eldiariodelarepublica.com
Comenzó el juicio a automovilista que causó la muerte a una policía

Escuchá acá la 90.9
X

Comenzó el juicio a automovilista que causó la muerte a una policía

En setiembre de 2016, Esteban Aníbal Rojos embistió desde atrás a Lorena Vanesa Gatica, que volvía en moto de trabajar. El acusado conducía alcoholizado.

“No puedo, no lo aguanto, no aguanto ver al acusado, no voy a poder estar en el juicio”, explicó Sebastián Lagos cuando un periodista de El Diario le preguntó por qué, de pronto, se había levantado y había salido de la sala de audiencias de la Cámara Penal 2 de San Luis. Fue la mañana de este martes, durante la primera jornada del juicio oral contra Esteban Aníbal Rojos, el automovilista que hace casi tres años, cuando conducía ebrio, atropelló y causó la muerte a la esposa de Lagos, la auxiliar de Policía Lorena Vanesa Gatica.

Tras retirarse de la sala mientras la secretaria del tribunal leía la declaración que el acusado dio el 12 de setiembre de 2016, Sebastián contó que le hace mal, incluso, escuchar el relato de Rojos sobre aquella trágica mañana del domingo 4 de setiembre de 2016, en un bulevar del barrio 500 Viviendas Sur.

El esposo de Lorena admitió que revivir aquel día, a raíz del inicio del juicio, le genera odio. Y lucha para no aumentarle ese sentimiento a su hijo mayor, de 16 años, que siente lo mismo que él. “Si yo siento odio, si vivo con odio, le voy a transmitir eso”, dijo Sebastián, para explicar por qué prefirió levantarse y salir del recinto, acompañado por un familiar. Contó que su hija menor, de 15, está devastada, lo mismo que el chico, por la ausencia de la madre.

Si bien dijo que probablemente no vuelva a las próximas audiencias, el viudo señaló que esperan que a Rojos le den el máximo de la pena para el delito por el cual es juzgado, el homicidio culposo: “Vamos a pelear para que le den los cinco años”, afirmó.

La secretaria de Cámara leyó la indagatoria que el conductor había dado hace casi tres años porque cuando le ofrecieron declarar, en la apertura del juicio, optó por abstenerse.

La auxiliar Gatica volvía a su casa, la número 6 de la manzana 135 del 500 Viviendas Sur, en su Honda Wave 110, luego de hacer guardia adicional en el boliche “Sky”, de Héroes de Malvinas y Narciso Gutiérrez.

Rojos había salido del pub “Picasso” y había ido al 500 Viviendas a llevar a dos amigos, para luego ir a su casa en Potrero de los Funes. Cuando transitaba por el bulevar principal del barrio, embistió de atrás con su Volkswagen Gol la moto de la policía, que ya estaba cerca de su casa.

Aquella mañana del accidente, cuando le hicieron la prueba de alcoholemia, comprobaron que Rojos tenía 0.98 gramos de alcohol por litro de sangre, casi el doble de lo permitido –0.50– para conductores particulares, según la Ley Provincial de Tránsito.

En la indagatoria, el automovilista declaró que había tomado dos cervezas con un amigo, en la noche, antes de ir al boliche, donde compró dos fernet para tomar con él. Al rato, el otro muchacho compró otros dos fernet y un mojito para la chica, que no tomaba de la otra bebida.

Sobre el choque, dijo que fue unos veinte minutos antes de las siete. Iba por el bulevar y sintió “un impacto”. “Yo pensé que había mordido el cordón porque estaba frío, venía con los vidrios altos y de pronto veo humo o vapor del motor y como hace poquito le había cambiado la correa de distribución no sabía si había sido eso”, declaró.

Luego, ante una pregunta, dijo que no vio la moto delante de él y que de pronto, sin tiempo para intentar una maniobra de esquive, se le apareció un bulto negro que no sabía qué era y sintió el ruido del choque.

Según una pericia accidentológica, la moto de Lorena fue a quedar a 67,55 metros del punto donde el Gol la impactó. El mismo estudio estableció que, como mínimo, el auto iba a entre 60 y 70 kilómetros por hora. “En este caso, la velocidad coadyuvó a las consecuencias del accidente”, indicaron los peritos del Poder Judicial, en ese informe.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Comenzó el juicio a automovilista que causó la muerte a una policía

En setiembre de 2016, Esteban Aníbal Rojos embistió desde atrás a Lorena Vanesa Gatica, que volvía en moto de trabajar. El acusado conducía alcoholizado.

