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Carla Vidal vuela en la altura

Maximiliano Molina

La deportista está en Cachi (Salta) poniéndose a punto para la segunda parte de la temporada. Permanecerá allí hasta el 27 de julio y una semana después correrá 15K en Buenos Aires.

Colectivo a Buenos Aires, avión a Salta y un remise  hasta el destino final. Ese fue el programa de viaje de Carla Vidal (27 años) para llegar desde San Luis a Cachi, una localidad ubicada a 162 kilómetros de la capital salteña. En el norte de los Valles Calchaquíes y a 2.280 metros sobre el nivel del mar, Cachi es un lugar elegido por los atletas de elite intentando buscar los beneficios que produce entrenar en la altura previo a la competencia.  

Y allí está la puntana hace casi dos semanas —llegó el 29 de junio— y se quedará por el lapso de un mes —hasta el 27 de julio—. Se encuentra  junto a compañeros del "Fer Team Track & Field", aprovechando que ese pueblo cuenta con una pista de solado sintético y caminos para fondear en un entorno de paisajes magníficos. "La idea es hacer una minipretemporada y la puesta a punto para empezar a competir. Desde que planificamos el viaje a Cachi, en febrero, el objetivo principal eran los 15K de New Balance, que es la marca que me sponsorea, en Buenos Aires", contó Carla. Esa prueba será el domingo 4 de agosto.

"En esta distancia (15K), en Córdoba hice 56’30” pero era un circuito duro, con muchas curvas y algunas subidas. Por lo que vi y me han dicho, en Buenos Aires es más rápido. Así que espero poder completar bien la preparación y hacer una buena carrera", completó.

"Se nota bastante la falta de aire,  sobre todo cuando tirás pasadas largas. Salís bien pero se te van, sufrís", contó.

 

Correr entre los cerros

Claro que entrenar a más de 2.000 metros no es sencillo y lleva su tiempo de adaptación. Vidal es la segunda vez en 2019 que visita la localidad del oeste salteño. "El día que llegué, salí a trotar unos 9 kilómetros y me descompuse un poco. Pero al día siguiente ya me sentí mejor. Después, hice pasadas y me salieron muy bien. Igual se nota bastante la falta de aire,  sobre todo cuando tirás pasadas larga. Salís cómodo y decís: voy a poder mantener el ritmo y no, es imposible, se te van, se sufre. De todas maneras, no me está costando tanto como cuando vine en enero. El cuerpo está un poco mejor", detalló Carla.

La sanluiseña hace doble turno de lunes a viernes; y los fines de semanas son las jornadas de mayor kilometraje. Sumado a eso, ni bien llegó tuvo que lidiar con un resfrío, "El clima está muy cambiante y me enfermé, pero ya estoy mejor. Igual no dejé de entrenar porque no quiero perder un día ya que me costó mucho venir acá", subrayó.

"Este año no he competido mucho. Estamos tratando de hacer pocas carreras pero bien preparadas", subrayó.

Instalarse lejos de la familia para buscar el mejor rendimiento deportivo tiene puntos a favor y en contra. Carla los cuenta: "Lo más importante es que acá te dedicás 100% al atletismo: solo pensás en entrenar, comer y dormir. Por lo que soy agradecida de estar en este lugar. Además, me tocó un grupo lindo que hace que una no extrañe tanto. En mi caso, entre este viaje y el tiempo que me quedaré en Buenos Aires, tengo que estar un mes y medio lejos de mi familia y la verdad que me cuesta muchísimo. Además, con la carga de kilómetros, llevás el cuerpo a un límite que hace que una esté mucho más sensible y que extrañe mucho más. Es complicado pero la llevamos bien", explicó.

Carla Vidal entiende que el sacrificio vale la pena, con la idea fija en tener buenos resultados en el segundo semestre. Su única carrera confirmada será los 15K a principios de agosto. "Después veremos, los calendarios cambian mucho así que iremos eligiendo junto a mi entrenador en donde correr", concluyó.

Entre cerros, cactus y con el viento fresco que baja de la montaña, la puntana desanda kilómetros en el norte argentino con la misión de encontrar su mejor forma física.

