta una extinción masiva de especies, y su propio futuro está condicionado.
Las razones esgrimidas, analizadas y publicadas por los organismos internacionales, tienen raíces en dos ejes centrales: el calentamiento global y la contaminación humana de los recursos que producen alimentos; principalmente las tierras dedicadas a la agricultura intensiva, y los mares.
Cada semana, aparecen confirmaciones de este escenario delicado, en formas de noticias concretas, que no dejan lugar a interpretación alguna. Es la realidad objetiva:
Cientos de millones de fragmentos de plástico se encuentran varados en un archipiélago del océano Índico, una muestra más de la magnitud de esta contaminación mundial, anunciaron los investigadores.
En total, se hallaron más de 400 millones de fragmentos que pesan unas 238 toneladas en las playas de arena blanca de las islas Cocos, un grupo de 27 atolones poblado de unos cientos de habitantes, a 2.100 kilómetros al oeste de Australia.
Pero según la bióloga Jennifer Lavers, cuyo estudio se publicó en la revista Nature Scientific Reports, estos pedazos en la superficie son solo la punta del iceberg.La investigadora de la Universidad de Tasmania no está sorprendida: “Trabajo desde hace una quincena de años en islas remotas, y todas recibieron este tipo de restos”, dijo. Pero “lo que me ha sorprendido más, es que cavando, la cantidad no disminuye”.
Según el equipo, la cantidad real de plástico en las playas estudiadas, en las diferentes capas de arena, equivaldría a hasta 26 veces el volumen de los fragmentos visibles en la superficie.
Para estos investigadores, los estudios globales sobre los residuos tienden a “subestimar drásticamente el alcance de la acumulación”.
La producción mundial de plástico sigue en pleno crecimiento, la mitad del volumen producido es de los últimos 13 años. Cada año, millones de toneladas acaban en los océanos, amenazando directamente a la fauna marina.
Para Jennifer Lavers, un hallazgo en un lugar tan remoto como las Cocos es fuente de gran preocupación. “Los 5 giros (oceánicos) o continentes de plástico suelen atraer, ¡pero las islas Cocos están lejos!”, afirmó, y señaló que “el plástico está por todas partes, repartido por las corrientes, pequeñas o grandes”. Una buena parte de los desechos encontrados en el archipiélago son envoltorios de alimentos.
Al mismo tiempo, Corea del Norte está atravesando su peor sequía en más de un siglo, informaron medios estatales días después que el Programa Mundial de Alimentos (PAM), expresara “serias preocupaciones” sobre la situación en este país.
Aislada y pobre, Corea del Norte está sujeta a varias sanciones por sus programas de armas nucleares y misiles balísticos, apenas puede autoabastecerse y sufre una escasez crónica de alimentos.
Según la Organización de Naciones Unidas, este país registró su peor cosecha en una década el año pasado, con un descenso de 500.000 toneladas debido a los desastres naturales combinados con la falta de tierras cultivables y una agricultura ineficiente para impactar en la producción.
En el último año, en Corea del Norte solo cayeron 56,3 milímetros de lluvia o nieve, informó el diario Rodong Sinmun, dando cuenta del índice más bajo desde 1917.
En Paraguay, al menos seis personas murieron y 62.000 familias resultaron damnificadas por una súbita crecida del río Paraguay, que dejó además varias localidades sin electricidad y caminos intransitables, informó la Secretaría de Emergencia de Paraguay (SEN).
Paralelamente, Río de Janeiro (Brasil), entró en estado de crisis meteorológica, debido a las fuertes lluvias que provocaron entre otros daños el derrumbe parcial del Túnel Acústico, que vincula los barrios de Gávea y Sao Conrado.
Después de tres días de lluvias, el centro de Operaciones de la Alcaldía de Río (COR Río) declaró el “estado de crisis”, el más elevado de los niveles de alerta, que prevé la posibilidad de “inundaciones y deslizamientos, así como trastornos generalizados en una o varias zonas de la ciudad”. 
Contaminación y calentamiento global. La confirmación del estado crítico del planeta, es un hecho cotidiano.
 

