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San Luis: deciden la suerte del joven que causó un choque grave

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San Luis: deciden la suerte del joven que causó un choque grave

Está detenido. El juez debe resolver si lo procesa y si le dicta prisión preventiva. El motociclista herido sigue en estado crítico.

En cuestión de horas, Hernán Emiliano Muñoz, el joven conductor detenido por causar graves lesiones al motociclista Daniel Alejandro Miranda Del Valle, sabrá qué decisión toma el juez Correccional 2, Juan Manuel Montiveros Chada.

Según Sebastián Bustos, el abogado que representa a la víctima, a lo largo de estos días incorporaron al expediente pericias que acreditan que Muñoz incurrió en cuatro circunstancias agravantes: iba a una velocidad más alta que la permitida, pasó en rojo el semáforo del cruce de Maipú y Bolívar, conducía alcoholizado y se fugó. “La familia de Daniel espera que la Justicia tome una decisión a la altura del daño que ha causado, y de todos estos agravantes”, expresó Bustos el lunes. 

La prórroga de la detención solicitada por la defensa concluyó a última hora del domingo. A partir de ese momento, el magistrado tiene 48 horas para emitir una resolución, y en ese lapso puede ordenar la realización de alguna medida o pericia de su interés. El abogado de la víctima también puede hacerlo. “Analizamos si presentaremos algún escrito para que lo llamen a declaración indagatoria por otro delito, el abandono de persona”, dijo Bustos.  Además, el juez también tiene que correrle vista al fiscal. 

Respecto a la velocidad, ya hay en el expediente un informe de Accidentología Vial que consigna que “al momento del choque con la moto, el automóvil de Muñoz (un Chery Skin Hatchback blanco) iba a 74,58 kilómetros por hora”, refirió. La velocidad máxima permitida en el lugar del hecho es 40 kilómetros por hora.  

“Además, la pericia aclara que es la velocidad mínima a la que ha ido Muñoz, que se calcula con el frenado. El tema es que después de la frenada, al auto le ha sobrado fuerza, porque impactó contra dos autos estacionados. E inclusive al que estaba adelante lo dejó sobre la vereda, lo que da la pauta de lo fuerte que iba”, consideró. 

Bustos contó que, según lo establecido en el artículo 94 Bis del Código Penal, sobre los agravantes de las lesiones culposas, “cuando la velocidad supera en 30 kilómetros la máxima permitida, ya corresponde el agravante; y en este caso, la supera”, explicó. Indicó que las lesiones culposas agravadas tienen penas que van entre los 2 y los 4 años de prisión.

Otro de los agravantes es la alcoholemia. La semana pasada, el letrado había comentado que, según la medición practicada por la Policía, cuatro horas después del choque Muñoz tenía 1,42 de alcohol por litro de sangre. “Luego, los especialistas determinaron que a la hora del hecho (es decir, cerca de las 7 de la mañana del jueves 30 de mayo) tenía 1,87. Según lo que establece el artículo 94 Bis, cuando supera el gramo de alcohol por litro de sangre, ya es agravado”, dijo. 

 

"Daniel pasó con luz verde"

Respecto del cruce del semáforo, “se plantean las diferentes hipótesis en cuanto a cuál de los rodados pasó en rojo, verde o amarillo –explicó Bustos–. La conclusión fue que la moto de Daniel pasó el cruce con la luz en verde, y que el auto de Muñoz lo hizo en rojo”. 

La fuga es un aspecto que pudo acreditarse, entre otros aspectos, por declaraciones testimoniales. “Ha sido inmediata. Si bien no está incorporada la pericia psicológica solicitada por la defensa, entendemos que a través de declaraciones ha quedado demostrado que el conductor estaba en uso de todas sus facultades cuando se fue del lugar del choque, y que lo hizo para tener una coartada”, afirmó. 

Según comentó Bustos, el primer lugar al que se dirigió el joven fue a una dependencia ubicada en la calle 25 de Mayo, y de ahí lo mandaron a la Comisaría 1ª, donde le tomaron la denuncia por el supuesto robo del auto. Después, la Policía advertiría que el rodado estaba implicado en la colisión de

Bolívar y Maipú y que la versión que Muñoz había dado de la sustracción del vehículo era, en realidad, una mentira.

La oficial que le tomó la denuncia manifestó que se expresaba y se veía bien, lo que da la pauta de que sabía lo que hacía, indicó. “Lo único raro que surgía era la ansiedad o el apuro porque le tomaran la denuncia, pero por tener pronto la coartada”, supuso. 

Bustos dijo que, en caso de que el joven sea procesado, ellos entienden que corresponde que le dicten la prisión preventiva. Recordó que cuando el juez ordenó la detención de Muñoz, uno de los fundamentos fue el haber escapado para ir a denunciar falsamente, lo que dio la pauta de su voluntad de entorpecer la investigación. “Ya a la hora de decidir sobre  la detención, el juez tuvo en cuenta el riesgo procesal creado por el propio  imputado. Creemos que debiera seguir ahora el mismo criterio”, consideró. 