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Carla Vidal vuela en la altura

La deportista está en Cachi (Salta) poniéndose a punto para la segunda parte de la temporada. Permanecerá allí hasta el 27 de julio y una semana después correrá 15K en Buenos Aires.

Carla, en la pista de Cachi. Allí van los mejores atletas argentinos antes de cada gran competencia. Foto: Carla Vidal.

Colectivo a Buenos Aires, avión a Salta y un remise  hasta el destino final. Ese fue el programa de viaje de Carla Vidal (27 años) para llegar desde San Luis a Cachi, una localidad ubicada a 162 kilómetros de la capital salteña. En el norte de los Valles Calchaquíes y a 2.280 metros sobre el nivel del mar, Cachi es un lugar elegido por los atletas de elite intentando buscar los beneficios que produce entrenar en la altura previo a la competencia.  

Y allí está la puntana hace casi dos semanas —llegó el 29 de junio— y se quedará por el lapso de un mes —hasta el 27 de julio—. Se encuentra  junto a compañeros del "Fer Team Track & Field", aprovechando que ese pueblo cuenta con una pista de solado sintético y caminos para fondear en un entorno de paisajes magníficos. "La idea es hacer una minipretemporada y la puesta a punto para empezar a competir. Desde que planificamos el viaje a Cachi, en febrero, el objetivo principal eran los 15K de New Balance, que es la marca que me sponsorea, en Buenos Aires", contó Carla. Esa prueba será el domingo 4 de agosto.

"En esta distancia (15K), en Córdoba hice 56’30” pero era un circuito duro, con muchas curvas y algunas subidas. Por lo que vi y me han dicho, en Buenos Aires es más rápido. Así que espero poder completar bien la preparación y hacer una buena carrera", completó.

"Se nota bastante la falta de aire,  sobre todo cuando tirás pasadas largas. Salís bien pero se te van, sufrís", contó.

 

Correr entre los cerros

Claro que entrenar a más de 2.000 metros no es sencillo y lleva su tiempo de adaptación. Vidal es la segunda vez en 2019 que visita la localidad del oeste salteño. "El día que llegué, salí a trotar unos 9 kilómetros y me descompuse un poco. Pero al día siguiente ya me sentí mejor. Después, hice pasadas y me salieron muy bien. Igual se nota bastante la falta de aire,  sobre todo cuando tirás pasadas larga. Salís cómodo y decís: voy a poder mantener el ritmo y no, es imposible, se te van, se sufre. De todas maneras, no me está costando tanto como cuando vine en enero. El cuerpo está un poco mejor", detalló Carla.

La sanluiseña hace doble turno de lunes a viernes; y los fines de semanas son las jornadas de mayor kilometraje. Sumado a eso, ni bien llegó tuvo que lidiar con un resfrío, "El clima está muy cambiante y me enfermé, pero ya estoy mejor. Igual no dejé de entrenar porque no quiero perder un día ya que me costó mucho venir acá", subrayó.

"Este año no he competido mucho. Estamos tratando de hacer pocas carreras pero bien preparadas", subrayó.

Instalarse lejos de la familia para buscar el mejor rendimiento deportivo tiene puntos a favor y en contra. Carla los cuenta: "Lo más importante es que acá te dedicás 100% al atletismo: solo pensás en entrenar, comer y dormir. Por lo que soy agradecida de estar en este lugar. Además, me tocó un grupo lindo que hace que una no extrañe tanto. En mi caso, entre este viaje y el tiempo que me quedaré en Buenos Aires, tengo que estar un mes y medio lejos de mi familia y la verdad que me cuesta muchísimo. Además, con la carga de kilómetros, llevás el cuerpo a un límite que hace que una esté mucho más sensible y que extrañe mucho más. Es complicado pero la llevamos bien", explicó.

Carla Vidal entiende que el sacrificio vale la pena, con la idea fija en tener buenos resultados en el segundo semestre. Su única carrera confirmada será los 15K a principios de agosto. "Después veremos, los calendarios cambian mucho así que iremos eligiendo junto a mi entrenador en donde correr", concluyó.

Entre cerros, cactus y con el viento fresco que baja de la montaña, la puntana desanda kilómetros en el norte argentino con la misión de encontrar su mejor forma física.

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