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Confirmaciones semanales

Hace unas semanas la Organización de las Naciones Unidas (ONU), alertó a la comunidad global acerca del riesgo severo que atraviesa el medioambiente y que implica un riesgo aún mayor para la subsistencia de la especie humana. La humanidad enfrenta junto al planeta una extinción masiva de especies, y su propio futuro está condicionado.
Las razones esgrimidas, analizadas y publicadas por los organismos internacionales, tienen raíces en dos ejes centrales: el calentamiento global y la contaminación humana de los recursos que producen alimentos; principalmente las tierras dedicadas a la agricultura intensiva, y los mares.
Cada semana, aparecen confirmaciones de este escenario delicado, en formas de noticias concretas, que no dejan lugar a interpretación alguna. Es la realidad objetiva:
Cientos de millones de fragmentos de plástico se encuentran varados en un archipiélago del océano Índico, una muestra más de la magnitud de esta contaminación mundial, anunciaron los investigadores.
En total, se hallaron más de 400 millones de fragmentos que pesan unas 238 toneladas en las playas de arena blanca de las islas Cocos, un grupo de 27 atolones poblado de unos cientos de habitantes, a 2.100 kilómetros al oeste de Australia.
Pero según la bióloga Jennifer Lavers, cuyo estudio se publicó en la revista Nature Scientific Reports, estos pedazos en la superficie son solo la punta del iceberg.La investigadora de la Universidad de Tasmania no está sorprendida: “Trabajo desde hace una quincena de años en islas remotas, y todas recibieron este tipo de restos”, dijo. Pero “lo que me ha sorprendido más, es que cavando, la cantidad no disminuye”.
Según el equipo, la cantidad real de plástico en las playas estudiadas, en las diferentes capas de arena, equivaldría a hasta 26 veces el volumen de los fragmentos visibles en la superficie.
Para estos investigadores, los estudios globales sobre los residuos tienden a “subestimar drásticamente el alcance de la acumulación”.
La producción mundial de plástico sigue en pleno crecimiento, la mitad del volumen producido es de los últimos 13 años. Cada año, millones de toneladas acaban en los océanos, amenazando directamente a la fauna marina.
Para Jennifer Lavers, un hallazgo en un lugar tan remoto como las Cocos es fuente de gran preocupación. “Los 5 giros (oceánicos) o continentes de plástico suelen atraer, ¡pero las islas Cocos están lejos!”, afirmó, y señaló que “el plástico está por todas partes, repartido por las corrientes, pequeñas o grandes”. Una buena parte de los desechos encontrados en el archipiélago son envoltorios de alimentos.
Al mismo tiempo, Corea del Norte está atravesando su peor sequía en más de un siglo, informaron medios estatales días después que el Programa Mundial de Alimentos (PAM), expresara “serias preocupaciones” sobre la situación en este país.
Aislada y pobre, Corea del Norte está sujeta a varias sanciones por sus programas de armas nucleares y misiles balísticos, apenas puede autoabastecerse y sufre una escasez crónica de alimentos.
Según la Organización de Naciones Unidas, este país registró su peor cosecha en una década el año pasado, con un descenso de 500.000 toneladas debido a los desastres naturales combinados con la falta de tierras cultivables y una agricultura ineficiente para impactar en la producción.
En el último año, en Corea del Norte solo cayeron 56,3 milímetros de lluvia o nieve, informó el diario Rodong Sinmun, dando cuenta del índice más bajo desde 1917.
En Paraguay, al menos seis personas murieron y 62.000 familias resultaron damnificadas por una súbita crecida del río Paraguay, que dejó además varias localidades sin electricidad y caminos intransitables, informó la Secretaría de Emergencia de Paraguay (SEN).
Paralelamente, Río de Janeiro (Brasil), entró en estado de crisis meteorológica, debido a las fuertes lluvias que provocaron entre otros daños el derrumbe parcial del Túnel Acústico, que vincula los barrios de Gávea y Sao Conrado.
Después de tres días de lluvias, el centro de Operaciones de la Alcaldía de Río (COR Río) declaró el “estado de crisis”, el más elevado de los niveles de alerta, que prevé la posibilidad de “inundaciones y deslizamientos, así como trastornos generalizados en una o varias zonas de la ciudad”. 
Contaminación y calentamiento global. La confirmación del estado crítico del planeta, es un hecho cotidiano.
 

Logín