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San Luis: deciden la suerte del joven que causó un choque grave

El automovilista se fue y denunció un supuesto robo. Foto: Archivo.

Está detenido. El juez debe resolver si lo procesa y si le dicta prisión preventiva. El motociclista herido sigue en estado crítico.

En cuestión de horas, Hernán Emiliano Muñoz, el joven conductor detenido por causar graves lesiones al motociclista Daniel Alejandro Miranda Del Valle, sabrá qué decisión toma el juez Correccional 2, Juan Manuel Montiveros Chada.

Según Sebastián Bustos, el abogado que representa a la víctima, a lo largo de estos días incorporaron al expediente pericias que acreditan que Muñoz incurrió en cuatro circunstancias agravantes: iba a una velocidad más alta que la permitida, pasó en rojo el semáforo del cruce de Maipú y Bolívar, conducía alcoholizado y se fugó. “La familia de Daniel espera que la Justicia tome una decisión a la altura del daño que ha causado, y de todos estos agravantes”, expresó Bustos el lunes. 

La prórroga de la detención solicitada por la defensa concluyó a última hora del domingo. A partir de ese momento, el magistrado tiene 48 horas para emitir una resolución, y en ese lapso puede ordenar la realización de alguna medida o pericia de su interés. El abogado de la víctima también puede hacerlo. “Analizamos si presentaremos algún escrito para que lo llamen a declaración indagatoria por otro delito, el abandono de persona”, dijo Bustos.  Además, el juez también tiene que correrle vista al fiscal. 

Respecto a la velocidad, ya hay en el expediente un informe de Accidentología Vial que consigna que “al momento del choque con la moto, el automóvil de Muñoz (un Chery Skin Hatchback blanco) iba a 74,58 kilómetros por hora”, refirió. La velocidad máxima permitida en el lugar del hecho es 40 kilómetros por hora.  

“Además, la pericia aclara que es la velocidad mínima a la que ha ido Muñoz, que se calcula con el frenado. El tema es que después de la frenada, al auto le ha sobrado fuerza, porque impactó contra dos autos estacionados. E inclusive al que estaba adelante lo dejó sobre la vereda, lo que da la pauta de lo fuerte que iba”, consideró. 

Bustos contó que, según lo establecido en el artículo 94 Bis del Código Penal, sobre los agravantes de las lesiones culposas, “cuando la velocidad supera en 30 kilómetros la máxima permitida, ya corresponde el agravante; y en este caso, la supera”, explicó. Indicó que las lesiones culposas agravadas tienen penas que van entre los 2 y los 4 años de prisión.

Otro de los agravantes es la alcoholemia. La semana pasada, el letrado había comentado que, según la medición practicada por la Policía, cuatro horas después del choque Muñoz tenía 1,42 de alcohol por litro de sangre. “Luego, los especialistas determinaron que a la hora del hecho (es decir, cerca de las 7 de la mañana del jueves 30 de mayo) tenía 1,87. Según lo que establece el artículo 94 Bis, cuando supera el gramo de alcohol por litro de sangre, ya es agravado”, dijo. 

 

"Daniel pasó con luz verde"

Respecto del cruce del semáforo, “se plantean las diferentes hipótesis en cuanto a cuál de los rodados pasó en rojo, verde o amarillo –explicó Bustos–. La conclusión fue que la moto de Daniel pasó el cruce con la luz en verde, y que el auto de Muñoz lo hizo en rojo”. 

La fuga es un aspecto que pudo acreditarse, entre otros aspectos, por declaraciones testimoniales. “Ha sido inmediata. Si bien no está incorporada la pericia psicológica solicitada por la defensa, entendemos que a través de declaraciones ha quedado demostrado que el conductor estaba en uso de todas sus facultades cuando se fue del lugar del choque, y que lo hizo para tener una coartada”, afirmó. 

Según comentó Bustos, el primer lugar al que se dirigió el joven fue a una dependencia ubicada en la calle 25 de Mayo, y de ahí lo mandaron a la Comisaría 1ª, donde le tomaron la denuncia por el supuesto robo del auto. Después, la Policía advertiría que el rodado estaba implicado en la colisión de

Bolívar y Maipú y que la versión que Muñoz había dado de la sustracción del vehículo era, en realidad, una mentira.

La oficial que le tomó la denuncia manifestó que se expresaba y se veía bien, lo que da la pauta de que sabía lo que hacía, indicó. “Lo único raro que surgía era la ansiedad o el apuro porque le tomaran la denuncia, pero por tener pronto la coartada”, supuso. 

Bustos dijo que, en caso de que el joven sea procesado, ellos entienden que corresponde que le dicten la prisión preventiva. Recordó que cuando el juez ordenó la detención de Muñoz, uno de los fundamentos fue el haber escapado para ir a denunciar falsamente, lo que dio la pauta de su voluntad de entorpecer la investigación. “Ya a la hora de decidir sobre  la detención, el juez tuvo en cuenta el riesgo procesal creado por el propio  imputado. Creemos que debiera seguir ahora el mismo criterio”, consideró. 

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