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Ensayo de soja: ventaja para los grupos de madurez largos

Marcelo Dettoni

A los cultivares de madurez IV corto los afectó el calor en pleno llenado de granos y una sequía en febrero. Los mejores rendimientos anduvieron por los 3.573 kilos por hectárea.

Durante la campaña agrícola 2018-19, el ingeniero agrónomo Marcelo Bongiovanni condujo un ensayo comparativo de rendimiento de cultivares de soja en el establecimiento Don Andrés, de la localidad de Tilisarao. Fue una experiencia realizada en conjunto con el Proyecto de Investigación P-140614 de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (UNSL), y las empresas BASF y Bongiovanni Agro, la firma del profesional que se dedica a la comercialización de productos para el campo.

Independientemente del potencial genético de cada cultivar, se pudo inferir por los resultados que los grupos de madurez más largos (VI largo y V corto) tuvieron un mejor desempeño que los cultivares de madurez IV corto.

Estos últimos fueron afectados en pleno llenado de granos por las altas temperaturas y un período de sequía observado en la segunda quincena de febrero, expresando en general un menor rendimiento por hectárea. Los ciclos largos, en cambio, transitaron mayor parte de su período crítico con mejores condiciones ambientales.

 

Las precipitaciones de abril 2018 a marzo 2019 fue de 794,8 milímetros. Durante el ciclo del cultivo, llegó a los 398,6 milímetros, con 190 de ellos acumulados en el perfil.

 

Una escuela a cielo abierto

Ubicado en el kilómetro 886 de la Autopista 55, Don Andrés es un sitio experimental y demostrativo, que tiene un convenio entre Bongiovanni y la Universidad Nacional de San Luis que les sirve de gran ayuda a los estudiantes de los últimos años de la carrera a la hora de experimentar a campo y realizar sus tesis de grado.

En cada campaña agrícola el ingeniero y la facultad llevan adelante distintos ensayos experimentales en cultivos extensivos, principalmente de soja y maíz. La finalidad de estas experiencias es generar información que permita ajustar el manejo de cultivos de cereales y oleaginosas en la zona del Valle del Conlara.

El comportamiento de los diferentes cultivares de soja, en cuanto a su potencial de rendimiento, adaptación a los distintos ambientes y sus características agronómicas, es de fundamental importancia para la producción agrícola de una zona determinada.

En el ensayo se evaluaron trece cultivares de soja (tratamientos), de grupos de madurez de IV corto, IV largo y V corto. Las parcelas experimentales fueron de 7 surcos a 0,525 metro por 217,50 metros de largo (799,31 metros cuadrados) y con dos repeticiones por tratamiento.

La siembra se realizó el 28 de noviembre del año pasado, utilizando una densidad de 323.809 semillas por hectárea (17 semillas por metro lineal) y con un distanciamiento entre surcos de 0,525 metro. Utilizaron semilla pretratada con inoculante y curasemillas para un tratamiento profesional, que fueron provistas por empresas de primera línea. Sola una variedad (Aw 4326) tuvo dos versiones: tratada y sin tratar.

En cuanto al suelo del campo que recibió la soja, es un Haplustol Éntico de textura franca, perteneciente a la Serie Naschel. El ensayo se hizo bajo el sistema de siembra directa, sobre un cultivo de cobertura (centeno), implantado mediante siembra aérea en un antecesor maíz, durante el otoño de 2018.

Para el control de malezas, se realizaron aplicaciones de herbicidas en barbecho químico, presiembra y post- emergencia, utilizando distintas combinaciones de principios activos. También, durante el llenado de granos, se realizaron dos aplicaciones aéreas de insecticidas y fungicidas.

La precipitación acumulada (abril de 2018 a marzo de 2019) fue de 794,8 milímetros, mientras que durante el ciclo del cultivo se alcanzó un registro de 398,6 milímetros. A la siembra, había acumulados 190 milímetros de agua en los dos primeros metros de perfil.

 

Panorama. Usaron 323.809 semillas por hectárea, la mayoría pretratada.

 

Resultados

El 3 de mayo se realizó la cosecha mecánica. La superficie recolectada para la determinación del rendimiento fue de 799,31 metros cuadrados. Previo a la cosecha, se realizaron muestreos en cada parcela a los fines de determinar: densidad a cosecha (plantas por metro cuadrado), componentes de rendimiento (número y peso de granos), altura de planta y número de nudos reproductivos por planta.

Los valores de rendimiento de todos los cultivares se ajustaron a humedad comercial (13,5%) y los datos obtenidos serán analizados con programas estadísticos. La media del ensayo fue de 2.867 kilos por hectárea (kg/ha), y el cultivar DM 50I17 fue el que alcanzó el valor máximo del ensayo, con 3.573 kg/ha. Lo siguieron el Aw 4927 (3.296 kg/ha), DM 4612 (3.235 kg/ha) y Cz 4505 (3.128 kg/ha) en los primeros lugares. De los materiales ensayados, cinco superaron la media del experimento, que fue de 2.867 kg/ha.

En lo que respecta a los componentes del rendimiento, el cultivar Aw 4927 alcanzó el mayor número de granos por metro cuadrado (1.748); y el cultivar Aw 4736 expresó el mayor peso de 1.000 granos (164,14 gramos).

Las tareas de conducción fueron llevadas adelante por el propio Bongiovanni, quien es asesor privado y docente-investigador de la FICA_UNSL, con la colaboración de los ingenieros agrónomos Juan Pablo Odetti (FICA-UNSL) e Ignacio Reynoso (BASF).

 

Pasen y vean. El campo de Bongiovanni siempre está abierto para los estudiantes.