No declaró. Rojos, este martes, en la audiencia, junto a su abogado. Foto: Martín Gómez.

“No puedo, no lo aguanto, no aguanto ver al acusado, no voy a poder estar en el juicio”, explicó Sebastián Lagos cuando un periodista de El Diario le preguntó por qué, de pronto, se había levantado y había salido de la sala de audiencias de la Cámara Penal 2 de San Luis. Fue la mañana de este martes, durante la primera jornada del juicio oral contra Esteban Aníbal Rojos, el automovilista que hace casi tres años, cuando conducía ebrio, atropelló y causó la muerte a la esposa de Lagos, la auxiliar de Policía Lorena Vanesa Gatica.

Tras retirarse de la sala mientras la secretaria del tribunal leía la declaración que el acusado dio el 12 de setiembre de 2016, Sebastián contó que le hace mal, incluso, escuchar el relato de Rojos sobre aquella trágica mañana del domingo 4 de setiembre de 2016, en un bulevar del barrio 500 Viviendas Sur.

El esposo de Lorena admitió que revivir aquel día, a raíz del inicio del juicio, le genera odio. Y lucha para no aumentarle ese sentimiento a su hijo mayor, de 16 años, que siente lo mismo que él. “Si yo siento odio, si vivo con odio, le voy a transmitir eso”, dijo Sebastián, para explicar por qué prefirió levantarse y salir del recinto, acompañado por un familiar. Contó que su hija menor, de 15, está devastada, lo mismo que el chico, por la ausencia de la madre.

Si bien dijo que probablemente no vuelva a las próximas audiencias, el viudo señaló que esperan que a Rojos le den el máximo de la pena para el delito por el cual es juzgado, el homicidio culposo: “Vamos a pelear para que le den los cinco años”, afirmó.

La secretaria de Cámara leyó la indagatoria que el conductor había dado hace casi tres años porque cuando le ofrecieron declarar, en la apertura del juicio, optó por abstenerse.

La auxiliar Gatica volvía a su casa, la número 6 de la manzana 135 del 500 Viviendas Sur, en su Honda Wave 110, luego de hacer guardia adicional en el boliche “Sky”, de Héroes de Malvinas y Narciso Gutiérrez.

Rojos había salido del pub “Picasso” y había ido al 500 Viviendas a llevar a dos amigos, para luego ir a su casa en Potrero de los Funes. Cuando transitaba por el bulevar principal del barrio, embistió de atrás con su Volkswagen Gol la moto de la policía, que ya estaba cerca de su casa.

Aquella mañana del accidente, cuando le hicieron la prueba de alcoholemia, comprobaron que Rojos tenía 0.98 gramos de alcohol por litro de sangre, casi el doble de lo permitido –0.50– para conductores particulares, según la Ley Provincial de Tránsito.

En la indagatoria, el automovilista declaró que había tomado dos cervezas con un amigo, en la noche, antes de ir al boliche, donde compró dos fernet para tomar con él. Al rato, el otro muchacho compró otros dos fernet y un mojito para la chica, que no tomaba de la otra bebida.

Sobre el choque, dijo que fue unos veinte minutos antes de las siete. Iba por el bulevar y sintió “un impacto”. “Yo pensé que había mordido el cordón porque estaba frío, venía con los vidrios altos y de pronto veo humo o vapor del motor y como hace poquito le había cambiado la correa de distribución no sabía si había sido eso”, declaró.

Luego, ante una pregunta, dijo que no vio la moto delante de él y que de pronto, sin tiempo para intentar una maniobra de esquive, se le apareció un bulto negro que no sabía qué era y sintió el ruido del choque.

Según una pericia accidentológica, la moto de Lorena fue a quedar a 67,55 metros del punto donde el Gol la impactó. El mismo estudio estableció que, como mínimo, el auto iba a entre 60 y 70 kilómetros por hora. “En este caso, la velocidad coadyuvó a las consecuencias del accidente”, indicaron los peritos del Poder Judicial, en ese informe.

Logín