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Ensayo de soja: ventaja para los grupos de madurez largos

A los cultivares de madurez IV corto los afectó el calor en pleno llenado de granos y una sequía en febrero. Los mejores rendimientos anduvieron por los 3.573 kilos por hectárea.

Cultivares. Bongiovanni recorre el ensayo de soja en su campo, Don Andrés.

Durante la campaña agrícola 2018-19, el ingeniero agrónomo Marcelo Bongiovanni condujo un ensayo comparativo de rendimiento de cultivares de soja en el establecimiento Don Andrés, de la localidad de Tilisarao. Fue una experiencia realizada en conjunto con el Proyecto de Investigación P-140614 de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (UNSL), y las empresas BASF y Bongiovanni Agro, la firma del profesional que se dedica a la comercialización de productos para el campo.

Independientemente del potencial genético de cada cultivar, se pudo inferir por los resultados que los grupos de madurez más largos (VI largo y V corto) tuvieron un mejor desempeño que los cultivares de madurez IV corto.

Estos últimos fueron afectados en pleno llenado de granos por las altas temperaturas y un período de sequía observado en la segunda quincena de febrero, expresando en general un menor rendimiento por hectárea. Los ciclos largos, en cambio, transitaron mayor parte de su período crítico con mejores condiciones ambientales.

 

Las precipitaciones de abril 2018 a marzo 2019 fue de 794,8 milímetros. Durante el ciclo del cultivo, llegó a los 398,6 milímetros, con 190 de ellos acumulados en el perfil.

 

Una escuela a cielo abierto

Ubicado en el kilómetro 886 de la Autopista 55, Don Andrés es un sitio experimental y demostrativo, que tiene un convenio entre Bongiovanni y la Universidad Nacional de San Luis que les sirve de gran ayuda a los estudiantes de los últimos años de la carrera a la hora de experimentar a campo y realizar sus tesis de grado.

En cada campaña agrícola el ingeniero y la facultad llevan adelante distintos ensayos experimentales en cultivos extensivos, principalmente de soja y maíz. La finalidad de estas experiencias es generar información que permita ajustar el manejo de cultivos de cereales y oleaginosas en la zona del Valle del Conlara.

El comportamiento de los diferentes cultivares de soja, en cuanto a su potencial de rendimiento, adaptación a los distintos ambientes y sus características agronómicas, es de fundamental importancia para la producción agrícola de una zona determinada.

En el ensayo se evaluaron trece cultivares de soja (tratamientos), de grupos de madurez de IV corto, IV largo y V corto. Las parcelas experimentales fueron de 7 surcos a 0,525 metro por 217,50 metros de largo (799,31 metros cuadrados) y con dos repeticiones por tratamiento.

La siembra se realizó el 28 de noviembre del año pasado, utilizando una densidad de 323.809 semillas por hectárea (17 semillas por metro lineal) y con un distanciamiento entre surcos de 0,525 metro. Utilizaron semilla pretratada con inoculante y curasemillas para un tratamiento profesional, que fueron provistas por empresas de primera línea. Sola una variedad (Aw 4326) tuvo dos versiones: tratada y sin tratar.

En cuanto al suelo del campo que recibió la soja, es un Haplustol Éntico de textura franca, perteneciente a la Serie Naschel. El ensayo se hizo bajo el sistema de siembra directa, sobre un cultivo de cobertura (centeno), implantado mediante siembra aérea en un antecesor maíz, durante el otoño de 2018.

Para el control de malezas, se realizaron aplicaciones de herbicidas en barbecho químico, presiembra y post- emergencia, utilizando distintas combinaciones de principios activos. También, durante el llenado de granos, se realizaron dos aplicaciones aéreas de insecticidas y fungicidas.

La precipitación acumulada (abril de 2018 a marzo de 2019) fue de 794,8 milímetros, mientras que durante el ciclo del cultivo se alcanzó un registro de 398,6 milímetros. A la siembra, había acumulados 190 milímetros de agua en los dos primeros metros de perfil.

 

Panorama. Usaron 323.809 semillas por hectárea, la mayoría pretratada.

 

Resultados

El 3 de mayo se realizó la cosecha mecánica. La superficie recolectada para la determinación del rendimiento fue de 799,31 metros cuadrados. Previo a la cosecha, se realizaron muestreos en cada parcela a los fines de determinar: densidad a cosecha (plantas por metro cuadrado), componentes de rendimiento (número y peso de granos), altura de planta y número de nudos reproductivos por planta.

Los valores de rendimiento de todos los cultivares se ajustaron a humedad comercial (13,5%) y los datos obtenidos serán analizados con programas estadísticos. La media del ensayo fue de 2.867 kilos por hectárea (kg/ha), y el cultivar DM 50I17 fue el que alcanzó el valor máximo del ensayo, con 3.573 kg/ha. Lo siguieron el Aw 4927 (3.296 kg/ha), DM 4612 (3.235 kg/ha) y Cz 4505 (3.128 kg/ha) en los primeros lugares. De los materiales ensayados, cinco superaron la media del experimento, que fue de 2.867 kg/ha.

En lo que respecta a los componentes del rendimiento, el cultivar Aw 4927 alcanzó el mayor número de granos por metro cuadrado (1.748); y el cultivar Aw 4736 expresó el mayor peso de 1.000 granos (164,14 gramos).

Las tareas de conducción fueron llevadas adelante por el propio Bongiovanni, quien es asesor privado y docente-investigador de la FICA_UNSL, con la colaboración de los ingenieros agrónomos Juan Pablo Odetti (FICA-UNSL) e Ignacio Reynoso (BASF).

 

Pasen y vean. El campo de Bongiovanni siempre está abierto para los estudiantes.

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